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La proliferación de las dietas de adelgazamiento como debate

23 mayo 2013

Dieta_MarinLa disparidad de dietas de adelgazamiento es, teniendo en cuenta todas las variables implicadas, casi infinita. O al menos todo apunta a que se han propuesto todas las variantes posibles: dietas disociadas; dietas ricas en y bajas en hidratos de carbono, grasas y proteínas; de bajo y muy bajo aporte calórico; dietas que encumbran a determinados alimentos, dietas que prohíben otros, etc. A mi modo de ver, en la relativamente corta vida de existencia de las dietas de adelgazamiento como fenómeno de masas se “ha apostado” por todas las combinaciones posibles en un momento u otro. Sin embargo, las cifras de obesidad entre la población general no bajan, o más bien al contrario, aumentan. Algo falla.

Además, en esta situación y en los últimos años, tanta proliferación ha dado pie a una creciente preocupación por parte de instituciones sanitarias, incluidas aquellas de la administración (pero menos) que pone de relieve que aunque se pueda probar de todo… no todo va a funcionar y menos por el hecho de que antes no se hubiera intentado. Por tanto es frecuente que diversas instituciones científico-sanitarias a lo largo y ancho del planeta (bueno, casi solo en los países del primer mundo) pongan el acento en lo peligroso de seguir determinadas estrategias adelgazantes. La mayor parte de ellas fruto de la moda. Moda que al igual que la pata de elefante, los jerseys en pico o los tonos pastel responde a variaciones relativamente impredecibles. Todo ello junto a la cada vez mayor expansión de mitos y errores sobre alimentación.

No es de extrañar por tanto que D. Roberto Sabrido, exdirector de la AESAN, dedicara estas palabras en el prólogo del documento de Recomendaciones nutricionales basadas en la evidencia para la prevención y el tratamiento del sobrepeso y la obesidad en adultos (Consenso FESNAD-SEEDO):

Otro factor que aumenta la confusión en este campo es la multiplicidad de voces que se consideran autorizadas para suministrar consejos y prescribir dietas: pocas personas se atreverían a ofrecer recomendaciones sobre cómo puede construirse un cohete espacial; sin embargo, en nutrición ocurre todo lo contrario, pues todo el mundo cree saber de esta materia basándose en su propia experiencia al alimentarse. Este hecho favorece la existencia de multitud de mitos y prejuicios, incluso entre profesionales sanitarios, así como la proliferación de dietas milagro, algunas realmente pintorescas.

Otra muestra más de la preocupación a la que me refiero la podemos encontrar en el reciente Libro blanco de la nutrición en España de la Fundación Española de Nutrición. Se trata de un extenso informe (y podría haberlo sido más) en el que se analizan aquellos aspectos más importantes que sobre la cuestión de la nutrición planean sobre los españoles. Entre sus más de 60 temas no podía faltar aquel referente a “errores, mitos y fraude en materia nutricional”. En su introducción se vuelve a hacer hincapié en este tema:

Los errores, mitos y fraudes en materia nutricional son motivo de preocupación para las autoridades sanitarias, colectivos profesionales y comunidad científica. La proliferación de mensajes no basados en el conocimiento científico compromete el adecuado aporte de nutrientes y favorece la aparición de situaciones de malnutrición, como consecuencia de dar continuidad a pautas equivocadas, que alteran las condiciones de dietas equilibradas, poniendo en peligro el estado nutricional.

[…] La constante aparición de mensajes diversos produce escepticismo entre la población. Dado que ninguna relación parece bien establecida, que las certezas de ayer son falacias de hoy, la población se siente legitimada para hacer caso omiso de mensajes que no se correspondan con sus esquemas cognitivos, con sus gustos, con sus estrategias identitarias o con constricciones, apuestas y placeres de su vida cotidiana.

Rosbeef_Apolonia

Por todo ello no es infrecuente que se celebren reuniones, foros y jornadas para poner en común ideas y puntos de vista. En especial para abordar aquellos que más moda están. Y volviendo a hablar de moda, en la actualidad no se puede perder de vista el papel que se les atribuye a las proteínas como elemento para todo en esto de la dietética. Un servidor ya lo puso de manifiesto en su día en estas dos entradas (la una y la otra) y resulta que en el mencionado libro blanco de la nutrición en España se hace especial hincapié en esta proteínica cuestión al mencionarlo dentro de las amenazas en este campo (cada tema es abordado desde el análisis DAFO) que dan pie a la proliferación de errores, mitos y fraude. Y lo hace de la siguiente forma…

[Es una amenaza] La mitificación de las proteínas como base de la alimentación. Las evidencias referidas al consumo de proteína total y su efecto en la disminución de peso o en la prevención de exceso de peso en adultos, son insuficientes para establecer ninguna recomendación. No es de extrañar, por tanto, que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) considere que no existen pruebas científicas para asociar el consumo de proteínas con ventajas en el control del peso.

Al hilo de este debate quiero utilizar esta entrada para dar a conocer la Jornada verdades y mentiras sobre las dietas de adelgazamiento el próximo 4 de julio en Madrid organizada por la Cátedra Tomás PascualUniversidad CEU San Pablo y en las que tendré el gusto de participar. La inscripción es gratuita y la jornada dará comienzo a las 10:00 en el Salón de Grados del Campus de Moncloa de la Universidad CEU San Pablo. Puedes ver aquí el programa completo y si quieres te puedes inscribir aquí.

Vaya por delante mi agradecimiento para los organizadores a la hora de contar conmigo y con tantos otros interesantes ponentes. Espero además que sea una ocasión idónea para “desvirtualizarme” con una buena cantidad de compañeros a los que solo conozco a través de las redes sociales.

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Fotos: marin, Apolonia via FreeDigitalPhotos.net

El colmo en la recomendación de una dieta milagro: resucitar a los muertos

09 mayo 2013

Michel MontignacLa venta y promoción de dietas milagro ha caído en una espiral de contrasentidos que roza lo histriónico. Un buen compañero de profesión, Carlos Ferrando me hace llegar a través de twitter (@cfnutricion) este enlace, que contiene la enésima defensa de una dieta milagrosa más con rocambolescas teorías, nada novedosas, sobre el cómo adelgazar con éxito. Como digo nada nuevo y más si se tiene en cuenta que se trata del manido sistema de Michel Montignac. Un sistema dietético que tiene su lugar en el “Hall of fame” particular de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) enmarcada dentro de las dietas milagro más populares. Puedes consultarlo en este enlace genérico o en este otro más concreto.

Nada nuevo bajo el sol salvo por el pequeño detalle que en la entrada a la hago referencia se habla de la “dieta Montignac” y en concreto de su autor, Michel, como si estuviera vivo. Pero va a ser que no. Michel Montignac falleció en 2010 víctima, según diversos medios de comunicación, de un cáncer de próstata. Así lo pone de relieve también el que dice ser el sitio web oficial del Método Montignac

La cosa no dejaría de ser una mera anécdota si la página web en cuestión fuese antigua, es decir si se hubiera publicado con anterioridad a su muerte y no se hubiera revisado posteriormente, pero va a ser que tampoco. Según reza la información pública que se puede extraer de dicha página web, su publicación data del 5 de mayo de 2013. Bien, bien.

Recorte Montignac

Sea como fuere este asunto me ha traído a la cabeza un artículo que publiqué en la revista “Sabor de Aragón” a resultas de una entrevista que le hacían en un suplemento dominical en 2008 a Mr. Montignac cuando su método estaba bastante de moda, justo antes, qué casualidad, que el de Dukan saltara a la palestra. Voy a transcribir literalmente lo que en su día se publicó en aquel artículo, en respuesta a varias de las declaraciones del Sr. Montignac. La casualidad, ahora puedo decirlo, solo la casualidad quiso que titulara a aquel artículo “Mr. Montignac que está en los cielos”. Ya me dirás si identificas algunos latiguillos comunes a todos estos gurús de la dieta sencilla, fácil, segura y eficaz

Mr. Montignac,

Estando totalmente en desacuerdo con las declaraciones vertidas en una entrevista publicada en un suplemento dominical de nuestro país con motivo de la salida al mercado de su nuevo libro, me he decidido finalmente a contestarle, como si de una carta se tratara, desde este medio. […] Puede estar seguro que a mí no me mueve ningún interés comercial al contestarle, como lo hago, a algunas de las “perlas” entresacadas de la mencionada entrevista, todas ellas en relación a su particular forma de entender la nutrición. […] Cito textualmente en negrita sus propias palabras y le contesto a continuación:

En la población occidental, el consumo energético cotidiano ha disminuido cerca de un 50% desde los años 30 y un 35% desde los 60. Paralelamente, el problema de la obesidad se ha multiplicado por cuatro. ¿Entonces? Menos se come, más se engorda. Ésa es la gran paradoja. A menos calorías no se adelgaza más. Contestación: La gran paradoja es que aun existan personas que se crean la manipulación que usted hace de los datos estadísticos y no darse cuenta. Le cuento lo que sus datos sesgados quieren decir en realidad: Actualmente es cierto que se ingieren muchas más calorías que las que se gastan, cosa que  no ocurría en aquellos años en los que la cantidad total de calorías consumidas podía, dándole la razón, ser mayor; pero el gasto no es que “pudiera” ser mayor, es que era a buen seguro mucho mayor que el de hoy en día y por lo tanto, el balance final es que entonces se gastaba más de lo que se comía y hoy en día es justamente al revés. Es relativamente fácil liar la madeja con impresionantes cifras estadísticas, haciendo parecer lo que desde luego no es. A este efecto recuerdo la Única Verdad Estadística (si, si, con mayúsculas) que dice que: “de cada 10 personas que ven la televisión… 5 son la mitad” (Les Luthiers).

Casi todos los nutricionistas me lo han copiado [su método]. Contestación: Es curioso pero no conozco ningún diplomado universitario en Nutrición Humana y Dietética que lo haya hecho (y conozco más de dos). Es la típica frase de autobombo, imposible de ser demostrada que ayuda al aumento de sus ventas.

Soy un caso bastante excepcional, porque mi método ha demostrado su validez cuando ya han transcurrido 20 años.Contestación: Su caso no es nada excepcional. Personajes como usted han existido siempre y, tristemente, seguirán haciéndolo. Su método lo único que ha demostrado es ser realmente válido para sacarle dinero a la gente a la hora de comprar sus libritos. A este respecto me gustaría hacerle una pregunta: ¿De los 50  millones de ejemplares vendidos cual es, a día de hoy, las personas que mantienen un peso adecuado gracias a su método? En mi opinión, comprar el panfleto, tenerlo en una estantería del salón y haberlo intentado seguir durante tres meses es una cosa… y que la cosa funcione de manera sostenible a lo largo de los años es otra muy distinta.

Somos el único animal que se alimenta con la leche de otra especie [como ejemplo de un comportamiento aberrante]. Contestación: Total y completamente cierto en cuanto a la singularidad del hecho. Pero también somos la única especie animal que realiza obras de arte, que compone y escucha música, que va al cine y, pongamos por ejemplo, que come albóndigas con tomate… Y la razón de todo ello, incluido el famoso tema de la leche, es que somos capaces. ¿Ha visto usted alguna vez, Mr. Montignac, a un gato ordeñar una vaca? Sin embargo ponga un plato del líquido en cuestión delante de cualquiera de la especie animal que se le ocurra y mire a ver que pasa. No le digo ya si además tiene hambre. Si el resto de mamíferos no toma leche es porque no conocen la ganadería y aunque la conocieran, tendrían serios problemas para ordeñar las vacas, las cabras o las ovejas.

La leche de vaca es un riesgo para la osteoporosis y para la descalcificación infantil. Es la verdad. No soy un charlatán. Contestación: Ante semejante afirmación solo me cabe decirle que “Excusatio non petita, acusatio manifesta”, que viene a decir que, el que da explicaciones sin pedírselas algo tiene que ocultar. Es usted mismo es el que dice no ser un charlatán…

En fin, podría seguir hasta el aburrimiento comentando sus declaraciones, pero lo único que en definitivas cuentas creo que puede interesar al público en general es saber que ninguno de sus asombrosos descubrimientos en pos de la correcta alimentación ha sido jamás publicado por una revista científica, ni ha sido objeto de revisión por expertos… y la razón es que sus estudios clínicos no son fiables, al igual que sus estadísticas. De las pocas veces que los verdaderos entendidos en la materia se han pronunciado sobre sus teorías, me quedo con la que hizo el Dr. Grande Covián allá en su época, que dijo textualmente: “es un régimen basado en premisas falsas, como que la causa de un exceso de peso es, en todos los casos, un funcionamiento defectuoso del páncreas”.

Usted no es nutricionista ni profesional sanitario (por mucho que lo diga El Mundo), usted se dedica profesionalmente a la venta de su sedicioso método adelgazante. Hablando de este tema, supongo que estará al corriente de la ingente cantidad de publicidad que se inserta en no importa que revista o periódico buscando clientes que compren revolucionarios métodos para perder peso; que si el libro de los alimentos que adelgazan o el de las propiedades mágicas del vinagre o el de las 14 plantas adelgazantes o el de la alimentación según el grupo sanguíneo, etc. (la lista es interminable). La única diferencia de éstos con su método, es la estrategia de mercado que siguen. Usted invierte más y por supuesto “cosecha” más. Y cosecha más, no por que su método funcione mejor, sino simplemente por que hace más ruido.

Déjeme, por último, decirle una cosa, a usted, y a todo el mundo que trata de hacer fortuna con un problema de salud con tintes de epidemia: ¡Por favor dejen de engañar, dejen de jugar con las sentidas preocupaciones de una población afectada de un problema de salud!

Sé que estas palabras son como predicar en el desierto ya que ustedes (ahora sí, en plural) van a seguir estando ahí ofertando soluciones por unos pocos euros diciendo a la gente lo que quiere oír… pero eso y la solución real están bastante alejadas.

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Foto: http://www1.ilmortodelmese.com/2010/08/michel-montignac-1944-2010.html

¿Quién es el responsable de agitar el avispero de las dietas milagro?

05 marzo 2013

Hornet question_ Kratka PhotographyMe lo tomo con buen humor aunque sinceramente no encuentro demasiados argumentos para hacerlo así.

A principios de mayo del año pasado publiqué una entrada titulada “El secreto de las dietas y productos milagro: Decir lo que queremos oír” en la que empezaba por destacar la rítmica aparición de uno de los hitos anuales en lo que a dietética se refiere, es decir el resurgir de remedios adelgazantes a mediados de la primavera. “La operación bikini” la llaman algunos, algo que sin duda se ha convertido en todo un clásico sólidamente establecido. Pero la de este año, aunque la esperaba más tarde o más temprano (siempre llega) me ha pillado a contrapié. Lo reconozco. A contrapié sí, y con la bufanda colgando, las botas de agua y el cuello del abrigo subido. El caso es que ya me están empezando a pitar los oídos con nuevas dietas cómodas, fáciles, eficaces, supersencillas y placenteras. Las he encontrado ya en suplementos dominicales y a través de las preguntas de conocidos que han oído hablar de ellas antes que yo.

Como hice señalar en su día, no sé si el Corte Inglés tiene algo que ver ya que también la semana pasada cayó en mis manos el primero de los catálogos con su primaveral propuesta para estar a la moda.

¿He dicho antes “nuevas” dietas? Perdón, lo cierto es que no, salvo una honrosa excepción, todas las “novedades” que llevo oídas son más viejas que el NO-DO y la mayor parte de ellas consisten en un refrito de postulados más o menos conocidos, algunos incluso se podrían catalogar a estas alturas de vintage. Dietas vintage, eso es.

El primero en abrir la caja de los truenos fue mi amigo y vecino de blog Alfred López (Ya está el listo que todo lo sabe) al preguntarme si conocía “la dieta de la enzima prodigiosa” a la que le reconozco tanta originalidad como desatino en sus planteamientos; esta es la que me sorprendió por su novedad (era la primera vez que la oía mencionar). El caso es que al parecer no sé si él o un conocido suyo la oyó mencionar en la última edición de Gran Hermano (indudable foro, como todos sabéis, de pensamientos profundos y ciencia en estado puro).

nemo_dori_vanee$$aa

Al poco tiempo el bueno de Alfred me volvió a preguntar si conocía la “dieta exenta de gluten”, pero no desde un punto de vista terapéutico como tratamiento dietético para un celiaco, sino para todo el mundo, para ganar en salud general, detener el envejecimiento y cómo no, también para adelgazar. Es decir para lograr todas esas promesas tan grandilocuentes como huecas cuando se le atribuyen a una dieta milagro (Nota: No se me malinterprete, la dieta exenta de gluten es un tratamiento válido –de hecho es el único- para el abordaje de la enfermedad celiaca). Claro que sí la conozco, le confesé, de hecho uno de sus últimos resurgimientos fue hace dos o tres años cuando Novak Djokovic fue el punto en el que diversos medios de comunicación hicieron palanca para su difusión. Parece que tengamos memoria de pez, ya sabes al estilo de Dori en “Buscando a Nemo” de Disney-Pixar.

Y ya la guinda esta semana la puso un artículo en el “Magazine” de El Mundo con el seductor titular de “Así se adelgaza ahora”. Al parecer, en este artículo se nos trata de vender como actuales, modernas y novedosas dos estrategias dietéticas que en realidad son a las que más se les puede aplicar el calificativo de dietas vintage. Se trata de “la dieta rápida” (en resumen ponerse hasta las trancas durante 5 días a la semana y semi ayunar los otros 2) y la “dieta alcalina”, ya sabéis esa gilimemez de catalogar y consumir alimentos en base a su pH para “depurar” el organismo. Algo tan “bonito” como inútil.

En fin, el caso es que hoy no tengo demasiadas ganas de ahondar en cada uno de estos planteamientos dietéticos, pero sí de hacerme eco de una inquietud que me trasladó el bueno de Alfred López: ¿Qué responsabilidad tienen los periodistas, los tertulianos o las personas que no son profesionales de la dietética a la hora de decir que una determinada dieta adelgazante está o se va poner de moda esta temporada? ¿Qué argumentos tienen para, sin una especial preparación, provocar que cualquier ciudadano termine siendo víctima de ellas? Y como víctima entiéndase, seguro en el plano económico y, posiblemente en el de la salud.

Sí, ya sé que los artículos, al menos el del “Magazine”, cuentan con todo el rigor periodístico al plasmar opiniones tanto a favor como en contra de cada uno de los métodos, pero cuando la necesidad, o mejor dicho, cuando la desesperación por adelgazar aprieta, las opiniones en contra corren el riesgo de ser obviadas con mucha probabilidad. Y para demostrarlo podría citar algunos de los comentarios vertidos en este blog en los que algunos lectores manifiestan que les da igual que un sistema adelgazante sea más o menos dañino, que lo que quieren es perder mucho (peso) en poco (tiempo). Y además, ¿es que acaso quienes proponen y defienden no son también médicos y/o afines? (modo sarcástico: ON)

Lo dicho, me gustaría saber de quién parte la idea de promocionar una u otra dieta un año y al año siguiente otra.

¿Hasta que punto se pueden (o deben) conciliar los intereses económicos de los medios y de los autores de las dietas más disparatadas? ¿No debería exigirse a algunos periodistas un poco más de responsabilidad social?

Me despido con una frase de José Luis Sampedro que ilustra bastante bien mi parecer en este terreno:

[...] la prensa empieza a bombardearnos con novedades científicas, no siempre con rigor. Muchas veces buscando impactar o, como suelo decir, con más intención de deslumbrar que de iluminar.” (La ciencia y la vida –Pág. 170-)

Si quieres puedes encontrar un resumen de las principales características de las dietas milagro en esta entrada: ¿Cómo sé si una dieta es “dieta-milagro”?

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Foto avispa: Kratka Photography

Foto Dori: vanee$$aa:) en desmotivaciones.es

El porqué de que no me gusten las dietas por fases

12 febrero 2013

Alimentos prohibidos fase 1 south beach_ afsheenAdemás del carácter hiperproteico de las dietas de moda actuales hay otra característica que las suele definir, no sé si a todas ellas, pero sí a una buena parte: el hecho de estar organizadas en fases o etapas.

Fases, hitos, etapas o periodos en los que las indicaciones a seguir son cambiantes. Me explico, antes podías hacer esto y ahora no, se ha de hacer de otra forma. Antes podías comer así y ahora lo has de hacer asá. Ejemplos de estas condiciones cambiantes a medida que se avanza por la dieta de moda los tenemos a patadas en aquellos métodos que hacen furor actualmente: el método Dukan, el sistema Pronokal©, el método Kot©, la dieta South Beach, la de los 31 días, y tantas otras ya sean hitos comerciales o te las aconseje un profesional (un sacacuartos profesional, se entiende).

Digo lo de “sacacuartos profesional” porque no deja de ser curioso que ninguna de las recomendaciones coherentes emitidas por las más importantes instituciones a la hora de promover un adelgazamiento saludable incluya “las fases”. Tampoco conozco ningún plan docente de ninguna universidad española en la que se incluyan fases cambiantes para promover el adelgazamiento con salud (me refiero a universidades que impartan el Grado de Nutrición Humana y Dietética). Es más, considero que dentro de las claves para desenmascarar dietas milagro o de moda debería figurar además el estar organizada en fases, como rasgo definitorio.

En líneas generales las buenas recomendaciones se centran en hacer las cosas bien, desde el principio y hasta el final, sin cambios. O mejor dicho, sin final.

Me da la sensación que el hecho de hacerlo así, por fases, se trata más de fidelizar al incauto que de otra cosa. Es decir, se trata, y para ello me baso en lo que algunos sistemas no tienen mayores tapujos en esconder, en conseguir pérdidas de peso meteóricas con el fin de crear en el paciente-impaciente una cierta confianza en que el método funciona, y qué mejor prueba para hacerlo que prometer-conseguir pérdidas de cerca de cuatro o más kilos en las primeras semanas, mientras dure la primera o las primeras fases. Pero hay una pregunta que muchas veces obviamos…

¿comer como se suele proponer comer en las primeras fases es saludable?

Supongamos que la respuesta sea afirmativa, entonces, si es saludable ¿para qué cambiar a una nueva fase con nuevas y distintas directrices? En este caso no faltará quién diga que se cambia, no porque no sea saludable sino para aportar una mayor variedad a la pauta alimenticia y para así hacerla más placentera, no tan restrictiva (las primeras fases suelen ser restrictivas hasta parecer tacañas en el plano alimenticio). Entonces, hay una pregunta que nos queda dentro de esta rama de posibilidades ¿es que acaso no se puede comer de forma saludable y disfrutar al tiempo que se adelgaza?  Ya he mencionado alguna vez que las mejores dietas no son las que están cuajadas de restricciones sino más al contrario, de buenas sugerencias, y lo sigo manteniendo.

Supongamos por el contrario que la respuesta es negativa, que no es saludable prolongar en el tiempo esa “fase” inicial, y de ahí el cambio de fase, entonces, ¿para qué se promueve el hacerla? La única respuesta que me queda es la que ya he aportado, la de la fidelización, hacer perder mucho peso en poco tiempo para convencer al paciente-impaciente.

Claro, con el tiempo, a medida que la mano se abre y se va avanzando dentro de las fases más permisivas del sistema en cuestión resulta que la pérdida de peso se ralentiza hasta el punto de hacerse inexistente. En muchos casos, estando tan abiertas las posibilidades, no siendo tan restrictivas y tan férreas como al principio, se empieza a hacer difícil el distinguir esa fase de nuestro anterior patrón dietético previo a la dieta. Es entonces cuando ya no se sabe si se está a dieta o no ¿la habré acabado? Y cuando con mayor probabilidad la pérdida de peso no es que se ralentice, sino que se revierta su tendencia y se empiece incluso a ganar.

¿Por qué no me gustan las dietas por fases? Porque incluso los pacientes-impacientes se dan cuenta del proceso, aunque sea de forma inconsciente. Han contrastado en sus propias carnes que se puede perder una cantidad de kilos considerable en un tiempo record mientras estemos dispuestos a seguir un patrón alimenticio draconiano. ¿Qué más queremos? ¿Que luego los volvemos a recuperar? pues nada, se vuelven a poner en práctica ésas fases, o cambiamos de método, por ejemplo, por aquel que esté de moda en ese momento y así, se perpetúa el eterno ciclo dieta-engorde-dieta-engorde. Sin olvidar que en ningún momento estamos haciendo lo que deberíamos.

Comprueba cuales son los peligros más claros de seguir un tratamiento inadecuado para la obesidad según el Documento de Consenso FESNAD-SEEDO sobre Recomendaciones nutricionales basadas en la evidencia para la prevención y el tratamiento del sobrepeso y la obesidad en adultos.

¿Que por qué no  me gustan las dietas o sistemas adelgazantes por fases? Por que son intrínsecamente contra educadores.

Riesgos tratamiento inadecuado obesidad_Fesnad_Seedo

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Foto 1: afsheen

Yo no quiero hablar de Dukan, pero a la fuerza ahorcan

14 enero 2013

Hola. Este post es en realidad el comentario de un servidor que aparece tal cual en dos post de dos blogs muy recomendables, uno está en el blog de Gominolas de petróleo  (“Los peligros de las dietas milagro”) y el otro en el blog de Scientia (“El Corte Inglés y las dietas milagro”). Por lo tanto, para entender mejor el sentido de esta entrada sugiero leer antes las mencionadas entradas. Así que échale ganas y adelante, ambas entradas lo merecen.

Gominolas de petroleoScientia

 

 

Para Gominolas de petróleo, enhorabuena por tu blog, no sé si te lo había dicho alguna vez, pero me ratifico, tanto en los contenidos que abordas como en la forma como el tono en el que lo haces. Me encanta y se lo recomiendo a todos los lectores.

Para Scientia, qué decir que ya no te haya dicho, aparte de gracias una vez más por la mención.

A tenor de ambos post y los comentarios de los lectores sobre el tema Dukan me gustaría hacer una serie de matizaciones:

Dukan

Uno: A estas alturas no voy a poner en duda ni mucho menos que el Sr Dukan sea médico, pero sí lo hago públicamente sobre el hecho de que sea nutricionista o dietista, al menos en su más estricta vertiente académica. Lo digo por lo que él mismo expresa en las primeras páginas de su libro “No consigo adelgazar” que por su puesto sí que me he leído, en las que se detalla cuáles fueron sus inicios en este mundillo fruto de una experimentación con sus propios pacientes, algo más que cuestionable en cuanto a su metodología.

Dos: El Sr. Dukan, para que conste una vez más, fue denunciado por la propia organización médica francesa, la que regula esta profesión en su país, fruto de su “particular” forma de entender el ejercicio de la medicina. Como el fruto probable de estas dos denuncias era su exclusión de este colectivo, antes de que lo echaran y verse sometido a escarnio público, el Sr. Dukan decidió “salirse voluntariamente” de la organización médica francesa. Significativo.

Tres: La postura oficial del principal colectivo de dietistas-nutricionistas de este país, la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas, y la mía propia, en relación a los métodos Pronokal y similares es la misma, mismísima que la que se tiene sobre el método Dukan y se puede consultar en este enlace. Sería conveniente documentarse sobre el tema antes de pronunciarse. Que existan determinados profesionales que la promuevan es responsabilidad única y exclusivamente suya.

Follow the moneyCuatro: El argumento frecuentemente esgrimido por los dukanianos de que nosotros estamos en contra del método porque nos quita negocio sería estupendo que lo documentaran con alguna prueba, por pequeña que sea (declaraciones de algún afectado, estudios de mercado que lo ratifiquen, etc.) Lo digo por que yo no he oído a nadie que no sea “dukaniano” el decir que el método dukan vacía las consultas de los dietistas-nutricionistas. Si sirve de algo mi ejemplo, puedo decir que más al contrario. No han sido pocas las ocasiones que alguien ha llamado a mi consulta con el fin de pedir cita para que le “ponga una dieta de tipo Dukan”. Ni que decir tiene que con esos planteamientos y tras tratar de convencerle sin éxito de lo absurdo de sus planteamientos no les di cita. Así que, si hubiera querido, el método Dukan, lejos de ser un menoscabo para los ingresos de mí consulta podría haber supuesto una fuente de beneficios, al menos a corto plazo.

Cinco: Me alegro por todos aquellos a los que el método Dukan les haya funcionado. De verdad que manifiesto este sentimiento con total sinceridad, es más, me alegro de que les haya funcionado y espero que lo siga haciendo. Ahora bien, que sepan que su éxito va en contra de la mayor parte de las estadísticas (al igual que aquellos que compraron un décimo de lotería y les tocó, también me alegro por ellos). Es decir, cuando la práctica totalidad de las autoridades sanitarias… y me refiero tanto a las estrictamente pertenecientes a la administración como a las más “privadas” con fines públicos, advierten de cómo se ha de afrontar un adelgazamiento coherente con las más mínimas recomendaciones en salud (física y mental) será por algo. ¿De verdad alguien cree que la OMS, la ADA, la BDA, la AESAN, la ANSES, la EFSA, la AEDN, la FESNAD, la SEEDO, la SEEN, la SEN, la AHA, la USDA, la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, el Colegio de Médicos Francés y tantos otros se han puesto de acuerdo para jorobar al Sr. Dukan y su método por alguna razón en especial, incluido el presunto menoscabo económico? Por favor, seamos sensatos.

Huevo vs gallina

Seis: Además, este supuesto contubernio internacional y puesta en común para sentar las bases de un adelgazamiento saludable son anteriores al “pelotazo” del Sr. Dukan, que creo, sinceramente, que tiene el ego muy subidito cuando dice que todos nos hemos puesto en su contra. Disculpen ustedes, pero es el Sr. Dukan el que habiendo creado un “novedoso” sistema (va entre comillas por que las dietas hiperproteicas para la pérdida de peso son más viejas que mear contra la pared) se ha puesto en contra de unas recomendaciones científicas para la pérdida de peso sostenidas desde hace tiempo y que con el paso del mismo se tratan de adaptar a los nuevos conocimientos. Pero dejadme que os diga que entre esos nuevos conocimientos no figuran el concederle a su sistema todas las garantías que el Sr. Dukan sin la menor prueba científica que lo respalde y sin el menor rubor, se encarga de proclamar a los cuatro vientos. Y digo que no hay pruebas científicas de las bondades de  su sistema concreto por que no las hay. Hay cientos, miles si se quiere, de estudios (observacionales, de intervención, de revisión, etc.) que abordan ensayos concretos con dietas hiperproteicas, no os lo voy a negar. Incluso diré, y lo reconozco, que muchos de ellos apuntan resultados interesantes sobre el uso de este tipo de estrategias, para eso tenemos el libro del Dr Campillo. Pero al final… al final de todo… ¿sabéis qué es lo que queda? Dos cosas:

  • La primera: No hay ni una sola prueba científica debidamente planificada que ponga de relieve la eficacia y la seguridad en la pérdida de peso del concreto “Método Dukan” con sus fases de ataque, crucero y demás. Ni una sola, ni la más pequeñita. Lo digo en serio, me gustaría que el Sr Dukan se gastase solo un poquito de sus astronómicos beneficios y nos diese el gusto de ofrecernos un estudio imparcial sobre el funcionamiento de sus métodos. Os prometo que a título particular estaría encantado de conocer esos resultados y, si él lo quiere, atentos al dato, incluso de participar. ¿Sabéis cuál es la mejor forma de demostrar que algo funciona? Invitar a tus detractores a que te ayuden a esclarecer las pruebas concretas de lo que uno dice funciona. Y no a invitarles a que te demuestren que NO funciona.
  • La segunda: Las conclusiones de la práctica totalidad de todas las instituciones públicas o privadas con un cierto prestigio en estas cuestiones están, de momento, bastante alejadas de sus planteamientos.

Siete: Con respecto a la responsabilidad de los centros de distribución de los libros o productos de la dieta Dukan he de decir que en otoño de 2011 los colegios oficiales y profesionales de dietistas-nutricionistas de Baleares y Aragón enviaron sendas cartas al Corte Inglés cuestionando su labor (al menos estos dos Colegios oficiales, que son los que me constan que lo hicieron, ya que guardo las pruebas). El Colegio Balear obtuvo una respuesta “no oficial” concluyendo algo muy similar a lo que esgrime Scientia en su post, que su venta se ejerce desde la más estricta legalidad y que otros también lo hacen (algo normal y previsible). Por su parte el Colegio de Aragón no obtuvo respuesta alguna, ni oficial ni de las otras.

Ocho: Yo no creo que se ejerza su venta desde la más estricta legalidad, creo que se venden “a pesar de que la legalidad vigente diga lo contrario”; y que como lo hacen muchos, pues parece más válida. Lo cual es una no poco sutil diferencia.

Cárcel de dinero

Comentario final: Si eres de los que tiene otra perspectiva diferente de la mía con respecto al método Dukan en general y quieres opinar, adelante. Con esta entrada y muchas otras sobre el tema en este blog (te sugiero que les eches un vistazo), no he pretendido que nadie que no quiera cambie su opinión al respecto, así antes de opinar te ruego, por favor, que tengas en consideración que: el decir que a ti (o a alguien conocido por ti) te ha funcionado no es una prueba objetiva para considerar la validez del sistema y, que aunque no lo creas, yo sí estoy dispuesto a cambiar de opinión… pero cuando se me pongan delante las evidencias adecuadas. Te adelanto que ya me he leído los libros del propio Dukan (hace tiempo) y el del Dr. Campillo (más recientemente).

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Tundra Books

Ya está aquí el Top-Five de las peores dietas milagro

14 diciembre 2012

Como viene siendo habitual cada año, la Asociación Británica de Dietética (BDA) ha publicado el ranking de la ignominia al establecer cuáles a su juicio han sido las dietas populares más peligrosas en el 2012 (y siguen teniendo el peligro de serlo en lo sucesivo) a la hora de adelgazar. Uno de los mayores peligros relacionados con su promoción entre la población general es que con frecuencia son seguidas por l@s famos@s (sea o no cierto el que las sigan, que de todo hay) y que así puedan alentar (con “n”) su seguimiento en el resto de la población.

 

Antes de pasar a ello, no quiero que se me escape hacer una puntualización. La Asociación Británica de Dietética es una asociación con reconocimiento oficial por parte de la administración británica que regula el ejercicio de esta profesión, la de dietista, al igual que la Asociación Británica de Medicina regula la actividad profesional médica. Es decir, tal y como sucede en España (megasarcasmo modo: ON)

Bien, vamos a ello. Tenemos algunas nuevas incorporaciones con respecto a años pasados, pero también hay algunos clásicos que repiten el dudoso honor de verse retratados de nuevo en esta lista.

5º Puesto

La dieta OMG de seis semanas que ya les presenté en su día. Se trata de una nueva entrada en la lista ya que ha salido a la luz este mismo año, así que se puede considerar un auténtico mérito. Me refiero a lo de nacer y… ¡hala, directamente a la picota! No voy a mencionar nada de esta ya que para eso está el post que he comentado.

4º Puesto

Para la práctica de la alcorexia o también llamada drunkorexia. Está ha retrocedido en la lista, el año pasado ocupaba el 2º puesto. De esta estrategia, es cierto, no he mencionado nada hasta ahora en el blog aunque sea más vieja que el NO-DO. Me comprometo a hacerlo en un futuro. Sirva como anticipo que su esencia consiste en seguir un patrón de alimentación francamente contenido y restrictivo a lo largo de un día o incluso de la semana con la meta puesta en un próximo, nunca muy lejano,  consumo compulsivo de bebidas alcohólicas. La finalidad es que las calorías de más de las bebidas alcohólicas no te hagan engordar ya que para eso se ha ido creando un balance negativo. Si te estás riendo, no te culpo, pero tampoco me culpes a mí, que al fin y al cabo no soy yo quien la ha inventado.

3º Puesto y rutilante nueva entrada

Para la dieta Intravenosa o como ellos dicen (la BDA) “la dieta intravenosa por goteo de las chicas festivaleras” (o algo así). Aquí, mira tú, me han pillado fuera de juego; es la primera vez que oigo que alguien está utilizando o ha utilizado la nutrición parenteral para perder peso de forma voluntaria. Me informaré mejor. De momento baste decir que consiste en no comer nada de nada y conectarse a un gotero… sí, igualito a aquel que viste cuando fuiste a visitar al hospital a ese amigo, familiar o conocido y estaba enchufado a través del brazo a un gotero con el que se le administraban fármacos y también algún nutriente…

Increíble y sin comentarios (de momento) Yo creía que una de las peores aberraciones en este sentido era la que actualmente ocupa el 2º lugar de la lista y que se trata de…

2º Puesto

Para la dieta de la sonda nasogástrica… otra conocida de este blog y de la que puedes encontrar más información de su práctica en España en este enlace y en este otro. En las islas británicas la denominan como la dieta KEN (y que no tiene nada que ver con el novio de Barbie) que viene de Ketogenic Enteral Nutrition, es decir nutrición enteral que induce la cetosis. Creo que ya está suficientemente abordado en los post mencionados.

Y por último… en el primer puestoconservando tan privilegiada posición desde el año pasado, reafirmándose así como la reina de las reinas de las dietas milagro menos recomendables por segundo año en la cimaaaaaaaaa…

1º Puesto para

¡¡La dieta Dukan!! Sé que te lo estabas imaginando, y que ni tan siquiera le has dado a ver el video del redoble de tambores con efecto de suspense antes de leer esto. Pues nada, como de la dieta Dukan poco más puedo decir, te sugiero que ahora sí le des al botón, que el vídeo está muy bien y dura muy poco.

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Mi agradecimiento para @monyino

La dieta de la caja roja: esta por la empresa… y esta también

04 septiembre 2012

No se hagan ilusiones que es que no, que el tema no va de bombones. Va de ese “nuevo” sistema adelgazante en el que adquieres una caja (cuyo principal color es el rojo) con polvitos, barritas y sustitutivos de comida para un día y cada dos horas picoteas de alguna de las “suculentas” preparaciones que contiene cada kit diario. Decía hace pocos días que el tema proteínico tanto para comer, como especialmente para adelgazar, está de moda. Pero además del tema de las proteínas hay más mínimos denominadores comunes en las dietas de adelgazamiento al uso, uno de ellos son las fases. En este terreno el maestro de maestros es (o ha sido) el método Dukan con sus famosas fases de ataque, crucero, consolidación… y ya no sé que más, pero era algo así.

Hoy traigo a colación otro sacacuartos que tiene el tema de las fases gala, y además de forma bastante contradictoria como iremos viendo.

El sistema me lo ha hecho llegar un colega (@cfnutricion) a través de una nota de prensa que ha hecho pública una empresa, Neodiet, que ha sacado un “sesudo” programa de adelgazamiento, el ‘neodiet2h’. En esencia, según la empresa, consiste en:

“dividir el aporte calórico diario en siete comidas que se consumen cada 2 horas.”

Su fórmula (según la misma fuente):

“aporta una composición equilibrada de todos los nutrientes esenciales que necesita el organismo”

Estas “comidas” se realizan exclusivamente y durante 10 ó 20 días (tal y como sugieren los promotores) con los productos que ellos te suministran previo pago.

El tema de las fases de este sistema se aborda, también según los promotores, de la siguiente forma:

“programa nutricional intensivo durante un mínimo de 10 días y un máximo de 20 días, […] Para después de este programa intensivo de 10, 15 o 20 días, Neodiet ha diseñado un plan post-dieta de 3 meses que se divide en dos fases: el programa de estabilización y el programa de mantenimiento […]

Analicemos este sistema y para ello tomemos tres fuentes de información, a saber: su nota de prensa, su página web y un video de youtube al que se accede también desde su web.

1. Dice ser una dieta sana, equilibrada y estudiada científicamente

No me invento nada, lo dicen tal cual como puede comprobarse en los siguientes pantallazos de su video.

Entonces si es así, ¿porqué al mismo tiempo se dice en su nota de prensa que ha de seguirse durante un máximo de 20 días; no era sana, no era equilibrada y no estaba estudiada científicamente? Pues si es así fuera dame salud y equilibrio todos los días del mundo, ¿porqué, entonces, un máximo de 20 días? A mí me parece una soberana contradicción.

2. Dice ser “natural”

Habría qué ver que entiende el consumidor medio por “natural” (por cierto, cada vez que surge este tema no puedo dejar de acordarme de “Los productos naturales ¡Vaya timo!”, no se olviden de visitar el blog de @jmmulet). Pero más en concreto habría que saber qué entienden estos señores por “naturalidad”. ¿De verdad que el comer durante 20 días a base de suplementos, batidos liofilizados, barritas, etc. les parece “natural”? Esto más que una contradicción me parece una tomadura de pelo.

 

3. Reniega de las dietas hiperproteicas…

… y sin embargo tienen una línea de productos denominada “neoProtein”, sabor fresa… y sabor neutro para más señas (debe ser que el sabor fresa no hay quien se lo tome). A esto se le llama “nadar y guardar la ropa”. Ciertamente desconozco la composición nutricional del conjunto de los preparados, pero esta doble vertiente resulta para mí otra contradicción.

 

4. Saca a colación el tema de la “desintoxicación”

Tal y como abordé en esta entrada el tema de la “desintoxicación nutricional” o la depuración es una filfa que queda muy bonita en la publicidad, pero que no sirve para nada.

5. Hace afirmaciones y publicita cuestiones prohibidas por la legislación vigente

Tales como dar una garantía de una determinada pérdida de peso:

“Sus autores recomiendan seguir este programa nutricional intensivo durante un mínimo de 10 días y un máximo de 20 días, que en los estudios clínicos realizados ha conseguido reducir un promedio de un 8,5 por ciento del peso corporal”.

O tales como aportar testimonios (reales o ficticios) que hablen del “antes y el después”.

 

O también hacer afirmaciones o declaraciones que supongan un peligro a priori anunciado por las autoridades sanitarias. Es decir, este sistema no es que se le puedan poner algunas de las 10 banderas rojas que definen las dietas milagro, es que las tiene TODAS.

6. La falta de seriedad

He dejado para el final la que más me enfurece, que no es otra que se argumente la eficacia y/o seguridad del método en una serie de estudios clínicos o de resultados obtenidos “científicamente” y que no aparecen por ningún lado: ¿Dónde puñetas están esos estudios, con cuanta muestra se realizaron, cómo se hicieron, quién los llevó a cabo, había grupo control, etc.? Todas estas preguntas quedarían resueltas contestando a una sola: ¿Dónde se publicaron tales estudios clínicos?

Y lo que ya riza el rizo es el tema de los “expertos”. Expertos con los que poder contactar, que solucionan tus dudas, con los que contactar cuando uno quiera (que es mentira, por cierto, el viernes 31 de agosto entre las 18 y las 19:00 no contestó nadie)… ¿Quiénes son esos expertos y dónde están cuando se les necesita?

Lo peor de todo es que sistema ni tan siquiera es nuevo, es el resultado del “lavado de cara” de un sistema del año anterior. Y no se lo pierdan, en esta ocasión también se utiliza el “aval” de venderse en farmacias… pero resulta curioso que, siguiendo con las contradicciones, que esgriman que se vende en farmacias y sin embargo puedas adquirir estos kits también online a través de su web. Mientras las autoridades sanitarias haciendo brindis al sol.

La hiperproteica era alimentaria y adelgazante (1)

31 agosto 2012

Si superratón estuviera hoy en el candelero en vez de decir aquello de “… y no olviden supervitaminarse y mineralizarseeeee!” diría algo así como “… y no olviden proteinizarse y superhiperproteinizarse”. Que sí, que me he repetido con lo de las proteínas, que ya lo sé, pero es que el bombardeo mediático-proteínico es hoy en día para ciscarse (si la proteína tuviera fibra, que es que no, pero bueno).

Comprueben que no les engaño, tenemos métodos adelgazantes, también fórmulas para niños “malcomedores” (o padres influenciables), alimentos funcionales, complementos para la tercera edad… y todo ello por no hablar de los productos made-in-gimnasio para fabricar mis poco venerados “Homo croassanis“; y siempre a día de hoy, indefectiblemente, el acento gordo en la promoción de muchos de estos productos o estrategias se pone en la misma palabra: proteínas y más proteínas, de calidad, imprescindibles, necesarias, esenciales, etc.

 

Las proteínas como elemento adelgazante

Vayamos por partes y comencemos con el tema del adelgazamiento. Si hoy en día alguien quiere lanzar un método adelgazante está obligado a promocionarlo como hiperproteico, proteinizado, proteinado o cualquier otra expresión que incluya la partícula “proteína” en su interior. Si no es así, ese alguien no se comerá un colín con su “nuevo” método, dieta o régimen. ¿Quieren ejemplos; de verdad creen que hace falta ponerlos? Bueno, si así lo quieren… Les podría poner decenas de ejemplos. Algunos de ellos sólo “juegan” con los alimentos, otros con los sustitutivos de comidas, otros con los suplementos, otros con la combinación de todos estos elementos… pero todos, absolutamente todos incluyen la palabra mágica “proteína” que actualmente cuenta con un poder de invocación-convicción inaudito. Con las proteínas, o mejor dicho, haciendo tu dieta hiperproteica o enriqueciéndola con proteínas tienes -según ellos- el adelgazante éxito asegurado.

Hagamos un poco de memoria: el método Dukan, el sistema Pronokal, los productos de BiMananPro, el sistema de la Dieta Kot, la Siken Diet, la dieta Smart, la DietaFlash (que viene ser lo mismo que ¡menudo flash de dieta!), etcétera ¿es necesario que siga? Creo que no, acérquense a su farmacia más próxima (o al super, porque para el caso) y verán como una muy buena parte de lo que se vende para adelgazar tiene este proteico carácter adelgazante. Pero ¿se puede adelgazar con las proteínas; son estas el elemento clave; usted ha engordado por poner pocas proteínas en su dieta; es la panacea poner más de ellas, cómo funcionan -supuestamente- etcétera? Si me lo permiten dejeré estas cuestiones para el capítulo 2 de esta entrada y continuemos con la constatación de la proteínica y mediática realidad de la que les hablo.

 

Las proteínas como suplemento benéfico-inevitable en la dieta

Como les decía hay más, no hace falta pretender adelgazar. Por ejemplo, si lo que usted quiere es investir a su yogur con un aura de excelencia sobre todos los demás, pues dice que tiene proteínas de alto valor biológico o que tiene el doble de proteínas, como por ejemplo el producto que se puede ver en este vídeo.

http://youtu.be/Yz6Kj77jmTU

Pero, peeeeero si lo que quiere es cuidar más aun la salud tiene, de la misma marca, otro alimento cuyo principal elemento destacable son (según el spot) las proteínas vegetales confrontadas a las grasas animales.

También puede ocurrir que usted ya tenga una cierta edad y no pertenezca a la generación de los yogures y por tanto podría estar incurriendo en un déficit de este tipo de nutrientes, y derivado de todo ello sentirse cansado, sin “ganas de nada”, etc. para usted existen múltiples suplementos, como por ejemplo el que se puede ver en el siguiente anuncio dando a entender que por tener más años vas a comer mal y que con dicho suplemento (con sus proteínas en especial y demás nutrientes en general) tienes el problema zanjado. Les sugiero encarecidamente que para ahondar un poco más en esta publicidad visiten esta entrada: “Meritene y la satisfacción de las necesidades creadas” en el siempre muy recomendable blog “Mi dieta cojea”.

Por el contrario o coincidente con las anteriores situaciones, también puede suceder que usted sea un papá o una mamá preocupadísimos con la alimentación de su hijo y que antes de que se muera de hambre (recuerde, en España no se mueren los niños por esta causa a día de hoy, ninguno) decida darle un empujoncito para que “el nene” tenga de todo, incluidas las proteínas (mejor que se le salgan por las orejas antes que verlo convertido en un canijo de 1,80m). Para usted (para su hijo, más bien) existen multitud de productos, entre ellos el del siguiente anuncio comercial, producto del que también se puede encontrar un fenomenal análisis en el blog antes comentado (Análisis publicitario de un suplemento nutricional [Pediasure]) y en el que no faltan las proteínas.

Antes de que me veten, quiero aclarar que no tengo nada en contra de estas marcas en concreto. Estas, y muchas otras, son la punta de lanza, la parte más visible de un conjunto de productos con similares características. No dudo que todos estos productos (en especial me refiero a los dos últimos y su familia, y no tanto a los yogurcitos) tengan una utilidad en colectivos desnutridos concretos, pero:

  1. En sus anuncios no es lo que dan a entender precisamente. Más bien parece que son beneficiosos (o incluso necesarios) para todo el mundo en tales circunstancias, y
  2. Los modelos, los actores, que utilizan tienen pinta de todo menos de desnutridos o de necesitados.

Como decía, con esta entrada no pretendo dañar la imagen de cualquiera de los fabricantes aquí aparecidos. Desde un estricto punto de vista nutricional estoy convencido de las bondades de algunos de ellos en situaciones concretas. Al contrario, con lo que sí que estoy en desacuerdo es con la publicidad que de muchos de ellos se hace, ya que da a entender conceptos, situaciones, “soluciones” y realidades que no son, desde mi punto de vista las más idóneas para el consumidor medio. Por tanto, con la entrada de hoy lo único que he pretendido es poner de relieve el especial impacto que las proteínas tienen actualmente en todo el universo alimentario y de la salud. Un papel que, en base a su publicidad, es desproporcionado y termina por generar un conocimiento popular irreal dotando a las proteínas de un poder casi mágico.

Sobre si las proteínas son tan buenas, tan necesarias y tan adelgazantes hablaré en el próximo capítulo de esta entrada. También sobre el actual perfil de consumo de proteínas en nuestro medio. Pero eso será el viernes que viene.

 

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Foto 1: niniramz22

Dukan afirma que los obesos están mentalmente enfermos

29 agosto 2012

 

Bueno, poco más hay que añadir al titular. Creo que Pierre Dukan se retrata el solo con este tipo de declaraciones.

Según unas afirmaciones suyas mencionadas el pasado 19 de agosto en el británico “The Telegraph” el controvertido médico francés reconoce que no ha conocido ninguna persona que tuviera obesidad y que al  mismo tiempo dijera de sí misma que estaba bien de la cabeza. No obstante, Dukan reconoce que su enfermedad (llegados a este punto ya no sé si refiere al tema del peso o al de la cabeza) no es grave como pudiera ser el cáncer, pero que los obesos se sienten desplazados de la sociedad a causa de su situación. Esta circunstancia dice él que le da lástima y por tanto se pone a su disposición para poderles ayudar (qué majo).

Aparte de las palabras de Mr. Dukan, una de las cuestiones que más me han llamado la atención ha sido el constatar que tras las declaraciones, el propio medio, en este caso el periódico británico, advierte a sus lectores del escaso (por no decir nulo) respaldo científico que tienen los plantamientos del señor Dukan, una situación que no suele darse de forma tan clara en los medios nacionales (una pena).

Volviendo al tema. Como bien sabrán, es potestad de la clase médica el reconocer la naturaleza de las enfermedades mediante la observación de los síntomas y signos, es decir, la de emitir un diagnóstico. Sinceramente yo no sé si este señor está en sus cabales cuando diagnostica a todas las personas que tienen obesidad sin excepción una enfermedad mental. Si así fuera y tuviera razón me gustaría plantearle una duda: Según usted, si todos los obesos son enfermos mentales ¿podría decirme si están relacionadas estas dos enfermedades?: ¿Se llega a ser obeso por ser un enfermo mental, o por el contrario la enfermedad mental deriva de la situación de obesidad?

Y ya que estamos con enfermedades mentales, otra duda existencial que dejo en el aire: ¿Quién está más loco: el loco, o el loco que sigue al loco? (parafraseando a Obi-Wan Kenobi)

Nota: Muchas gracias a @Teresa_zgz que fue quien me puso sobre la pista de esta noticia.
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Si quiere leer algo más de sobre el método Dukan en este blog puede visitar:

Dukan vs “El nutricionista de la general”

Dos voces autorizadas más en contra del método Dukan

6 Razones 6 para NO estar en contra del método Dukan (aunque se esté por otras)

A Pierre Dukan le crecen los enanos

Dukan fuera de la organización médica francesa

La dieta OMG: el enésimo disparate

20 junio 2012

No se equivoquen. A mí me pasó: al leer textualmente la primera vez “dieta OMG” pensé que alguien había planteado algún despropósito dietético a base de Organismos Modificados Genéticamente.

Me equivoqué solo a medias: Alguien sí que había planteado un despropósito dietético, pero este no tenía nada que ver con los transgénicos (que es la forma popular de llamar a los OMG)

Hoy les presento, a todas a casi todas luces el enésimo sinsentido dietético. Y es “a casi todas” porque también como siempre, tendrá sus seguidores y al parecer no pocos. Increíble pero cierto. El caso es que en el Reino Unido esta dieta es considerada por una buena parte de los medios de comunicación como la dieta milagro número uno a día de hoy, es incluso la que ha conseguido desbancar del número 1 a la Dukan entre las ventas de libros de dietas populares. Como lo oyen.

Increíble pero cierto es, para empezar, el nombre al que responden las siglas. La dieta OMG, viene de la traducción del inglés “OMG diet” y OMG en este caso es: “Oh My God. Es decir se trata de “la dieta ¡Oh Dios Mío!”. El porqué de la expresión elegida lo desconozco. Suena a algo pijillo, a sorpresivo si quieren y no será por casualidad, digo yo, que se meta de por medio en esta ecuación al propio Dios… algo muy a tener en cuenta si quieres lanzar una dieta milagro (según dicen Dios es un tipo muy influyente en esto de los milagros).

Más increíbles pero igualmente ciertos son algunos de sus postulados con los que alcanzar y hacer buenos sus reclamos publicitarios más sonados: “Adelgazada más que tus amig@s”. Entre otras cosas la dieta OMG promete adelgazar 9 kilos en 6 semanas a base de:

  • No desayunar.
  • Hacer ejercicio en ayunas y, al acabar, tomarse un café solo, por supuesto sin azúcar.
  • Ducharse o bañarse con agua fría, a unos 15ºC, (es decir, fría de c#####) por espacio de unos 15 minutos. A este respecto he de decir que la popularización cada vez más frecuente de este tipo de medidas debería empezar a preocuparnos. Por ejemplo, Dukan también propone soluciones de este tipo para adelgazar, pero él, a diferencia de este caso, sugiere no mojarse la espalda o el pelo, ya que podía resultar “desagradable” (sic).
  • Comer como máximo una pieza de fruta al día, aunque es mejor evitarlas totalmente. Digo yo que será por aquello de los “malévolos e insidiosos” hidratos de carbono que contienen. Y no se lo pierdan…
  • Afirmar que los hidratos de carbono contenidos en una ración de brócoli pueden ser tan “dañinos” como aquellos contenidos en un refresco de cola. Así que ni brócoli ni refrescos de cola en lo que no puede ser considerado más que un auténtico despropósito por el hecho de equiparar nutricionalmente un grupo de alimentos, las verduras y hortalizas con el otro, los refrescos azucarados.

Hay algunos compañeros míos de profesión que consideran que hablar de este tipo de dietas milagro, aunque sea para denostarlas y advertir de su riesgo, no sirve si no para acrecentar la fama de las propias dietas que se mencionan. Yo en cierta medida soy también de esa opinión, pero al final no me he resistido a hacer esta entrada. Creo que el deber de informar a una audiencia racional debe pesar más que el posible riesgo de que estas líneas caigan en manos de personas insensatas y terminen encontrando en la “dieta OMG” un milagro más que seguir aunque suponga poner en riesgo su salud.

Sobre esta dieta hay más elementos noticiables como por ejemplo el considerar que el autor firma su atentado nutricional con seudónimo, Venice A. Fulton, siendo su verdadera identidad Paul Khanna, un entrenador personal que ha hecho sus pinitos como actor secundario en las películas de Harry Potter (en concreto encarnando a un mortífago). Pero no quiero desviarme del contenido de este blog.

Muy en resumen se trata de una peligrosa propuesta para la salud; que al estar especialmente dirigida a un público pre y adolescente la hace doblemente peligrosa; y que reúne muchas, por no decir todas de las características de las dietas consideradas como milagro o populares, entre ellas destacaría:

  • Hacer promesas sobre el alcanzar una meta ponderal en un tiempo récord siguiendo unos insanos consejos.
  • Contradecir las más básicas recomendaciones sobre alimentación saludable apoyadas en el consenso científico.
  • Hacer listas de alimentos buenos y malos.
  • Proponer intervenciones disparatadas fuera de toda evidencia (y que además pueden ser peligrosas)

De verdad que yo ya no sé qué pensar, espero que si esta propuesta termina llegando a España las Autoridades Sanitarias, actuando de oficio, la paren a tiempo. Espero.