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"El hombre es el único animal que come sin tener hambre, que bebe sin tener sed, y que habla sin tener nada que decir". Mark Twain

La industria alimentaria: maldita o bendita

Lo sé, con esta entrada me expongo al escarnio público y a que me den por todos lados, pero no lo puedo evitar, considérala si quieres como una especie de declaración de principios, o mejor, como una opinión más que solo pretende invitar a la reflexión.

Con cierta frecuencia en este blog se han puesto las peras a cuarto al hablar o al referirme a lo que todo el mundo entiende como la industria alimentaria, y mira por donde hoy pretendo romper una lanza o varias a su favor. No todas pero si una parte.

Otra perspectiva

savit keawtavee (vía freedigitalphotos.net)

savit keawtavee (vía freedigitalphotos.net)

A menudo la industria alimentaria es observada como un ente dañino, perjudicial, que solo mira por sus intereses y de la que al parecer hay que renegar por sistema. Y digo yo, ¿porqué demonios hemos de observar a esta industria desde un prisma diferente al que usamos para juzgar otras industrias? Me da casi igual cuál, la de automoción, la de telefonía o la textil por poner solo unos pocos ejemplos. En todos estos casos todos hacemos palmas con las orejas cuando estas industrias nos ofrecen algún tipo de novedad: un nuevo sistema de seguridad pasiva, un estupendo invento con el que ahorrar combustible, una nueva aplicación o un tejido más ligero que los anteriores con los que podamos estar igual o incluso más calentitos que antes. Nadie piensa en estas ocasiones sobre lo malas que son estas industrias, lo pérfidas y retorcidas que son al ofrecernos novedosas soluciones. Sería algo así como mira que cabrones los de [me da igual] Renault, que han sacado un nuevo motor que consume menos combustible al tiempo que mantiene el rendimiento con el fin, seguro, de que compremos sus productos. Sin embargo, con la industria alimentaria sí que sucede tal que así o parecido: siempre negativa, nunca positiva que diría Louis Van Gaal.

Y que quieres que te diga, no me parece justo. Al final, supongo, todas y cada una de estas empresas de no importa qué sector son eso, empresas, cuyo sistema de negocio es el mismo, producir bienes de consumo u ofrecer servicios de interés para los potenciales compradores y que ello redunde en una ganancia económica. ¿A cualquier precio? Pues no, sabes bien que no. No pueden poner, o no deberían poner, en riesgo la salud o los intereses de esos consumidores ya que a la larga su sistema de negocio se iría al traste.

Así pues, fíjate lo que hoy te digo, no creo que debamos estigmatizar a todo un sector por el ocasional mal hacer de algunas empresas. Porque, también es verdad, algunas empresas o algunos productos se columpian demasiado fuerte y de eso, como decía, ya se ha dado muestra en alguna ocasión en este blog.

A mi modo de ver creo que deberíamos estar agradecidísimos a la industria alimentaria y a todos esos avances que desde un tiempo a esta parte, no te lo pierdas, han hecho posible que, al menos en nuestro entorno, tengamos a nuestra disposición una cantidad de alimentos impensable tiempo atrás y todo ello con unos niveles de seguridad alimentaria inimaginables hace apenas un siglo.

De esta forma, gracias a la industria alimentaria hoy te puedes comer, por ejemplo un yogur, un zumo, un chorizo o lo que sea sin que llegues a cuestionarte si va a estar en condiciones adecuadas para su consumo, das por sentado que lo estará. Y detrás de todos esos productos hay una investigación y puesta en práctica de una serie de procesos (elaboración, conservación, transporte, logística, distribución…) sin los cuales sería imposible tener esa tranquilidad que hoy tienes cuando te comes, por decir algo, una ensalada de rúcula con salsa de yogur y salmón ahumado.

Ahora bien…

Los escandalosos atropellos que en ocasiones comete la industria alimentaria muchas veces en materia publicitaria, junto al hecho de poner a nuestra disposición productos que pretenden sustituir el consumo de otros alimentos más recomendables para nuestra salud facilitan que la percepción que el consumidor medio tiene de esta industria no sea la misma que la que mantiene con otros sectores.

Pero antes de despellejar a esta ínclita industria seamos consecuentes cuando consideramos mejorables a nuestros hábitos alimentarios. Resulta muy fácil y muy cómodo para nuestras adormiladas conciencias echar la culpa a un ente, a una industria que más allá de ofrecernos la posibilidad de hacer las cosas de una determinada forma no obliga en ningún caso a los consumidores a comprar sus productos. Como decía aquel, nadie te pone una pistola en la cabeza para que compres este preparado de caldo o aquellas hamburguesas precocinadas. No. ¿Qué en ocasiones engañan? pues es posible, ejemplos de ello los hay pares. Pero permíteme que te traslade una pregunta ¿nos engañan o nos dejamos engañar? Está claro que hay una no pequeña parte de responsabilidad en su lado, pero no lo olvides, tú la tienes aun mayor.

Tú eres el que en última instancia tienes la posibilidad de decidir qué patrón de alimentación quieres seguir, qué alimentos excluir y cuáles escoger. Tú eres el que con un mínimo de sentido crítico, no te digo ya escéptico, puedes contrastar con la racionalidad en una mano y un mínimo de formación en la otra los mensajes de la industria alimentaria. No dudes que frente a todos esos productos de la supuestamente pérfida industria alimentaria también tienes otros menos procesados, más naturales si quieres (aunque no me gusta ni un pelo usar en estos casos lo “natural”). Al final, si la industria alimentaria pervive es porque funciona gracias a nosotros. Y si bien se merece un tirón de orejas bien fuerte de vez en cuando, también hay mucho por lo que sentirse agradecido.

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22 comentarios

  1. Dice ser rg

    Muy buen artículo el de hoy y con una exposición clara de quien es quien en el mundo de la industria alimentaria, especialmente la relación con el consumidor.

    Siempre que he comentado en contra de la industria, siempore, me he quejado del CONTROL o de la falta de éste, en matería de información, defensa, etc…. especialmente de Sanidad en cuanto a la regulación,multas, permisividades absurdas y demás, y siempre he tenido la sensación de que no se les exige más por su gran poder y porque interesa que la gente vea al “culpable, el malo” en la industria. Y como tal no dejan de ser empresas que si no se les para los pies harán lógicamente su labor, aunque sea abusando de la normativa y la confianza, som precísamente esas organizaciones quienes muchas veces se quedan mirando al limbo ante las pasadas de la industria pero insisto en que Sanidad ha de poner MUCHO más empeño y pelotas en regular y que asociaciones como la OCU dejen de mirarse como manipuladas y también demonizadas cuando le han echado pelotas para poner firmes a los productores de leche, aceite y otros tantos, y ha servido bien, han reculado y han cambiado etiquetados, se han visto obligados a informar mejor, a no anunciar milagros o simplemente a no estafar.

    Totalmente de aucerdo en que sin esa industria no comeriamos.period. y que ni tanto,ni tan calvo,pero….yo me quejo de quienes en su labor de vigilar y acotar miran para otro lado dejando caer la balanza disimuladamente para que el demonio no tenga dudas.

    Saludos.

    P.d. una curiosidad: el nombre de Luis Van Gal lo has buscado en Google para ver como se escribía????? jejejejeje!!!!

    12 diciembre 2013 | 09:51

  2. Dice ser manu

    Pones como algo positivo todos los controles y la forma de fabricar cosas, y es cierto que ahora hay un control en por ejemplo la carne que no habia en el siglo XIX, pero por otro lado, tampoco tiene nada que ver como alimentaban a los pollos, terneras, etc, y que ahora no hacemos mas que comer gracias a ellos comida transgenica para que ellos ganen mas dinero. Y no me vengas con que es mi opción comprar la natural, porque un sueldo medio no es capaz de pagar ese tipo de comida todos los meses

    12 diciembre 2013 | 10:33

  3. Dice ser DJ

    Hola por donde empezar.

    La “industria alimentaria” no debería ser considerada igual que las demás si no estar muchisimo mas vigilada, ya que mientras las otras te dan la opción de ver que mal o bien te pueden hacer, con la alimentacion no lo sabrás hasta que lleves años comiendo alimentos procesados con amónico como la carne o simplemente modificados genéticamente inyectados con genes de otros organismos o con antibióticos.
    Después se ven noticias que dicen que nos automedicamos mucho y los virus son resistentes a los antibióticos, ¿Seguro que es por la automedicacion?

    Las grandes empresas no quieren nuestro beneficio si no el suyo, muy loable por parte del empresario, pero no a costa de nuestra salud.

    Lo ultimo fue la contaminación de carne de caballo, quien nos dice cuales han sido las anteriores que no llegaron a ver la luz porque entre ellos lo silenciaron.

    Este vídeo tiene imagenes duras y reales que la industria quiere que no se vean, hace años lo podían tapar, pero con internet y los mobiles modernos ya no pueden.
    https://www.youtube.com/watch?v=xOKhFOzAYF4

    El cocinero británico Jamie Oliver hizo esta demostración, después de este programa McDonalds lo denuncio y perdió la demanda.
    http://www.docsalud.com/articulo/4971/justicia-da-raz%C3%B3n-a-chef-que-denunci%C3%B3-a-mcdonald-s-por-lavar-hamburguesas-con-amon%C3%ADaco

    Aquí otro vídeo del Jamie Oliver en la ciudad mas “insana” de los USA, Huntington VG.
    http://www.youtube.com/watch?v=BBQze4I1HRk

    Si esto es lo que se ve, que sera lo que no vemos.

    12 diciembre 2013 | 10:47

  4. Dice ser rg

    Sí, eso es la cara B del disco, la monopolización hace que comamos lo que ellos quieran, o casi.

    Pero lo de la compra natural es una estafa en el 99% de los casos,algo en lo que la industria ha metido mano hace muuuuucho tiempo y que controla de manera, todo hay que decirlo,magistral. Pero para eso está el control que mencionaba,mientras no se haga habrá ingenuos comprando ajos ecológicos, cebollas mágicas y demás zarandajas de marketing, aún con huerto propio.

    Saludos.

    12 diciembre 2013 | 11:06

  5. Dice ser Clara

    Totalmente de acuerdo con Manu, el problema empieza en la cría de los animales, de cuyos derivados nos alimentamos, no en vano el cáncer se ha convertido en epidemia y las alergias van de camino y me temo que lo qué comemos tienen mucho que ver con ello.

    12 diciembre 2013 | 11:09

  6. Dice ser Rubén

    Estamos obligados a echarle en cara a la industria alimentaria la publicidad engañosa, el uso de grasas hidrogenadas y el abuso del azúcar y la sal.

    Por eso es algo tan denostado. Porque por mejorar su cuenta de resultados utilizan materias primas que son perjudiciales, nos engañan con las bondades del producto y nos dificultan con sus letras minúsculas que podamos leer las etiquetas.

    12 diciembre 2013 | 11:11

  7. Dice ser Jaime

    Por favor Clara; el cáncer se ha convertido en epidemia porque ya no nos morimos de otras cosas antes. En cuanto a las alergias tres cuartos de lo mismo, ahora hay tantas personas con alergias alimentarias porque sobreviven; me imagino que antes si nacía un niño con intolerancia severa a la lactosa se moría en cuanto se bebía tres vasos de leche y punto.

    12 diciembre 2013 | 11:17

  8. Dice ser rg

    @Rubén

    Pero precísamente es lo que digo, ellos son negocio, sin escrúpulos y no son tampoco, ni están obligados a ser adalides de la salud aunque lo intenten con su publicidad.

    Todas esas tropelías que comentas, reales y vergonzosas, no se producirían si el control sobre esa industria guera…..fuera alguno mínimamnete digno. Que usen lo que usen no es defenderles, es que ellos no son quienes ponen sobre la mesa las cualidades de por ejemplo las grasas hidrogenadas,las usan porque son legales y punto,la información y defensa del consumidor ha de llegar a través de quienes tienen la obligación profesional de hacerlo, y esto incluye a los nutricionistas.

    Saludos.

    12 diciembre 2013 | 11:26

  9. Dice ser mela

    He sentido este artículo más equilibrado y objetivo que los anteriores. Coincido con este enfoque. Solo agregaría que si a la industria se la ve de esa forma despectiva no es por un trastorno delirante, o por una “adormilada conciencia” solamente, es porque hay muchos casos en que la criminalidad organizada, en función del interés del capital (capitalismo salvaje, sin controles gubernamentales, pues creemos firmemente en un capitalismo moderado en el que todos los sectores se beneficien de su actividad), así ha maniobrado (hago referencia a algunas y no todas las empresas, obviamente).Un ejemplo es la temible MONSANTO, que produce (y no hablamos de sus prácticas monopólicas que efectúan con sus semillas) alimentos en apariencia saludables, pero con modificaciones genéticas cuyo daño (comprobado) a mediano y largo plazo nos provocaría la enfermedad y la muerte. Y, lógicamente, esto no aparece en la etiqueta de sus productos. Obviamente, la responsabilidad es nuestra al elegir lo que nos metemos en la boca, por esa razón, es aconsejable ir a lo más natural posible, a aquello que carezca de todo lo que es industrial puesto que así nos protegemos contra la paulatina contaminación de conservantes, metales pesados, colorantes, potenciadores del sabor artificiales y demás elementos que desequilibran el Ph alcalino de nuestro cuerpo y por consiguiente el de nuestra salud.

    Salud.
    Mela.

    12 diciembre 2013 | 11:35

  10. Dice ser Victor`

    @Manu

    que comemos transgenicos? Ya estamos con las conspiranoias. Precisamente por las falaces y fe’rreas campanhas de los antitransgenicos, no esta’n autorizados en Europa ni para consumo ni, para practicamente nada ma’s que investigacion. No en vano, tenemos que importar algodon transgenico para hacer billetes de euro, por ejemplo, haciendo que las empresas europeas pierdan competitividad (porque aun no se ha demostrado, sino mas bien lo contrario, que sean peligrosos estos transgenicos).

    Asi que intenta hacer lo que sugiere la entrada: informarse antes de criticar con argumentos falsos. Es mas, si te buscas las intoxicaciones alimentarias que han ocurrido en los ultimos anhos, vera’s que, oh sorpresa, la gran mayori’a provienen de produccio’n “ecologica” o “natural” y no de la “malvada infustria alimentaria que nos envenena con transgenicos”.

    P.D.: teclado extranjero.

    12 diciembre 2013 | 11:36

  11. Dice ser javier

    Bravo….soy Tecnólogo de Alimentos (D-N en proceso) y me duele ver la imagen tan negativa que se tiene de la industria alimentaria…..Nadie piensa mal de las empresas que fabrican aviones o ascensores…..con niveles de seguridad inimaginables…..que velan por nuestra salud…y que además quieren ganar dinero….por qué pensar lo contrario de las industrias alimentarias!!
    Mil gracias!!!
    Un saludo!!

    12 diciembre 2013 | 12:09

  12. Dice ser me

    Victor

    Pues comaselo usted, pero nosotros exigimos que se nos exprese bien claro si existe algún transgénico en lo que compramos. Que no existan pruebas de sus posible repercusiones no quieres decir que a largo plazo si las pudiera haber, hay que esperar. Ya hemos visto esta situación en otras ocasiones, asegurando la inocuidad de un producto que en x años han ocasionado muchas desgracias. Y todo por vender para obtener mas beneficios reduciendo costos, en este caso el de investigar otros fitosanitarios y cultivar donde no se debe porque la planta no es nativa del lugar o las condiciones medioambientales no lo permiten. Estamos forzándolo todo, la naturaleza dice NO y algunos pretenden forzar mas la situación. Y sí, existen mas alternativas para las cuales hay que invertir, sin repercutir en los bolsillos de los consumidores porque, repito, aquí lo que se busca es llenarse los bolsillo y expandirse más y más, pura avaricia.

    12 diciembre 2013 | 12:16

  13. Dice ser Clara

    A ver Jaime, puedes preguntar a los médicos, lo que han aumentado los casos de cáncer en los últimos diez años, te asustarías tú tanto como ellos y lo peor, en edades muy tempranas y las alergias más de lo mismo, una gran cantidad de niños son alérgicos, celiacos, etc…, incluso adultos que antes podían comer ciertos alimentos (caracoles, setas, huevo, pescado), ahora les produce una reacción alérgica tremenda.

    12 diciembre 2013 | 13:14

  14. Dice ser Raúl

    Buen artículo, pero si permites dar mi opinión, pienso igual que tu en que la industria alimentaria hace su función y que esta es beneficiosa para la sociedad. Aunque muchas veces producen un perjuicio con publicidad engañosa y demás cosas.

    Pero no estoy deacuerdo en que la mayor parte de la culpa del engaño sea del consumidor.

    La causa logica y necesaria que sucede cuando se le ofrece publicidad engañosa a una persona que no ha estudiado, ni nutrición, ni bromatología…… Como sucede con la inmensa mayoría de la gente. Es que sea engañada por esta industria.La gente no tiene porque tener estos conocimientos.Y por lo tanto no tiene la posibilidad de evitar el engaño.

    La verdadera culpa es de algunos de nosotros.Los que verdaderamente somos expertos en la matería. Que podemos ver el engaño a la legua y que no proporcionamos información a la población sobre un producto. Una vez hecho esto, la gente podra tener algun criterio para decidir si consumir algo o no y evitar el engaño o no.

    Si me permites decirte esto: Echarle la culpa a la población de ser engañada en este caso.Es como echarle la culpa a un olmo por no dar peras.

    12 diciembre 2013 | 13:54

  15. Dice ser digo yo

    he leído por ahí: el abuso de la sal y el azúcar. Yo, en mi caso, esos productos directamente no los compro.Los consumidores también tenemos culpa: queremos productos que sepan bien, que no nos den trabajo y que duren siglos. Y la industria nos los proporciona. Llegar a un equilibrio sería cosa de todos, consumidores e industria.
    Prefiero comprarme una bolsa de berros de granja en un super que cogerlos en la ribera de un río donde no se sabe qué productos químicos y demás puede haber allí. La degeneración de nuestros alimentos no obedece sólo a los intereses económicos de las industrias alimentarias, sino a la degradación del medio por nuestro estilo de vida y a nuestras preferencias a la hora de comprar, manipulación publicitaria y en los medios, etc.

    12 diciembre 2013 | 13:57

  16. Dice ser Mi Dieta Cojea

    No puedo estar más de acuerdo Juan.

    Me atrevo a añadir que muchas de las críticas que se arrojan a la industria alimentaria por “envenenar” o destruir “soberanías comerciales” suelen ser lanzadas desde dispositivos Sony, Samsung o Apple, o quizás desde un PC.

    Delgada línea nos saltamos si no entendemos hoy la comunicación como una necesidad básica del ser humano del S.XXI

    12 diciembre 2013 | 14:17

  17. Dice ser Yo

    “Como decía aquel, nadie te pone una pistola en la cabeza para que compres este preparado de caldo o aquellas hamburguesas precocinadas” Cierto, pero hace poco este mismo medio publicaba un articulo sobre las 10 companias que ontrolan casi todo lo que consumimos, incluyendo alimentacion, lo que significa tambien que la industria alimentaria tiene mucho muuuuuucho dinero para gastarse en publicidad y convencerte de que los caldos y hamburguesas preparadas tal son mejores y mas comodas y alimentan tanto o mas que lo que tu puedas hacer en casa (mensaje subliminar COMPRA!). Ademas, seamos realistas la industria trabaja al limite de lo legal, que las situaciones de publicidad enganosa serian mucho mas frecuentes si en determinadas circunstancias nadie les hubiera parado los pies. Para terminar un ejemplo, una marca x te puede vender que la carne de sus hamburguesas o preparados es autentica carne de vaca, sin embargo no dice de donde viene esa carne y como fueron criadas esas vacas, que para mi es mas importante. Realmente nadie necesita un coche para vivir, pero si necesitamos comer y beber y es justo saber que es lo que comemos, de donde viene…. ahi las verdades se escriben a medias y con letra pequena.

    12 diciembre 2013 | 14:45

  18. Dice ser Yo

    Un apunte mas ya que se menciona por ahi el tema de los transgenicos. Yo realmente no creo que sean perjudiciales para nuestra salud, pero lo que si es un hecho es que tienen un impacto muy negativo sobre la biodiversidad biologica y cultural (ejemplo, industria de la soja), algo en lo que si la industria alimentaria fuera tan considerada con nuestra salud deberia pensar mas, es imposible estar sano en un planeta y sociedad enfermos. Pero claro… poderoso caballero es Don Dinero.

    12 diciembre 2013 | 14:53

  19. Dice ser DJ

    Yo , nadie te “pone una pistola en la cabeza”.

    Pero cuando el “supermercado” controla el cultivo, la produccion, la recolecta y la venta de un producto, no te esta dejando elegir, ademas controla el precio cuando le paga a los agricultores, precios ridiculos (siempre oimos que las productoras de leche pagan menos de lo que realmente le cuesta el litro al ganadero, ¿verdad o mentira?)

    Que no me quieres vender a 1€ la tonelada, no pasa nada, no te la compro y ya el año que viene en vez de a 1€ agacharas la cabeza por 0,25€, aqui esta el video que lo expone, miralo y luego decide, pero al menos mirarlo.

    https://www.youtube.com/watch?v=NtkiDE-XQjs
    Lo vi en TVE la primer vez y me perdi el principio, acojonante el primer minuto del documental, SIMPLEMTE ACOJONANTE,

    TENEMOS QUE ACELERAR EL DESARROLLO, conclusion volvemos a la misma mierda de siempre, no es COMERCIO JUSTO desde el momento que el “super” le pone la mano encima, es DINERO, DINERO Y MAS DINERO y por eso las grandes empresas estan dispuestas a matarnos si hace falta.

    12 diciembre 2013 | 16:37

  20. Dice ser DJ

    Un apunte para “YO”
    Ok, los trasgenicos no son malos ni toda esa “pelea” que tienen algunos.

    ¿Porque la Monsanto esta peleandose contra una niña de 14 años canadiense que quiere que los GMO o trasgenicos sean etiquetados?

    http://www.youtube.com/watch?v=HIXER_yZUBg

    Aqui tienes el video de una chica, Rachel Parent de 14 años y creadora de: http://www.kidsrighttoknow.com/ discutiendo con Kevin O’Leary ejecutivo con una empresa valorada en 300 millones de $, pues como se dice en la calle, la niña le hace un ZAS EN TODA LA BOCA a este señor.

    Si son buenos como afirman que los etiqueten y la gente podra comprarlos con mas seguridad

    12 diciembre 2013 | 17:05

  21. Dice ser Yo

    Creo DJ que me has mal interpretado, lo que yo digo en mi comentario es que la industria alimentaria (o las que controlan el 90% del mercado) se mueve por el dinero y la salud les da lo mismo, como todas las demas industrias (vamos, lo mismo que dices tu). Si pasan algunos controles es simplemente porque se les exige, pero tampoco tomarian la iniciativa de hacer mas controles de los necesarios por si encuentran algo que no les conviene. He visto marcas de leche donde te detallan al dedillo todas las vitaminas y minerales que contienen, a parte de la A y D, sin embargo no mencionan nada sobre pesticidas, dioxinas, trazas de antibioticos, etc. que tambien nos los tomamos con el vasito “supersaludable” de leche (y tal vez en proporciones mayores que algunos de los minerales que detallan con tanto ahinco).

    Gracias por el link sobre el comercio justo, un companero del curro es de Honduras y ya me habia hablado maravillas de las plantaciones bananeras de comercio “justo”, pero el documental no lo conocia.

    12 diciembre 2013 | 21:24

  22. Dice ser Rubén Murcia

    Ciertamente difiero de ese aire pro-industria alimentaria del post, aunque para nada me considero un radical. Una cosa es una pequeña industria familiar,artesana, local, que por supuesto tiene unos fines económicos, pero que se preocupa por que su producto sea de calidad y de que sus compradores estén muy contentos con él, que la megaindustria alimentaria en las que estas 10 mega-industrias se reparten el mercado:[ http://goo.gl/Ckb6Z9 ]. Dudo mucho que este oligopolio se preocupe mucho por la calidad de sus alimentos, por que éstos tengan más o menos azúcar, cereales refinados, o grasas hidrogenadas. Si no fuera por la presión a la que han sido sometidas, y las políticas alimentarias que han llevado a EEUU a prohibir las grasas hidrogenadas, no hubiesen movido ni un dedo si no hay negocio detrás, eso por descotado. Si ven una masa potencial de consumidores preocupados por su salud, seguro que le harán alguna galleta con una elegante silueta dibujada, y que tiene fibra de guisante, o aceite de girasol alto oleico. O unos cereales “speciales” que son buenísimos para la linea, pero que su IG no es especialmente bajo, su contenido calórico tampoco, y nada despreciable es su contenido en azúcar. Eso sí, detrás del paquete veras una fotito con consejos de alimentación variada y con una pirámide en que los cereales son los amos y reyes de la energía y donde vemos como la industria alimentaria se preocupa por nosotros. A principios del curso pasado, sino me equivoco, y en un seminario del etiquetado de la UA, vino a vernos una compañera nutricionista que trabajaba para la multinacional Unilever. Y quiso vendernos precisamente eso, como su compañía estaba reduciendo el contenido de grasas saturadas de sus productos por que se preocupaba por nuestra salud. Pero…¿se preocupa por nuestra salud dicha multinacional?¿o es por lavar su imagen y seguir ampliando el negocio y llenándose de dinero sus bolsillos?¿realmente cuales son los beneficios de eliminar por ejemplo las grasas saturadas de la leche-yogures y para que no pierdan sabor añadir azúcar?¿No será peor el remedio que la enfermedad? Sinceramente el oligopolio alimentario me produce confianza cero, y soy igual de duro con otros oligopolios e industrias tipo industria farmacéutica. Y si me permitís una recomendación: eliminar todos los productos procesados de vuestra dieta, y cambiarlos por los tradicionales que había hace 50 años en las tiendas…fruta fresca, verduras y hortalizas fresca, pescados y carnes sin procesar y a poder ser de agricultura local y sostenible donde los animales no son engordados a base de hormonas y cereales y viven hacinados sin apenas movilidad, comer frutos secos, legumbres y cereales de grano entero. En cuanto a la seguridad de la leche y de los yogures que nos dan la industria alimentaria, dejarme terminar con mi propia experiencia. Mi padre, y mi abuelo y abuela materna trabajaron en una pequeña finca ganadera llena de encinas y pasto en la provincia de León. Las vacas pastaban a diario (doy fe que yo mismo pasaba muchos días con el pastor, los perros y con ellas) y tanto la leche que tomaba allí, como los yogures que hacíamos en casa, dejan a la altura del betún tanto a lo que nos vende la industria en el tetra brick como leche, como a los yogures que hoy día casi tienen más azúcar que leche.

    12 diciembre 2013 | 23:16

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