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San Valentín dietético y erótico: ‘Cómo adelgazar follando’ (libro)

P89669A.jpgQueridos y enamoradizos lectores… qué mejor forma de celebrar el cercano San Valentín que con un poco de información al respecto de dos de los grandes motores de nuestra existencia: adelgazar y sexo.

No es la primera vez que se trata este tema en el blog; en una primera ocasión y aunque el tema se preste a guasa, se hizo desde una perspectiva –más o menos- seria (¿Cuántas calorías se gastan en las relaciones sexuales?) me imagino que de gran utilidad para quienes, como sugerí, en algún momento o de forma habitual se aplican a estas retozonas actividades cronómetro en mano y con un pulsómetro enganchado al pecho.

Bueno, pero hoy la cosa va de humor. Sin tonterías, solo humor. Lo digo porque se trata de presentaros y comentar brevemente un libro que se titula tal cual “Cómo adelgazar follando” el que en su portada a modo de subtítulos dice. “Toda la verdad sobre la comida y el sexo. Polvos mágicos para siluetas de sílfide” de Richard Smith. Es preciso prevenir a los futuros lectores que no se trata de un libro precisamente inédito, la obra es de 1978. También hay que advertir que la versión traducida al castellano ha optado por la elocuencia en el título ya que el original es The dieter’s guide to weight loss during sex (en sentido estricto “Guía para los que están a dieta con el fin de perder peso durante la práctica sexual”)

En realidad se trata de una obra con muchas pretensiones de ser divertida que en realidad tiene muchos altibajos en este propósito. Hay que entender la época de su publicación cuando se contrasta que todo el libro consiste en una relación, absolutamente inventada por el autor, sobre las calorías que contienen determinados alimentos (más o menos típicos en un encuentro amoroso) pero más en concreto las que se gastan en ciertas actividades también más o menos relacionadas con ambos temas: sexo y adelgazamiento. Y es que, aunque eso de contar las calorías viene de muy, muy lejos, cuando de verdad se vivió el despegar de esta práctica (y que dura hasta nuestros días con muy poca merma en la devoción) fue allá por los años 70 o hacia principios de los 80.

Así pues, Richard Smith hace una extensa y humorística recopilación de las calorías de unas y otras cuestiones dando casi siempre una alternativa para que el lector que quiera adelgazar (se supone que este es el tipo de lector objetivo) pueda optar por una u otra circunstancia con el fin de quemar unas calorías de más en el contexto amoroso. Como no solo se centra en el acto amoroso en sí, sino que también aborda todos los prolegómenos y circunstancias que nos preocupan a la hora encontrar pareja, gustarle, ser físicamente atractivo, etcétera propone por ejemplo hacer un poco de ejercicio con el fin de alcanzar un mejor estado de forma, para ello informa que:

Realizar cinco abdominales implica un gasto energético de 10 kcal. Sin embargo, si se quiere optimizar este tipo de ejercicio se propone realizar solo 3 abdominales invertidos con las que se quemarían 563 kcal. Aclara que el ejercicio de “abdominales invertidos” se realiza igual que el tradicional pero tendido en el suelo boca abajo.

El aseo personal también es importante a la hora de mantener relaciones y las acciones que se pongan en práctica también queman calorías, un ejemplo de lo práctico del libro es el siguiente:

Secarse el pelo con toalla (vigorosamente) supone un gasto de 9 kcal, si se hace con secador, solo 3 kcal… pero si se hace soplando se gastan 348 kcal (dato importante si se quiere perder peso).

El poner a la pareja “en situación” y crear un ambiente más o menos embriagador es al mismo tiempo una actividad que puede hacer variar mucho el gasto calórico y, por lo tanto, que condicionar el adelgazamiento. Por ejemplo:

Puede ser interesante seducir a la pareja tocando alguna pieza musical con un instrumento y para ello aclara que tocar un tema con la guitarra consume 0,25 kcal. y que hacerlo con la trompeta 26 kcal. La parte verdaderamente interesante viene cuando aporta el dato que tocar el mismo tema con la trompeta, sin boquilla, y consiguiendo que suene igual gasta 320 kcal.

Un dato que me llamó la atención es el referido a una actividad que no suele figurar en las tablas: convencer a tu pareja de que no es solo atracción física lo que sientes, consume 70 kcal (creo que si hay que dar este tipo de explicaciones el autor se queda bastante corto en el gasto calórico)

El estatus económico también puede ser de gran ayuda para gastar calorías y por ende adelgazar:

Seducir a una pareja siendo rico gasta 5 kcal, sin embargo si se es pobre consume 164 kcal.

Quitarse la ropa también es una actividad mensurable que varía de forma importante de una u otra forma. Por ejemplo:

Desnudar a la pareja con su consentimiento, consume 12 kcal… y si no se deja 187 kcal.

Quitarse los calcetines uno mismo por el procedimiento tradicional gasta ½ kcal, sin embargo si pretende hacerlo sacudiendo violentamente los pies 418 kcal. (el autor adelanta que no siempre se consigue, pero que es una actividad esencial entre quienes más urgencia tienen en perder peso)

También se aportan buenas ideas para los fetichistas. Por ejemplo:

Chupar los dedos de los pies consume 12 kcal… pero 49 si se hace con los zapatos puestos.

Llega el momento de la acción… y para aquellos que usen preservativo… pero que al mismo tiempo quieran adelgazar han de saber qué:

Ponerse un preservativo consume 1,25 kcal, pero se alcanzan las 300 kcal si se trata de poner sin erección.

El hecho concreto de la penetración consume cerca de 0,25 kcal si la mujer está ya preparada, pero 274 kcal si el hombre no lo está.

Interesante como pocos son los datos referidos al orgasmo. Si este es real se consumen 27 kcal, pero si es fingido y convincente 167 kcal. (Si lo que se pretende es adelgazar… yo me pensaría muy bien que tipo de orgasmos tener)

Interesante como pocas es la actividad que se propone en aras del adelgazamiento, en este caso para después de la fiesta, una actividad que también implica gasto calórico es la de, por ejemplo, arropar en la cama a la pareja… eso gasta unas 2 kcal. Ahora bien, el arroparse mutuamente se calcula que puede gastar 547 kcal… el autor da cuenta de una pareja que se metió y salió de la cama 137 veces antes de darse cuenta de que era imposible.

Y así cerca de 170 páginas que reúnen infinidad de supuestos (y datos) absurdos pero divertidos referentes al sexo en grupo, la masturbación, el día después, etcétera. Como te decía una patochada sin más pretensión que la de pasar un buen rato… incluso en pareja. Advierto, para evitar sorpresas: solo apto para los que gusten del llamado humor del absurdo.

Si te ha gustado esta entrada, pero quieres encontrar algo más serio, te sugiero que visites estas entradas relacionadas:

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Nota: “Como adelgazar follando” Ed. DEBOLSILLO; ISBN: 9788497596695

4 comentarios

  1. Dice ser TOLDO

    Vaya tontuna de libro, no tiene ni gracia… Pagar por ese libro o dedicarle un post, no merece mucho la pena.

    12 febrero 2015 | 10:43

  2. Me quedo con la duda de cuántas calorías se gastan leyendo el libro jeje

    Y recuerda que si buscas Tiendas Online de Alimentación y Bebidas en España somos tu web de consulta, visítanos en http://elpedidohosteleria.com

    12 febrero 2015 | 11:07

  3. Dice ser San Silvestre pamplonesa

    No me ha molado nada, indigno de tu pluma y sentido del humor y la salud

    12 febrero 2015 | 18:58

  4. Dice ser Alicia

    Tengo el libro. Como nuevo, sin usar (no pasé de la primera página). Dada su antigüedad, lo vendo por 50 E + gastos de envío. Interesados dejen mensaje aquí.

    12 febrero 2015 | 19:37

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