BLOGS
El confesionario El confesionario

“Observa la verdad y no la traspases. No calumnies a ninguna gente grande o pequeña”, Ptahhotep

Padre, tutor… tutorial

Internet se ha convertido en un sustitutivo de muchas cosas, más de las que uno se pueda llegar a imaginar. Mediante un solo clic, en el mundo virtual se encuentran respuestas rápidamente que en el mundo real costaría más de encontrar. Tras mantener una conversación con una madre, he visto claro que incluso la figura de los “padres” puede llegar a quedar diluida ante el influjo y el poder de la Red.

He recurrido al diccionario de la RAE y me ha llamado la atención que la definición de “padre” hace referencia básicamente al “varón o macho que ha engendrado”. Es decir, no se ofrece una descripción de qué es o debería ser y de qué funciones se le presuponen ni nada por el estilo. Todo eso teniendo en cuenta, además, que hoy en día hay padres que son “padres” sin haber tenido hijos, biológicamente hablando. Por ejemplo, si ha adoptado a un niño. Por lo tanto, lo del “macho que engendra” es relativo.

El cuadro 'La leccion de punto'

‘La lección de punto’, de Jean-François Millet. WIKIMEDIA COMMONS

Quizás las definiciones que ofrece la RAE de la palabra “tutor” se acercan más a lo que puede representar hoy en día la figura de un padre: “persona que ejerce la tutela”, que “orienta”, que “defiende y protege”…  La conversación con esa madre me ha llevado a incidir en la figura del padre (o mejor dicho, de los padres: el padre y la madre) como referentes de enseñanza y aprendizaje de sus hijos. Hay una serie de conocimientos que pasan de generación en generación, pero que muchas veces se pierden, simplemente, porque cambian las modas o los hábitos.

Esta madre me explicaba que su hija quería tejerse una bufanda y le pidió que le enseñara a hacerlo. Ella pensó que su madre (la abuela) y la madre de su madre (bisabuela) sí que sabían tejer, pero ella, ya no. Por lo tanto, no le podía enseñar a su hija a tejer. ¿Qué pasó? Pues que la niña se buscó la vida allí donde hoy parece haber respuesta para todo: se puso a visionar vídeos en internet donde explicaban cómo tejer una bufanda. La madre, al poco tiempo, se la encontró sentada en el sofá, tejiéndose ella misma la bufanda, que ya estaba muy avanzada. Lo mismo le pasó con su hijo: le regalaron una guitarra y, al poco tiempo, ya sabía defenderse bien gracias a que había aprendido nociones de este instrumento en internet.

Es así como, en este siglo XXI que avanza a toda velocidad, la figura del Padre ya no es solo la del Tutor, sino que muchas veces pasa a ser (o sustituida) por la del Tutorial de internet. Quizás la RAE debería tomar buena nota de esto.

 

Los comentarios están cerrados.