Archivo de la categoría ‘La dieta X bajo la lupa’

¿Cual es tu dieta preferida para adelgazar?

29 enero 2013

Las dietas son tristes_ Arctic Wolf PicturesSon numerosas las estrategias dietéticas que la ciencia ha puesto bajo la lupa con la intención de esclarecer cuál es la mejor para adelgazar. Y muchas han apuntado resultados interesantes ya sea a corto o largo plazo. Mi consejo sobre estas cuestiones, en líneas generales, siempre ha sido hasta la fecha bastante parecido: No hacer dieta nunca y cambiar malos hábitos por buenos. No obstante hay quien se emperra en “hacer dieta”. Bien, este post va por ellos.

He aquí una serie de pros y contras de los tres diseños más frecuentes a la hora de establecer una dieta de adelgazamiento sea cual sea el nombre propio que se le ponga a continuación (dieta de…). Es posible que, sin hacer grandes disparates, una “dieta” al uso cualquiera se adecue mejor que otra a una determinada situación. No olvidemos que en las cuestiones de la ganancia y pérdida de peso intervienen múltiples factores: La genética, el entorno familiar, el círculo de amistades, el tipo de trabajo, etc. y, por su puesto, la motivación. Todos ellos son factores que a buen seguro influyen de forma importante en el cómo, por qué, qué y cuánto se come.

Por tanto, he aquí tres de los enfoques dietéticos más comunes, aunque en cualquier caso mi recomendación sigue siendo la misma: no hagas dieta… y si la haces, no hagas disparates, sea cual sea al final tu opción.

 

1. Dietas bajas en grasa: No son la opción más sabrosa ni tampoco sacian demasiado

Low fat diet_ sweet mustache

Antes del frenesí actual por las dietas bajas en carbohidratos, las dietas bajas en grasa tuvieron una época dorada importante, y aún tienen una cierta presencia en nuestro entorno. Sin embargo, hay que tener presente que una restricción exagerada de este tipo de nutriente puede no ser beneficioso para la salud ya que es necesario un adecuado y suficiente aporte de los distintos tipos de grasas.

La justificación de este tipo de dietas con frecuencia se ha centrado en que las grasas son el macronutriente más energético (9 kcal/g) mientras que los hidratos de carbono y las proteínas aportan tan solo 4 kcal/g. De esta forma, sobre el papel, se podría comer “más” de los alimentos ricos en estos nutrientes, reduciendo al mismo tiempo el consumo de alimentos grasos.

Sin embargo, este tipo de dietas tienden a ser menos saciantes y menos sabrosas o “ricas” que otras. Todo ello suele redundar en una pérdida relativamente rápida de su “atractivo” por parte del usuario. Además, a la hora de plantearse la pérdida de peso, sustituir las grasas por hidratos de carbono simples (azúcares) tiene el mismo sentido que usar un lanzallamas para sofocar un incendio.

2. Dietas bajas en hidratos de carbono: pérdidas de peso rápidas y aumento del riesgo a largo plazo de efectos secundarios.

South beach diet_AlishaVLos defensores de este tipo de dietas afirman que limitar los alimentos ricos en carbohidratos en favor de aquellos ricos en proteínas y/o grasas evita que se dispare la insulina en sangre y además favorecen el sentirse saciado durante más tiempo, evitando sentir apetito antes (cuestión esta última que contradice el posicionamiento de la EFSA al respecto del poder saciante de las proteínas). En estas circunstancias, para compensar la falta de hidratos de carbono en la dieta, el organismo “saquea” sus propias y escasas reservas de carbohidratos en forma de glucógeno ubicadas en el hígado y en el tejido muscular. Así, “desempaquetar” y utilizar este glucógeno implica al mismo tiempo la movilización de una cantidad también importante de agua, lo que se traduce en que, en especial al principio, las pérdidas de peso son en gran medida debidas al agua de constitución. De esta forma, las pérdidas de peso son rápidas pero tras unos pocos meses, la pérdida de peso tiende a disminuir e incluso se revierte. Tal y como sucede con muchas dietas.

Las dietas populares que se podrían agrupar de algún modo bajo este patrón dietético son: la dieta Atkins, la South Beach o la Dukan. Sobre la primera de ellas, la Asociación Americana del Corazón, advierte que es demasiado rica en grasas saturadas y proteínas, lo que puede suponer un riesgo a medio o largo plazo para el corazón, los riñones y la salud ósea. En general a estas dietas se les achaca ser deficitarias en algunos alimentos típicos y característicos de las más actuales recomendaciones sobre alimentación y salud: frutas, verduras, legumbres y cereales integrales. Un consumo adecuado de estos alimentos se ha relacionado con un descenso del riesgo de sufrir derrames cerebrales, demencia y algunos tipos de cáncer. Así, hacer desaparecer este tipo de alimentos, o no incorporarlos con la debida frecuencia, no parece la mejor solución. Razón por la cual, quizá, muchas de estas “soluciones” dietéticas proponen cubrir estas carencias a base de suplementos (salvado de avena, vitaminas y minerales…)

3. Dieta de estilo mediterráneo: Grasas saludables y carbohidratos provenientes de frutas y hortalizas.

De las cosas más claras que tiene la “dieta mediterránea” es que está claramente definida por la presencia importante de aceite de oliva, pescado, frutos secos, alimentos todos ellos portadores de las denominadas “grasas buenas” y una baja proporción de alimentos con “grasas malas”. Al mismo tiempo, los típicos alimentos con carbohidratos de este patrón dietético no suelen ser del tipo refinado e incorporan al mismo tiempo cantidades adecuadas de fibra, vitaminas y minerales. Pero hablar de dietas de estilo mediterráneo incluye al mismo tiempo un estatus considerado, por lo menos, como no sedentario.

El mayor problema es que el concepto “dieta mediterránea” no está claramente definido, o al menos, no hay un consenso científico a este respecto. Por tal motivo la EFSA denegó el poder hacer descansar una declaración de salud que se solicitó para la dieta mediterránea sobre su validez para adelgazar. El problema: La EFSA consideró que el constructo “dieta mediterránea” no estaba suficientemente bien caracterizado.

 

En resumen: Si sigues empeñado en “hacer dieta” ten presente que las mejores dietas no son las que están cuajadas de restricciones sino más al contrario, de buenas sugerencias. Una buena “dieta” no debería incluir la inclusión sistemática de suplementos (para eso ya están los alimentos). Además, debe ser buena para el corazón, los huesos, el cerebro el aparato digestivo, etc. es decir, para la salud en general y no solo para bajar el peso. Al mismo tiempo, debería poder mantenerse durante años y no implicar soluciones rápidas. Pero eso… eso ya no sería “hacer dieta”, y sí una vez más, lo que te sugiero que hagas: cambiar malos por buenos hábitos.

——————–

Foto 1: Arctic Wolf Pictures

Foto 2: sweet mustache

Foto 3: AlishaV

 

La dieta de la caja roja: esta por la empresa… y esta también

04 septiembre 2012

No se hagan ilusiones que es que no, que el tema no va de bombones. Va de ese “nuevo” sistema adelgazante en el que adquieres una caja (cuyo principal color es el rojo) con polvitos, barritas y sustitutivos de comida para un día y cada dos horas picoteas de alguna de las “suculentas” preparaciones que contiene cada kit diario. Decía hace pocos días que el tema proteínico tanto para comer, como especialmente para adelgazar, está de moda. Pero además del tema de las proteínas hay más mínimos denominadores comunes en las dietas de adelgazamiento al uso, uno de ellos son las fases. En este terreno el maestro de maestros es (o ha sido) el método Dukan con sus famosas fases de ataque, crucero, consolidación… y ya no sé que más, pero era algo así.

Hoy traigo a colación otro sacacuartos que tiene el tema de las fases gala, y además de forma bastante contradictoria como iremos viendo.

El sistema me lo ha hecho llegar un colega (@cfnutricion) a través de una nota de prensa que ha hecho pública una empresa, Neodiet, que ha sacado un “sesudo” programa de adelgazamiento, el ‘neodiet2h’. En esencia, según la empresa, consiste en:

“dividir el aporte calórico diario en siete comidas que se consumen cada 2 horas.”

Su fórmula (según la misma fuente):

“aporta una composición equilibrada de todos los nutrientes esenciales que necesita el organismo”

Estas “comidas” se realizan exclusivamente y durante 10 ó 20 días (tal y como sugieren los promotores) con los productos que ellos te suministran previo pago.

El tema de las fases de este sistema se aborda, también según los promotores, de la siguiente forma:

“programa nutricional intensivo durante un mínimo de 10 días y un máximo de 20 días, […] Para después de este programa intensivo de 10, 15 o 20 días, Neodiet ha diseñado un plan post-dieta de 3 meses que se divide en dos fases: el programa de estabilización y el programa de mantenimiento […]

Analicemos este sistema y para ello tomemos tres fuentes de información, a saber: su nota de prensa, su página web y un video de youtube al que se accede también desde su web.

1. Dice ser una dieta sana, equilibrada y estudiada científicamente

No me invento nada, lo dicen tal cual como puede comprobarse en los siguientes pantallazos de su video.

Entonces si es así, ¿porqué al mismo tiempo se dice en su nota de prensa que ha de seguirse durante un máximo de 20 días; no era sana, no era equilibrada y no estaba estudiada científicamente? Pues si es así fuera dame salud y equilibrio todos los días del mundo, ¿porqué, entonces, un máximo de 20 días? A mí me parece una soberana contradicción.

2. Dice ser “natural”

Habría qué ver que entiende el consumidor medio por “natural” (por cierto, cada vez que surge este tema no puedo dejar de acordarme de “Los productos naturales ¡Vaya timo!”, no se olviden de visitar el blog de @jmmulet). Pero más en concreto habría que saber qué entienden estos señores por “naturalidad”. ¿De verdad que el comer durante 20 días a base de suplementos, batidos liofilizados, barritas, etc. les parece “natural”? Esto más que una contradicción me parece una tomadura de pelo.

 

3. Reniega de las dietas hiperproteicas…

… y sin embargo tienen una línea de productos denominada “neoProtein”, sabor fresa… y sabor neutro para más señas (debe ser que el sabor fresa no hay quien se lo tome). A esto se le llama “nadar y guardar la ropa”. Ciertamente desconozco la composición nutricional del conjunto de los preparados, pero esta doble vertiente resulta para mí otra contradicción.

 

4. Saca a colación el tema de la “desintoxicación”

Tal y como abordé en esta entrada el tema de la “desintoxicación nutricional” o la depuración es una filfa que queda muy bonita en la publicidad, pero que no sirve para nada.

5. Hace afirmaciones y publicita cuestiones prohibidas por la legislación vigente

Tales como dar una garantía de una determinada pérdida de peso:

“Sus autores recomiendan seguir este programa nutricional intensivo durante un mínimo de 10 días y un máximo de 20 días, que en los estudios clínicos realizados ha conseguido reducir un promedio de un 8,5 por ciento del peso corporal”.

O tales como aportar testimonios (reales o ficticios) que hablen del “antes y el después”.

 

O también hacer afirmaciones o declaraciones que supongan un peligro a priori anunciado por las autoridades sanitarias. Es decir, este sistema no es que se le puedan poner algunas de las 10 banderas rojas que definen las dietas milagro, es que las tiene TODAS.

6. La falta de seriedad

He dejado para el final la que más me enfurece, que no es otra que se argumente la eficacia y/o seguridad del método en una serie de estudios clínicos o de resultados obtenidos “científicamente” y que no aparecen por ningún lado: ¿Dónde puñetas están esos estudios, con cuanta muestra se realizaron, cómo se hicieron, quién los llevó a cabo, había grupo control, etc.? Todas estas preguntas quedarían resueltas contestando a una sola: ¿Dónde se publicaron tales estudios clínicos?

Y lo que ya riza el rizo es el tema de los “expertos”. Expertos con los que poder contactar, que solucionan tus dudas, con los que contactar cuando uno quiera (que es mentira, por cierto, el viernes 31 de agosto entre las 18 y las 19:00 no contestó nadie)… ¿Quiénes son esos expertos y dónde están cuando se les necesita?

Lo peor de todo es que sistema ni tan siquiera es nuevo, es el resultado del “lavado de cara” de un sistema del año anterior. Y no se lo pierdan, en esta ocasión también se utiliza el “aval” de venderse en farmacias… pero resulta curioso que, siguiendo con las contradicciones, que esgriman que se vende en farmacias y sin embargo puedas adquirir estos kits también online a través de su web. Mientras las autoridades sanitarias haciendo brindis al sol.

La dieta de la alcachofa: la madre de las dietas milagro

22 mayo 2012

Cuando a una persona de la calle se le pide que enumere algunas de las dietas milagro más conocidas hay una que rara vez falta en la relación: La dieta de la alcachofa. Pero, ¿en qué consiste esta “dieta”?

Sinceramente no lo he sabido nunca muy bien. Hasta ahora, que el azar ma ha llevado a ella… y a que me ha dado por ahí. Podemos jugar o bien a bucear por Internet o bien simplemente a imaginárnosla. Si recurrimos a la última opción podemos pensar que se trata de incluir en nuestro menú diario distintas recetas que contengan este ingrediente, la alcachofa: Pastel de alcachofa, alcachofa al horno, pudin de alcachofa, natillas de alcachofa, alcachofas rebozadas, carpacho de alcachofa, puré de alcachofa, alcachofas guisadas, alcachofas rellenas, alcachofas con jamón, con foie… pero va y no, no se trata de esto. Si recurrimos a buscar por Internet resulta que la “dieta de la alcachofa”, en esencia, consiste en incluir distintas cápsulas y ampollitas a base de alcachofa y otras maravillas verde-eco-fito-dietéticas en nuestra dieta particular, siempre bastante raquítica en este marco, mientras seguimos esta propuesta.

Y se preguntarán ustedes ¿y a qué viene ahora el hablar de esta dieta tan demodé habiendo como hay en la actualidad dietas mucho más modernas y efectivas (ironía) para perder peso? La respuesta es que el otro día me tocó hacer cola en una farmacia y me entretuve leyendo los folletos que, con una alta calidad científica (más fina ironía) estaban a mí disposición para la promoción de productos con la pérdida de peso como reclamo. Y uno de ellos hacía alusión a la “dieta de la alcachofa”, así tal cual. Y a juzgar por los productos que se promocionaban en el folleto éste era editado a iniciativa de los laboratorios Arkopharma.

A resultas del folleto al que me refiero sólo me cabe sacar dos conclusiones, no excluyentes; la primera: a una buena parte de la población sanitaria se le pretende obnubilar el entendimiento con una parafernalia cientifista de no te menees (y por los años que llevan en el mercado estos productos lo deben conseguir con bastante éxito); y segunda: Al resto de profesionales sanitarios con un mínimo de espíritu crítico la información contenida en el folleto es el equivalente a darles una bofetada en su formación y ciscarse en su preparación académica, una afrenta.

Me explico: La principal base documental en la que se basa la posible eficacia de la cinarina (ácido fenólico presente en la alcachofa) frente a placebo es un estudio (“Controlled application of cynarin in the treatment of hyperlipemic syndrome. Observations in 60 cases”) realizado sobre 60 pacientes con problemas de hiperlipemia durante 50 días. Ni es una muestra representativa, ni los resultados pueden ser considerados como “a largo plazo”. El estudio en cuestión, de 1975, puede ser consultado aquí, juzguen ustedes mismos si puede tener algo que ver con la pérdida de peso. Además, el resto de bibliografía para documentar la superefectividad de la alcachofa (o de sus extractos) en la pérdida de peso consiste en:

  • Un estudio (1958)  realizado sobre una población de ratas, que evaluó entre la población de roedores, la actividad farmacológica del ácido 1-4 dicafeiliquínico.
  • Un estudio de 1977 (“Choleretic and cholesterol lowering properties of two artichoke extracts” A. Lietti) que no aparece en la Biblioteca Nacional de Medicina, alias pubmed, y sobre el que sólo puedo decir que, al menos en el título, no se hace referencia por ningún lado a la pérdida de peso.
  • Una tesis doctoral de 1973, en francés (“Contribution à l’etude de l’acide hydroxietméthylacrylique et de divers autres acides organiques associés dans l’artichaut”) que no aparece referenciada ni tan siquiera en Google y que vaya usted a saber de qué trata… aunque parece que del tratamiento del sobrepeso u obesidad ni de lejos.
  • Otra tesis doctoral francesa de 1972, también francés (“De l’intérêt thérapeutique de certains acides organiques aliphatiques constituants de diverses drogues à reputation hépatorénale et en particulier Cynara scollimus L.”) que tampoco aparece por ningún lado (normal) y que tampoco alude por ningún lado, al menos en su título, a la pérdida de peso en personas humanas.
  • Referenciado en el folleto como un estudio de reciente aparición (2.002) se ofrece otro artículo realizado en ratas “Choleretic activity and biliary elimination of lipid and bile acids induced by an artichoke leaf extract in rats”. Aunque, es cierto, el folleto advierte que este estudio sirve para demostrar el aumento de la eliminación biliar del extracto de alcachofa (en ratas claro) y sin referencia a la pérdida de peso.

 

 

¿Y ya está? Sí, ya está, éste es el “Top-ten” de la documentación científica que los productores de cápsulas y ampollas con extractos de alcachofa han elegido para demostrar su eficacia en la pérdida de peso. Fascinante. Lo cierto es que cuando te lo ponen en un panfleto bien maquetado, con la representación química de sustancias diversas, fórmulas, numeritos en superíndice dentro del texto y una bibliografía (irrisoria en lo que se refiere a la “evidencia” para los fines perseguidos), eso sí en inglés, puede impresionar a quien no sabe de estas cosas. Pero en resumen, se trata de papel mojado. Una vergüenza.

No quiero despedirme sin aludir al precio que supone el seguir “la dieta de la alcachofa” de la mano de los  laboratorios Arkopharma, que propone para ello 30 días de tratamiento:

  • Durante los primeros 10 días: 1 ampolla de Alcachofa + 1 ampolla de té verde a cualquier hora de la mañana
  • Durante los 20 días siguientes que dura el tratamiento: 2 cápsulas de Alcachofa + 2 cápsulas de Camilina en el desayuno, comida y cena (12 cápsulas/día, 240 al cabo de 20 días, 120 de cada una de ellas)

Para seguir “la dieta de la alcachofa” según esta pauta se necesita comprar:

  • 1 caja de Arkofluido Alcachofa (+ hinojo) de 20 ampollas: 17,90€
  • 1 caja de Arkofluido Té Verde de 20 ampollas: 19,50€
  • 2 cajas Arkocápsulas Alcachofa de 100 cápsulas: 12,50€/u x 2 = 25,00€
  • 2 cajas de Arkocápsulas Camilina de 100 cápsulas: 11,90€/u x 2= 23,80€

Precio total del “mes de tratamiento alcachofero” a base de ampollitas y pastillas: 86,20€

Ahí es nada, casi 15 “boniatos” de los de antes (15.000 pts.) por algo que no tiene un nivel de evidencia suficiente en el tratamiento del sobrepeso u obesidad. Y todo ello si hacemos las compras de forma inteligente y adquirimos los formatos “ahorro”, ya que si compramos envases con menos capacidad el precio se encarece más.

Y ya sí por último, no lo he podido evitar, observar cómo algunos (entiendo consumidores) hacen defensa de estos laboratorios por su maravillosa forma de trabajo a la hora de extraer los principios activos de las plantas. Un comentarista, “César”, en una página web del grupo Arkopharma relativa a sus productos basados en la alcachofa decía lo siguiente en 2.010:

“En plantas es el laboratorio estrella. Tienen patentada la forma de extracción. Le llaman criogénesis y consiste en congelar la planta a 360 grados bajo cero y luego molerla. De esta manera consiguen que no se pierda ningún principio activo de dicha planta. Lo de la “campa” es puro marketing desacertado. Pero ya te digo que como laboratorio de fitoterapia es el máximo referente”.

Creo, César, que esto es a lo que se llama, técnicamente, una congelación redonda. Como la dieta.

-_-_-_-_-_-_-_-_-_-

Nota Bene: En la actualidad existe una consulta aceptada por la Autoridad de Seguridad Alimentaria (EFSA) referente a la posibilidad de poder argumentar que el uso de la alcachofa pueda ser utilizado para promocionar la pérdida de peso. Es una consulta admitida a trámite en 2.010  (EFSA-Q-2010-00348 ) y sobre la que todavía no se ha pronunciado la EFSA. Ya veremos qué pasa.

————————–

Imagenes extraídas del folleto: “FITONOTICIAS. Esta información va dirigida a farmacéuticos y profesionales sanitarios. Dieta de la alcachofa”

El sistema, metodo o dieta KOT

04 mayo 2012

Sabía yo que la cosa traería cola. Me refiero al artículo que salió en el Suplemento mensual de 20 minutos “Vuelve la operación bikini. Como suele ser frecuente en estos casos, alguno de los responsables, autores, editores, etc. de cualquiera de los métodos que se citasen en dicho artículo eran candidatos para expresar su desacuerdo con el mismo. El primero en hacerlo ha sido una persona abanderando la causa del sistema, método o dieta KOT. Y lo hizo incluyendo sendos comentarios en dos entradas de este blog, en la del respiracionismo y en la de “para gustos las opiniones (de nutrición)”. Al menos sus comentarios son educados (bueno, más o menos) y se centran en la defensa del método (dieta o sistema) KOT como herramienta dietética a la hora de hacer frente al sobrepeso u obesidad con eficacia y seguridad… Transcribo a continuación su comentario textualmente y acto seguido mi respuesta que he creído de su interés y por eso esta entrada:

Estimado Juan,
en general me parece bien su blog, bastante profesional!
PERO en una publicación suya reciente en la revista 20 minutos hace Usted una referencia  a la “dieta o sistema kot”  llamandola dieta de moda o milagro, hiperproteica etc, esta poniendo en duda la eficacia de nuestro método de adelgazamiento.
El Metodo KOT de adelgazamiento es UNICO EN EL MERCADO INTERNACIONAL clínicamente validado, comparado con la dieta hipocalorica convencional de misma cantidad calórica.
El resultado de nuestro estudio ha demonstrado que la dieta KOT (1200 Kcal) es mejor que una dieta hipocalorica (1200 Kcal) para la perdida de peso y grasa corporal, mejora los marcadores de inflamacion, no tiene efecto de rebote a mas de 6 mes, etc.

Me parece poco profesional opinar sobre algo  que no conoce bien (es lo que justamente esta escrito en ingles en la foto de esta pagina)!

Para su información: Laboratorios KOT y su sistema perdida de peso tienen una historia de 20 años de desarrollo y investigación , aun cuando en España no existía la profesión de dietista nutricionista. Dr. Allouche  (creador de los productos KOT de venta en farmacias)  es investigador de METADIP, INSERM e INRA las instituciones que se dedican a las investigaciones de alto nivel ( metabolismo de adipocito, flora intestinal, modificación genética etc).
Y estimados dietistas nutricionistas, estáis seguiendo a las recomendaciones a base de descubrimientos realizadas en estas instituciones.

Lo que se trata de dieta o sistema KOT ( como Usted la menciona)  ha sido creada y clinicamente validada en la unidad de nutrición humana en un hospital universitario de reconocido prestigio internacional.

Los estudios clínicos están publicados:
2833 abstracts were presented
2698 can be found online
654 abstracts published
1672 poster presentations
384 oral presentations
123 late breaking abstracts
24 major categories

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22170375

La ultima publicación esta realizada en la revista de las revistas:  The American Journal of Clinical Nutrition Volume 95, number 1, january 2012

www.ajcn.org

Asi que le invito a conocernos en www.kot-nutrition.com  Nuestro site para profesionales.
Espero que cambie de opinión!

 

 

Mi respuesta al comentario:

Estimado o estimada “KOT”,

Antes de nada quiero agradecerle la valoración que “en general” hace de los contenidos del blog tildándolos de bastante profesionales.

No obstante no estoy de acuerdo con respecto al resto de sus apreciaciones, más en concreto en relación al sistema KOT, y al afirmar que no conozco bien el “sistema”.

Para empezar ha de saber que mí “profesionalidad” –le guste o no- es la misma siempre que abordo cada uno de los temas en los que se enmarcan mi dedicación profesional y, por tanto, cuando expreso mi opinión al respecto del sistema KOT, también.

Contesto parte por parte a sus afirmaciones de forma pormenorizada:

[… hace Usted una referencia  a la "dieta o sistema kot"  llamándola dieta de moda o milagro, hiperproteica etc, esta poniendo en duda la eficacia de nuestro método de adelgazamiento]

 

Si así lo hago es porque reune muchas de las características o “banderas rojas”  para identificar dietas populares (o milagro) que se pueden encontrar en el documento de posicionamiento de la Academic of Nutrition and Dietetics (antes conocida como American Dietetic Association, igual le suena) y que puede consultar en este enlacePara una más rápida consulta de las referidas señales de peligro (y el método KOT reune muchas de ellas) puede visitar la entrada que en su día se hizo en este blog con el títuloClaves para desenmascarar dietas milagro


[El Metodo KOT de adelgazamiento es UNICO EN EL MERCADO INTERNACIONAL clínicamente validado, comparado con la dieta hipocalorica convencional de misma cantidad calórica.
El resultado de nuestro estudio ha demonstrado que la dieta KOT (1200 Kcal) es mejor que una dieta hipocalorica (1200 Kcal) para la perdida de peso y grasa corporal, mejora los marcadores de inflamacion, no tiene efecto de rebote a mas de 6 mes, etc.]

 

A pesar de la contundencia con la que esta afirmación es formulada por usted resulta cuando menos curioso que en una búsqueda de documentos científicos no se ha hallado ningún estudio en humanos que haya evaluado la efectividad y seguridad de este tratamiento para ninguno de los grupos considerados diana (sobrepeso u obesidad). La estrategia de búsqueda utilizada en PubMed-Medline (base de datos recomendada por el Sistema Nacional de Salud) ha sido:

(“obesity“[MeSH Terms] OR “overweight“[MeSH Terms]) AND Kot[All Fields]

No obstante, es probable que el estudio al que usted se refiere sea el que se encuentra citado en la propia página web del método KOT  y que se trata de un estudio que no está indexado en los buscadores de literatura científica. Dicho de otra forma, es un estudio que carece de uno de los estándares mínimos para otorgarle, llegado el caso, cierto nivel de evidencia; ése estándar al que me refiero es que esté publicado en una revista con factor de impacto, con peer-review, etc. Además, dicho estudio aporta un nivel de evidencia escaso: 50 participantes, seguidos durante 12 meses, sin grupo control y publicado… en  ninguna parte.

 

[Me parece poco profesional opinar sobre algo  que no conoce bien]

 

Conozco este sistema todo lo bien que me han dejado conocerlo. Le cuento, y tome nota por favor: Entre la tercera y cuarta semana del mes de noviembre de 2.011 solicité vía correo electrónico a la central de los laboratorios KOT (serviceclients@kot.fr) y también a través del correo info@dietakot.com más información a cerca de los “estudios” que revisaban la efectividad y seguridad de la dieta, sistema o método KOT. Para ello envié no menos de 6 correos electrónicos tanto en español como en inglés (guardo copia) pidiendo que me ampliaran la información y que me dieran una reseña de en qué publicación se podían encontrar esos estudios. Solo obtuve una respuesta… en la que se me sugería que consultase las páginas web del propio método… unas páginas que ya conocía y que por ser así solicitaba más información. No obstante solicité cortésmente de nuevo más información… y su respuesta fue la callada. Es decir, sé todo lo que a cualquier persona le permiten saber; saber más resulta imposible dado el hermetismo de los laboratorios KOT… o a lo mejor, y yo me inclino por esta opción, es que no hay nada más que saber.

Por último, y en relación a la aparentemente profusa mención que usted hace de las publicaciones, comunicaciones científicas, pósters, etc. de no se bien qué “grupo de investigadores” no tengo más que reiterarme en que la dieta, sistema o método KOT carece de cualquier estudio a cerca de su efectividad y seguridad, y por tanto de su validez en el tratamiento del sobrepeso o de la obesidad en la literatura científica. Puede, si quiere, hacer mención a millones de trillones de estudios que el grupo de investigadores que menciona hayan publicado… pero si ninguno de ellos hace expresa referencia al método KOT y está indexado en los buscadores científicos es como si nada para el tema que nos ocupa. Y tal es el caso. En cualquier caso, si estoy equivocado, que todo puede ser, estaré encantado de recibir la información de las revistas en las que dichos estudios se publicaron (a ver si esta vía da mejores resultados que el correo electrónico).

Antes de despedirme quiero también referirme al último estudio que usted menciona (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22170375) cuyo título es “Differential effects of macronutrient content in 2 energy-restricted diets on cardiovascular risk factors and adipose tissue cell size in moderately obese individuals: a randomized controlled trial” (Diferentes efectos sobre los factores de riesgo cardiovascular y sobre el tamaño de los adipocitos de dos dietas hipocalóricas con variación de los macronutrientes: Un ensayo clínico controlado y aleatorizado) ¿De verdad que usted cree que esta es “la prueba” de la validez del método, dieta o sistema KOT? Yo opino que no. No digo que el artículo esté mal, ni mucho menos, digo que no hace referencia por ningún lado al método KOT y su relación en el tratamiento de la obesidad (y lo he leído de arriba a abajo) .

Mire, le daré una pista, y además gratis. Para evaluar la eficacia de un sistema adelgazante y su seguridad a partir de los complemetos dietéticos que se comercializan bajo el nombre de “método de adelgazamiento KOT” y para que los profesionales de la salud tengan las cosas claras con respecto a la idoneidad de éste como un método adecuado (o no), se necesitan ver, por ejemplo, este tipo de artículos publicados en revistas indexadas con factor de impacto (luego habrá que ver los resultados, que esa es otra):

  • Comparison of the Method KOT, Zone, Ornish, and others popular diets for change in weight and related risk factors among overweight and obese population: a randomized trial. (Comparación del Método KOT, la dieta de la zona, la dieta Ornish y otras dietas populares en la modificación del peso en personas con sobrepeso y obesidad: Un ensayo clínico aleatorizado)
  • Comparison of the method KOT, Dukan, Weight Watchers, and Atkins diets for weight loss and heart disease risk reduction: a randomized trial (Comparación del método KOT, el Dukan, el de los Weight Watchers y el de Atkins en la pérdida de peso y disminución del riesgo cardiovascular: Un ensayo clínico aleatorizado)
  • Method KOT and other low-carbohydrate diets: hoax or an effective tool for weight loss? (El método KOT y otras dietas con bajo aporte de hidratos de carbono: Engaños o efectivas herramientas en el adelgazamiento)
  • Method KOT diet revolution: a review (Revisión de la revolución dietética del método KOT)

Estos serían algunos ejemplos del tipo de artículos (de momento inexistentes para el método KOT) que la comunidad científica suele agradecer ver publicados en revistas indexadas para formarse una opinión y obtener distintos niveles de evidencia en relación a un determinado método (incluido el KOT) con los que poder hacer las correspondientes recomendaciones ordenadas en grados. Hasta entonces…

En resumen:

  1. El sistema, método o dieta KOT reune muchas de las características de las dietas denominadas “populares” o “milagro” según la Academic of Nutrition and Dietetics ,
  2. Carece de la evidencia científica que respalde sus afirmaciones en relación al tratamiento dietético de la obesidad y,
  3. A mi juicio, la comercialización que se hace de él y la publicidad que le acompaña incumple en diversos puntos el Real Decreto 1907/1996 sobre publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria. BOE-A-1996;189(18085):24322-25

 

Esperando haber arrojado algo más de luz sobre este tema quedo atentamente a su disposición.

 

La dieta de la sonda nasogástrica conmociona los USA

24 abril 2012

Me consta que no he tocado aún el tema de la dieta nasogástrica (DNSG). No será por falta de interés por mi parte, sino más bien de conveniencia. El hecho es que en mi bandeja de borradores de WordPress descansan el sueño de los “olvidados” tres entradas que en su día no me decidí a publicar. La razón es muy sencilla, allá por el final del mes de enero, cuando este blog despertaba al mundo era una de las entradas “estrella” con las que pensaba comenzar, pero me pareció poco elegante iniciar su andadura dando caña… o al menos tanta. Al final, y también afortunadamente para lo que considero un despropósito dietético-adelgazante, el tema de la DNSG fue perdiendo fuelle en España con tanta fuerza en los medios de comunicación como fuerza tuvo en su debut. Ante esta circunstancia he preferido dejarla estar y no menear más el tema por aquello de que al hacerlo, pueda además hacerle el “caldo gordo” a los que la promueven, y la verdad no estaba por la labor.

Pero hoy la cosa es diferente, voy a hablarles de ella porque al parecer la polémica ha saltado en nuestros vecinos de apartamento americanos (“vecinos” porque compartimos con ellos muchas, pero que muchas similitudes en cuanto a hábitos de vida, no por otra cosa). Y lo hago también porque contra todo pronóstico, al menos contra el pronóstico que yo hubiera previsto, una corriente popular, pero también médica y periodística está poniendo a la DNSG de vuelta y media, o sea y para que nos entendamos, en su sitio. Es cierto que también tiene sus seguidores, promotores y defensores… en todas partes cuecen habas. Pero lo que más me ha llamado la atención es que en USA hay actualmente una especie de respuesta colectiva del tipo de “pero estamos locos o qué” cuando se habla del tema, frente a la respuesta Española cuando se dio a conocer a principios de año, que fue más del tipo “haaaaala, pero que guay, ¿no?, ¿tanto se puede perder?” o en todo caso también una especie de “no sé qué es, pero me importa un carajo mientras funcione”.

Antes de continuar y darles más detalles de la respuesta popular de los americanos al sinsentido de la DNSG creo que he de explicar a grandes trazos sus planteamientos: Se trata de introducir una sonda nasogástrica (introducir un tubito por la nariz que baje por la garganta hasta nuestro estómago) y ayunar durante varios días (entre 5 y 15, según versiones y precios). En realidad no se trata de un ayuno como tal ya que a través del tubito se le hace llegar al interesado un preparado de nutrición enteral muy bajo en calorías (entre 500 y 800 kcal/día, lo que la situaría dentro de las conocidas como Very-Low-Calorie-Diets o VLCD) con una composición marcada por la presencia de proteínas en un grado relativamente (en porcentaje) superlativo. Este alimento se instala en una especie de gotero o también puede ir alojado en una mochila y, de esta forma, el afectado interesado puede hacer una “vida normal” (incluso en su casa o bien estar en régimen internado ambulatorio) mientras va “enchufado” durante los días que dura su condena tratamiento libremente elegido (y abonado). Tras este periodo, en esencia, te mandan a casa, te regalan un CD con menús liliputienses, te ponen una báscula debajo del brazo y ¡hala! a seguir bien y vuelva pronto. Una maravilla.

Como les decía, en esta entrada no quería más que destacar la afortunada respuesta que por una buena parte de la población estadounidense ha tenido el desembarco de este sistema en sus costas. Reitero que tendrá sus seguidores, es decir, habrá quienes desconociendo el verdadero problema de la obesidad o el sobrepeso como enfermedades y su tratamiento, y quienes al mismo tiempo puedan pagarse el tratamiento sean fervientes seguidores. Pero al mismo tiempo ha habido una masiva respuesta de desaprobación frente a este tipo de planteamientos. La repercusión mediática en Estados Unidos ha sido importante, por ejemplo:

El sistema en Estados Unidos se ha denominado “K-E-diet”, al menos en una de sus presentaciones más comerciales (que derivará, supongo, de Ketogenic-Enteral-Diet) y tiene página en Facebook. Sin lugar a dudas me quedo con dos de los comentarios que se pueden leer o escuchar entre los enlaces que les he proporcionado:

  • Un comentarista bromeaba que a partir de ahora, como el sistema se extienda lo suficiente lo primero que tendrá que decir el cura o el juez tras unir en (santo o no) matrimonio a la pareja, será algo así como: “Puede quitar el tubo a la novia”
  • O el adjetivo que usó el comentarista (médico) de la cadena Fox para referirse al método a modo de resumen: “ridiculous”