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Puede que en el vino no esté la verdad, si es que sólo existe una,pero lo que es seguro es que está el placer y juntos vamos a encontrarlo

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Vin Jaune, el Jerez del Jura

Si hay un vino de personalidad original y diferente a todos en Francia es el Vin Jaune.

Jura es uno de los viñedos más desconocidos de Francia, incluso en la propia Francia. El otro día hablábamos de un vino tinto, hoy quiero centrarme en su vino más famoso, pero, desde luego, no el que más se consume.

El Vin de Jaune, el vino amarillo, se elabora únicamente con Savagnin, también conocida como Traminer, una variedad tardía que estuvo a punto de desaparecer a mediados del siglo XX, cuando quedaban poco más de 10 hectáreas.

Afortunadamente a partir de los años 70 las cosas empezaron a cambiar y hoy son más de 300 las hectáreas plantadas.

La vendimia es tardía, como pronto empieza en la segunda semana de octubre. Al principio se vinifican las uvas como si de un blanco cualquiera se tratase. Después el mosto pasa a barricas de roble de 228 litros, que anteriormente han tenido ya Vin Jaune o un vino blanco, nunca nuevas.

Las barricas están en naves no frías, ni subterráneas como suele ser habitual en la zona, sino que se busca que en verano las temperaturas sean de unos 18ºC. Las barricas no se rellenan del todo y la evaporación se lleva una parte del vino, la parte de los ángeles la llaman con su habilidad para las metáforas en el Jura.

Durante la crianza del vino se produce el milagro y el misterio de la aparición de la flor, que acerca a este vino a los míticos de Jerez. El velo le protege de la oxidación y le da sus toques más personales.

A diferencia de los vinos de Jerez aquí los vinos son de una sola añada y no se utiliza el sistema de soleras y criaderas.

Tras una crianza mínima de 6 años y 3 meses se embotella en una curiosa y única botella llamada Clavelin, que contiene 62 centilitros.

El Clavelin viene de las botellas inglesas que se usaban en el siglo XVIII, que se abandonaron en todos los sitios menos aquí. Posiblemente la razón por la que se siguió usando sea porque viene a suponer lo que la evaporación deja de 1 litro de vino después de esos 6 años de crianza.

En 1980 la burocracia de Bruselas estuvo a punto de cargarse esta botella, pero los viticultores de Jura fueron capaces de aguantar e imponer su criterio.

Uno de los defensores del Vin Jaune era Louis Pasteur, que, el 7 de octubre de 1855, le escribía a su padre

Quiero darles a beber a estos señores los mejores vinos de mi país, creo que nada mejor que me envíes una muestra del vino de oro.

Vino de oro por el color, vino de oro por el sabor.

Un tinto goloso de Extremadura y otro fresco del Jura

Nuestra primera recomendación de esta semana viene de Extremadura. Para mi un reciente descubrimiento. Es el Mirabel 2006.

La ligazón al mundo del vino le viene a Anders Vinding-Diers por todos sus poros. Su padre es Peter Vinding-Diers, antiguo propietario del Château de Landiras y del Domaine La Grave en Burdeos y después elaborador de vinos en medio mundo, desde Sicilia a Sudáfrica, pasando por Hungría donde elabora el Tokaji Stanza.

Su hermano Hans es asesor en Argentina de vinos como Noemía o Humberto Canale y en Italia de Argiano. Su primo es Peter Sisseck, el creador de Pingus.

Anders, nacido en Sudáfrica, siguió los pasos familiares y ha trabajado en Chile, Argentina, Italia y Francia. Se casa con la española Andrea Sánchez y, tras una temporada en la Toscana, se instalan en Cañamero, donde compran una pequeña finca que plantan de viñedo, siguiendo todas las normas de la agricultura biodinámica. Su trabajo en Extremadura empieza asesorando a Bodegas Ortiz en Almendralejo.

Este Mirabel 2006 es su primer y sorprendente vino. Las uvas no proceden de su finca sino que las ha comprado, seleccionando a fondo. Tiene un 70% de Tempranillo, siendo el resto Cabernet Sauvignon. La crianza ha sido de 6 meses en barricas de roble francés.

Un vino goloso, pero para nada empalagoso, bien equilibrado y en el que se ve un trabajo bien hecho, sin excesos, buscando la elegancia.

Todavía no ha llegado el mejor vino de Anders pero su primer fruto es esperanzador. Estoy seguro de que vamos a disfrutar mucho con él. Su precio está sobre los 20 euros.

El segundo vino nos viene de más lejos, del Jura. Es el Tissot Trousseau Singulier 2005.

El viñedo de Jura es desconocido, incluso en Francia. Ocupa de manera discontinua las laderas mejor expuestas de la cara oeste del macizo de Jura, formando una franja de 80 kilómetros de longitud y entre 2 y 4 de ancho. Situado al este de Francia, limita al Este con Suiza y al Norte con la Côte d’Or de Borgoña.

El clima es semicontinental, marcado por estaciones muy contrastadas. Las horas de sol anuales son pocas y la pluviometría varía entre 1.100 y 1.500 mm/año. La naturaleza geológica del subsuelo está formada en un 90% de margas. Los suelos son sueltos y poco espesos.

Está bodega fue creada por André y Mireille Tissot en 1962. En la actualidad la dirigen Stéphane Tissot y su mujer, Bénédicte. Tienen 35,15 hectáreas de viñedo

Stéphane, calificado por Le Monde como

el vinificador más imaginativo y mejor dotado de Jura desde hace 50 años

hizo su primera vendimia en 1989, cuando únicamente tenía 19 años. Siempre dice que no le costó mucho pues desde pequeño había visto como lo hacía su padre.

Cuando convirtió todo el viñedo en biodinámico todos le tomaron por loco. Sus padres le decían

así no vas a llenar las cubas

Incluso el Comité Técnico de Vinos de Jura le dijo

no es posible tener 30 hectáreas en biodinámica y el tiempo nos dará la razón

Este sistema de trabajo conlleva muchos esfuerzos y tiene un equipo de 15 personas trabajando durante todo el año, que en época de vendimias aumenta hasta 50.

Trousseau es una variedad tardía, lo que facilita que evite las heladas primaverales tan peligrosas en la zona, que necesita de terrenos calcáreos, muy bien expuestos para poder llegar a la maduración. Apenas hay 100 hectáreas de esta variedad.

Trousseau Singulier 2005 procede de las mejores cepas de Troisseau de la bodega. Los rendimientos son muy bajos, en torno a los 25 hectolitros por hectárea y se elaboran unas 8.000 botellas. Después el vino se cría en la cava subterránea durante 1 año en demi-muits, fudres de 600 litros, con sólo un 20% de roble nuevo.

Un vino fresco, original, de marcada acidez y personalidad única. Su precio en tienda, y ya se que no es fácil de conseguir, también está en torno a los 20 euros.