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El valor calórico de comer en el McBurger

05 octubre 2012

Nunca me ha molado el tema de contar calorías, lo aseguro y de ello pueden dar fe quienes bien me conocen. Pero el caso es que soy dietista-nutricionista y de una forma u otra trabajo con ellas.

No son pocas las ocasiones en las que, buscando el origen de tanta obesidad en nuestro entorno, se han puesto en el punto de mira las numerosas franquicias de comida rápida que nos rodean (pizzerias y hamburgueserías como epítome pero hay muchos más establecimientos de este tipo). Así, no hace mucho más de 10 años una corriente popular demandó que estos “restaurantes” (entre comillas por que no deja de ser curioso que tú te sirvas la comida y que tú también recojas la mesa) hicieran público los valores nutricionales de sus productos. La iniciativa más conocida, aunque solapada o en segundo plano, se pudo ver en la película-documental “Super size me” de 2004. Aquí lo tienen al completo y en español. Vayan a por las palomitas y no se lo pierdan (es más de una hora y media, muy entretenida eso sí)

El caso es que sea por una cosa o por otra, al menos las dos franquicias más pudientes (al menos por aquí) de comida rápida se decidieron a hacer pública la mencionada información.

Hoy voy a tratar de ofrecerles una muestra orientativa del balance calórico con el que se suele saldar el pasar por este tipo de franquicias o de “restaurantes”, y lo más chocante es que al utilizar sus propios datos para hacer el análisis de dos menús tipo, estos no salen muy bien parados que se diga. Y eso teniendo en cuenta sólo el valor calórico y dejando de lado la proporción de nutrientes, la cantidad de garsas saturadas, fibra y demás.

Bien, dos consideraciones importantes antes de empezar:

  • Hay que entender que el valor de una única comida poco tiene que ver con el resultado de que alguien pueda estar más o menos grueso o más o menos delgado. Tal y como apunté en esta entrada, nuestro estatus ponderal, la composición corporal va a depender en gran medida de nuestro estilo de vida. Si este  se caracteriza por el exceso calórico, es probable que luzcamos “pletóricos”; y si es más ajustado, pues lo más probable es que se esté más normal o llegado el caso, incluso delgado.
  • Los cálculos del valor calórico de las distintas ingestas que posteriormente realizaré se harán con la fuente de datos que las propias cadenas facilitan. En este caso me centraré en las hamburgueserías más conocidas, esta es la primera y esta es la segunda.

Lo cierto es que los cálculos solo los voy a hacer con la primera, más que nada porque su web es mucho más sencilla y la de la segunda es farragosa como ella sola. No obstante en descargo de la segunda, diré que la información nutricional de todos sus productos, además de en la web enlazada, se encuentra impresa en los “manteles” de papel con los que se cubren sus bandejas.

 

 

Bien, sin mayores complicaciones se puede acceder desde la página de inicio al enlace de “nutrición y alérgenos” y una vez aquí, dirigirnos a “información nutricional” y pinchar en “configurador BK”. En esta página se nos ofrece la posibilidad de contabilizar las calorías, además de algunos nutrientes que tendría un menú concreto a base de poder elegir entre las distintas opciones de hamburguesas, tapas, ensaladas, bebidas y postre.

Me he tomado la molestias de “planificar” y resumirles dos menus tipo: uno “sin mirar” demasiado lo qué se pide (le llamaré “estoyquemesalgo”) y el otro siendo uno todo lo tiquismiquis que se pueda (y que llamaré “light-obsession”). Pero eso sí, en los dos menús hay que pedir al menos un ítem de cada una de las 5 opciones (y aliño para la ensalada).

Este es el resumen calórico, insisto según los datos de la primera franquicia:

Pues sí, están leyendo bien, en el primero de los casos cerca de 2.800kcal en una sola comida; y optando por el que menos calorías tiene, imposible bajar de las 1.000kcal. No está nada mal. O sea que es un exceso se mire por donde se mire, aunque claro, alguien dirá que no hay porqué coger de todo.

Para los que quieran intentarlo, a la segunda de las franquicias, se accede desde aquí, y desde la pantalla de inicio hay que ir a “información nutricional” (lo más fácil abajo a la derecha en la página de inicio) y de ahí pinchar en el enlace que te sugiere tal cual www.mcdonaldsmenu.info, contestar tu país de origen, decidir si quieres los cálculos personalizados, para adultos o para niños, aclararte con la inacabable colección de iconos incomprensibles que aparecen y dejarte los ojos en una aplicación compleja como pocas he visto… es decir, hay que tener muchas ganas de conocer la información nutricional de lo que has comido o vas comer en esta franquicia. Lo más probable es que se te quiten las ganas antes de acabar.

 

Lo dicho; poco pasa por utilizar este tipo de opciones de forma puntual. El verdadero problema es que junto con ellas coexisten muchas otras “soluciones” también rápidas, y que claro está, dificultan en grado sumo el poder seguir una alimentación equilibrada sobre todo si se abusa de ellas.

¿Y qué es abusar de ellas? Pues en el documental que antes les he comentado sale una encuesta en la que se hace  esta misma pregunta o parecida a 100 dietistas estadounidenses: ¿cada cuanto tiempo sería adecuado o tolerable pasar por este tipo de franquicias? Y la respuesta mayoritaria fue que nunca o casi nunca. Por si se lo están preguntando, creo que un servidor puede contar con los dedos de las dos manos las veces que se me ha visto en una de ellas. Y lo cierto es que en lo que me queda confío que me baste con los de los pies.

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Foto 1:Vanessa Pike-Russell

Foto 2: Paul Watson

Mayra Rosales, la triste historia de una mujer de 470kg

01 octubre 2012

El otro día vi un documental en Xplora que me causó bastante impresión. Se trataba de “La asesina de media tonelada” (en su versión original “Half-ton killer”). Muy en resumen el documental relata los luctuosos acontecimientos que rodearon a una mujer, Mayra Rosales, de cerca de 470kg cuando un buen día declaró ante la policía que accidentalmente había ocasionado la muerte a un sobrino suyo de 3 años al asfixiarlo cuando cayó sobre él sin poder levantarse.

En realidad aunque el documental empieza haciendo un resumen como el antedicho resulta que al final Mayra lo que hizo fue encubrir el homicidio que realmente cometió su hermana (la madre del pequeño de 3 años) ya fuera dolosa o accidentalmente (eso queda sin aclarar del todo). Es decir, el madre le atiza al niño, el niño muere y la madre le dice a su hermana, que ya que pesa lo que pesa, que diga que estando bajo su custodia y durmiendo juntos lo aplastó-asfixio sin querer. Y ya tenemos documental.

Como mencionaba el documental me impactó bastante y esa fuerte impresión se debió a dos hechos bien diferentes:

Por un lado el ver el día a día (por lo menos lo que nos enseñaban) bastante pormenorizado de una persona con obesidad extrema. Ya había visto antes otras imágenes semejantes, en “youtube” hay decenas de ejemplos, pero no con semejante crudeza en el relato y en especial la de las imágenes de este reportaje. Sus hábitos de limpieza asistidos por el marido de Mayra, el proceso de aumento de peso de esta desde que era niña. La verdad es que impresiona.

Y por otro lado la ausencia de escrúpulos de la productora del documental al titularlo “La asesina de media tonelada” cuando resulta que en el mismo relato del reportaje se pone en evidencia la realidad, que su auto inculpación fue hecha con el fin de encubrir a la hermana. Por tanto creo que el documental debiera haberse llamado “La triste historia de una mujer de media tonelada” o algo así. Y es que, al final, se te queda (por lo menos a mí) un amargo regusto al empatizar con la triste existencia de Mayra, que no sólo tiene que vivir con ese gran problema de obesidad que la ha dejado postrada en su cama desde hace 6 años, si no que además, buena como parece que es hasta llegar al extremo de tonta, termina por meterse en el berenjenal de encubrir a su hermana.

Es curioso pero a lo largo del documental su protagonista, Mayra, pasa de suscitar una gran antipatía en el espectador para terminar dando una pena y una lástima tremendas. Y es que el cuadro es inmejorable: Familias latinas de muy pocos recursos, viviendo en un suburbio deTexas, ella con obesidad mórbida extrema, la hermana casada con un mafioso mejicano, malos tratos de por medio… en fin un desastre. Un desastre de cuadro que podría haberse titulado de otra forma bien distinta a tenor de lo relatado. Pero claro, no vendería tantos titulares como el tergiversadoramente elegido: “La asesina de media tonelada”.

Mi apoyo en la distancia para esta mujer.

El peso del país. Segunda parte. Oportunidades y elecciones

27 junio 2012

Este segundo capítulo plantea una pregunta que se habrán formulado muchas personas, tanto las que han pretendido perder peso en serio en algún momento como las que simplemente han “jugueteado” con la idea: Cómo es posible que a pesar de los notables avances de la medicina, las espectaculares herramientas tecnológicas actuales y los millones de euros y dólares invertidos en investigación en este tema todavía no exista un remedio eficaz para prevenir o tratar la obesidad, ¿por qué?

Son centenares por no decir miles las investigaciones centradas en el desarrollo y evaluación de estrategias con el fin de proporcionar a las personas obesas una solución, es decir, a alcanzar y mantener un peso saludable. En este sentido, nadie duda del importante papel que en estos aspectos desempeña la alimentación y, quizá por esta razón, la población general recibe un bombardeo constante de dietas que prometen alcanzar los objetivos de pérdida de peso. Pero al final, estas “soluciones” suelen terminar por hacerse insostenibles y fracasan. Los autores del documental no dudan en afirmar que el mantenimiento de la pérdida de peso es un desafío, un reto, y el éxito del mismo requiere de cambios adecuados tanto en lo que comprende a la alimentación, como a la actividad física. Y esos cambios han de ser sostenidos en el tiempo. Si no, lo más probable, por no decir seguro, es que se fracase en el intento. En líneas generales, los programas de intervención que más éxito han cosechado son los que incluyen cambios en la alimentación y en la actividad física. El “menos plato y más zapato” que defendía hace ya unos cuantos años el Profesor Grande Covián.

En relación al peso, se gane o se pierda –continúa el documental- no hay milagros, todo depende del balance de energía de nuestro cuerpo: Se mantiene un peso más o menos estable cuando comemos y gastamos la misma cantidad de calorías en un lapso de tiempo determinado. Si se comen más calorías de las que se queman los kilos aumentan. Comer menos (o gastar más) hace descender la cantidad de grasa que acumulamos y, por tanto el peso. Al mismo tiempo se hace destacar una teoría que sugiere que si alguien mantiene una situación de sobrepeso u obesidad durante un cierto tiempo, su cuerpo establece ese peso como “normal”, algo que en el documental llaman el “set point“, y el organismo luchará por recuperarlo, en especial, tras haber perdido peso. Una teoría que explicaría en cierta medida el efecto yo-yo, como la tendencia “normal” hacia el mantenimiento de un peso determinado, aunque este sea elevado.

Centrando el tema sobre la alimentación, las razones que nos impulsan a comer son muy variadas, no sólo comemos porque tengamos hambre. Comemos en función de nuestro estado de ánimo: porque estamos aburridos, tristes, cansados, estresados, etc. Así, con mucha frecuencia, se come por razones distintas a las de mantener un buen estado nutricional y por tanto, a la larga, termina por afectar a nuestro peso y eso pone en peligro nuestra salud. En este sentido, el documental apunta hacia determinadas investigaciones que sugieren que pararnos a recapacitar en lo que comemos -y por qué se está comiendo- puede ser un elemento importante para ayudarnos a alcanzar y mantener un peso saludable.

Sobre la actividad física se hace preciso considerar que la mayoría de nosotros pasamos más de la mitad de nuestras horas de vigilia en el trabajo y que este es, normalmente, un trabajo sedentario y, no poco frecuentemente, estresante. A pesar de esta realidad el documental muestra pequeñas estrategias que se pueden implementar con el fin de comer mejor y moverse un  poco más incluso en el trabajo.

Al final todo se trata de tomar decisiones acertadas dentro del abanico de opciones posibles que caracteriza nuestra vida, todo ello en la consecución de metas realistas. Unas metas que con el tiempo (siempre “el tiempo”) harán aumentar las probabilidades de obtener grandes resultados. Con otras enfermedades sucede parecido, por ejemplo, si tenemos la presión arterial alta, el médico nos comunicará una serie de medidas para mejorar esa situación (aparte de las posibles herramientas farmacológicas) esas medidas serán para siempre, no para bajar la tensión durante seis meses y luego olvidarse. Con el tema del peso sucede igual. Ni tan siquiera parecido: Igual. Son situaciones que requieren un trabajo y una vigilancia constantes.

Así pues, al final, toda solución, al menos entre las conocidas, parte de asumir el problema en su verdaderas dimensiones, realizar elecciones acertadas y adoptar cambios permanentes y al mismo que nos mantengan satisfechos.

El próximo capítulo, el tercero, pondrá el acento en la incidencia de este tipo de problemas entre la población infanto-juvenil. Lo veremos.

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Foto 1: akatrya

Foto 2: fantasyhealthball

Foto 3: Thomas Hawk

El peso del país. Primera parte. Consecuencias

21 junio 2012

Hace cosa de un mes anuncié el estreno de una serie de documentales de cuatro capítulos con el título genérico de “El peso del país” (“The Weight of the Nation”). Hoy traigo debajo del brazo y comento el primero, en el que se trata la situación real de la población norteamericana al respecto del problema del sobrepeso y la obesidad y de sus consecuencias.

Es una producción norteamericana y me hubiera gustado poderlo aportar en castellano, pero de momento no es posible. No obstante les hago un resumen de sus contenidos.

El Peso del País. Consecuencias.

El primer capítulo aborda el alcance de lo que puede ser considerado sin riesgo a equivocarse como una “epidemia de obesidad” y se adentra en las graves consecuencias que para la salud tiene el vivir con sobrepeso u obesidad. Esta epidemia tiene además una característica que es preciso resaltar: ha surgido en los últimos 30 años y desde entonces se ha revelado como una amenaza para la salud con amplias implicaciones sociales y económicas. Se trata además de un problema que no afecta a todos los estratos sociales por igual. La triste realidad es testigo de que la tasa de obesidad es más alta en aquellas comunidades con menores ingresos económicos y/o socialmente desfavorecidas. Sin embargo, la obesidad es en muchos casos prevenible y con el fin de acabar con esta epidemia, todos los elementos (sociales, culturales, políticos, económicos, personales, etc.) deben formar parte de la solución.

Parte del guion de la serie consiste en recabar experiencias y opiniones tanto de los afectados por este problema (algo fácil de encontrar en los EE.UU. ya que el 69% de la población adulta está en una situación de exceso de peso) como de los expertos en la materia. Así, el primer testimonio de este capítulo es el Cindy, madre de dos hijos ya mayores y además una orgullosa abuela. Resulta difícil de creer, y doloroso de ver cómo relata, que ella era una joven de tan apenas 45 kg cuando se casó.

Antes de abordar las consecuencias patológicas más directamente implicadas en el caso de la obesidad hay una parte del documental dedicada a las bases fisiopatológicas de esta enfermedad. Esta situación parte del descubrimiento de que nuestra genética nos programa en gran medida para hacernos comer todo lo que podamos con el fin de guardar el extra de energía en forma de grasa y así poder sobrevivir en condiciones de restricción alimentaria. Sin embargo, a día de hoy vivimos en un entorno rebosante de alimentos, cargados de azúcar y grasas. Esta realidad supone una buena parte de  problema.

Entre las consecuencias más fehacientes del padecer obesidad figuran, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes de tipo 2, aunque tal y como afirma en el documental el Dr. Samuel Klein, Director del Centro de Nutrición Humana de la Universidad de Washington en St. Louis: “Casi todos nuestros sistemas se ven afectados negativamente cuando hay un exceso de grasa corporal

El segundo capítulo, mi preferido, lo traeré la semana que viene, y se refiere a las “oportunidades y elecciones” como elementos condicionantes de esta situación… pero también de su posible solución.

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El peso del país: Un documental made in USA

09 mayo 2012

Tal es el título (The Weight of the Nation) de un documental que está despertando bastante expectación en los Estados Unidos. Aun no se ha estrenado pero podemos ver su trailer aquí.

 

Una gran parte de la opinión pública española cree que el caso de los Estados Unidos sigue siendo excepcional, es decir, que la situación de obesidad y sobrepeso entre la población norteamericana es excepcionalmente alta y no es así. En la mayor parte de los países desarrollados o con un estilo de vida occidental la situación es muy parecida. Hay diferencias es cierto, pero no son tan grandes y, en cualquier caso, la tendencia alcista es la misma.

Tengo ganas de poder ver el documental cuyo trailer me ha dejado con la miel en los labios ya que según parece se va a contar con la opinión de muchas de las más prestigiosas instituciones sanitarias estadounidenses: The Institute Of Medicine, The Centers for Disease Control and Prevention, National Institutes of Health, etc.

Los Estados Unidos parece pues que se han puesto en marcha para atajar un peligro, el de las extremas cifras de obesidad entre sus habitantes, que, opinan, puede acabar con ellos. El lema “Para ganar, hay que perder”. Les mantendré al corriente.

Camino a la inmortalidad

08 febrero 2012

¿Es la muerte inherente a todo ser vivo?

¿Podemos alargar nuestra esperanza de vida interviniendo sobre la alimentación?

¿Cuál es el papel de los radicales libres?

¿Son los antioxidantes una posible solución?

¿Es adecuado una dieta rica en verduras, frutas y hortalizas?

¿Está la clave en las legumbres?

¿Es la restricción calórica un medio para alargar la esperanza de vida?


En este magnífico documental “Camino a la Inmortalidad” se ofrecen una serie de interesantes respuestas fruto de la investigación, de la reflexión y de la intención de hacer una sana transmisión del conocimiento científico en este terreno. Sin cohetes artificiales, sin falsas promesas… posiblemente con más preguntas que respuestas que hacen bueno el silogismo “La ignorancia afirma o niega rotundamente; la ciencia duda” (Voltaire).

En resumen el estupendo ejemplo de unos estupendos investigadores españoles.

El documental, mientras esté en rtve.es/alacarta/ podrá ser disfrutado en este enlace mientras dure, si no, siempre se podrá recurrir a San YouTube

http://youtu.be/GfgH4EMrp5g

http://youtu.be/ZnmkwkTviFE

http://youtu.be/NiSksgbWnuU

http://youtu.be/6GcP-GO016c