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El nutricionista de la general El nutricionista de la general

"El hombre es el único animal que come sin tener hambre, que bebe sin tener sed, y que habla sin tener nada que decir". Mark Twain

“Se me hace bola”, una guía indispensable para comer con tus hijos

se_me_hace_bola_julio_basultoHay libros que los esperas como esperas la llegada de un hijo, o al menos como esperas los hijos de los buenos amigos o los de un hermano. Muy en especial cuando son tan deseados, como es este caso y además has estado al corriente de toda la gestación que ha culminado con su alumbramiento . Se trata de “Se me hace bola” del dietista-nutricionista  Julio Basulto (@JulioBasulto_DN) un manual, una guía más bien, en la que poder encontrar respuesta a muchos, no sé si todos, los paradigmas de la alimentación de los más pequeños, desde que nacen y hasta que se hacen como tú eres ahora.

Como digo, me hace una especial ilusión porque sé que a su autor también se la hace. Y eso que no se trata de su primera publicación, pero sí la primera que firma en solitario (ya era hora). Además, la temática abordada, lo sé porque me consta, es uno de los temas predilectos del autor que, aunque volcado en general en cuerpo y alma a la ciencia de la nutrición, pone desde que lo conozco un especial énfasis cuando estas cuestiones aluden a los más pequeños. Así que, de nuevo, ya era hora y, por tanto, enhorabuena.

El libro acoge muchas de las claves para que tú y tus hijos abordéis el natural momento de la alimentación con felicidad. ¿He dicho “natural”? Pues sí. Sabes bien que tengo mis reticencias con el uso de esta expresión ya que muchas veces se asocia con algunos estereotipos poco afortunados. Sin embargo, parte de esas claves que contiene el libro consisten en saber dejar hacer a nuestra naturaleza a la hora de proveernos alimentos y que ello redunde no solo en una mayor salud, sino también en una mayor satisfacción. Con menos presiones, disgustos, berrinches y sinsabores que, para ambas partes, niños y mayores, muchas veces supone el enfrentarse a un plato de comida, la que sea. Tú y tus hijos sabéis cuál es vuestro particular talón de Aquiles.

Con el permiso del autor te voy a transcribir algunas de las secciones que dentro de los distintos capítulos se encuentran en su índice y que dan buena muestra de lo que vas a poder encontrar en su interior:

  • Los dos mandamientos: no negar, no ofrecer
  • Amamantar no es de “hippies perroflautas” (ni de científicos)
  • La madre que no da el pecho es tan buena madre como las demás. La que lo da también
  • El mito: padres excesivamente prudentes
  • La realidad: padres (o sanitarios) excesivamente imprudentes
  • Apetito: errático e impredecible
  • Si no toma fruta, ¿le doy zumo?
  • ¿Y si no come nada de verdura?
  • ¿Crece porque come, o come porque está creciendo?
  • ¿Debo respetar el apetito de mi niño con obesidad?
  • Ser respetuoso no es malcriar

Y así un largo etcétera de temas candentes, de preguntas con soluciones esquivas para las que, es frecuente, cada aparente especialista tiene una respuesta, y todo ello salpicado de consejos y buenas recomendaciones para afrontar la alimentación de tus hijos a lo largo de todo su desarrollo.

Así que no lo dudes, si eres de los o las que lo tienen claro en cuanto a quienes son sus especialistas de cabecera para la edad pediátrica, como por ejemplo quienes eligen al pediatra Carlos González, este es tu libro. De hecho, y para mayor gloria de este volumen, está prologado por él, por Carlos González.

Su coste es casi simbólico y su precio casi incalculable: “Se me hace bola“. Cuando no comen como queremos que coman” de Julio Basulto, editado por “DEBOLS!LLO clave

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11 comentarios

  1. Dice ser clara

    Hola Juan, me va de maravilla este tema.
    Tengo una prima de 11 años que mide sobre 1.55 o así (es alta para su edad) y pesa mas de 60 kilos. Tiene un clarísimo caso de obesidad. Yo he estado observando cómo ha podido llegar a este extremo y he visto la respuesta clarísima ante mis ojos: Sus padres. Come como si fuese un chico adolescente de 16 años, le dejan repetir siempre en las comidas, y le dan desayunos del plan una madalena y un trozo de chocolate, cuando salimos a cenar y la niña quiere cocacola no se la dan zero o le compran un refresco sin azucar (porque el agua esta descartada sino la chiquilla se enfada………), y se ha creado un estado entre los padres de incoherencia total: su madre por una parte le deja comer todo lo que quiera, y su padre la riñe por eso (pero luego es él el que le da la magdalena para almorzar)………. Creo que mi prima va a tener muchos problemas en la adolescencia, y no solo de autoestima, sino de salud también.

    Bueno, a lo que iba… es este un libro para su caso? o me puedes recomendar algún libro para sus padres, a ver si consigo que cambien el chip porque me preocupa muchísimo.

    Gracias.

    14 marzo 2013 | 09:13

  2. el-nutricionista-de-la-general

    Hola “clara”

    Creo que este libro podría ser un muy buen comienzo para sus padres (tus tíos) con el fin de que se cuestionen si lo están haciendo bien y asuman los riesgos que tiene (con respecto a la salud de su hija) el seguir unos inadecuados hábitos alimentarios, o como tú misma dices “para que cambien el chip”. En muchos casos tal y como apuntas la solución (y el problema) está en manos de los padres.

    Entre otras cuestiones, ya que lo citas, se da respuesta a si es bueno que “repitan” de un plato y, muy en resumen, ya te digo que sí, siempre y cuando la oferta de alimentos sea la adecuada y se deje hacer al apetito del niño (tanto cuando quiere más como cuando no). Pero este es solo un matiz de los muchos que se encuentran en el libro, con sus explicaciones, para ayudar a los padres (y a los hijos) a la hora de alimentarse de forma adecuada.

    Un cordial saludo.

    14 marzo 2013 | 09:29

  3. Dice ser albitaguapa2

    cualquier cosa que tenga prologo de carlos gonzalez no me interesa, gracias

    14 marzo 2013 | 10:03

  4. Dice ser parafashionyo

    Que bueno!!! Seguro que tiene exitazo porque no solo les pasa a los peques….

    http://www.parafashionyo.com

    14 marzo 2013 | 10:50

  5. Dice ser ni chica ni limoná

    cada vez que veo el anuncio ese de “nos estabamos distanciando con la comida” y le atiborran al niño a química me pongo de los nervios.

    14 marzo 2013 | 13:08

  6. Dice ser carmen

    Buena pinta tiene el libro. En mi blog hay unos consejos para mamas cocineras

    14 marzo 2013 | 14:03

  7. Dice ser carmen

    lamarmitadecarmela.blogspot.com.es/

    14 marzo 2013 | 14:03

  8. Dice ser Eugenia

    Teniendo el prólogo de ese super pediatra no me lo puedo perder.. y este tema es muy importante.. yo tengo dos niños de 3 y 4 años.. uno come de todo y la otra es de sota, caballo y rey pero sutilmente consigo que por lo menos se acostumbre a no rechazar sin antes haber probado y poco a poco lo voy consiguiendo.. sin forzar..

    Enhorabuena por tu blog

    14 marzo 2013 | 15:39

  9. Dice ser PrejudiceBreaker

    Buenos días.

    Hay una cosa que normalmente no tenemos en cuenta a la hora de educar a nuestros chavales (y que no sé si estará incluida en el libro, pero bueno, es mi pequeño granito de arena para reflexionar). Cuando se trata de alimentarse, hay que comer cuando se tenga HAMBRE. Pero por lo que sea (el tema es amplio y daría para echar ríos de letras) en nuestra sociedad, desde bien pequeñitos nos acostumbramos a asociar comida no con HAMBRE, sino con estados emocionales: si te va mal, chocolate para compensar, si hay un motivo de alegría, comilona para celebrarlo, y así. Independientemente de que tengas hambre, o no. Al final, la comida termina siendo o un consuelo o un premio, y no un alimento. Y creo que los tiros no tienen que ir por ahí. Y aún hay un añadido en la etapa infantil: un bebé o un niño pequeño aprende que sus padres lo aceptan y lo celebran cuando se come con rapidez todo el plato: “mira qué bien come mi niño”.

    Si eres adulto y consciente de estas situaciones, se te hace difícil controlarlas, imaginaos si eres un pequeñín aún sin criterio y te estás formando. De muerte lenta, vamos.

    Habrá casos en los que esto tenga más importancia y otros en los que menos, pero vaya, es un factor más a tener en cuenta; hay más, por supuesto, y seguro que en el libro los dejan prístinamente claros.

    Saludos.

    15 marzo 2013 | 09:15

  10. Dice ser raw

    Clara, sobre lo de tu prima de 11 años, te comento que es un error darle bebidas sin azucarar o zero, pues contienen aspartamo que es puro veneno y destroza el cerebro.
    Lo mejor es no tomar bebidas carbonatadas.

    18 marzo 2013 | 19:04

  11. Dice ser lovelove

    Yo me acabo de comprar el libro, veremos a ver qué tal, estoy deseando leerlo.

    19 marzo 2013 | 16:44

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