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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Entradas etiquetadas como ‘granjas’

Aumenta la oposición a la instalación de macrogranjas en la Siberia española

Es la nueva ganadería industrial. Los nuevos tiempos de producción masiva de carne y leche barata. Se acabaron las granjas donde una familia criaba un puñado de cerdos, un rebaño de ovejas, un par de vacas y medio centenar de gallinas que en su mayor parte alimentaban con piensos cultivados por ellos mismos o sus vecinos. Todo eso se ha acabado. Las granjas son ahora gigantescas fábricas de proteína animal donde lo de menos es el bienestar de esos pobres bichos cosificados. Lo único que importa es la producción y el margen de beneficio económico obtenido.

Este nuevo modelo ganadero tiene una ley de oro: cuanto más grande y automatizada sea la explotación mayor rendimiento económico logrará. Y tenía que pasar. Las empresas se han agigantado, alcanzando tamaños inconmensurables. Pero hay un problema, la gestión de los desechos, toneladas de mierda generada cada día que es necesario eliminar. Contaminación, malos olores, plagas de insectos y roedores, utilización masiva de antibióticos, superbacterias, enfermedades, consumo salvaje de agua y energía. Y aquí es donde surge el auténtico problema. ¿Dónde ponemos estas macrogranjas? Lee el resto de la entrada »

Un terrorífico vídeo documenta el maltrato a pollitos en incubadoras españolas

Pollitos

Una investigación de la organización internacional Igualdad Animal muestra por primera vez en España imágenes sobre el horror de la cría de pollitos destinados a la producción industrial de carne. Un horror cotidiano, brutal, global. El duro camino sin retorno desde que nacen, viven en granjas de engorde, para finalmente acabar en el matadero. Tratados como mera mercancía inerte. Lee el resto de la entrada »

¿Conoces el sufrimiento que hay en un abrigo de piel?

Abrigos de pieles

© Equanimal

Tener a mano una buena ropa de abrigo cuando llega el frío es fundamental para sentirse bien. Durante milenios usamos las pieles de los animales. Pero ahora hay tejidos infinitamente mejores, más confortables, más baratos y menos sangrientos. Porque para lucir un triste abrigo de piel es necesario sacrificar 60 visones, 20 linces, zorros o tejones, 15 crías de foca, 10 perros mapache, 8 lobos, 6 leopardos. Todo a mayor gloria de una moda asesina, cruel e inútil, además de pelín hortera.

Cada año son cazados cerca de 20 millones de animales con el único fin de utilizar sus pieles. Con trampas para no estropearlas, provocando con ello terribles tormentos a las agonizantes víctimas. Otros 40 millones son criados en granjas, la mayoría europeas, donde las condiciones de cautiverio y sacrificio son igualmente terribles. Si se escapan o son estúpidamente liberados por grupos con demasiada sensibilidad y poco cerebro, el daño al medio ambiente resulta catastrófico.

Dando más valor a su piel que a su vida, los animales de granja son gaseados o electrocutados por vía bucal, anal o vaginal; o desnucados a palos. Algunas veces ni siquiera están totalmente muertos cuando se les despelleja. Los restos de su cuerpo se transforman luego en alimento para perros y gatos o en abonos. Un terrible sin sentido.

Si compras este tipo de prendas eres parte del problema, pues la fuerza del consumidor es la única capaz de acabar con la industria peletera. Es verdad, cada vez se usan menos los abrigos de pieles en Europa pero, a cambio, su consumo encandila ahora por millones a chinos y rusos, el nuevo mercado emergente para las pieles de lujo. El horror no acaba. Y es que como decía el filósofo Schopenhauer, “el hombre ha hecho de la Tierra un infierno para los animales”.

Pieles

© Anima Naturalis

A continuación os dejo tres vídeos no aptos para personas sensibles, tan terribles como la realidad que cuentan. Tienes más información en: www.StopModaCruel.org y www.SinPiel.org


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Hasta (en) los huevos de las superbacterias

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Si la Organización Mundial de la Salud (OMS) está preocupada, todos deberíamos estarlo, y mucho. Pero no lo estamos. En realidad no hacemos caso a sus científicos, que llevan años encendiendo todas las alarmas, cada vez más angustiosas, respecto al peligro de las superbacterias, aquellas resistentes a los antibióticos.

Frente a ellas no tenemos armas. 25.000 personas mueren al año en Europa por su culpa. Y esta terrible cifra no para de crecer, hipotecando nuestro futuro y el de nuestros hijos.

En el último siglo, gracias a Fleming, Chain y Florey, la medicina moderna ha salvado millones de vidas tras vencer a la mayoría de las enfermedades infecciosas. Un gigantesco avance ahora amenazado por culpa del mal uso que hacemos de los antibióticos.

Los usamos cuando no son necesarios (eliminan bacterias, nunca virus como gripe o catarros), los dejamos de usar antes de concluido el tratamiento (reforzando involuntariamente sus defensas en lugar de las nuestras) o los tomamos sin enterarnos, ocultos en la carne, el queso o la leche.

Sí claro. ¿No lo sabías? La comida también tiene antibióticos. En pequeñas cantidades, pero los tiene.

Este tipo de fármacos se usan ya más con los animales que con las personas, incluso aunque estén sanos, pues con ellos se acelera su crecimiento, engordan más y se previenen enfermedades. Vamos, que así son económicamente más rentables para ese monstruo empresarial al que llamamos industria alimentaria.

En la Unión Europea y Estados Unidos los animales de granja ya reciben más de 10.000 toneladas de antibióticos al año, por encima del doble que nosotros. Como para extrañarnos luego de la existencia de superbacterias y alergias.

¿Antibióticos hasta en la leche? Y hasta (en) los huevos estoy yo de tanta mierda que comemos sin enterarnos.

Si quieres conocer con más detalle este tremendo problema de las superbacterias y la resistencia a los antimicrobianos, te recomiendo los siguientes enlaces:

Foto: Pixabay

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Nos hemos comido 824 millones de animales en un año

El año pasado los españoles llevamos al matadero y luego nos comimos a más de 824 millones animales. Descontadas vísceras y otros restos no consumibles, la biomasa total consumida sumó 5,8 millones de toneladas de carne, según los últimos datos de la encuesta de sacrificio de ganado 2007 del Ministerio de Agricultura. La cifra supone un 4 por ciento más de animales muertos que en 2006.

El 85 por ciento de todos ellos fueron pollos y gallinas, grupo que registró un incremento anual de 30 millones hasta totalizar 698 millones. El resto de las cifras fueron las siguientes:

61,8 millones de conejos.

42,4 millones de cerdos.

17,4 millones de ovejas.

2,4 millones de vacas.

1,3 millones de cabras.

26.074 caballos.

Si somos 45 millones de españoles, tocamos por tanto a 18,30 animales sacrificados por persona y año, o lo que es lo mismo, a 129 kilos de carne en canal.

Y si el papa Juan Pablo II tenía razón y los animales poseen alma, está claro que somos unos desalmados, no sólo por matarlos a millones, sino por la mala vida que les damos en las hacinadas granjas donde la mayoría nacen, viven y mueren sin ver siquiera la luz del sol.

Yo me confieso omnívoro, pero cuando leo estas terribles estadísticas dudo. ¿Me estaré volviendo vegetariano?