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El nutricionista de la general El nutricionista de la general

"El hombre es el único animal que come sin tener hambre, que bebe sin tener sed, y que habla sin tener nada que decir". Mark Twain

¿Hace cuánto que no vas a una boda (o a su banquete)?

Carta_boda (460x640)En realidad el tiempo que haya pasado da exactamente igual. En mi caso, mi última boda como invitado, fue el fin de semana pasado. Y me quedé de piedra, una vez más, en lo que se refiere al “convite”. Aun me extraña que me extrañe, pero es que no consigo entender como se puede planificar tanta comida para una única “comida”, ya sea boda de mañana o de noche.

Ni que decir tiene que estoy agradecidísimo a los novios, estoy seguro que tanto ellos como muchos otros lo hacen con toda la buena intención, pero creo que en este sentido, a título colectivo, hemos perdido un poco bastante el norte. Pero no me malinterpretes, una celebración es lo que tiene, se suele planificar una serie de elementos que se salgan de lo normal, eso es bastante lógico.

En general todo el mundo come de más en las bodas, y hasta aquí todo es entendible. ¿Pero tanto? Hable de estas cuestiones en este post (Como decía mi abuelo: Comer otra vez lo que ya se ha comido) acerca de la particular perspectiva que tenía mi abuelo acerca del cuánto comer o cuándo dejar de comer, algo imposible de llevar a la práctica en cualquier boda y en algunas más en especial. Pero esto no tendría mayor importancia si en el día a día fuésemos un poco más conscientes de lo que hacemos cuando comemos, cosa que no suele suceder y, aunque no comamos bogavante y cuatro platos más tras un extenuante aperitivo, la población general termina por comer más de lo que sería aconsejable también en el día a día. No será bogavante pero sí pizza congelada, por poner un ejemplo.

No obstante, más allá del cuánto se puede llegar a comer mientras haya comida delante o te la sirven amables camareros en maratonianos banquetes, lo que en este caso me llamó la atención en especial, y que antes no había reparado al menos de forma tan consciente, es en el ansia. Ansia que se veía reflejada en las actitudes, comentarios y estrategias que adoptaban no pocos invitados en el momento de los aperitivos.

En esta boda de la que te hablo, más que en cualquier otra, a los 5 minutos de llegar, era evidente que con hambre, precisamente hambre, no se iba a quedar nadie. Sin embargo, muchos invitados se dejaban llevar por una especie de atávica respuesta más propia de la sabana africana cuando aparecían los camareros con las bandejas de los aperitivos, para ofrecérsela, de pie, a los presentes. Una especie de tonto el último, en el que este, el último se quedaba sin la consabida croqueta de jamón o pieza de sushi. No se si has visto a una bandada de buitres aplicada a lo suyo sobre los restos de, por ejemplo, una cebra… pues lo mismo. Una actitud puesta en práctica a modo de guerra de guerrillas cuando al poco tiempo de ver salir a los camareros por una de las esquinas del jardín en las que se servía el aperitivo se oía decir cosas como… “claro… es que estamos mal puestos, si los camareros salen por allí y nosotros estamos aquí, la gente de allí arrasa con los camareros antes de que estos lleguen aquí: vamos a cambiarnos de sitio”.

En fin, un comportamiento más propio de prisioneros de Treblinka recién liberados que de concurrentes a una boda del siglo XXI, en España y que destacaba por esa imagen de saber que con hambre no se iba a quedar nadie.

Dicho lo dicho y entrando en detalles concretos, que sé que en cierta medida es lo que estás esperando, contaré que los invitados llegamos al restaurante a las 14:00 hora en la que ya se empezó a disfrutar del “aperitivo”… este duró hasta cerca de las 15:45 en una agotadora sesión de abre boca-sube mandíbula-baja mandíbula ininterrumpido. Cerca de las 16:00 estábamos ya todos sentados en la sala del banquete propiamente dicho… todo el mundo al que le pude oir expresaba lo mismo, que ya estaba literalmente harto y que no comería más, pero… ¿sabes qué pasó? que todos nos sentamos y comimos (y no poco precisamente). Nos levantamos a las 18:10 de la mesa tras más de cuatro horas de compulsivo (y exquisito, todo hay que decirlo) ñam-ñam.

Para que veas que no miento, tienes la minuta del banquete en la foto, por si no lo puedes leer bien te lo cuento brevemente (no, calla… brevemente, este menú es imposible):

Aperitivos:

  • Tabla de brochetas con: Tempura de verduras y sésamo; Tempura de morcilla de Burgos y orejón dulce; Foie al Pedro Ximenez frambuesa, almendra del Piamonte y pimienta Espelette.
  • Tabla de degustación con: Gazpacho de cereza y espuma de yogur griego; Bonito marinado, cebolla y soja.
  • Espejo de bocados clásicos con: Cuatro cereales y anchoa de salazón; Mini-hamburguesas de ternera; Chistorra de Zubiri en camisa de Hojaldre; Quiche Lorraine.
  • Fritos artesanales: Croqueta de ibérico; Frito de jamón y queso; Gamba a la gabardina; Queso Orly.
  • Otros: Salmón de Finlandia ahumado cortado por profesionales; sushi; Jamón de bellota de denominación “Los Pedroches”; Degustación de quesos Gorgonzola y Parmesano Reggiano.

Menú:

  • Bogavante asado, crema de nécoras al vino tinto de Navarra y muselina de Albahaca.
  • Milhojas de sésamo, hongos beltzas; crema perigurdín y crujiente de ibérico
  • Sorbete de Mojito
  • Bacalao confitado a baja temperatura, sopa de arberquina y choricillo a la sidra.
  • A elegir: Solomillo de ternera del Baztán con crema de orejones, dado de bacon y setas y reducción de Oporto… o bien: Paloma Torcaz de pasa con salsa cazadora, crema de manzana y brochetas de verduras de temporada.
  • Pasión de enebro y corazón de melón.
  • Torrija caramelizada con teja crujiente de chocolate, helado de galleta Oreo y piruleta de Chips Ahoy.

El tema de la bodega, los vinos, licores, cocktails y demás merecería post a parte… Tengo o no tengo razón. ¿Cuál es tu experiencia el los banquetes de las bodas?

———————-
Imagen: @juan_revenga

20 comentarios

  1. Dice ser albitaguapa2

    hay que poner de más porque con tantos invitados siempre hay gente que no le gustan muchas cosas

    10 octubre 2014 | 09:45

  2. Dice ser albitaguapa2

    de todas formas no en todas las bodas ponen tantos platos en una de las ultimas que fui solo hubo lubina y solomillo no me gusta empezar con un pescado

    10 octubre 2014 | 09:46

  3. Dice ser rg

    Te empachas solo leyéndolo, y mira que ha y cosas ricas ahí,eh… joer.

    Es una barbaridad y mi experiencia es más o menos la misma, un derroche y falta de gusto y sentido común, hace bastantes años recuerdo la que para mi fue la mejor, precísamente por la tierra de Juan, en Zaragoza capital, El Cachirulo.

    Me parecía el típico sito, todo tan,tan,tan típico que la sorpresa fue el menú: entrante y dos platos de bandera y un parte de postres, fue elegido con toda intención y la calidad y resultado muy por encima de otras muchas, sobra decir que las bodas, por muy bueno que sea el menú, la comida es muy difícil que esté en su punto. Aquella fue sublime, y ya veis, con dos platos.

    Otra fue en un frånces bastante caro, pero esa fue otra historia.

    Saludos.

    10 octubre 2014 | 10:14

  4. Dice ser Stewart Cops

    Los presupuestos van a la baja en los banquetes de boda, y cuesta ver con frecuencia comidas tan copiosas.
    Que vamos a hacer… buen fin de semana.

    10 octubre 2014 | 10:21

  5. Dice ser marian

    Es que si no gastas un pastón en el banquete y pones de todo lo habido y por haber, parece que eres un miserable con tus invitados, es una mentalidad del “Y yo más y mejor”.
    El ansia en los aperitivos es por su movilidad, se te hacen ojitos ¡a ver quién vacía antes la bandeja!.

    Luego sigues comiendo porque una de dos: o estas a dieta toda la semana por colesterol, hipertensión, kilos sobrantes, diabetes, etc… y esta es una oportunidad única de zampar y almacenar en el estómago y la retina semejante explosión de placer, o como en mi caso, que mis padres me enseñaron desde pequeña a no dejar naaaada en el plato.

    Barbaridades sociales que se llaman.

    Beneficiados: los restaurantes, que lo que sobra (porque también sobra, siempre hay invitados que realmente se llenan con los aperitivos), lo reutilizan para la siguiente, en diversas y elegantes formas , cobrándolo nuevamente y todo gracias a esos aperitivos que migaja a migaja llenan unos cuantos buches.

    10 octubre 2014 | 10:26

  6. Dice ser Tereixinha

    Al menos en Galicia está extendida la costumbre de “hablar mal” de los novios si no se pone comida para el cuádruple de invitados. A mi lo de poner carne y pescado me parece una burrada (o una cosa o la otra) además de una ordinariez. Yo tengo claro que si me caso algún día el menú no será de bacanal, aun a riesgo de que se me critique por ello xD

    10 octubre 2014 | 10:58

  7. Dice ser Sevillona

    Más de dos años hace de la última boda a la que acudí.

    Cuando ya todos los primos, incluso algún hijo de primo, algún primo segundo y todos los amigos ya se casaron hace mucho y alguno de ellos, por segunda vez(el caso de ésta última boda), ya no queda nadie (excepto mi primo, criatura…), que quiera repetir experiencia.

    ¿Quién queda ya por invitarme a su boda? Pues….si acaso alguno que no ha pasado por la experiencia a pesar de pasar de los 40 (la vida te lleva por donde te lleva y nadie escarmienta por cabeza ajena); y me huelo que algún inconsciente no aprovechará el no haber caído en el error y lo hará pasada la cuarentena.

    Aparte de eso, ya me veo asistiendo a pocas bodas durante un tiempo; tal vez cuando los que harán la primera comunión este año crezcan y decidan seguir sumando sacramentos o papeleo civil.

    Un derroche en toda regla. Pero la recepción o cóctel…mola.

    10 octubre 2014 | 11:44

  8. Dice ser Gabriel

    Jajaja , vaya descripción Juan, tengo que reconocer que to usaría la táctica de guerrillas que comentas, basicamente porque al no tomar gluten, ni azúcar, me vería abocado al jamón de bellota ( que no es mala cosa), al salmón , al foie y alguna cosa mas, asi que me tendría que preocupar de colocarme adecuadamente:). salu2 y buen finde

    10 octubre 2014 | 12:35

  9. Dice ser Lob113

    ¿¿¿Y no había tarta después de dos postres??? Que poca vergüenza, eso ni es una boda ni es nada.
    La verdad es que se pasan tres pueblos y medio con los banquetes. El problema es que además en muchas ocasiones no tienes opción de reducir el volumen de comida aunque quieras (la mayoría de locales son menus más o menos fijos que incluyen toooooda la comida necesaria para cinco bodas con personas de apetito normal)

    10 octubre 2014 | 13:17

  10. Dice ser Silvia

    Me parece una barbaridad! Cuando me toca ir a una boda luego estoy varios días empachada y no porque coma mucho, sino porque estás un montón de tiempo comiendo. Nuestro estómago empieza a hacer la digestión a los 20 min de empezar a comer, con lo que le estás mezclando jugos y bolos licuados con alimentos recién ingeridos. No es nada sano ni agradable!

    10 octubre 2014 | 13:36

  11. Dice ser Armisticio

    Pues en el cocktail no se come casi nada…si uno está de palique, así que no está de más que los camareros se acerquen.
    En mi boda sólo comí un poco de jamón que me dio un camarero, porque estábamos la mar de entretenidos haciéndonos fotos con los invitados.

    De todos modos ahora se lleva mucho casarse en petit comité así que ya no cuento con bodas en bastante tiempo y eso que me hacen mucha ilusión!

    Por cierto, la nota de una boda no es la ceremonia, los detalles y demás, el 90% de la nota es el banquete y el criterio es si uno quedó harto. Si estaba todo exquisito, pero luego te apetece ir a tomar algo…eso es inadmisible!

    10 octubre 2014 | 15:22

  12. Dice ser Bodas

    La verdad que despues de leer el menu creo que este caso era un poco especial… especialmente exagerado. A mi nunca me han puesto tanto en una boda, bastante menos pero muy sabroso, eso si. Solo recuerdo una en la que pusieron poco y malo, milhojas de patatas y solomillo…. y helado de postre….muy insustancial, mal cocinado, un asco. Pero vamos que tampoco a nadie le obligan a comer.

    10 octubre 2014 | 17:48

  13. Dice ser Sol

    Este año he ido a siete bodas, de hecho terminé el sábado pasado…dime qué quieres que te cuente 😉

    10 octubre 2014 | 17:48

  14. Es un problema de concepto. Qué significa banquete?, según la Wikipedia “es una comida celebrada con ostentación”.

    Y recuerda que si buscas Tiendas Online de Alimentación y Bebidas en España somos tu web de consulta, visítanos en http://elpedidohosteleria.com

    10 octubre 2014 | 18:32

  15. Dice ser pandeayer

    Yo en mis tiempos mozos fui camarero de la “bbc” (bodas banquetes comuniones) y en todos los convites se les salia la comida por las orejas,se tiraba muchisima comida, habia pocos que sabian dosificarse pero la mayoria era muchos ansias que llegaban al postre resoplando de puro empache, y aun les quedaba la tarta !!!
    Y aparte de la comida la bebida, los señores mayores se excedian menos pero de 40 para abajo 3 o 4 botellines de cerveza por cabeza, aparte los vinos y el sorbete, en fin una locura… Encima siempre se cocinaba de mas “por si acaso” aparecian comensales de ultima hora… La parte positiva que los camareros nos poniamos las botas.

    Por cierto la descripcion de los comensales en el aperitivo para troncharse xddd jajaja me acuerdo cuando saliamos con las bandejas como se nos tiraban los comensales encima parecia eso the walking dead xd

    10 octubre 2014 | 19:42

  16. Dice ser Tia de SobrinoS

    Yo últimamente también he servido en bodas y banquetes aunque no en España pero es un poco lo mismo con alguna diferencia, por ejemplo, la gente no se avalancha sobre los aperitivos, a veces hasta cuesta que cojan algo, pero vamos lo mas destacable de verlo desde el otro lado es como ha dicho el compañero la cantidad de comida que se tira.

    El ultimo banquete que fui, era una cena para 1.200 personas de bastante nivel. Pues dio gusto que se lo comieron todito y es que el menu era bastante mas “normal”: un primero con ensalada y sopa, un solomillo con guarnición y un postre. Hubo aperitivos previos pero solo durante una hora o menos o sea que no dio para mucho.

    Y ese dia daba gusto que al retirar los platos la gente se lo habia comido.

    En otras ocasiones tiras toneladas de comidas, pero toneladas porque de un plato servido se tira todo. Si no lo vais a comer que no os lo sirvan y alguien se lo comera por lo menos no se tirara.

    10 octubre 2014 | 20:01

  17. Dice ser Maria

    Como se nota donde manejais pasta, pirata.

    11 octubre 2014 | 01:16

  18. Dice ser Griselda

    Lo peor de todo es que la boda es “mejor o peor” en función de cuán harto te hayas quedado (a más pesadez de estómago, mucho mejor ha sido la boda)… ¿O es que nadie ha oido eso de “la boda estuvo fantástica, pusieron un montón de comida”?

    15 octubre 2014 | 01:10

  19. Dice ser Mª Cruz

    Pues que no es sólo en las bodas. En cualquier acto en el que se distribuya algo de comer, sobre todo si es gratis, la gente se lanza en plancha sobre los platos, bandejas, camareros, etc.
    Y ya no es sólo la gente mayor, que han pasado hambre y se podría entender, sino de cualquier edad. Es una cuestión de educación y respeto, y mientras no se solucione no habrá remedio.
    Seguiré pasando por tonta por no comer en esa clase de actos porque se me quitan, automáticamente, las ganas de comer al ver el espectáculo. ¡Qué le vamos a hacer!
    Saludos

    15 octubre 2014 | 15:28

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