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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Entradas etiquetadas como ‘insectívoras’

Un joven naturalista pide ayuda para salvar a las golondrinas

Aitor Mora es un joven de 18 años de Binéfar (Huesca) empeñado en salvar a las golondrinas, las benéficas aves que en este mes están comenzando a llegar después de haber pasado casi medio año en sus cuarteles africanos de invierno. Las protege en su pueblo y en toda España, preocupado por el declive cada vez más generalizado de estas especies de aves ligadas a medios agrícolas y urbanos. Él mismo lo explica así:

“Hace casi dos años, alarmado por el descenso poblacional de la golondrina común, decidí tomar cartas en el asunto. Así nació el Proyecto AvIn (Aves Insectívoras), al que se sumaron colaboradores de todo el país. Gracias a ellos, golondrinas, aviones y vencejos ya cuentan con planes a escala local para su conservación, al que esperamos se incorporen más amigos de las aves”. Lee el resto de la entrada »

La crisis vuelve a poner de moda la caza de pajaritos

Eran escenas de los años de hierro, de los tiempos de la pobreza extrema, el hambre y el analfabetismo. Gentes sin oficio ni beneficio, obligadas a ganarse unas pocas perras gordas cazando pajaritos con cepos de ballesta hechos de chatarra reaprovechada. Que luego se comían fritos en casa o vendían en los bares para ser consumidos como esquelética tapa entre chato y chato de vino.

Zorzales, colirrojos, currucas, gorriones, petirrojos, mirlos,… Ave que vuela a la cazuela. O a la sartén.

¿Escenas del pasado? Desgraciadamente no. Entre otras muchas calamidades esta crisis nos ha traído de nuevo a los pajareros. Especialmente en el sur de la Península, mayoritariamente en los extrarradios de las grandes ciudades, la caza de pajarillos vuelve a estar de moda. De triste moda.

No os confundáis. No es una necesidad. Esta raquítica caza ni da dinero ni aplaca el hambre. Se hace más que por otra cosa por aburrimiento de parado. Por hacer algo. Ajenos a la barbaridad de matar unas avecillas insectívoras que han elegido nuestro país para pasar el invierno. Protegidas con cariño en sus lugares de cría y comidas en el nuestro. Vergonzoso.

Está prohibido, es verdad, pero da lo mismo. Este método es ilegal y la utilización de tales trampas mortales puede suponer desde multas hasta penas de cárcel. El problema es que muchos de quienes deberían perseguirlos les permiten seguir matando con esa condescendencia que da la lástima. Pobre gente. Sólo son unos pajarillos. Unos pocos miles, cientos de miles de pajarillos, de aves canoras, de beneficiosas aves.

Yo no estoy de acuerdo. Seremos pobres pero nos queda la cultura y el respeto a las leyes. Con los cazadores de pajaritos tolerancia cero. ¿No opinas tú lo mismo?

Foto: Ecologistas en Acción-Jaén

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