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El nutricionista de la general El nutricionista de la general

"El hombre es el único animal que come sin tener hambre, que bebe sin tener sed, y que habla sin tener nada que decir". Mark Twain

Alimentos en el recuerdo: Ensalada de remolacha

El otro día, junto con mis hijas, vino a comer a casa una amiga de la mayor (10 años). Aunque mis hijas comen de casi todo ya sabemos las preferencias alimentarias que tienen, que cosas les gustan más o menos… pero cuando vienen invitados estamos in albis y procuramos hacer comidas más facilonas que “exóticas” (sin caer tampoco en el “menú infantil”).

Ensalada de remolachaIndependientemente del menú (creo que fue pasta integral con trigueros al pesto y lomo de cerdo con bisaltos, más fruta) soy incapaz de reprimir mi ramalazo nutricionista y suelo dar pie a hablar en la mesa de la comida con el fin de indagar en los hábitos alimentarios, lo que le gusta y no, los hábitos de su casa… de la invitada de turno. Pregunté por los rábanos (mientras ponía un cuenco de ellos en el centro de la mesa para que cogiera quien quisiera) y a partir de ahí, fui tirando del hilo. Os sorprendería saber todo lo que se aprende con estas cosas. Entre todos los detalles que conocí, me llamó la atención que nuestra pequeña invitada no conociera ni de oídas la remolacha… ¿remo-qué? preguntó. “Remolacha” repetí.

Pues eso, que ni idea, aquella niña de 10 años no había oído hablar en su vida de este singular tubérculo (Beta vulgaris) de la misma familia que las espinacas (aunque de estas nos comemos las hojas) o de la tan de moda ahora, quinoa. Ni oído ni, claro está comido…

Mi extrañeza se tronó cierto cabreo, ya fuera de casa, cuando con la chirrinta de remolachas entre ceja y ceja, se me ocurrió ir a comprar un manojo para comerlas al día siguiente. Conste que quería remolacha de verdad, fresca, cruda, no las bolas esas que se venden termo-selladas al vacío y cocidas en la mayor parte de supermercados. Digamos que no hay una gigantesca diferencia para quién no conoce ambas opciones, pero para quién la conoce sí. Bueno, pues el cabreo vino de mano de mi fracaso: tras visitar cerca de 10 verdulerías y fruterías me volví a casa sin remolachas. Las razones me las dieron los verduleros: no se vende, es muy barata pero como no se vende, no me compensa traerlas. No daba crédito.

De mis recuerdos gastronómicos de la infancia guardo con especial cariño las ensaladas de patata cocida y remolacha de casa de mis abuelos. Una ensalada dificilísima de elaborar y carísima que se aliñaba con una complicadísima vinagreta de aceite de oliva, vinagre de vino, cebollita picada y perejil.

Pues bien no fue sino en Madrid el otro día cuando después de contar estas peripecias remolacheras a un amigo que me alojaba en su casa, que este se me presentó al día siguiente con un manojo de remolachas de verdad. Y de ahí esta entrada.

Remolacha cruda

Para hacer la remolacha solo hay que cocerla, algo más que la patata, con piel, pero sin pasarse ya que a mí me gustan con cierta turgencia… una de las características en las que más difieren las que están ya a la venta en los supermercados que son especialmente blandas. Cocer la patata. Cortar ambas en ruedas, aliñar como ya he dicho y a comer. Así era aquella ensalada en casa de mi abuela.

Hoy en mi casa, los días que hay ensalada de este tipo, los ingredientes que se suman han aumentado… la adornamos con unos encurtidos variados, algunos le ponen atún en aceite y se hace acompañar (o no) de mayonesa.

Bien sabéis que cuando me pongo con estos temas no me entusiasma practicar el nutricionismo y hablar de los aportes nutricionales del alimento en cuestión. Sin embargo y habida cuenta de que me imagino que muchos no sabrán ubicar este producto (muchos es posible que confundidos porque de la remolacha –pero otra- se extrae el azúcar, le atribuirán un elevado aporte energético) no me resisto a dar cuatro pinceladas. Aporta poquísimas calorías, unas 30 kcal/100g (para que te hagas una idea la acelga 29 kcal/100g) y aporta cantidades más que significativas de potasio, fibra y ácido fólico.

Además de esta ensalda, no es un producto que se prodigue demasiado en las recetas, sin embargo algunas hay, aunque lo reconozco, yo solo he probado su gazpacho.

No sé… de veras que no termino de comprender los problemas que tienen algunos de tiempo, económicos o de habilidades culinarias para diversificar su menú diario con opciones más o menos naturales.

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Foto: @juan_revenga

13 comentarios

  1. Dice ser Gabriel

    Hmmm Remolacha, rica rica, apúntate esta Juan. Remolachita en rodajas, comino, ajos , vinagre de calidad y sal gorda en el mortero. AOVE de aliño extra, y me cuentas en verano una delicia. creo que la receta es marroquí.

    Salu2

    14 mayo 2015 | 10:15

  2. Dice ser kerstin

    Hombre, Juan, hay que tener en cuenta que no todos hemos heredado la misma cultura gastronómica: ni en mi casa ni en la de mis abuelos ni de nadie de mi familia, era costumbre comer remolacha, en ninguna preparación. Tal vez no es comida típica en Barcelona o, al menos, en mi familia materna y paterna. Yo más bien la he conocido de mayor, como un ingrediente más de las ensaladas del bufet del trabajo o de algunos restaurantes, bastante enojoso por la coloración que suelta y que lo tiñe todo.
    Probaré la receta que nos das y, si gusta en casa, ya tenemos otra opción de entrante!

    14 mayo 2015 | 14:52

  3. Dice ser Valentina

    Rica rica ñaaaaam, aquí en Chile se llama Betarraga y se come mucho, es común encontrarla en todas las verdulerías, incluso negocios de barrio. Por lo general la uso en ensaladas con mucho limón o betarraga rellena con atun, cilantro y un poco de mayonesa, también se le agrega a los zumos con frutas o zanahoría, aunque también he oído que muchas veces se deja fuera de las dietas por su contenido de azucar o que es mejor comerla hasta cierta hora, etc. no se que tan cierto sea, la verdad la como igual sin restricción alguna.

    14 mayo 2015 | 15:32

  4. Dice ser Remolachon

    No se que edades se barajan aquí para que no se conozca este tuberculo, ni las diferentes formas de tomarlo… Nací en 1979…
    Ahora por pereza ya sea por no ponerme a cocer, pelar, cortar aliñar, gasto de electrico de placa y lavavjillas después para fregar cazos, cacerolas, platos, cuchillos, etc. Compro esas pelotas envasadas al vacio del supermercado, o en latas ya troceadas.

    Aliñada con ajo perejil aceite vinagre y sal, acompñada de cebolleta o cebolla. Igual pero sustituyendo el perejil por cominos molidos. Complementandola con atun en aceite o al natural de conserva también.

    14 mayo 2015 | 20:39

  5. Dice ser roetnig

    “Una ensalada dificilísima de elaborar y carísima que se aliñaba con una complicadísima vinagreta de aceite de oliva, vinagre de vino, cebollita picada y perejil.”

    Nos tomas por tontos o qué ?

    La remolacha la puedes encontrar en cualquier mercado y si en ese momento no la tiene, se la encargas y cualquier verdulero te la tendrá al día siguiente. Lo sé porque utilizo el jugo de la cocción de la remolacha como colorante alimentario y soy consumidor habitual.

    La remolacha en España se vende natural, cocida o en encurtido y su consumo habitual es en ensalada. En elk este de Europa se consume además en sopas (Bortsch) y salsas. En Polonia es uno de los platos tradicionales en Navidad.

    14 mayo 2015 | 22:39

  6. Dice ser Tia de SobrinoS

    Pues yo estoy de acuerdo con el articulo. A mi en España me era imposible encontrar remolacha fresca.Creo nunca la habia probado hasta que emigre.

    A mi me encanta. asada al horno tambien esta buena y queda con menos agua con lo que no tiñe tanto ni se mancha tanto.

    Yo la he usado para hacer un brownie. Mezclada con platano, huevos, miel y cacao. Creo que no llevaba mas. al horno y de vicio.

    Pero la uso mas en ensalada con patata cocida, zanahoria, mayonesa casera y algo de pescado preferiblemente anchoas pero si no atun o sardinas. Me encanta.

    15 mayo 2015 | 02:20

  7. Dice ser Daniela

    Yo el otro día las compré en manojo. Hice las hojas por un lado (no las había comido nunca y me gustaron muchísimo) y por otro hice una ensalada con la remolacha cruda, zanahoria y manzana quedé con ganas de más!

    15 mayo 2015 | 10:07

  8. Es muy recomendable acostumbrar a los más pequeños a comer frutas y verduras. En Andalucía disponemos de una magnífica dieta mediterranea, saludable y muy sabrosa. Remolacha, tomate, pimiento… todo vale cuando es una opción tan saludable, lo difícil es alejar a los niños de la típica hamburguesa.

    Muy buen post, felicidades.

    15 mayo 2015 | 13:39

  9. Dice ser rg

    Hola Juan: por si me lees comentarte algo offtopic, pero bueno, desde hace una semana o así se ha quedado sin actualizar en la página de 20M, en las secciones de blogs o al margen izquierdo en cualquier blog, tu artículo aquel del carbón activado cuando debería ser éste último. Lo puedes ver en esta página si la lees desde el 20M. pues nada, era eso, que le den a actualizar que se ha quedao atascao y parece perenne y que no hay contenidos nuevos para alguien que vea ese margen en culaquier sitio del periódico.

    Lo de ciertas verduras y tal es de coña, este año he pedido guisantes frescos en varios sitios y nada…sin empargo una de cal y otra de arena, he podido comprar calçots, una especie de puerro muy típico en Cataluña allá por enero, más o menos decentes, y hacer una buena romescu o similar de salsa.

    El problema es que muchas veces estas cosas están sujetas a la moda, ahora no ves remolacha porque a los hipsters de turno no les ha dado por ahí, pero no veas con la coliflor, como está “de moda” te la encuentras hasta en la sopa..XD, y que yo encima no me arrimo ni con un palo a ella porque me sienta al estómago como un tiro, el brócoli me sienta bastante mejor. Modas, vomercio, nutrición…en fins.

    Saludos.

    15 mayo 2015 | 14:27

  10. Dice ser Nico

    Hola Juan:

    Soy un gran admirador y seguidor de tu blog y casi me caigo de espaldas cuando he leído que la remolacha es un “tubérculo”. La remolacha con la que haces tu ensalada es la raíz de la planta, una especie (Beta vulgaris), que tiene diferentes variedades, una de las cuales es la remolacha roja o de mesa, otra la remolacha azucarera (de raíz blanca o amarillenta, y de forma parecida a una zanahoria basta), otra la remolacha forrajera, de la que se aprovechan las hojas para dar de comer al ganado, y otra la acelga, misma especie (Beta vulgaris), pero variedad seleccionada por sus hojas para consumo humano.

    Por lo demás, enhorabuena por tu blog y gracias por tu labor divulgativa. Un saludo.

    18 mayo 2015 | 00:41

  11. Dice ser MORGANA

    Hola, yo no la tomo cocida porq me dijeron que al cocinarla se convierte en PURO AZUCAR, no es así por lo que leo, intentaré cocinar esa ensalada de patata, en una taberna alemana de Madird la ponian hace 20 años añadiendole arenque ahumado y estaba riquisima………
    explicame lo del azucar por favor

    21 mayo 2015 | 12:36

  12. Dice ser Mónica

    Hola Jujan:
    Ayer me pasó lo mismo que a tí. Busqué y busqué remolacha fresca e imposible encontrarlas!!
    Qué decepción…al final me llevé un paquetito de esos horrorosos con ellas ya cocinadas…snif… A ver si con este post consigues que las vuelvan a llevar a los mercados… Si los de Harvard te leen… quién sabe!!

    Saludos

    22 mayo 2015 | 11:05

  13. Dice ser Julia

    Hola Juan, la verdad hace mucho que no como ensalada de remolacha , aunque tengo que decirte que la hacía de forma diferente a la tuya. Aun así sigo comidas sanas para adelgazar al igual que tu ensalada. Me he quedado con ganas de probarla cocida así que la probaré y te cuento.

    25 mayo 2015 | 15:38

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