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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Entradas etiquetadas como ‘paisaje’

Recorre Lanzarote guiado por la voz de Saramago

Hoy te propongo algo diferente. Un viaje hacia el interior, tu interior, desde el exterior de un paisaje increíble, mágico, tan solitario como muchos de nosotros anhelamos. Pasear en soledad por los paisajes volcánicos de Lanzarote de la mano amiga de José Saramago, el llorado Premio Nobel que vino a vivir y a morir a esta isla telúrica.

El viaje no te costará nada. O quizá mucho, quién sabe. El único requisito indispensable es tener tiempo; dejarte llevar por la ensoñación y el movimiento algodonoso de las nubes.

Yo he elegido un volcán cercano a la entrada de acceso con coches al Parque Nacional de Timanfaya. Lo siento por César Manrique, pero su intervención en el Islote de Hilario, sus aulagas incandescentes, sus géiseres de agua hirviendo, su ruta en guagua escuchando el relato minucioso de las primeras explosiones volcánicas recogidas en 1730 por el cura de Yaiza don Andrés Lorenzo Curbelo, sus pollos asados al volcán y sus cientos de turistas haciendo cola en los retretes para aliviarse no va conmigo. En mi volcán no hay nadie. Estoy yo solo. La idea del paseo es sencilla: rodear esta montaña si se puede. Pero a lo mejor ni lo hago; me paro antes y disfruto.

Primer consejo de Saramago:

[Disfrutar] el placer profundo, inefable, que es andar por estos campos desiertos y barridos por el viento.

(Cuadernos de Lanzarote)

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César Manrique nos enseñó a emocionarnos con el paisaje

Francisco Galante, catedrático de Historia del Arte, durante la entrevista.

Francisco Galante es de esas pocas personas en el mundo que no tienen teléfono móvil. Ni lo quiere ni lo necesita. Catedrático de Historia del Arte en las universidades de La Laguna y Lovaina, vive a caballo entre ambas ciudades tan radicalmente diferentes sin necesidad de estar hiperconectado. Miembro del consejo asesor de la Fundación César Manrique, artista al que conoció, frecuentó, admiró y estudia, ha heredado del creador lanzaroteño su fascinación por el paisaje.

César Manrique habría cumplido el pasado 24 de abril 98 años. Quiso la fatalidad que muriera en un accidente de tráfico en 1992, en la rotonda de entrada a la sede de la fundación que lleva su nombre, inaugurada apenas seis meses antes. Fue el gran valedor del paisaje de Lanzarote, al que encumbró en su sencillez volcánica a la categoría de obra de arte. Gracias a una sensibilidad militante logró preservar un territorio único, que a su muerte ha empezado a deteriorarse a una velocidad de vértigo, la impuesta por los especuladores a los que la personalidad arrolladora de Manrique había logrado frenar durante décadas. Lee el resto de la entrada »

Icíar Bollaín escribe en La Crónica Verde para defender los olivos monumentales

Firma invitada: Icíar Bollaín – directora de cine

Hoy viernes, 6 de mayo de 2016, la directora madrileña estrena su última película, “El Olivo“. En ella denuncia el expolio de árboles monumentales y el desarraigo provocado por la burbuja inmobiliaria en el levante español. Este texto que puedes leer a continuación lo ha escrito para nuestro blog de La Crónica Verde.

Olivos de la vida

La directora Icíar Bollaín durante el estreno de la película " El Olivo " en Madrid.Acabemos con el expolio de los olivos milenarios. Hasta hace muy poco yo no tenía mayor relación con ellos que verlos en infinidad de rotondas o jardines de lujo.  Olivos de troncos enormes y retorcidos, casi más escultura que árbol, que en el boom de los años 2000 se convirtieron en elementos decorativos, yendo a parar algunos hasta China. Lee el resto de la entrada »

Icíar Bollaín: “Con el arranque de olivos monumentales perdemos un patrimonio único”

Icíar_Bollaín

Este viernes 6 de mayo se estrena El olivo, de Icíar Bollaín, una bellísima película que denuncia el expolio patrimonial que supone el arranque de olivos milenarios para abastecer un mercado especulativo de rotondas, campos de golf y chalés de millonarios. Lee el resto de la entrada »

El ecoturismo revoluciona Fitur y las formas de viajar

Fuerteventura

Abre tu mente. Sueña. Escapa. Aprovecha el viento para impulsar tus velas. Explora. Reconoce. Viaja, pero no te vayas demasiado lejos. La aventura te espera muy cerca, en pueblos maravillosos donde hablan tu mismo idioma, tienen tus mismos gustos, se ríen con las mismas tonterías y sufren con los mismos atontados. No quieras ser simple turista, aquel que nunca sabe dónde ha estado ni le importa. Hazte viajero, aquel que nunca sabe a dónde va pues persigue experiencias y no selfis de bodoque. Lee el resto de la entrada »

Acabemos con el expolio de los viejos olivos centenarios

Olivo

Cientos de olivos centenarios del sur de Europa, algunos con más de mil años de edad, son cada año arrancados de cuajo y vendidos como adornos para jardines, urbanizaciones, rotondas y campos de golf en países tan lejanos como Estados Unidos o los Emiratos Árabes. Un alto porcentaje no soporta el trasplante y muere por el camino, pero el elevado margen comercial logrado asume con alegría las pérdidas.

Por eso te pido que me ayudes a detener a este expolio. He iniciado una ciberacción en Change.org para solicitar al Parlamento Europeo que se comprometa a proteger estas joyas de nuestro patrimonio, no sólo en España sino en toda la Unión, poniendo así punto y final a tan vergonzoso comercio. Lee el resto de la entrada »

¿Te apuntas a una cata de paisaje?

Martin y el roble de Urdax-Urdazubi

Últimamente nos hemos convertido todos en grandes catadores de vino. Vista, olfato y gusto. También tacto, el que nos deja en la lengua su sedosidad o aguja carbónica. E incluso sonido; el del corcho al abrir la botella y su caída libre, más o menos alegre, en la copa.

Hasta ahí parece fácil pero ¿te atreverías a catar un paisaje? ¿Incluso un árbol en concreto? Son mis catas favoritas. Interpretación del paisaje las llamaba antes. Lee el resto de la entrada »

Este verano disfruta más del campo con el nuevo turismo olfativo

Cata aromas

En mi último viaje a Mallorca he tenido el privilegio de disfrutar de una experiencia fascinante: catas dinámicas de paisaje. Suena raro pero os la recomiendo como original actividad para este verano recién estrenado.

Consiste en ir a un lugar muy especial y poner las pituitarias al viento. Muy relajados, pues como sabiamente aconseja el escritor Patrick Süskind,

“el perfume debe olerse en estado distendido y aireado, nunca concentrado”.

En mi caso, por iniciativa de Rafel, un experto biólogo mallorquín a quien se le ha ocurrido tan brillante idea, nos fuimos al atardecer a la playa de Son Serra de Marina, espectacular mirador al Cap de Farrutx (Artà). Lee el resto de la entrada »

Los vinos también tienen alma

Vino

Los vinos tienen alma, no hay duda. Pero sólo unos pocos. Aquellos que son capaces de darnos a conocer su paisaje y su cultura, que es el paisaje y la cultura de su hacedor, el bodeguero.

Es el milagro del vino. El secreto del que participamos los amantes de la naturaleza, del mundo rural, del arte, amantes a fin de cuentas de la buena vida. Epicúreos nos llaman algunos. Mejor vividores. Pura vida. Puro vino. Puro sentido y sentimiento; sensibilidad.

Llegué al mundo de los vinos de la mano de Paco Berciano y Marivé Revilla, empujado, como en tantas otras sabidurías, por mi maestro Arsenio Escolar, en esos lejanos momentos director del recién nacido Diario 16 de Burgos. El primer artículo de esta pareja que ya forma parte de mi familia nos dejó a todos aturdidos: Un Ribera tinto, por favor. Hoy suena inventado, pero en los años 90 del pasado siglo pedir un ribera en Castilla significaba pedir un vino rosado, viniera éste de donde viniera.

A su sombra aprendí a descubrir en la copa suelos, climas, variedades autóctonas, fermentaciones, barricas y tostados, paisajes y paisanajes. A reconocer los buenos vinos de los malos, pero sobre todo a reconocer la personalidad de sus creadores. Era fácil. Los Pesqueras son como Alejandro Fernández, impetuosos, sinceros y con ganas de quedarse charlando mucho tiempo contigo. Los de la familia Pérez Pascuas entran tímidos al principio, pero luego son tan largos y sensibles como esas parrafadas que nos echábamos en su cocina de Pedrosa de Duero celebrando el cumpleaños de uno de los tres hermanos.

Qué tiempos aquellos de reportajes sobre bodegas y concursos, enzarzados en peleas periodísticas como la que nos puso en contra de todo el ilustre Cabildo Metropolitano de la Catedral de Burgos por criticar esos proyectos de restauración del entonces ruinoso monumento basados en promocionar la venta de vinos falsificados.

Pero yo quería hablaros hoy del alma de los vinos y no de santas iglesias. Porque el próximo lunes 20 de marzo se reunirán, precisamente en Burgos, y no por casualidad convocados por Paco Berciano y Maribé Revilla, más de 500 de estos vinos tan especiales y expresivos capaces de condensar en tan sólo un sorbo paisajes sensoriales únicos.

El Alma de los Vinos Únicos es un encuentro de esos que ningún amante de la naturaleza y de la cultura se debería perder. Porque en él tendrá la ocasión de hablar de tú a tú con auténticos guardianes de la biodiversidad, verdaderos agricultores apasionados de su tierra que miman el viñedo cuidándolo como jardineros japoneses, sin exigirle más de lo que éste puede dar para garantizar que el producto resultante sea como ellos, viva imagen del terruño. Son 109 bodegas de mediana a muy pequeña producción, muchas artesanales, casi puros caprichos en las antípodas de esas grandes productoras industriales con millones de botellas al año.

Es verdad, son productos caros, pero no tanto si se sabe buscar, encontrar, elegir. Y también es verdad, muchas bodegas son extranjeras (52), algo reñido con quienes apostamos por lo local, pero tan necesarios para aprender como esos buenos libros comprados en otros países.

En estos tiempo de imposturas y engaños, las pequeñas historias de singulares vinos con alma los hacen grandes pues nos reconcilian con la tierra y sus gentes. Nos acercan a los amigos y nos invitan a hacer nuevos amigos. Nos dan ánimos para seguir apostando, como dirían los bodegueros franceses, por el terroir.

Ánimos para soñar con unos consumidores tan concienciados que logremos finalmente encumbrar los productos auténticos y arrinconar hasta su desaparición a los productos falsos, insanos, globalizados, desraizados. Queda mucho para lograrlo, pero los vinos con alma nos señalan el camino.

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Adiós a los que se quedan y hola a Labordeta

aragonsigue

Mi querido amigo Paco Berciano tiene un blog en 20 Minutos que muchos leen pero él ya no escribe y una columna de opinión en el Diario de Burgos que él escribe y muy pocos podemos leer. Me siento, nos sentimos, huérfanos de esa clarividencia suya que sólo los muy inteligentes son capaces de sintetizar en una literatura de calidad.

Paco es uno de los máximos expertos en vinos y viñedos de Europa. Comparte con los grandes bodegueros un amor intenso por el paisaje agroforestal, por el terruño. También comparte con ellos una sentida preocupación por el derrumbamiento del mundo rural, por la pérdida de reconocimiento de los urbanitas a nuestros últimos guardianes del territorio.

Su columna de esta semana me llegó a lo más profundo del corazón. Está dedicada a José Antonio Labordeta y a esas personas que luchan contra el abandono de pueblos y aldeas, contra la incomprensión de quienes hace ya demasiado que no sentimos la fuerza y la dureza de abrir la tierra con un arado. Somos, como diría el llorado bardo aragonés, “como esos viejos árboles batidos por el viento que azota desde el mar”. Es verdad, “hemos perdido compañeros, paisajes y esperanzas en nuestro caminar”. Pero aún queda esperanza. La que te insuflan los viejos amigos en esas impagables conversaciones, pocas pero siempre cercanas, íntimas, auténticas. La próxima muy pronto, “que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero“.

Hace años, décadas ya, Paco y yo gustábamos de escribir artículos conjuntos en el Diario 16 de Burgos. “A pachas” lo llamábamos, una expresión cheli que evidencia el paso inexorable del tiempo. Lo recuperaremos pronto, seguro. Pero mientras tanto, os dejo íntegro el artículo publicado la pasada semana por Paco Berciano en el Diario de Burgos. Espero que lo disfrutéis tanto como yo.

Esta semana ha abierto sus puertas la Fundación José Antonio Labordeta, un homenaje que su mujer, sus tres hijas y un buen grupo de amigos ha querido rendirle. Labordeta fue maestro, escribió alguna de las canciones más bonitas de amor y de lucha que nunca se han escrito en castellano, recorrió los pueblos de Aragón y cantó su muerte diaria. Después hizo un programa diferente de televisión, de los que ahora no se llevan porque no había gritos sino gente hablando, contando paisajes e historias. Fue político de los que honró esa palabra.

Cuando leía la noticia, además de enormes ganas de visitarla, sentía una gran nostalgia. Nostalgia por el hombre que nos falta, por sus versos, por su voz profunda, por su honradez enorme.

Pero también nostalgia como castellano porque nosotros nunca hemos tenido la suerte de tener un hombre tan grande como él para cantar y contar y, sobre todo, para defender nuestros pueblos, nuestra vida rural.

Burgos es la provincia con más pueblos de España y una gran mayoría de ellos están muertos o a punto de morir entre el silencio y la indiferencia de todos. Cada año desaparece alguno, cada año se quedan más piedras vacías, sin nadie que las mire.

Cuando recorro Francia siento envidia por cómo ellos han sabido defender e integrar la vida en el campo. Sus pueblos son bonitos, tienen vida. En las calles hay flores y en las casas hay internet a toda velocidad. Trabajar y vivir en el campo en Francia es motivo de orgullo. En nuestra Castilla perdida es motivo casi de vergüenza, como si no se supiera hacer otra cosa.

Nos une con Aragón muchas cosas, desde el Camino del Cid hasta los pueblos despoblados y muertos que llenan su paisaje y el nuestro. Nos une la enorme historia que han tenido nuestros pueblos y la indiferencia de los que pueden actuar para evitar que esa historia se pierda para siempre. Muchos pueblos, llenos de pequeñas joyas que conservar, demasiado dinero que gastar para poder hacerlo en una época en la que el dinero no sobra. Y pocos votos que ganar haciéndolo.

No hemos tenido un Labordeta, aunque hemos tenido gente como Enrique del Rivero, César-Javier Palacios o Elías Rubio. La lástima es que su voz se ha oído menos y que nunca han tenido una plataforma importante para hacerse escuchar.

Pueblos muertos, formas de vivir acabadas, productos agrícolas que nunca volverán a ser iguales, panes cocidos al horno de leña en peligro de convertirse sólo en un recuerdo. ¿Quién te cerrará los ojos tierra cuando estés callada?

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