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Reflexiones de una librera Reflexiones de una librera

Reflexiones de una librera con delirios antropológicosaficionada a diseccionar los hábitos lectores de los españoles

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¿Qué aterra más que Stephen King?

Si hay un ser humano capaz de escribir terror y vendérselo a todo el planeta ese es, sin duda, Stephen King. Que a mucha gente le gusta su obra es algo que, como observadora, ya intuía. Pero lo que no sabía es lo mucho, lo muchísimo que vende.

Pues bien, ahora lo sé y por partida doble: en estos casi dos años que llevo en Reginaexlibrislandia sus libros entran y salen de mis anaqueles a un ritmo constante. Sí, queridos, rara es la semana que no me compran dos o tres ejemplares en bolsillo y alguno en rústica.

Y justo estaba yo reponiendo esta mañana ejemplares de It, Cell y El Misterio de Salem’s Lot en su edición conmemorativa cuando uno de mis libreros se materializó ante mi con una mirada entre socarrona y maliciosa:

– Librero: Regina, ¿qué aterra más que un relato de Stephen King?

– Regina: ¿Alguna de sus adaptaciones a cine?

– L.: ¡Frío, frío!

– R.: ¿Su casa, que parece el escenario de sus pesadillas?

– L.: Noooo, ¡ja, ja, ja!

– R.: Mmm, ¿llegar al punto y final de El Resplandor a las cuatro de la madrugada, sola y en una noche de invierno?

– L.: Pss, podría ser, pero NO.

– R.: Vale, vale, Me rindo. ¡Suéltalo!

– L.: ¡¡¡¡Saber que lleva más de 350 millones de ejemplares de sus libros vendidos en todo el mundo!!!

– R.: Joder, eso sí que da miedo…

Cuando mi librero vio el desconcierto dibujado en mi cara se dio por satisfecho y desapareció de mi vista. Y allí me quedé yo, mirando sin ver la portada de It, empequeñecida por la enormidad de la cifra con la que me acababa de petrificar el caballero…

…¡350 millones de ejemplares de sus libros vendidos! ¿Y leídos? Si suponemos que todos esos ejemplares han sido leídos y le añadimos los préstamos en bibliotecas… ¿cuánta gente se habrá dejado aterrorizar por Stephen King?

No sé si a vosotros os gusta o no Stephen King. Yo he leído algunas de sus novelas y he de decir que me sobrecoge su capacidad para inquietar y aterrar al lector. Sí, me gusta como entretenimiento y terapia, y me quedaría con El Resplandor, El Misterio de Salem’s Lot, Cementerio de animales y mi favorita: Misery

Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿os gusta Stephen King? ¿Cuál es vuestro libro favorito? ¿Cómo llegasteis a él? ¿Por qué creéis que Stephen King vende tanto y lo seguimos leyendo tanto?

NOTA DE REGINA EXLIBRIS. Cínica, impredecible, obsesiva, salvaje, brutal y abrupta. Así es la enfermera Annie W i l k e s, una de las encarnaciones del mal de carne y tinta más sobrecogedoras de Stephen King, que en Misery secuestra y atormenta con enfermiza devoción a su escritor favorito para que retome una historia. El duelo entre víctima y verdugo es una bomba de relojería que explota en páginas contadas, pero su onda expansiva desestabilizará el sueño del lector más heroico muchos días después de haber sobrepasado el punto y final de la novela. Aterradoramente brillante.

Y como colofón el trailer de Misery (1990), una de las mejores adaptaciones cinematográficas con las que me he topado:

Borges y su Biblioteca de Babel

Si eres devoto de Borges sólo hay una cosa que puedes desear más que perderte por entre sus líneas: que el maestro te facilite su canon bibliófilo particular. Pues bien, él lo hizo, y hace apenas unas horas hablaba de ello con un reginaexlibrislandiano asiduo, que me preguntó:

Cliente: Oye, Regina, ¿Conoces una colección que llevó Borges en Siruela? Es que me gustaría completarla…

La historia es ésta: arrancaban los años 80 y la editorial Siruela propuso a Borges coordinar una colección de más de una treintena de títulos seleccionados y prologados por él.

Así nació uno de los tesoros bibliófilos más exquisitos y a día de hoy absurdamente inalcanzables de todos los tiempos: La Biblioteca de Babel, bautizada como el relato homónimo de Borges que hoy aparece recogido en Ficciones y que versa sobre una biblioteca infinita.

Con una edición impecable y unas ilustraciones maravillosas, los treinta y tres títulos salieron a la venta entre 1983 y 1987. Lamentablemente desde hace dos décadas es imposible hacerse con ejemplares sueltos en librerías como reginaexibrislandia, y en establecimientos de lance y en Internet alcanzan precios escandalosos.

Pero no desisto. Y así, inasequible al desaliento, un par de veces al año llamo a Siruela con la esperanza de recibir noticias de una inminente reedición. Hasta ahora sigo teniendo el NO por respuesta, pero en plena charleta con mi reginaexlibrislandiano sobre el tema tuve una revelación bibliófila:

– Cliente: Pues vaya, es una putada que se pierda…

– Regina: Sí, y no ya sólo por la colección en sí con su edición original, sino porque es una auténtica guía de lectura borgiana.

– C.: ¡Anda, claro! ¿Quién mejor que Borges para sugerirte libros?

Así que aquí estoy, a punto de revelar los treinta y tres títulos elegidos por Jorge Luis Borges para su Biblioteca de Babel, misión a todas luces imposible de no haber sido por la inestimable labor de ‘Los Conseguidores’ de La Tercera Fundación, que en su día recopilaron las portadas y los textos de las contras de todos los títulos.

¿Listos? Pues allá vamos:

Las muertes concéntricas, Jack London; Venticinco agosto 1983 y otros cuentos (Borges y VVAA); El cardenal Napellus, Gustav Meyrink; Cuentos descorteses, León Bloy; El espejo que huye, G. Papini; El crimen de Lord Arthur Saville, Oscar Wilde; El convidado de las últimas fiestas, Villiers de l’Isle-Adam; El amigo de la muerte, Pedro Antonio de Alarcón; Bartleby, el escribiente, Herman Melville; Vathek, W. Beckford; La puerta en el muro, H.G. Wells; El invitado tigre, P’u Sung-Ling; La pirámide de fuego, Arthur Machen; La isla de las voces, R.L. Stevenson; El Ojo de Apolo, G.K.Chesterton; El diablo enamorado, Jacques Cazotte; El buitre, F. Kafka; La carta robada, E.A. Poe; La estatua de sal, Leopoldo Lugones; La casa de los deseos, Rudyard Kipling; Las mil y una noches según Galland; Las mil y una noches según Burton; Los amigos de los amigos, Henry James; Micromegas, Voltaire; Relatos científicos, Charles Hinton; El gran rostro de piedra, N. Hawthorne; El país del Yann, Lord Dunsany; La reticencia de Lady Anne, Saki; Cuentos rusos, Dostoievsky, Leon Tolstoi, Leonidas Andreiev; Cuentos argentinos, VVAA; Nuevos cuentos de bustos Domecq, Bioy Casares y Borges; Libro de sueños; Borges A-Z, Borges y A. Fernández Ferrer.

Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿conocíais la existencia de La Biblioteca de Babel? ¿Cómo llegasteis a ella? ¿Os gusta Borges?

Como borgiana sugeriría a quienes aún no os habéis adentrado en el universo literario del genio argentino que empezarais por El Aleph, aunque hablando de Borges cualquier texto es soberbio, palabra de Regina.

Y como broche, homenaje y rareza hete aquí la primera de las diez partes de una mítica entrevista a Borges en TVE allá por 1976:

Si queréis ver toda la entrevista la encontraréis fraccionada en varios episodios desde aquí.


¿Un best seller en papel higiénico?

Mi bibliofilia y yo siempre hemos defendido la idoneidad de cualquier momento y lugar para leer, incluido el cuarto de baño. Pero con lo que ni ella ni yo contábamos era con la insaciable capacidad de la Providencia Librera para cuartearnos los principios reginos con un desconcertante ardid en forma de noticia llegada del remoto Japón.

Porque hoy apenas habíamos metido mi pelucón y yo el morro en el tercer café mañanero cuando uno de mis libreros me plantó, visiblemente exaltado, un extraño texto impreso en las retinas:

Sí, yo también tuve que leerlo otra vez, porque no daba crédito. El escritor japonés Koji Suzuki, autor de la novela The Ring, aceptó el reto de escribir un relato de terror a la medida de un rollo de papel higiénico para que se publicara precisamente en dicho soporte.

Pues bien, así nació The Drop (La gota), un relato de terror ambientado en un excusado que se extiende en 80cm de papel y cuesta unos 1,6 euros.

Y no sólo eso, sino que, según parece, se está hinchando a venderlo: en apenas dos meses se lo han comprado 80.000 lectores a través de Internet, supermercados y librerías.

Y aquí es donde, como para arrancarme de mi estado de shock, mi librero me soltó una de sus bofetadas dialécticas:

Mmm, estooooo, Regina, ¿tú estarías dispuesta a vender libros en rollos de papel higiénico?

Y yo, reginaexlirbrislandianos de pro, aún he sido incapaz de contestar…

Así que decidme, queridos, ¿cómo encajaría vuestra bibliofilia y pasión por las librerías el toparos con libros en rollos de papel higiénico en la vuestra? ¿Los compraríais?¿Qué pensáis de la iniciativa?

Eso sí, de entrada os aseguro que al menos de aquí a unos días en reginaexlibrislandia miraremos los rollos de papel higiénico con otros ojos más… bibliófilos.

‘True Blood’: ¿de la serie a los libros?

Quién me iba a decir a mi que estas trincheras libreras en las que me dejo a diario el pelucón y la epidermis iban a ser, no ya un observatorio bibliófilo, sino antropológico en toda regla.

Así es como mis libreros y yo hemos descubierto que el 99% de las personas de entre 14 y 65 años llevan dentro un auténtico Homo Cibernéticus que desdobla su existencia en dos: la carnal y la apuntalada a bits. Ésta última es un frenético ir y venir por la Red que, por suerte para los bibliófilos de corazón y de profesión, parece que en algún momento va a parar a algún libro.

¿La prueba más reciente? True Blood, una serie norteamericana que estrenó en verano 2008 la cadena HBO y que, tras Los Soprano y Sexo en Nueva York es un auténtico bombazo catódico no sólo en EEUU si no, por supuesto, en el resto del planeta por obra y gracia de Internet.

Lo curioso es que True Blood es la adaptación televisiva de una serie de quince novelas de vampiros firmados por Charlaine Harris entre 2001 y 2008 que siempre ha tenido bastante éxito de lectores y críticas en el mercado editorial anglosajón. Su traducción al castellano llegó hace unos años de la mano de La Factoría de Ideas, pero pasó desapercibida para el gran público.

Pero ahora que se ha desatado la fiebre truebloodiana La Factoría se apresuró a tiempo a reeditar sus títulos con el cambio de portada de turno y, ¿a que no lo adivináis?

¡¡ME LOS PIDEN!!! ¡¡¡Y PARECE QUE SE LOS LEEN!!!

Así que ahí va una característica de este Homo Cibernéticos del que os hablaba: primero se bajan la serie, luego la ven, buscan los libros y se los leen.

En el caso que nos ocupa os diré que llevaba tiempo con ganas de hincarle el colmillo a la primera novela de la serie de Charlaine Harris, y creo que ha llegado su hora.

Hasta que la devore y pueda destripárosla lo justo os dejo la sinopsis de Muerto hasta el anochecer, que es la primera entrega, a la que siguen Corazones muertos y El Club de los muertos, cuyas reediciones con nueva cubierta es inminente:

Sookie Stackhouse es una camarera con un inusitado poder para leer la mente. Su don es el origen de sus problemas. Siempre acaba sabiendo más de lo que le gustaría de la gente que le rodea, de todos menos de Bill Compton, porque su mente, la de un vampiro que trata de reinsertarse en la sociedad, es absolutamente impenetrable.

Cuando sus vidas se cruzan descubrirá que para ella ya no hay vuelta atrás. La aparición de un asesino en serie es la prueba definitiva para su confianza… porque ni siquiera ella sabe si Bill es su protector, o si se convertirá en su fatal asesino.  Con la primera novela de la serie de Sookie Charlaine Harris demuestra hasta qué punto su talento puede hacer que una casi imposible mezcla de vampiros, misterio, intriga y humor se convierta en una obra deliciosamente imprescindible.

Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿conocíais True Blood, la serie o las novelas? Si os picó la curiosidad y sabiendo que hay novelas y serie, ¿por dónde le hincaríais primero el diente a True Blood?

¿Buscáis los libros de series que os bajáis de Internet o que veis por la tele?

Aquí os dejo el trailer de la adaptación catódica de True Blood:

El bisnieto de Stoker continúa Drácula

La sangre de la sangre de Bram Stoker, creador del vampiro literario por excelencia va a publicar la continuación de Drácula, y a mi, queridos, la noticia me ha sentado como comerme un diente de ajo a pelo.

No ya porque nunca entenderé esa manía de reescribir y de forzar segundas entregas, sino porque el tal Dacre Stoker, que hasta ahora ha sido entrenador de pentatlón en Canadá, va a limitarse a investigar la contextualización histórica, ya que la batuta literaria la llevará un tal Ian Holt, de la Asociación Transilvana de Drácula.

Total, que uno por ser quien es y el otro por draculomaníaco, el caso es que según leí en The Guardian, Drácula. El No-Muerto, que es como se titulará el libro, saldrá el próximo otoño en EEUU, Gran Bretaña y Canadá, después de que Dutton, HarperCollins y Penguin se hayan dejado cerca del millón de dólares en los derechos del manuscrito. A eso le llamo yo un buen sangrado editorial, sí señor.

En cuanto al libro, que es lo que nos interesa, será la historia de Quincey, hijo de Jonnathan Harker y Mina, que trabaja en una función teatral sobre Drácula que el mismísimo Bram Stoker produce en el Londres del año 1912.

Poco después del estreno de la obra, que revela al joven Quincey algún que otro oscuro secreto de los Harker, encuentran a Jonnathan empalado en pleno Picadilly Circus, por lo que la sospecha de que el Conde Transilvano vuelve a ‘caminar con pies terrenales’ está servida…

Yo no sé cómo lo vereis vosotros, queridos, pero si hubiera justicia bibliófilo-literaria-librera Drácula no sería el único en volver para empalar al pobre señor Harker en esta secuela inminente: sería Bram Stoker quien viniera a recordarle a su bisnieto estilográfica bien afilada en mano que el punto y final de una de las obras más grandes de la literatura de todos los tiempos está muy bien puesto donde el irlandés lo plantó hace 111 años.

Para quienes aún no os hayáis leído la novela de Bram Stoker os diré que aún siendo ese tipo de historia cuyo argumento conoces por referencias ajenas a las letras -cine, cómic, teatro, musicales, variaciones, etc- bien vale una leída, o incluso dos. O como creo que ya os comenté cuando la sugerí como lectura para Halloween:

Obra trascendental de la literatura gótica que abrió un nuevo camino en la novela de terror y que instauró la figura del aristócrata transilvano como arquetipo del mal y modelo de seducción perversa. Y una revelación: la sangre es la vida.

Y vosotros, regianexlibrislandianos de pro, ¿leísteis Drácula? ¿Os gustó? ¿Qué opináis de Dacre Soker y su Drácula. El No Muerto? ¿Os lo leeríais? ¿Hay alguna obra de la que os gustaría que alguien que no fuera su autor original escribiera una continuación?

Como regalo el trailer de la adaptación que Coppola filmó en los noventa en la que, para mí, es la más fiel adaptación de la novela de todas las películas rodadas hasta la fecha sobre Drácula:

¿Puede un libro aterrorizarte?

Si no me hubieran dicho que es imposible pasar miedo leyendo quizá no me hubiera decidido a montar una mesa temática por Halloween en reginaexlibrislandia.

Pero me lo dijeron, así que aquí estoy, queridos, manos a la obra, repasando algunos de los títulos cuya lectura me puso en su noche el pelucón de punta y los nervios de verbena.

Y de paso, para quienes huyáis como de la peste de codearos con réplicas caseras de seres de ultratumba y optéis por pasar una velada de difuntos literaria, quizá os sirva alguna de mis trece sugerencias tomadas de aquí y de allá por este vasto mar de letras en que navegamos.

Allá van:

Déjame entrar, John Ajvide Lindqvist

Oskar, un niño solitario y triste que vive en los suburbios de Estocolmo, colecciona recortes de prensa sobre asesinatos violentos. Una noche conoce a Eli, su nueva vecina, una misteriosa niña que nunca tiene frío, despide un olor extraño y vive con un hombresiniestro. Oskar se siente fascinado por Eli y se hacen inseparables, mientras una serie de crímenes y sucesos extraños hace sospechar a la policía local de la presencia de un asesino en serie. Nada más lejos de la realidad.

It, de Stephen King.

¿Quién o qué mutila y mata a los niños de un pueblo norteamericano? Cada 27 años el horror adopta la forma de payaso siniestro que vuelve a Derry para saciar su apetito y dejar su macabro rastro de cadáveres desmembrados.¿Podrán acabar con él o la pesadilla renacerá por siempre?

El Exorcista, de William P. Blatty

A partir de un hecho real ocurrido en los años cuarenta, Blatty perfila a Reagan, una niña que sufre terribles transformaciones físicas y psicológicas. Frente al desconcierto de médicos y psicólogos, la posesión demoníaca como causa y el exorcismo como cura pronto devienen en las claves de una de las tramas más escalofriantes de todos los tiempos.

Cuentos de amor de locura y de muerte, de Horacio Quiroga

Maestro del relato breve y virtuoso del terror, la locura, la muerte y las situaciones límite como temas, Quiroga siluetea personajes y situaciones cargados de demencia, remordimientos y pasión que aguardan, como bestias espectrales en la noche, el momento adecuado para propinar el zarpazo letal al indefenso lector.

Carmilla, Sheridan Le Fanu.

Cargado de sensualidad, cuenta cómo una fascinante y ambigua mujer seduce a una joven confinada en su castillo, mientras una misteriosa plaga siembra la muerte de las campesinas más bellas de la región, que aparecen desangradas. Carmilla no sólo forjó el arquetipo femenino de la vampira en la literatura, sino que fue precedente y sustrato del Drácula de Stoker.

Cuentos, Edgar Allan Poe.

Las más altas cimas del lirismo, el horror gótico y el refinamiento literario llevan la firma de quien, con sus relatos, abrió una nueva dimensión en el género. Aparecidas, vampiros, enormes gatos negros, mansiones encantadas, asesinatos, pasadizos, venenos y extrañas dolencias pueblan las criaturas literarias de un Poe que sobrecoge e inquieta hasta en relecturas.

American Psycho, Brett Easton Ellis.

Autocomplaciente, soberbio y ambicioso, el protagonista encarna la crítica feroz de Easton Ellis a la raza de triunfadores urbanos de la América los ochenta. Patrick Bateman, aburrido, insaciable, corroído por la envidia y amparado por su estatus de privilegio, es capaz de violar, torturar y despedazar a una mujer sobre el lujoso mármol de su loft de diseño sin pestañear. Cuando la sangre despierta al psicópata que dormía en el yuppie, ya nada puede detenerle. Advertencia: no recomendado para lectores sensibles.

Narraciones, H P Lovecraft.

Fabuloso creador de horrores cósmicos que asustan al propio miedo, de arquitecturas oníricas y seres híbridos que hoy no son, pero que podrían llegar a ser, Lovecraft tiene el don de intrigar al lector más allá del final del relato. Cualquiera de sus narraciones son un viaje sin retorno hacia la dimensión del miedo cósmico, del terror de los espacios infinitos.

La cámara oscura, de Peter Straub.

Una escritora vive al borde de una crisis nerviosa desde que fantasmas de su pasado irrumpen en su presente, perturbándola hasta el delirio. Entre todas las apariciones, las más aterradoras son las de su hija y su primer marido, muertos años atrás, que la fuerzan a abandonar la casa familiar. Fantasía y realidad se entrecruzan en un relato no apto para cardíacos.

Leyendas, de Bécquer.

Nadie que se haya metido en las líneas de “El rayo de luna”, “El monte de las ánimas” o “La mano”, por citar tres, pondría en duda el don del genio romántico para sobrecoger, inquietar y aterrar sin recurrir a baños de sangre, vísceras, cuchillos jamoneros ni asesinos en serie. Unas cuantas frases bien puestas y cargadas de Bécquer y al lector le tiembla hasta la campanilla.

Drácula, de Bram Stoker.

Obra trascendental de la literatura gótica que abrió un nuevo camino en la novela de terror y que instauró la figura del aristócrata transilvano como arquetipo del mal y modelo de seducción perversa. Y una revelación: la sangre es la vida.

La condesa sangrienta, de Valentine Penrose.

Cautivada por los ojos dementes, la perversión sexual y la crueldad sin límites de la condesa Báthory, Penrose reconstruye la espeluznante rutina de quiene8 torturó, violó y desangró a más de 650 vírgenes, con técnicas y utensilios que ella ideó. Advertencia: las descripciones son tan vívidas que hay quien no franquea al punto y final.

The Ring, Koji Suzuki

Terror nipón en estado puro: el visionado de una cinta de vídeo con posterior recepción de una llamada telefónica es una sentencia de muerte a semana vista si eres un estudiante japonés. Las víctimas no presentan signos de violencia, pero su rictus aparece congelado en una mueca de terror absoluto. ¿Qué fuerza demoníaca mueve los hilos de este macabro baile en círculo?

Y vosotros, queridos, decidme: ¿con qué lectura os tembló hasta la campanilla? ¿Hay algún libro que no hayáis podido terminar por ser demasiado aterrador? ¿Cuál recomendaríais para una velada de halloween entre líneas?

Guía de supervivencia zombi, por si las moscas…

Es lo que tiene la ignorancia, que además de atrevida es poco precavida. Y como mis nociones sobre muertos vivientes se limitaban a fotogramas de películas de terror de serie B, al mítico Thriller de Michael Jackson, a paseos casuales por las inmediaciones de un after-hour una mañana de domingo y a según que apariciones catódicas post-maquillajes extremos de según qué famosete hecho a sí mismo a golpe de bisturí, resulta que estaba total y absolutamente indefensa en caso de ‘invasión Z.

Sí, queridos, porque el universo zombi existe e inquieta a mucha gente en los cinco continentes. De hecho allá por junio un reginaexlibrislandiano asiduo me puso sobre la pista al preguntarme por un curioso libro: Guerra MundialZ, de un tal Max Brooks que editaba en España Almuzara, cuando ya era libro de culto en el mercado anglosajón con cerca de medio millón de ejemplares vendidos.

El autor resultaba ser el hijo de Mel Brooks y Anne Bancrof, un exitoso guionista e investigador que lo ha dejado todo para dedicarse en exclusiva a investigar el fenómeno zombi o, lo que es lo mismo, la existencia de ex-humanos infectados por virus prefabricados por grandes corporaciones o a saber qué ensayos gubernamentales. En sus publicaciones, el señor Brooks no sólo incluye parte de un ‘informe reservado’ de Naciones Unidas sobre experimentos de este tipo, sino que recoge testimonios reales de implicados, afectados y testigos.

Pues bien, antes que su citado Guerra MundialZ, Max Brooks publicó un manual con indicaciones específicas sobre cómo sobrevivir a una inminente invasión de hordas de muertos vivientes con peligroso apetito por la casquería fina. Se trata de Zombi. Guía de Supervivencia. Protección completa contra los muertos vivientes, que llega ahora a España de la mano de Berenice.

Reproduzco el texto de la contra:

Guía de supervivencia zombie¡No seas imprudente con el mayor bien que posees: la vida! Este libro será la clave para sobrevivir a las hordas de no muertos que podrían estar acechándote en este preciso momento sin que lo supieras. Zombi. Guía de supervivencia ofrece una protección completa
gracias a consejos comprobados para salvaguardarte a ti y a tus seres queridos de los muertos vivientes. Este es un libro que podría salvarte la vida. Max Brooks vive en Nueva York, pero está preparado para mudarse a un lugar más remoto y defendible cuando el momento lo requiera. Su reciente Guerra Mundial zombi, ha sido aclamada por el experto en zombis Simon Pegg como una obra «absolutamente indispensable».

Esta vez estuve alerta, y cuando mi reginaexlibrislandiano asiduo y aficionado al género se adentró en mis confines yo ya le esperaba con la Guía de Supervivencia en la mano:

Cliente: ¡Hola, Regina!

Regina: ¿Cómo estás?

C.: Bien, vengo porque tengo que hacer un regalo par… ¿ESO ES LA GUÍA ZOMBI?

R.: Sí, me llegó hace un par de días.

C.: ¡DÉJAMELA VER!

R.: Toma, toda tuya

C.: Me la llevo

R.: Vale, pero, ¿qué me ibas a decir?

C.: ¿Qué, yo?

R.: Nosequé de un regalo

C.: ¡Ah, eso! Buah, ya vendré. Ahora me llevo a Brooks.

R.: Como quieras

C.: Por cierto, ¿tienes más?

R.: Otros tres ejemplares

C.: ¡Ah, perfecto! Tengo dos colegas que no pudieron con ella en inglés. les diré que se pasen hoy.

Y se fue, y ‘sus colegas’ se materializaron en reginaexlibrislandia apenas dos horas después. Se abalanzaron sobre las guías como si realmente les fuera la vida en ello…

Para seros sincera he de deciros que el temita ha conseguido inquietarme, así que igual entre horas le echo un vistazo al ejemplar que me queda de Zombi, Guía de Supervivencia… por si las moscas, queridos, por si las moscas, que una le tiene mucho apego a sus órganos vitales.

Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿qué opinais del tema? ¿Conocíais Guerra Mundial Z o la Guía de Supervivencia Zombi? ¿Y al tal Max Brooks?

Frankenstein: ¿terror o ciencia ficción?

Adoro estar en la librería. Creo que estar literalmente enterrada bajo cientos de libros tiene efectos terapéuticos en mi. Es como si en lugar de volúmenes polvorientos mis días transcurrieran entre mares de nubes que me acolchan el cuerpo y la mente frente a una realidad rugosa y afilada como un gotelé mal dado.

De otra forma no me entra en el pelucón que alguien tan irascible y asocial como yo encuentre fascinante todas las charlas que mantengo a diario con todo tipo de personas. La última de hoy ha sido regia, queridos. Quedaba muy poco para el cierre cuando una voz quebrada a ducados me arrancó del cuarto en el que gestiono las devoluciones:

¿Por qué demonios tiene usted Frankenstein en Terror?

La frase se materializó en una garra que me atenazó el hombro. Como intuía que algún demiurgo librero me iba a poner a prueba decidí que para no arriesgarme a perder los papeles mejor me metía de lleno en ellos. Así que sin perder tiempo en soltar la caja que aguantaba abrí la puerta de una patada y me materialicé frente a él a este lado de la densa cortina de polvo que yo misma había levantado. Aparecí con el gesto paralizado por la sorpresa y el pelucón alborotado y encanecido a franjas, como la mismísima novia de Frankenstein.

Él me miró de arriba abajo y volvió a la carga:

Él: Le preguntaba por qué tiene a Frankenstein colocado en Terror.

Regina: Bueno, es una novela entre gótica y romántica, por eso.

Él: Pues está usted equivocada, y mucho.

R.: Ah, ¿y dónde cree que debiera ir?

Él: Pues obviamente en ciencia ficción.

R.: Pero Frankenstein es un monstruo…

Él: Si, pero creado por un hombre, como un robot.

Esta vez su frase formó en el aire no una garra, sino una mano sólida que me asestó un bofetón con la palma, seco: ZAS. El impacto sobre mi cabeza desbarató mis esquemas mentales, porque llevaba algo de razón.

Y aunque no me cerré a su criterio, argumenté a mi favor las circunstancias en que Mary Shelley esbozó su Frankenstein o el moderno prometeo.

Imaginad una noche de tormenta en un palacete junto a un lago un día de junio de 1816. La propiedad era de Lord Byron, pero tenía como invitados a sus amigos más íntimos: el poeta Percy B. Shelley y su joven esposa Mary (de apenas 16 años) y el doctor Polidori.

Para dar esquinazo al aburrimiento leían relatos de fantasmas, hasta que Byron propuso un juego: ver quién era capaz de escribir la mejor historia sobrenatural antes del alba. La ganadora fue Mary Shelley, que poco después completó su novela.

Creo que para mi sigue siendo Terror, aunque también podría considerarse Frankenstein como precursor del género fantástico y de ciencia ficción, por lo que no sobraría en esa sección.

Al final decidí equilibrar las cosas y coloqué ejemplares de Frankenstein o el moderno prometeo en Terror y en Fantasía-Ciencia ficción. Y ya que estamos os recomiendo que la leais, a ser posible en una edición de Mondadori del 2006, que es una auténtica maravilla.

Y para vosotros, ¿qué es Frankenstein, terror o fantasía?