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El nutricionista de la general El nutricionista de la general

"El hombre es el único animal que come sin tener hambre, que bebe sin tener sed, y que habla sin tener nada que decir". Mark Twain

La campaña de NY contra la comida basura: Centros sanitarios en el punto de mira

El consistorio de Nueva York con su alcalde Bloomberg a la cabeza sigue con su batalla particular contra la excesiva oferta alimentaria de productos poco recomendables. Poco recomendables al menos para que estén presentes en determinados sitios y en la medida que lo están. Se trata en líneas generales aquellos más azucarados y con más grasas. En esta ocasión, sin embargo, parece no tanto el desterrarlos o prohibirlos en su totalidad (más le vale que no sea así ya que encontraría una todavía más fuerte oposición) pero si por lo menos minimizar su presencia en determinados entornos “sensibles”.

En esta ocasión se pone en la picota la oferta alimentaria de los centros sanitarios y los hospitales ya sean públicos o privados. Algunas opiniones acordes con este tipo de medidas afirman que resulta un contrasentido el que algunos pacientes estén por ejemplo esperando un tratamiento para su obesidad y mientras se están atiborrando de chocolatinas y refrescos procedentes tanto de la cafetería del centro sanitario como de las máquinas expendedoras.

Esta iniciativa, a diferencia de las meramente prohibicionistas, tiene algunos detalles que me parecen bastante interesantes. Por un lado implica a los servicios de cafetería en los que además de relegar los alimentos fritos y aquellos más procesados a un segundo plano, de manera obligada se va a promover el aumento de la oferta con el fin de poder encontrar entre esta opciones más saludables. De este modo, aunque no lo crean, saltan a la palestra alimentos típicamente españoles tal y como se puede leer en algunos medios estadounidenses (pollo mediterráneo con tomates y olivas, y la española paella) además de ensaladas, pollo tandoori, etc. Lo que más me gusta es que las opciones más beneficiosas (frutas, verduras, etc.) cuenten con un descuento especial. Es decir, “premiar” con el precio las opciones más saludables en vez de “castigar” con un impuesto especial o un sobreprecio los productos o raciones “menos adecuadas”. Así sí que me gusta más: ¿ustedes no están acaso hartos de que toda medida reguladora pase por subir precios, de lo que sea, de lo que toque? Ya se podrían aplicar el cuento por estos lares. Las medidas en las cantinas incluyen la posibilidad de poder optar por medias raciones incluidos los bocadillos y que además, al menos la mitad de ellos se presenten hechos con pan integral.

 

Y por otro lado, además de la oferta cafeteril, está el de las máquinas expendedoras. No se trata de proscribir artículos en este tipo de dispositivos ultra-abundantes, la idea es ampliar la oferta de forma que entre sus lineales (las opciones de cada una de las máquinas) no haya más de dos posibilidades de encontrar bebidas azucaradas en formato XL y que incluyan más “lineales” de agua. Al mismo tiempo, aquellas máquinas que contengan chocolatinas y aperitivos típicamente fritos habrán de ir haciendo sitio a otros posibles picoteos más saludables tipo barritas de cereales, frutos secos, etc. (aunque la verdad sea dicha no sé yo si con este cambio van a solucionar el tema de las calorías, ya que el aporte energético de las “nuevas” alternativas puede asemejarse mucho al de las “viejas”). Además, las opciones menos saludables deberán colocarse en los lineales inferiores de la máquina expendedora, dejando a la altura de los ojos, a primera vista las mejores posibles elecciones.

En resumen, este tipo de medidas me gustan. Son aquellas que tratan más de “bonificar” y facilitar las buenas elecciones entre los consumidores que de aquellas otras promovidas a base de subir impuestos o poner una tasa especial en lo “que no te conviene”. Igualito que por aquí.

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Foto 1: Delishus Demon

Foto 2: S.C. Axman

Foto 3: luxuryluke

4 comentarios

  1. Dice ser Fernando

    Para basura Larrosa.Tenemos que hacer una encuesta para que Antonio Larrosa no pueda hacer comentarios en 20 minutos, pues sus comentarios son pro socialistas y monarquicos y es un plata con tanto clicka sobre mi nombre Y he intentado leer su mierda de novela y no he podido pasar de la pagina 1

    17 octubre 2012 | 09:48

  2. Dice ser Alberto

    Está claro, mucho mejor fomentar o subvencionar lo bueno que prohibir o gravar lo malo. Aún así, tengo entendido que en EEUU, y especialmente en NYC, el precio de frutas y verduras es desorbitado en comparación con la comida basura…a ver si esta medida obtiene resultados! Enhorabuena por el post Juan! Un saludo!

    17 octubre 2012 | 14:28

  3. Dice ser Ravioli

    Muy interesante el artículo. http://www.ravioli.es

    17 octubre 2012 | 16:52

  4. Dice ser Luis Almagro

    Si quisieran, en este tipo de establecimientos sería facilísimo ofertar opciones saludables a buen precio. Y quién quiera que elija. Además sería el mejor modo de “lavar” su imagen

    18 octubre 2012 | 07:36

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