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Puede que en el vino no esté la verdad, si es que sólo existe una,pero lo que es seguro es que está el placer y juntos vamos a encontrarlo

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Reflexiones de un gran bodeguero

En elmundovino.com Jordi Melendo publica una soberbia entrevista a Alain Graillot, al que ya definí como uno de los bodegueros más interesantes que me he encontrado en estos años.

Alain va a asesor a una bodega en el Priorato y habla de los vinos de la zona, de lo que le gusta y de lo que no. Lo hace con rotundidad, sin miedo

Los vinos del Priorato se introdujeron en una posición como vinos potentes y a un nivel de precios bastante alto. Se trata de grandes vinos aunque el estilo general de los vinos del Priorato no coincide con el mío.

Pero también con la humildad que le caracteriza

Después de 25 cosechas sigo interesado en seguir aprendiendo y aquí lo puedo hacer. La reacción de la uva en su medio es distinta aquí de la que tenemos en Crozes-Hermitage, hay muchas diferencias.

Habla de la uva que el más domina, la Syrah y los vinos que de ella salen

Tienen el típico amargor lo que para mi es una cosa con la cual debemos que aprender a convivir. No es necesariamente lo mejor de la uva pero es parte de la syrah, y entonces creo que es más preferible aprender a soportar un poquito de amargor. Obviamente es importante cosechar con uva madura para evitar que haya demasiado amargor y es imprescindible que la duración del paso por la tina sea lo suficientemente larga para que ese mismo amargor vaya desapareciendo gradualmente. De todos modos creo que tratar de borrar totalmente el amargor no sería conveniente cuando uno hace vinos demasiado potentes, demasiado ricos, con mucho azúcar y por lo tanto con mucho alcohol.

Reflexiona sobre lo que puede aportar la Syrah a los vinos del Priorato

En este syrah tenemos mucha finura, para mí la finura es una cosa sumamente importante y a un ensamblaje con garnacha le va a traer un poco más de estructura o de forma redonda, yo veo una armonía que funciona muy bien, lo que me gusta mucho de esta syrah es que tiene un buen frescor, taninos presentes pero no demasiado fuertes, pero más bien destaca la finura. A mi no me gustan los vinos con demasiado cuerpo y este me esta gustando mucho. Sin duda la syrah es una variedad mejorante que aporta ese toque de frescor y mucha elegancia.

También habla de la Garnacha

La garnacha que me gusta en mi mente es la garnacha que tiene mucha fruta durante su periodo de juventud y que luego puede envejecer perdiendo poco a poco su fruta y llegar a algo un poco más complejo, pero para mí debe tener ese aspecto de mucha fruta al inicio y por eso no hay que ir a la sobremaduración que quema un poco estos aromas.

Cuando Jordi Melendo le pregunta cómo ve el futuro del Priorato vitivinícola, la contestación de Alain es para enmarcar

Este es otro tema. Yo sé hacer vino pero no soy un especialista en el mercado del vino. Sin embargo opino que los próximos cuatro o cinco años serán bastante cruciales para el Priorato que ha basado su éxito inicial en un tipo de vino y deberá ajustar un poco el estilo general. Es una opinión totalmente personal, estoy un poco cansado de estos vinos súper estructurados, súper potentes y aunque hay un mercado para estos vinos, se trata de un mercado que no es muy grande. Yo espero que nosotros seamos capaces de echar un pequeño desvío hacia vinos más accesibles, creo que eso sería magnífico.

P . ¿Accesibles?

R . Sí, accesibles en el sentido de ‘bebibles’. Yo no digo que sean unos vinos imbebibles pero son vinos con mucho cuerpo y estoy definitivamente convencido que el consumidor busca vinos más frescos, más ligeros… Este no era el caso hace diez años pero pienso que ahora es así. Hablo con mucha gente que me confirma que vinos como los modernos de Burdeos cansan demasiado y no son fáciles de beber. Creo que debemos apostar por esos vinos más accesibles a los que me refería.

Divertido e irónico se muestra cuando explica que se ha jubilado y quien se ocupa de su bodega en Crozes-Hermitage

Se ocupa mi hijo Maxime, nos llevamos muy bien, me pide consejos y seguramente cuando estoy fuera el está más tranquilo.

Enhorabuena a Jordi Melendo por la entrevista y a elmundovino por publicarla.

Le Cadet de Montirius 2005: biodinámico y asequible

El vino de esta semana nos lleva otra vez al Ródano francés, uno de los lugares donde se encuentran en mayor cantidad vinos con buena relación calidad/precio/personalidad.

Es Le Cadet de Montirius 2005, un Vin de Pays de Vaucluse elaborado por el Domaine Montirius.

Una bodega que lleva cinco generaciones en manos de la misma familia y en la actualidad está dirigida por Eric Saurel, acompañado por su mujer Christine, en la foto de abajo los dos en su bodega. El nombre de la bodega viene de la unión de los nombres de sus hijos, Monon, Justine y Marius.

Tanto el viñedo como la elaboración de los vinos siguen a rajatable los sistemas de la Biodinámica. Ya en 1980 Max Saurel, el padre de Etic, deja de utilizar algunos abonos químicos, por los efectos negativos que producen en sus suelos. Al año de incorporarse su hijo abandonan de forma definitiva todo herbicida químico y en 1990 eliminan totalmente los pesticidas químicos. En 1996 convierten todo su viñedo en biodinámico. El domaine tiene 54 hectáreas de viñedo, con 7 de las cuales se elabora este vino. Pocas bodegas, y menos con esta extensión, trabajan con tanta profundidad y convencimiento la biodinámica como ellos. Merece la pena entrar en su página y pulsar sobre la byo-dynamie.

La nueva bodega se construye en el año 2002. Para no romper el paisaje se excavó un gran hueco de unos 10 metros. La llegada de los racimos se hace en la parte alta de la bodega y después por gravedad va bajando a los depósitos de fermentación y crianza.

El cemento se impone, tanto en la construcción de la bodega como en los depósitos. Pero es un cemento que se ha fabricado con agua mezclada con fragmentos de piedra del subsuelo, para que no rompa la armonía del lugar donde está.

Mientras dura la fermentación alcohólica cuando se realizan los remontados se inyecta aire, pues Eric Saurel piensa que de esta forma los gustos de reducción desaparecen y los antocianos y los taninos se estabilizan con el aporte del oxígeno. La cantidad de aire que se inyecta depende de las características de cada depósito.

La crianza de todos los vinos se realiza en depósitos de cemento de diferentes tamaños, 50, 100 y 150 hectolitros. Los vinos pasan allí dos inviernos, de esta forma se obtiene una estabilización natural del vino y se embotella sin clarificar ni filtrar.

Las viñas con las que se ha elaborado Le Cadet de Montirius 2005 están situadas en la ribera del Ouvèze, un pequeño río que en verano se seca. Los suelos son de aluviones antiguos, situados sobre un depósito de gravas del cercano río. Hay un 50% de Grenache (Garnacha), 30% de Syrah y 20% de Cinsault.

Un vino lleno de personalidad, distinto a otros, con buena fruta y nobles notas de reducción. Está en un momento perfecto para ser bebido y su precio en tienda ronda los 9 euros.

Dos vinos auténticos a precios comedidos

El primero de nuestros vinos de este fin de mes nos viene de un enólogo del que ya hemos hablado varias veces, Marcos Eguren.

Se trata de Protocolo 2007, un Vino de la Tierra de Castilla elaborado sólo con Tempranillo.

Se han buscado viñedos de rendimientos no muy altos, nunca más de 35 hectolitros por hectárea. Se ha realizado una maceración en frío antes de la fermentación durante 24 horas. Durante la fermentación, y buscando una buena extracción, se han hecho 2 remontados diarios.

La cosecha 2007 es una cosecha especialmente fresca en la zona y se nota en el vino. Tras un noviembre muy lluvioso llegó una época sin lluvias que se prolongó hasta primeros de marzo. Después durante el mes de abril las lluvias fueron copiosas. El verano fue uno de los más frescos y suaves de los últimos años, con un importante contraste noche día. La vendimia se realizó en la última semana de septiembre.

El resultado es un vino fresco, sin excesivo cuerpo, con una relación taninos acidez adecuada y con la fruta roja como gran protagonista. Es un vino de trago fácil, sencillo pero agradable. Un vino para beber ahora. Uno de sus puntos fuertes es su relación calidad precio, pues en una tienda cuesta menos de 3 euros.

El segundo vino nos viene otra vez del sur del Ródano, uno de los lugares del mundo donde se puede encontrar mejor calidad a muy buenos precios. Es el Sélection Laurence Féraud 2005.

Es un Côtes du Rhône Villages Séguret. Las 268 hectáreas de viñedo se extiende por el pueblo de Séguret, situado a los pies de los Dentelles de Montmirail.

El primer aval de este vino viene de mano de su elaboradora, Laurence Féraud, propietaria del Domaine de Pégau en Châteauneuf-du-Pape, uno de las mejores bodegas de la zona.

Este vino tiene un 90% de Garnacha y un 10% de Syrah. Las uvas se han despalillado totalmente y la vinificación se ha hecho en cubas de cemento.

Es uno de esos vinos que a mi me gustan, elegante, auténtico, con un buen equilibrio. No tiene un cuerpo excesivo, es fresco, con buena acidez, sin nada que oculte la buena expresión de la Garnacha. Su precio en una tienda no llega a los 10 euros.

Alain Graillot y Domaine de Trevallon: dos joyas del Ródano y de la Provenza

Esta semana van como recomendados dos de los vinos que más me gustan y más quiero. El primero nos viene de la parte norte del Ródano francés. Es el Alain Graillot Corzes-Hermitage 2007.

Alain Graillot es uno de los viticultores más interesantes que me he encontrado en estos años. Habla perfectamente español pues vivió varios años en Costa Rica y Guatemala. Era por entonces un ejecutivo de una multinacional, pero a los 40 años lo dejó para dedicarse enteramente al vino.

Sus 21,10 hectáreas de viñedo están situadas en Pont de l’Isère, a pocos kilómetros al sur de Tain l’Hermitage. Hay 2,7 hectáreas de blanco con viñas de unos 20 años, y 17, 3 hectáreas de Syrah, con una edad que va desde los 10 a los 50 años. Sólo hay una hectárea que no está en el entorno de la bodega, sino en una ladera cerca de Tain. También tiene 1 hectárea en Saint-Joseph y 0,10 en Hermitage.

Los métodos de cultivo son tradicionales, orientados hacia pequeños rendimientos, poda corta y abonados muy ligeros. No se utilizan herbicidas y los suelos se trabajan únicamente con arado, para conseguir que las raíces de las cepas profundicen en la tierra y que el agua pueda entrar. Las vendimias son manuales y normalmente no se despalilla la uva.

Cuando acaba la fermentación maloláctica, el vino pasa a criarse en barricas de roble. Aunque hay un pequeño porcentaje de barricas nuevas, un 10% cada año, la mayoría son de 1 y 2 años compradas en Borgoña. También se usan fudres de 600 litros. Después de 12 meses de crianza los vinos de las diferentes parcelas se mezclan en proporciones que dependen de cada añada y continúa su envejecimiento en tinas de más volumen.

Alain Graillot 2007 es la fiel representación del Syrah más puro, más auténtico. Todavía es una criatura a la que le quedan unos años para dar lo mejor de si mismo, pero se puede beber ahora gracias a su excelente materia, con fruta madura pero para nada confitada a sobremadura. Su precio en tienda sobrepasa por poco los 18 euros.

El segundo vino nos viene de la parte más sur del Ródano, de los Alpilles, entre Avignon y Arles, cerca de Saint Remy de Provence. Es el Domaine de Trevallon 1999.

El otro día hablaba de Eloi Dürrbach, como asesor de Château Gigognan. Hoy voy a hablar de su casa. La finca fue comprada en 1955 por René Dürrbach, pintor y escultor, gran amigo y colaborador de Picasso, que buscaba un rincón tranquilo para poder trabajar sin el agobio de la Costa Azul. Él jamás pensó que en el monte bajo de los alrededores se pudiese hacer un gran vino.

En 1973 su hijo Eloi Dürrbach, que tenía entonces 23 años y estudiaba Arquitectura, crea el viñedo y para realizarlo construye diversas terrazas en parte de las colinas que rodean la casa. El viñedo tiene 20 hectáreas y está formado por un gran número de pequeñas parcelas, situadas en un radio de unos 2 kilómetros alrededor de la bodega. Hay 200 metros de desnivel entre las parcelas y los terrenos son arcillo pedregosos, con arenas y gravas, sobre un fondo calcáreo duro. Todo el terreno está lleno de impresionantes barrancos. El cultivo se realiza de forma natural y tradicional, sin insecticidas, abonos o herbicidas químicos.

Los vinos tintos tienen un 50% de Cabernet Sauvignon y un 50% de Syrah. Las dos variedades se vinifican separadamente. Los racimos no se despalillan. La fermentación se realiza en pequeñas tinas donde se practica el bazuqueo con los pies, sin control de temperatura y sin utilizar levaduras. Cada parcela se vinifica por separado. Después el vino envejece 2 años en pequeños fudres de roble.

Soy consciente de que Domaine de Trevallon no es el vino más fácil, hay que dedicarle tiempo y dejarlo que exprese lo mucho que lleva dentro. La mejor forma de hacerlo es decantarlo bastante antes de que vayamos a beberlo. Pero cuando se abre aparece como uno de los vinos más personales de cuantos yo he bebido.

Su precio en tienda está sobre los 44 euros. No es barato pero es realmente bueno.

Un Mencía de Valdeorras y un Châteauneuf-du-Pape

El primer tinto de esta semana nos viene de Galicia, que, como ya he dicho muchas veces, es una de nuestras grandes esperanzas para elaborar tintos de altísimo nivel. Se trata de Gaba do Xil Mencía 2007.

De esta bodega ya hablé en su momento cuando salió la nueva añada del blanco y lo vuelvo a hacer ahora con la salida al mercado del tinto 2007.

Telmo Rodríguez, mi socio en Alma Vinos Únicos, ha conseguido dar un salto de calidad importante, muy importante, con la cosecha 2007 en sus vinos gallegos.

El propio Telmo explica en su página web su relación con la zona.

Este es nuestro proyecto mas reciente a pesar de que fuera la primera zona que visitamos a principio de los años 90 cuando todavía nuestro proyecto carecía de forma.

La visita de varios pueblos entre ellos las Ermitas nos causó una gran impresión, conocimos a un viticultor que seguía podando sus viñas con una herramienta del la edad media. No tenemos duda que todas estas impresiones nos empujaron hacia nuestro trabajo actual.

A penas a unos pocos kilómetros hoy se encuentra nuestro viñedo de la Falcoeira en el pueblo de Santa Cruz. Un viñedo ancestral, memoria de una Galicia rotunda

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Un vino lleno de fruta, con taninos marcados pero muy bien fundidos, con una notable acidez, que le aporta frescura y futuro. Y encima a un precio muy competitivo, un poco más de 8 euros en una tienda.

Para el segundo vino nos vamos al Ródano sur y en concreto a su zona más representativa, a Châteauneuf-du-Pape. Es el Château Gigognan Clos du Roi 2005.

Una bodega histórica que durante muchos años estuvo prácticamente abandonada, hasta que, en 1996, la compra Jacques Callet y pone al frente a Jean Roure. La propiedad tiene 72 hectáreas de viñedo, 22 son de Côtes du Rhöne, 20 de Côtes du Rhône Villages y 32 son de Châteauneuf-du-Pape.

Su gran salto de calidad lo da a partir del 2003 cuando se hace cargo del viñedo y de la vinificación Eloi Dürrbach, propietario del Domaine de Trevallon, y amigo desde hace años de Jacques Callet y Jean Roure.

Eloi es uno de mis vignerons favoritos y de él hablaré más extensamente otro día cuando recomiende su vino.

Elaboran 3 vinos. El más sencillo es Le Vigne de Regent y algunos años excepcionales sacan Cuvée Cardinalice, elaborado sólo con las cepas más viejas de Garnacha. Clos du Roi es el vino prototipo de la casa.

Clos du Roi 2005 tiene un 71% de Grenache y un 29% de Syrah. Todas las variedades y todas las diferentes parcelas se vinifican por separado La Grenache envejeció en fudres y la Syrah lo hizo en barricas.

A pesar de elaborarlo Eloi Dürrbach no conocía el vino hasta que me lo recomendó Carlos Horta, propietario del restaurante Vila Mas en Sant Feliú de Guixols y una de las personas con más conocimientos sobre vinos que conozco. Gracias a él lo incluimos en nuestro catálogo y la verdad es que estoy encantado.

No es para nada un Châteauneuf moderno y concentrado, uno de esos vinos de altas puntuaciones que a mi no me apasionan. Es elegante, con mucha fruta, profundo, mineral y con larga vida por delante. En tienda su precio está sobre los 37 euros.

Un Xarel.lo del Penedès y un Vacqueyras del Ródano

Nuestro primer vino de esta semana está elaborado con una de las variedades blancas más interesantes de nuestro país, la Xarel.lo. Es el Nun Vinya dels Taus 2006.

La Xarel.lo es una variedad autóctona de Cataluña, una de sus variedades históricas pero que ha pasado unos años casi abandonada.

Fue Carlos Esteva quien demostró su enorme potencial y ahora le sigue Enric Soler, que con la ayuda de Esther Nin ha conseguido un blanco original, a la vez poderoso y fresco, opulento y mineral.

Enric es, a pesar de su juventud, un veterano en el mundo del vino. Sumiller, catador, profesor, decide dar el paso adelante y convertir sen productor. A la muerte de su padre hereda un viñedo de 0,89 hectáreas de cepas de Xarel.lo de más de 60 años. Junto a la viña hay una pequeña masía que sirve de bodega.

Esther Nin, es hija de un viticultor del Penedès y creció entre viñas. Estudió biología en Barcelona y enología en Tarragona. Tras trabajar en Clos Martinet, empieza su camino independiente y es la bodega de Clos Erasmus en el Priorato. Ella se encarga de la elaboración.

El cultivo es biodinámico, la fermentación se hace en barricas de roble nuevas, de diversas procedencias, y la crianza en esas barricas se ha prolongado durante 10 meses. Se han elaborado unas 7.000 botellas, por lo que es difícil de conseguir. Su precio en tienda está sobre los 38 euros.

El segundo vino nos viene del Ródano. El otro día hablábamos de Château Rayas, hoy quiero recomendar un vino que elabora su propietario pero de precio más ajustado. Es el Château des Tours Vacqueyras 2000.

La finca está situada entre Sarrians y Jonquières, en una pedregosa ladera en lo alto de la colina, en las faldas de la sierra de Dentelles de Montmirail.

Louis Reynaud, propietario de Château Rayas, compra la finca en 1935 y se la lega a su hijo Bernard. Recibe el nombre por su pequeño, pero muy bonito, castillo de dos torres del siglo XVI.

Durante años se cultivan diversos productos agrícolas y el vino se vende a la cooperativa local. En la actualidad hay también cereales y olivos.

En 1980 Emmanuel Reynaud comienza a trabajar con su padre y en 1989 construye la bodega para elaborar personalmente el vino. Emmanuel trabaja con su tío Jacques en Château Rayas y aprende los métodos de trabajo que han llevado a la cumbre a Rayas. Reduce sustancialmente los rendimientos de Château des Tours, hasta los 20 hectolitros por hectárea.

La vendimia es tardía, casi con ligera sobremaduración. Todas las parcelas se elaboran por separado, para respetar al máximo las características de sus suelos. Sin despalillar las uvas entran en los depósitos de cemento donde fermentan y hacen la primera parte de la crianza, que finalizan en viejos fudres de roble, en los que el vino permanece entre 8 y 14 meses.

Son en total 40 hectáreas de viñedo, de las que 15 son de Vacqueyras, aunque únicamente se utilizan 6. De Côtes du Rhône hay 5 hectáreas, siendo el resto Vin de Pays de Vaucluse, comercializado como Domaines des Tours.

Château des Tours Vacqueyras 2000 tiene un 80% de Grenache (Garnacha) y un 20% de Syrah. Las cepas tienen entre 30 y 70 años y los suelos son arcillosos y calcáreos.

Un vino que marca el estilo de la casa, fino, no muy concentrado, expresivo, con buena capacidad de envejecer. Este 2000 es un vino ya hecho, que se disfruta ahora, pero que va a vivir muchos años más.

Su precio en una tienda ronda los 20 euros, por cierto, muy bien gastados.

Château Rayas, la garnacha convertida en mito

Es uno de los vinos que me producen más emoción. Conseguir importarlo para España fue uno de mis momentos más felices. Una bodega diferente, incluso extraña en una época como esta.

La historia la comienza Albert Reynaud, notario en los alrededores de Avignon, que se queda sordo a los 45 años y decide retirarse al campo. En 1880 compra Rayas para practicar su afición favorita que era la caza.

Pero el auténtico creador de Château Rayas es su hijo Louis, que ya en 1920 embotella el vino de la propiedad. Aunque no tiene ninguna tradición vinícola que le haya transmitido su padre, Louis Reynaud desde el principio, y a pesar de su juventud, está dispuesto a hacer algo diferente. La orientación de las tierras en las que planta es norte, con lo que consigue una maduración más larga y suave. El bosque que rodea las viñas le da sombra y crea un microclima muy particular.

Los suelos son de arcilla fina, calcáreos y con arenas, pero sin los habituales cantos rodados, “galets roulées”, que él quita personalmente a mano de sus tierras. Y de las trece variedades autorizadas en Châteauneuf-du-Pape planta únicamente Grenache, Garnacha.

Cuando Louis muere, en 1978, le sucede su hijo menor Jacques, que no solo aumenta el prestigio de la casa sino que se hace famoso por su peculiar carácter y su falta de respeto absoluto a las normas burocráticas.

Espíritu libre que no se doblega ante las presiones ni de los burócratas de las denominaciones ni de los periodistas con gran capacidad de influir en los mercados. Es famoso su encuentro con Robert Parker, al que no deja entrar en su bodega a catar los vinos por presentarse tarde a la cita.

Sin embargo, el vino es cada día más demandado y los buenos aficionados buscan las escasas botellas con ahínco. En los accesos a la bodega no se encuentra ni un sólo cartel, pero todos los días se ve gente buscando el sitio.

Los rendimientos son muy bajos, de 15 a 18 hectolitros por hectárea, las uvas se recogen muy maduras, casi al borde de la sobremaduración, sin despalillar se vinifican lentamente, utilizando métodos completamente tradicionales. En la bodega no hay ni acero inoxidable, ni control de la temperatura, ni nada de roble nuevo. La crianza se hace en una curiosa colección de viejos fudres de diferentes tamaños y edades, aunque todas muy avanzadas.

En 1997 Jacques muere y su sobrino Emmanuel Reynaud, en la foto de arriba con las viejas cepas que están delante de la bodega, se hace cargo de la dirección de la bodega. Sigue con el máximo respeto los métodos de trabajo de su tío.

Château Rayas tiene 11,8 hectáreas de Grenache y 1,8 hectáreas de uva blanca, que se reparten a la mitad entre Clairette y Grenache Blanc.

Vinos excepcionales, voluptuosos y con gran capacidad para envejecer.

Un albariño gallego y un syrah del Ródano

Xoan Canas, sumiller y propietario con su hermano Xose, el cocinero, del restaurante Pepe Vieira me dio a probar el vino que ahora recomiendo. Se trata de Contraaparede 2004, un albariño elaborado por Adegas dos Eidos.

Como todas las recomendaciones de Xoan fue un acierto. Las uvas proceden de una parcela, llamada Vento, situada en la parroquia de Padriñán, en el municipio de Sanxenxo. Las emparradas cepas tienen 70 años y están situadas en laderas de granito orientadas al sur.

La producción es pequeña, unos 3.000 kilos por hectárea. Se vendimió el 29 de septiembre en cajas de 16 kilos. La maceración duró 48 horas, la crianza se hizo en depósitos de acero inoxidable y se prolongó durante 3 años y 8 meses, siendo embotellado el 30 de mayo de 2008.

Un albariño diferente, lleno de personalidad, con magníficas notas de evolución que se mezclan con una buena acidez. Es distinto a los demás albariños, con mucho carácter y una adecuada estructura. Su precio está sobre los 12 euros, pero es difícil de encontrar fuera de Galicia, pues únicamente se elaboraron 2.000 botellas.

El segundo vino nos viene de Saint-Joseph, en el valle del Ródano. Es el Coursodon Silice 2006.

La bodega de Pierre Coursodon es una de las que más cariño tengo, no sólo por ser su importador en España, sino porque tuve la suerte de que Noémie, una de las hijas de Pierre Coursodon estuvo de prácticas conmigo durante unos 4 meses y guardo de ella un gratísimo recuerdo.

Pierre y su hijo Jérôme son viticultores serios, que realizan un profundo trabajo en las viñas. No usan insecticidas, ni productos químicos. Todos los trabajos en el campo están destinados a reducir el fenómeno de la erosión y favorecer la implantación de las raíces. Vendimian en verde de forma rigurosa, con el fin de limitar las enfermedades, equilibrar la carga y reducir drásticamente los rendimientos. Durante esta época hay entre 15 y 18 personas trabajando en el campo.

Dada la pendiente de sus viñedos todos los trabajos hay que realizarlos a mano, con la única ayuda de animales.

En total tienen 15,5 hectáreas de viñedo, 13 de Syrah y 2,5 con las variedades blancas Marsanne y algo de Roussanne.

Este vino se elabora sólo con Syrah, procedentes de impresionantes laderas graníticas y esquistosas de exposición Sur y Sudeste en las que es totalmente imposible la mecanización. La edad media de las cepas es de 25 años. La densidad de plantación es de 6.500 cepas por hectárea y los rendimientos de 24 hectolitros por hectárea.

La crianza se hace en pièces, barricas de 228 litros, y demi-muid, fudres de 600 litros, y dura 12 meses.

Un syrah sin pretensiones, ni maquillajes, auténtico, el tipo de vino que a mi me gusta. Lleno de fruta, pero una fruta para nada empalagosa, con buena acidez, un vino que disfrutas bebiendo. Su precio en tienda está sobre los 25 euros.

Un Mencía de El Bierzo y un Garnacha del Ródano

De Raúl Pérez hemos hablado ya en varias ocasiones. El primer vino que voy a recomendar esta semana es suyo.

Estaba el otro día comiendo, muy bien por cierto, en La Cantamora y acompañamos la comida con el Ultreia Saint Jacques 2007, que mezcló a la perfección con el arroz que nos tomamos.

Es el último, de momento, proyecto personal de Raúl Pérez y nace, como él, en El Bierzo.

El nombre de Ultreia es por el saludo que se daban los peregrinos del Camino de Santiago cuando se encontraban, significa más o menos sigue adelante, no te pares. Parece que esta frase refleja bien el espíritu de Raúl.

El Ultreia Saint Jacques es el vino más sencillo del proyecto. Por encima tiene al Ultreia Valtuille.

Las uvas para el vino de hoy proceden de la de Valtuille y son una selección de cepas viejas de Mencía. Ellas lo ponen todo y Raúl les deja que se expresen lo más libremente posible. Ese es su gran mérito, saber apartarse para dejar que el terroir fluya.

Un vino agradable, frutoso, complejo y a un precio casi imbatible, en una tienda sale por menos de 7 euros.

El segundo vino procede el Ródano francés, posiblemente la zona de Francia donde se hacen los mejores vinos en relación calidad/precios.

Es Les Aphillanthes L’Ancestrale du Puits Cairanne 2004. Cairanne es uno de los pueblos que puede añadir su nombre al de Côtes de Rhône Villages.

Viticultor de vocación, de familia de viticultores desde siempre y con su padre todavía trabajando las viñas, Daniel Boulle, y su mujer Hélène, deciden en 1999 comercializar sus vinos bajo el nombre de Les Aphillanthes.

La bodega está en el pueblo de Travaillan y tiene 37 hectáreas de viñedo, con predominio de Grenache, con una edad media de 45 años, pero también hay Syrah, con una media de 35 años, Mourvèdre, viejas cepas de Carignan, y muy poco de Cournoise, Cinsault y Clairette.

Los suelos son arcillo calcáreos, recubiertos de cantos rodados, no muy grandes pero muy numerosos, que filtran el agua casi sin retenerla, obligando a las raíces a profundizar en busca de alimento. Las viñas se trabajan de forma biodinámica desde 2002.

La vendimia es manual y hay una mesa de selección en la propia viña. Se vinifica en cubas abiertas de cemento, con remontados todos los días. Hay una maceración previa en frío. Hasta que la temperatura sube se hacen dos bazuqueos diarios y después se continúan haciendo pero no todos los días.

Les Aphillanthes L’Ancestrale du Puits Cairanne 2004 se elabora con un 90% de Grenache (Garnacha), plantada en 1902, y un 10% de Mourvèdre (Monastrell).

Es una Garnacha intensa, poderosa y a la vez fina. Uno de esos vinos que hace que adore esta variedad.

Su precio en tienda en está sobre los 23 euros.