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El nutricionista de la general El nutricionista de la general

"El hombre es el único animal que come sin tener hambre, que bebe sin tener sed, y que habla sin tener nada que decir". Mark Twain

Dieta mediterránea (7): la dieta mediterránea es una entelequia

Anteriormente en este monográfico sobre la dieta mediterránea:

La dieta mediterránea es una entelequia

Más allá del importante interés que los distintos sectores de la industria alimentaria pudieran tener en hacernos comulgar con ruedas de molino y de su efecto sobre los consumidores, el tema mediterráneo necesitó de una vuelta de tuerca más para llegar a convertirse en lo que hoy conocemos. Este empujón definitivo no podía ser otro que el apoyo de las, si se me permite la expresión, “las fuerzas vivas”.

Retomemos el hilo temporal de los acontecimientos. En un marco estrictamente popular y divulgativo en 1975 aparece el consabido libro Eat well and stay well. The mediterranean way que supuso el detonante de facto para todo el rollo mediterráneo que vino después. Al poco tiempo, en 1980, se publica la obra Seven countries: a multivariate analysis of death and coronary heart disease que constituye el grueso de los datos epidemiológicos referidos al estudio de los siete países y que de algún modo es la obra que respalda en el plano científico  la historia mediterránea.

España y la dieta mediterránea

Quizá te estés preguntando, tal y como yo me he planteado alguna vez, si en otros países la obsesión mediterránea se vive con la misma intensidad que en España. Recordemos que, a fin de cuentas, España no aparece en el famoso Estudio de los siete países… Mi opinión sin más datos que los que he podido contrastar personalmente con ciudadanos de a pie de Italia y Grecia es que no. No diremos ni mucho menos que la dieta mediterránea es desconocida en otros países de este entorno. Pero lo cierto es que tampoco ha alcanzado en ellos las altas cotas de popularidad que observamos en España, muchas veces aliñada con los sinsentidos que podemos contrastar a día de hoy. En realidad, creo, que el que hayamos terminado por haber hecho nuestra a la dieta mediterránea se debe a ciertas pequeñas alusiones que el matrimonio Keys hacía en su último libro cuando se referían a los países mediterráneos. En ellas, al enumerar esos países sí que aparecía España. Mencionada como uno más en la relación y sin hacer un especial hincapié. Recordemos que si el matrimonio Keys tenía una especial predilección en este terreno por algún país, ese fue Italia.

Sea como fuere, ya sea por nuestras características, por las concretas circunstancias que vivimos a principios de los años 80 del pasado S.XX, por el especial clima de desarrollo, aperturismo, modernidad etc. de aquel entonces, ya sea por haber dejado atrás recientemente el concepto de “transición nutricional” que otros países superaron décadas antes o sea por lo que sea, el caso es que en España la simiente mediterránea prosperó como en ningún otro sitio. Y como muestra de la fructífera cosecha (mucha de ella basada en tonterías como vimos en el capítulo anterior) tenemos lo intensamente interiorizada que parece estar la dieta mediterránea en prácticamente toda la población española.

La Dieta mediterránea es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Fruto del fulgor mediterráneo y con el primer objetivo de, cito textualmente:

La salvaguardia del acervo milenario común a las poblaciones de la cuenca mediterránea cuyo estilo de vida y costumbres desde las prácticas agrarias, la cocina, la alimentación y la actividad física practicada con regularidad han despertado el interés de eminentes científicos de todo el mundo en las últimas décadas por su contribución a la prevención de numerosas enfermedades” nace en 1996 en España la Fundación Dieta Mediterránea.

Una fundación que ha tenido desde sus orígenes y hasta el día de hoy un cierto peso en todas las cuestiones nutricionales de este país y que edita periódicamente una Pirámide Tradicional de la Dieta Mediterránea. A fin de cuentas, es una entidad que cuenta con el patrocinio del Gobierno de España a través del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. No es el momento de entrar a valorar la utilidad, los servicios y las actividades de esta fundación, no obstante, sí que me gustaría que quedara aquí patente cuáles son sus patronos (el Patronato es el único órgano de gobierno y de representación de una fundación): el mencionado Ministerio, la Generalitat de Catalunya, el Ajuntament de Barcelona, Prodeca, la Asociación para el Desarrollo de la Dieta Mediterránea, GrupActel, Danone, Freixenet, Torres, Mercabarna y Gallina Blanca. Ahí queda eso.

El caso es que entre las diversas actividades de la Fundación Mediterránea, en 2008, coordinó de forma transnacional la presentación de la candidatura para inscribir la Dieta Mediterránea ante la UNESCO en la Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Una candidatura elaborada y presentada conjuntamente por los gobiernos de España, Grecia, Italia y Marruecos. Así, el 16 de noviembre de 2010 se terminó aceptando e inscribiendo a la DM dentro de la mencionada lista.

Habría también mucho que hablar sobre la candidatura y el actual estatus de la DM como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad. Si quieres, tienes todo el expediente de la candidatura en este enlace (definición del elemento, características, etc.) A título de curiosidad, dentro de este tipo de solicitudes (inmateriales) la UNESCO solicita que los candidatos establezcan una zona geográfica propia en la que el elemento en cuestión esté claramente patente. Pues bien, como no podía ser de otra forma Italia citó la región de Cilento (la paradisiaca región en la que Keys estableció tanto su base de operaciones como su residencia), Grecia concretó su propuesta en la no menos idílica región de Koroni; Marruecos en Chefchaouen; y España… no lo dirías nunca… en la comunidad de Soria. Sí, Soria como territorio en el que se reconoce una comunidad o población modelo en la que se concreta especialmente la herencia del elemento en cuestión, en este caso, la dieta mediterránea.

Mandam ientos dieta mediterránea_contafisca

Para que veas el grado de descontextualización que a mi modo de ver ha alcanzado todo el tema cultural asociado a la dieta mediterránea aquí tienes la foto de un monolito/lápida (no estoy seguro) que en 2008, cuando se preparaba la candidatura, se levantó en la Plaza del Olivo de Soria. Se trata de los supuestos “Diez mandamientos de la Dieta y Cultura Mediterránea” expuestos según marca el más preclaro estilo de la tradición judeo-cristiana. Se termina así por agregar el último y más bizarro ingrediente al recetario mediterráneo: la religión. Estos son, según este monumento los comentados 10 mandamientos:

1 Tomarás aceite de oliva virgen todos los días de tu vida.

2 El pan y los cereales no olvidarás.

3 La fruta acompañará todas tus comidas.

4 Ensalada a diario comerás.

5 Hortalizas, verduras y legumbres combinarás.

6 Sin pescado no vivirás.

7 Diariamente leche beberás.

8 No excederás el consumo de grasas saturadas.

9 Laborales y festivos caminarás.

10 Siempre compañía procurarás.

 Estos diez mandamientos se resumen en dos:

Amarás la dieta mediterránea como a ti mismo

Al prójimo transmitirás sus beneficios

Sinceramente, creo que no hacía ninguna falta.

La EFSA también se ha pronunciado sobre la dieta mediterránea

Después de este terrible marenostrum maremágnum generado en estos 7 capítulos (¡caramba!: “7”, qué casualidad) quizá te estés preguntando si las autoridades sanitarias se han pronunciado al respecto de si se podría utilizar la alegación de que la dieta mediterránea es buena para la salud. En realidad, como lo de “bueno para la salud” es demasiado general, concretemos si se puede utilizar diciendo que sirve para aquello que le reportó la fama inicial: mejorar la salud cardiaca.

Pues bien, en este sentido la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicó en 2011 un documento de posicionamiento en el que se sostiene que no. Te lo repito, que no. Y las razones que dieron mí me parecen  bastante convincentes, ya que:

 “el término dieta mediterránea no está suficientemente bien caracterizado… que se utilizan diversas definiciones de dieta mediterránea no coincidentes… que según la legislación vigente no se puede hacer una alegación de salud sobre ningún alimento que incluya más de un 1,2% de alcohol en su composición y que, por tanto, al ser el vino uno de sus alimentos definitorios, no se puede hacer tal alegación.

Dicho de otra forma:

1º No hay forma humana de definir de forma convincente y para todo el mundo qué demonios es dieta mediterránea.

2º Al implicar al vino y este tener más 1,2% de alcohol es imposible aceptar cualquier alegación salutífera.

 En resumen

Lo que conocemos por dieta mediterránea es esencialmente una entelequia (2ª acepción del DRAE) así la definió Marià Alemany en el programa REDES

Así pues, cuando a día de hoy te hablen de dieta mediterránea, asegúrate muy bien de a qué se están refiriendo, no es nada fácil tener una idea clara de qué es en realidad (te aseguro que un servidor, más allá de lo expuesto en el capítulo 6, no lo tiene aun nada claro). En cualquier caso, lo más probable es que en el 99% de los casos cuando oigas en algún sitio hablar de dieta mediterránea, a lo que realmente se aluda sea a una, entre tantas, dieta media-terrárea. Es lo que le pasó a Manolo.

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Imagen: contafisca vía Flickr

 

10 comentarios

  1. Dice ser rg

    Pues por la regla de tres del vino, que efectívamente se cuestiona con total acierto que su consumo diario o moderado no es realmente saludable, podrias incluir el pescado azul (mercurio) y prácticamente cualquier producto que haya pasado por manos de la industria, incluida la fruta y verduras que tú y los demás comemos; sorprendentes serían las analíticas de tan maravillososo alimentos.

    Y es lo de siempre; no moveis un dedo contra vuestros valedores: SANIDAD. Sanidad mira para otro lado con un tema mucho más importante que la dieta mediterránea, la del cucurucho o cualquier polla en barca, permite auténticos atentados y delitos contra la salud pública bajo las laxas y permisivas normas hacia una industria que te dice, manda y ordena lo que debes comer, cuando y en qué forma; insisto que eso incluye todo (si me apuras hasta las semillas de un huerto privado), y no, no es conspiranoia, es cabreo con lo que se permite ensalzar como bueno cuando la mayoría es mierda en bote aunque sea un bote invisible.

    No hay forma en la que nadie haga algo para alertar de algo realmente importante: ese poder que ostenta la industria tiene dominada la sanidad y a Sanidad; éso amigo Juan sí que es malo; pero malo y chungo para la alimentación normal y corriente.

    Saludos.

    04 septiembre 2013 | 13:51

  2. Dice ser Txus

    Venga, nos pasamos todos a la americana, chocolatinas y hamburguesas….

    04 septiembre 2013 | 15:31

  3. Dice ser Sexy girl

    A mi la dieta me ha funcionado de maravilla. Aquí teneis el resultado: http://xurl.es/6crh7

    04 septiembre 2013 | 18:24

  4. Dice ser lo tengo claro

    Pues para mi un ejemplo de dieta mediterránea es la que se ha hecho de toda la vida en mi casa, de mis abuelos y en mi entorno en general aquí en Valencia (pena que mi generación, 31 años, lo está perdiendo).
    Desayuno: café, tostada con aceite o galletas. Almuerzo: rosquilletas, yogur, una pieza de fruta y de vez en cuando algún bocadillo. Comida: Ensalada siempre para picar. Paella valenciana, marinera, fideua, potage, arroz con acelgas, cocido, arroz al horno, lentejas, alubias, etc. Postre: fruta Merienda: parecida al almuerzo Cena: Tortilla (de patatas, calabacín, francesa, jamón, etc), carne/pescado a la plancha o papillot, ensalada. Y por supuesto el aceite de oliva y el vino también hacen parte de la dieta.
    Y si, me parece una dieta muy sana. Pero claro, si comes mas de lo que quemas, engordarás por mucha dieta mediterránea que hagas.

    04 septiembre 2013 | 19:19

  5. Dice ser rg2

    Estoy totalmente deacuerdo con rg#

    04 septiembre 2013 | 20:56

  6. Dice ser Lo que pasó

    Normal que un nutricionista no apoye la dieta mediterránea, si todos la siguieran se quedarían en paro.

    04 septiembre 2013 | 21:19

  7. el-nutricionista-de-la-general

    Hola “Lo que pasó”

    Estás en un error si crees que yo no apoyo la dieta mediterránea. Lo que sí estoy es en contra del concepto general que de ella se tiene y el uso mercantilista y desconetxtualizado que recibe. Tanto por parte de la industria como por parte de muchos ciuadanos e incluso de una buena parte de los profesionales sanitarios.

    Te sugiero que te des una vuelta por el blog y lo compruebes:

    05 septiembre 2013 | 11:57

  8. Dice ser SC

    Probablemente no conozcas el ensayo clínico que se está realizando en España
    desde el 2003 en 7.447 individuos entre 55 y 80 años de edad.

    Entra en http://www.predimed.org en la sección de publicaciones y podrás ver
    cientos de artículos científicos que se han publicado respecto a este estudio.

    Uno de los más recientes y de mayor impacto fue publicado en el New England
    Journal of Medicine en Febrero de este año,sobre el impacto en la reducción
    del riesgo de mortalidad por ictus e infarto.

    Como en dicha página explican muy bien el ensayo, saca tus propias conclusiones.

    Saludos,

    Licenciado en Nutrición y
    Doctor en Nutrición y Salud Pública

    06 septiembre 2013 | 11:35

  9. Dice ser javier garcia pereda

    Simplemente genial…..como siempre….!!

    Lástima que siempre hay desaprensivos que piensan que la industria alimentaria y todo lo relacionado con la tecnología alimentaria es “perjudicial” . me encantaria que por un momento, no tuviera acceso a alimentos tratados con conservantes, o aditivos antimicrobianos…….Te aseguro que en Sudán, suplicarían por tener nitritos y nitratos para sus carnes, .nisina para sus lácteos, antioxidantes para sus vegetales…….en fin….es la sociedad que nos ha tocado vivir…somos tan egoistas que no valoramos nuestra calidad de vida.

    Juan, ojalá puedas pasar por Sevilla algún día…..me encantaría que mis alumn@s del Grado en Nutrición te conociesen.

    Un saludo afectuoso

    07 septiembre 2013 | 18:22

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