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Reflexiones de una librera Reflexiones de una librera

Reflexiones de una librera con delirios antropológicosaficionada a diseccionar los hábitos lectores de los españoles

Archivo de Junio, 2009

Viva el ‘humor inglés’ de Anagrama

Tenía que ser Jorge Herralde, cuerpo y alma de la editorial Anagrama, quien impulsara una gloriosamente inesperada promoción bibliófila más de las que se incluyen en el programa de celebraciones del 40 aniversario del sello.

La cosa va así: al comprar dos títulos de Anagrama el cliente se lleva de regalo un ejemplar de ‘El mejor humor inglés’, que recoge fragmentos de 11 novelas de las lenguas y los ingenios más afilados, hilarantes y certeros de las letras de la Gran Bretaña.

Sí, queridos, sin duda una iniciativa a la medida de Reginaexlibrislandia, donde como firmes defensores de las propiedades terapéuticas del humor hecho letras, recibimos la iniciativa herraldiana a lo grande: con un lingotazo extra de café.

Tan contenta estaba yo con este oasis promocional en medio de la aridez estival sembrada de reediciones de los mismos títulos de siempre con cubiertas renovadas y en formato bolsillo –así, entre nosotros os diré que como vea otra reedición más de La sangre de los inocentes creo que me voy a poner a gritar– cuando la Providencia Librera arrojó a mis confines a una mujer que, parapetada al otro lado de un bolso descomunal, me soltó a media voz:

– Clienta: Buenas, ¿puede ayudarme?

– Regina: Sí, claro, ¡usted dirá!

– C.: Verá, el humor inglés me gusta, y quisiera leer libros de humor inglés.

A ver, queridos, una petición tan singular a bocajarro no es fácil de encajar con gracia, y a veces el estupor me bloquea la neurona y retarda mi capacidad de reacción bibliófila.

En esos momentos me quedo en ‘modo regina automática”, programada para no dejar de sonreír y para parpadear cada dos segundos, mientras de epidermis para adentro me entrego a una frenética actividad cerebral…

… Y en esas estaba, cuando ella prosiguió:

– C.: Me refiero a algo de un tal Barnes, o de Gudhose… y de alguno más que no recuerdo.

¡Plim! Campanilla cerebral a lo juego de pim-ball que me desactivó el automatismo y me retrotrajo a la realidad bajo mi regio pelucón. Ella misma me dió la clave:

– Regina: ¿Julian Barnes?

– C.: Sí, ese.

– R.: ¿Y Wodhouse, quizás?

– C.: Sí, sí, me equivoqué. Y también un tal Jornby.

– R.: Mmm, ¿Hornby? ¿me permite una indiscreción?

– C.: Sí, dígame.

– R.: ¿Tiene usted un ejemplar de El mejor humor inglés, de Anagrama, que recoge fragmentos de británicos dados al humor?

– C.: Uy, si, ¿cómo lo sabe? En realidad se lo vi a un compañero de trabajo, me lo prestó a la hora de la comida y me hizo tanta gracia lo que leí que decidí comprarme los libros de donde sacaron esos textos. Es que, verá, con tanto problema y tanta crísis esa será una buena terapia de choque, ¿no cree?

– R.: Sin duda. Pues, mire, le enseño los títulos para que los vea:

Wilt no se aclara, de Sharpe; Relatos de los inesperado, de Roald Dahl; Con lo puesto, de A. Bennet; El loro de Flaubert, de Julian Barnes; Mar gruesa, de Martin Amis; Primer amor, últimos ritos, de Ian McEwan; Guía del autoestopista galáctico, de Douglas Adams, y Alta fidelidad, de Nick Hornby.

Ella se llevó ¡Pues vaya!, de P.D. Woodehouse, Merienda de negros, de Evelyn Waugh y, como no, su ejemplar de regalo de El mejor humor inglés no sin antes decirme:

“Mira qué bien, así ya sé los que me puedo seguir comprando. ¡Gracias!”

En ese momento fue en el que decidí montar una mesita veraniega dedicada al ‘Humor Inglés” con los títulos seleccionados por Herralde (gracias de antemano, caballero), con el ejemplar de regalo en medio.

Y vosotros, regianexlibrislandianos de pro, ¿vísteis en alguna librería la promoción de Anagrama? ¿Conocíais el volumen ‘El mejor humor inglés’? ¿Qué títulos de autores británicos editados o no por Anagrama me sugeriríais para mi mesa temática?

“A Kadaré éntrale por Abril Quebrado”

Me pilló el toro bibliófilo. Y como yo todo lo hago a lo grande el que me ha empitonado en mi propia plaza ha sido uno bien bravo. Sí, ni más ni menos que de la ganadería Premio Príncipe de Asturias.

Ahí lo tenéis: no leí nada de Ismael Kadaré. Una de mis eternas lecturas pendientes que, siguiendo la lógica de la atwodmanía que se desató el año pasado cuando Margaret Atwood se hizo con el galardón, empezarán a pedirme reginaexlibrislandianos asiduos y esporádicos en cualquier momento. A pedirme sus libros y, sobre todo, consejo y guía lectora para internarse en kadarelandia, que para eso estamos.

Así que así de agridulcemente recibía yo ayer la noticia de la concesión del Príncipe de las Letras 2009 al escritor albanés Ismail Kadaré…

Héteme aquí que horas después, mientras echaba el cierre regino hacía balance de la situación:

¿Lo bueno? En mis anaqueles tenía ejemplares de todas las novelas de Kadaré editadas en España por Alianza y Siruela, pese a lo cual pedí ‘refuerzos’.

¿Lo malo? No podía sugerir uno u otro título porque aún no me había zambullido en sus mares de letras. Y, claro, ¿por cuál empezar?

En cualquier caso y en lo tocante a Ismael Kadaré decidí despojarme de mi pelucón reginobibliófilo hasta no haber terminado dos o tres de sus novelas…

…Por suerte la Providencia Librera se apiadó de mi esta mañana cuando irrumpió en mis confines un reginaexlibrislandiano asiduo que ‘entró a matar’ con la espada-Kadaré:

– Cliente: Bueno, Regina, sabrás el notición de Kadaré, ¿no?

– Regina: Sí, sí, lo leí ayer.

– C.: ¿Qué te parece?

– R.: Pues me abochorna reconocerlo, pero no le leí aún.

– C.: ¿No? ¡No jodas! ¡Ponte a ello, que es grande!

– R.: Si, si, pensaba hincarle el ojo esta misma noche.

– C.: ¿Te gustan Kafka, Dante, Homero y Borges?

– R.: Si, ¿por?

– C.: Pues coge algo de cada uno, añádele historias inesperadas y aderézalo con una disección brillante de los últimos 100 años en la Europa del Este. Ahí tienes a Kadaré

– R.: Sí, si, si era uno de mis ‘pendientes’, pe..-

– C.: Y, claro, si te abruma y no sabes por dónde empezar yo te diría que a Kadaré le entres por Abril Quebrado. Todas son grandes, pero para mí esa contiene su esencia y te meterá de lleno en su prosa. Aprenderás lo que es el Kanun y cómo a su sombra se desdibuja el destino de Gjorg, un joven atrapado en un baño de sangre y venganza entre familias. Y conocerás a Vorspi, un escritor que cree que puede contemplarlo todo sin salpicarse. Y, bueno, te darás un paseito por las entrañas de la Albania de entreguerras… Y como decía aquella: “Hasta aquí puedo leer…”

– R.: Pues mira, esta noche empiezo por Abril Quebrado.

– C.: Pues espero que tengas dos ejemplares…

– R.: ¿Por?

– C.: Porque vengo a llevarme uno para mi chica, que tampoco leyó nada de él…

Y se lo llevó y yo, que no tenía más, me veo obligada a esperar la llegada de una remesa de refuerzo Kadaré que pedí ayer, en cuanto me enteré de la noticia. Eso sí, hoy mi regino pelucón descansa en otra cabeza: la de mi querido reginaexlibrislandiano asiduo y devoto de Kadaré, ante quien me postro con humildad y gratitud.

Y vosotros, queridos, ¿leístes a Kadaré? ¿Recomendaríais Abril Quebrado? O si no, ¿por qué otra de sus novelas empezaríais?

¡Coge tu Millenium 3 y corre!

Para ser una larssonadicta confesa desde hace casi un año y pese a ser un humilde eslabón en la cadena del mercado editorial he de confesar que las cifras que bailan al son de Millenium 3 me dejan total y absolutamente petrificada.

Si cuando me enteré de que la tirada inicial de La Reina en el Palacio de las corrientes de aire iba a ser de 500.000 ejemplares casi me da un colapso múltiple, saber que el día de su lanzamiento en España -el pasado jueves 18 de junio- se vendieron 200.000 unidades me sacó los globos oculares de sus cuencas, literalmente.

Y más si me paro a pensar que en reginaexlibrislandia mi flamante arsenal de 100 ejemplares voló de mis confines dos horas antes de echar el cierre. Sí, queridos, así es.

La estupefacción se apoderó de mi bibliofilia con tal intensidad que hasta hoy he sido incapaz de reaccionar y racionalizar. Para mi desgracia, Reginaexlibrislandia no optó ayer al reparto de una nueva remesa, así que aquí me tenéis hoy, esperando al repartidor metamorfoseada en una gárgola como las de Notre Dame de París, mirando al vacío esperando un milagro.

No sé cuántos de vosotros tendréis ya vuestro ejemplar ni si os habréis abalanzado sobre él, pero lo que no he dejado de pensar es en esos 200.000 afortunados perdidos en las páginas de La Reina en el Palacio de las corrientes de aire al unísono…

… Mmm. Es, cuando menos, inquietante, ¿no creeis, queridos?

Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿os hicísteis ya con vuestro ejemplar de Millenium 3? ¿Os costó? ¿Os llamó la atención la compra masiva del día 18? ¿Qué tiene Millenium?

No vuelvo a mi desquiciante espera de ejemplares de MIllenium 3 sin deciros que, en cuanto a mi, ya me zambullí en La Reina en el Palacio de las corrientes de aire y que, en la línea de los dos previos –Los hombres que no amaban a las mujeres y La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina– de momento me tiene enganchada. Palabra de Regina. Solo espero que su punto y final constituya mi tercera renovación de votos en la orden de los larssonmaniacos y milleniumadictos de pro.

¡Me llevo Otra vuelta de tuerca!

A veces es duro compaginar mi bibliofilia extrema con uno de los requisitos básicos de cualquier profesional que trabaje cara al público: la discreción.

Porque, queridos, la línea que separa este irrefrenable afán por ayudar a localizar un libro con la impertinencia es

tan movediza que a estas alturas yo la debo tener más pisoteada que el perímetro de parquet que cerca el altar consagrado a mi cafetera.

Por ejemplo, ayer andaba yo revisando los catálogos que condensan el inminente aluvión de novedades -agosto/septiembre- cuando irrumpieron tres hombres en mis confines.

Mientras uno de ellos se zambulló sin titubeos en los anaqueles de guías de viajes, los otros dos continuaron lo que parecía ser una acalorada discusión sobre dos películas.

Y, claro, sin querer evitarlo, activé el radar:

– Cliente1: Que no, hombre, que no. Vale que está bien, pero la que te deja clavado en la butaca es El Sexto sentido.

– Cliente2: Pero, macho, es más original el planteamiento de Los Otros. Y la atmósfera del caserón es una trampa, no me digas que no

– Cliente1: Si, vale, si la de Amenábar está bien, pero El sexto sentido es mucho, muuucho mejor, no me jodas. Que ya no es que te pases toda la película pegando botes, es que el final, ¡buf!

– Cliente 2: Pues a mi me metió más en harina Los Otros, qué quieres que te diga. Es más original.

– Cliente 1: ¿Más original? Pero, tío, si se estrenó dos o tres años antes El Sexto sentido.

– Cliente 2: ¿Seguro? Mmm, oye, Carlos, ¿recuerdas cuál fue primero, si Los Otros o El Sexto Sentido?

Y aquí el tal Carlos reapareció -bueno, más bien sólo su cabeza- por entre mis anaqueles para sentenciar con una sonrisa burlona:

– Carlos: Fue antes El sexto sentido, del 99. Y la de Amenábar del 2001, antes no.

Y tras el ‘no’, PLAF, volvió a desaparecer en la materializacón más surrealista que yo haya podido contemplar del Gato de Cheshire lewiscarrolliano… Qué queréis, reginaexlibrislandianos de pro, es lo que tiene la sobreexposición constante a la cafeína intravenosa, que produce estos curiosos vaivenes del subconsciente regino.

Total, que los dos contertulios reanudaron su debate:

– Cliente 1: ¿Lo ves? Los otros se inspiró en El Sexto Sentido. Cuestión de cronología…

– Cliente 2: Buah, chorradas, Amenábar pudo tener su guión mucho antes. No creo que el rollo de la convivencia entre fantasmas y humanos o, mejor dicho, la confusión en el quién es quién sea original de El sexto sentido…

Y aquí es donde tuve que bailar claclé sobre la línea de la impertinencia-afán bibliófilo y meter baza:

– Regina: Disculpen, pero no pude evitar escuchar su conversación.

– Cliente 1: Ah, , hola, no pasa nada, ¿y?

– Regina: Bueno, que tanto El Sexto sentido como Los otros beben de un relato de Henry James: Otra vuelta de tuerca.

– Cliente 2: Pero, ¿eso no era un cuento de fantasmas para niños?

– Regina: Hombre, pueden leerlo niños. Pero le aseguro que es uno de los relatos más inquietantes con los que yo, aficionada al terror en cualquiera de sus formas, me haya topado.

– Cliente 1: ¿Ah, si? ¿es bueno?

– Regina: Si, al menos para mi. Imaginaros: un caserón aislado, una joven e inexperta institutriz, dos niños y el acoso de los fantasmas. Ese es el punto de partida que, si me apuráis, tampoco es tan original. Lo alucinante es cómo Henry James juega con esos elementos, con las atmósferas opresivas y, por qué no decirlo, con el incauto lector.

– Cliente 2: Hombre, si realmente es así, es cierto que ahí está el precedente…

– Cliente 1: ¡Ya me has picado! ¿Lo tienes?

– Regina: Sí, aquí, editado por Siruela.

– Cliente 1: Pues me lo llevo, y esta noche cae.

– Cliente 2: ¿No tendrás otro para mi, noooo? Porque de aquí a siete días que nos veamos y me lo pases yo no me quedo con la intriga…

– Regina: Sí, aunque es en una colección juvenil de Siruela, el texto es idéntico, sólo cambia un pelín el tipo de letra y la cubierta.

– Cliente 2: ¡No importa! Me lo llevo

Y con sus ejemplares se fueron al rescate de Carlos, alias ‘gato de Chelshire regino’, a ese Triángulo de las Bermudas que es mi sección de guías de viaje, y juntos abandonaron reginaexlibrislandia.

Y ahí me quedé yo, satisfecha de mi intromisión librera pero con la punzada de la duda de si es o no correcto que entre al abordaje en conversaciones de clientes en mis confines…

Y vosotros, reginaexlirbislandianos de pro, ¿veis correcta mi intervención? ¿cómo os sentaría a vosotros que vuestro librero metiera baza en una de vuestras charlas? ¿Leísteis Otra vuelta de tuerca, de James? ¿Qué os parece? Si tenéis la suerte de no haber leído aún ese relato, hacedlo ya, Regina ExLibris dixit.

Y como homenaje a los cinéfilos y curiosos, van los trailers de las películas citadas.

Trailer de El Sexto Sentido:

Trailer de Los Otros:

Antena 3 cuelga un avance de Millenium 3 en castellano

No doy crédito. O, bueno, sí, porque a estas alturas ya debería saber que los caminos de la Providencia Librera son inescrutables y sus caprichos impredecibles.

Imaginaba que a una semana vista del lanzamiento en España de La Reina en el Palacio de las corrientes de aire en castellano, que cierra la trilogía Millenium del sueco Stieg Larsson y que sale a la venta el próximo día 18 de junio, la página web oficial de la saga que en su día lanzó Destino publicaría un adelanto del libro. En concreto, el primer capítulo, como suelen hacer las editoriales.

Pues no, resulta que mientras lo que ha colgado Destino en su web es la sinopsis de Millenium 3, quien ha publicado on line el esperado avance en castellano ha sido Antena 3, que ha montado todo un especial web dedicado a la trilogía del momento. Eso sí, en catalán la editorial Columna regaló este primer capítulo en Sant Jordi…

Así que enhorabuena a los stieglarssonmaniacos hispanohablantes del mundo de tinta, porque ya podemos devorar las primeras páginas de lo último de Salander y Mikael Blomkvist desde la página temática de Antena 3:

Si quieres seguir leyendo el capítulo sigue aquí

Y vosotros, reginaexlibrismaniacos de pro, ¿qué os parece este nuevo ardid marquetiniano? ¿Leeréis este primer capítulo, o esperaréis a tener vuestro ejemplar el próximo jueves?

Llega el ‘Momento Coraline’

Érase una vez un día cualquiera de 2002 cuando me topé con una novela que me cautivó de principio a fin. Era Coraline, del británico Neil Gaiman, y ésta era su primera incursión en la narrativa juvenil. Sin embargo, más allá de etiquetas y clasificaciones vacuas, es una de esas historias que conectan con sensibilidades, no con edades.

Porque, queridos, hay que ser Neil Gaiman, guionista de The Sandman y autor de las maravillosas American Gods, Neverwhere y Stardust, para parir una fábula gótica como Coraline, que te corta la respiración hasta la última palabra.

Entre el mejor Poe y la versión siniestra de la Alicia de Carroll nace la historia de una niña que, tras una puerta sellada, descubre una réplica exacta de su vida, excepto por matices escalofriantes que tratarán de acabar con ella y con los suyos. Definitivamente apta para adolescentes, hará las delicias de un lector cómodo en fantasías oscuras y reversos tenebrosos, que no sangrientos.

Desde que la leí hace siete años no he dejado de recomendarla, y fuera y dentro de mis confines libreros he tratado de ser un sólido eslabón en la cadena del boca a boca bibliófilo que hace que algunos libros lleguen a legiones de lectores en todo el mundo sin campañas mediáticas a gran escala que valgan.

Pero la Providencia Librera es caprichosa y ahora, el estreno en España de Los mundos de Coraline, adaptación a celuloide de la novela de Gaiman, ha comenzado a empujar con cuentagotas a algunos curiosos hacia las plácidas costas de Reginaexlibrislandia en busca de un ejemplar de la obra original que, por cierto, también circula en formato cómic.

La última, hace unos minutos:

– Cliente: Buenas, una cosa…

– Regina: Sí, claro, dígame.

– C.: ¿Tienes el libro de Los mundos de Coraline?

– R.: ¿La novela o el cómic?

– C.: No, no, la novela, de Gaiman.

– R.: Sí, se titula Coraline.

– C.: ¡Ah! Pero es en la que se basa la peli de animación, ¿no?

– R.: Sí, sí, es esta. ¿La has visto?

– C.: Sí, ayer, y me encantó, la verdad. ¿Y tú?

– R.: No, yo me leí la novela, pero nada más.

– C.: ¿Y está bien?

– R.: Es una maravilla, sin duda.

Él se la llevó, pero antes habían venido un par de clientes más con la misma petición. De ahí que en esta semana haya vendido los tres ejemplares que tenía en mis anaqueles, por lo que mi alegría es bicéfala: mis ventas aumentan y lo hacen con una novela de la que soy devota sin fisuras. ¿Se puede pedir más?

Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿leísteis Coraline? ¿Os gustó? ¿Visteis la película? ¿Conocíais a Neil Gaiman? ¿Hubo alguna película que os despertara el apetito lector por la novela en que se basó su guión?

Como guiño y homenaje regino aquí va el trailer de Los mundos de Coraline:

Sugerencias lectoras de doble filo…

He vuelto a ver la imagen de la frustración bibliófila hecha carne en mi librería y, con ella, la Providencia Librera me mostró un rostro más de esa barbarie llamada descatalogación a la que no me acostumbro.

Y todo por culpa de don Enrique Vila-Matas y sus magníficas Relecturas, publicadas periódicamente en el suplemento Babelia de El País, así como en el blog del propio escritor.

La cosa fue así: estaba yo dale que dale a mis quehaceres reginos entre anaqueles y albaranes cuando irrumpió en Reginaexlibrislandia una mujer que, sin titubeos, se plantó ante mi y, tras darme las buenas tardes, hundió literalmente la cabeza y ambas manos en las profundidades de su bolso para reaparecer unos minutos después acalorada pero triunfal con un trozo de papel en la mano.

Clienta: Uff, por fin. Verá, quiero este libro.

Regina: ¿A ver?

El papel era una página manoseada y sembrada de lamparones del Babelia del 18 de abril, con unas de las Relecturas de Vila-Matas, titulada Una vida absolutamente maravillosa. En el texto, Vila-Matas comentaba cómo el Conversaciones con Marcel Duchamp de Pierre Cabanne con Traducción de Jordi Marfà que Anagrama publicó allá por los 70 pronto se convirtió en uno de sus libros de cabecera:

Regina: Mmmm, un segundo, pero me da que va a estar descatalogado.

Clienta: ¿Cómo que descatalogado?

R.: Pues que no hay ejemplares nuevos a la venta, porque se trata de un libro antiguo.

C.: ¿Y no lo puede conseguir?

R.: A ver, un segundo que se lo confirme.

Tal y como sospechaba: descatalogado. Al menos eso indicaban mi base de datos y la de la página web de Anagrama.

Sin embargo, ni en el artículo de Babelia ni en el post gemelo del blog de Vila-Matas se mencionaba nada acerca de la inexistencia de ejemplares ‘vivos’ de Conversaciones con Marcel Duchamp.

C.: Pero, ¿y entonces?

R.: Pues solo le queda buscarlo en librerías de viejo, en bibliotecas o rezar por una reedición.

C.: No lo entiendo, entonces… ¿para qué lo recomiendan?

R.: Ya, bueno…

C.: ¡Es indignante, te ponen la miel en los labios y luego…!

R.: Si, la verdad es que…

C.: ¡No me fastidie, que no recomienden títulos inalcanzables!

Y se fue, no sin antes romper el artículo en pedacitos y arrojarlo a mi papelera mientras balbucía improperios que me esforcé en desoír. Era la viva imagen de la frustración lectora que los bibliófilos natos experimentamos más de una vez en la vida…

La mujer tenía toda la razón del mundo, y en el aire de reginaexlibrislandia dejó flotando la duda de si quienes recomendamos lecturas deberíamos o no cerciorarnos de si el libro del que hablamos está o no en circulación.

O, al menos, advertir a los lectores cuanto antes.

Y vosotros, regianexlibrislandianos de pro, ¿qué opináis de esta Relectura de Vila-Matas? ¿Comprendéis la reacción de mi clienta? ¿Deberían los medios especificar el estado del libro sobre el que escriben y/o hablan? ¿Os pasó alguna vez algo semejante con algún título?

¡A por ellos, J.D. Salinger!

J.D. Salinger está en pie de guerra. Tras firmar en 1951 El Guardián entre el centeno, que pasó a velocidad meteórica a figurar entre los clásicos de las letras norteamericanas contemporáneas, se atrincheró en su casa para dar esquinazo a un acoso mediático que no podía soportar.

Ni una biografía no autorizada firmada por su hija, ni textos sobre su idilio con una joven aspirante a escritora lograron pulverizar el mutismo pétreo de un Salinger que lleva huyendo seis décadas de la fama como de las ratas.

Pero ahora, cuando el gigante Amazon ha dado el soplo de las intenciones de la editorial sueca Nicotext de publicar en septiembre 60 Years Later: Coming Through the Rye, que firma un tal J.D. California, un Salinger enfurecido pide a un juez que impida la salida de una obra que ya se publicita como secuela de El Guardián entre el Centeno:

Y yo, queridos, animo a Salinger a que sea implacable con el tal J.D. California, porque en este año que nos está viniendo cargadito de deleznables secuelas (la de Drácula por su bisnieto; la de Los Miserables, de Victor Hugo…) lo de ’60 años después de El Guardián entre el centeno’ me parece una total y absoluta tomadura de pelucón.

Así que no me extraña que a Salinger semejante desvergüenza le haya puesto en pie de guerra y, con ello, no le haya quedado otra que sobreexponerse de nuevo al cañón de la luz pública a pesar de su evidente fotofobia social.

En su día la presión vino porque la publicación de El Guardián entre el centeno cayó como un obús sobre una sociedad estadounidense que, anestesiada a golpe de convencionalismos, dejaba atrás las dos guerras mundiales aferrándose a los valores del Sueño Americano, adormeciéndose en una idílica rutina con hogares perfectos y modales impecables. En ella, el joven Holden Cautfield narra en primera persona su visión del mundo, de la hipocresía y del elitismo que le rodean, del sexo, del alcohol y de las drogas mientras en lugar de regresar a su casa tras haber sido expulsado del internado elitista en el que estudiaba decide hacer una escala de tres días en Manhattan.

La clave de su éxito estriba no sólo en lo que cuenta Salinger, sino especialmente en el punto de vista: el de un adolescente rabioso, perdido, salvaje y desencantado. Ni censuras ni opiniones veladas: Holden te lo suelta todo a bocajarro.

Poco después de su publicación llegaron las censuras por su lenguaje ofensivo y continuas alusiones a las prostitución, luego las prohibiciones y, con ello, se disparó el interés por El guardián entre el centeno y, por tanto, por su autor: un J.D. Salinger implacablemente rabioso de su privacidad.

A pesar de eso treinta años después de su publicación en 1951, El guardián entre el centeno era tanto el libro más prohibido, como el segundo más estudiado como lectura obligatoria en los institutos estadounidenses. En la década de 1990 fue el nº 13 en la lista de libros más leídos en su país según la Asociación de Bibliotecas Americanas y en el año 2005 se mantuvo entre los diez primeros… A eso le llamo yo un buen CV bibliófilo…

En cuanto a Reginaexlibrislandia es un libro del que vendo una media de seis ejemplares al mes, fundamentalmente porque es una de las lecturas recomendadas y/o obligatorias para estudiantes de bachillerato, amén de un título de fondo para el que siempre hay hueco en mis anaqueles reginos.

Además de recomendaros encarecidamente la lectura de lo que hay quien ha venido a pedirme en mi librería como ‘El guardián entre la cebada’, os insto a llegar a él y a Salinger vía celuloide. Sí, queridos, porque en El Complot, protagonizada por Julia Roberts y Mel Gibson, éste encarna a un taxista un tanto peculiar que tiene una curiosísima obsesión bibliófila con El Guardián entre el centeno: cada vez que entra a una librería ha de hacerse con todos los ejemplares que tengan. Y si lo que queréis es visionar un guiño a Salinger como escritor fugaz, de culto y ermitaño, no os perdais Descubriendo a Forrester, con un grandísimo Sean Connery:

Y a vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿qué os parece la noticia de la secuela de El guardián entre el centeno? ¿Leísteis el original? ¿Os gustó? ¿Lo recomendaríais? ¿Qué le diríais a Salinger si pudiérais hablar con él? ¿Ganará en los juzgados?