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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Entradas etiquetadas como ‘atun’

Nos hemos comido todo el pescado del año

Si España solo se abasteciese del pescado que la flota española captura en aguas europeas, al ritmo de consumo actual nos quedaríamos sin pescado a principios de mayo, concretamente a partir del 9 de mayo. Para el conjunto de la UE, el día de la dependencia de pescado sería el 6 de julio, lo que indica que la mitad del consumo de pescado en la UE procede de aguas extracomunitarias.

Hace 8 años que la organización New Economics Foundation (NEF) calcula los niveles de “pescado dependencia” de la Unión Europea y de cada uno de sus Estados miembros. Los países que producen tanto o más pescado del que consumen son autosuficientes, los que consumen más de lo que producen son “pescado dependientes”, es decir, dependen de pescado de otras zonas del planeta para mantener sus niveles de consumo. Lee el resto de la entrada »

Ésta es la etiqueta de pescado que no quieren que exijas

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Existe una normativa de etiquetado europeo en los productos pesqueros que brilla por su ausencia en la mayoría de las pescaderías. Y eso que fue aprobada hace ya dos años. Pero muchos no quieren que sepamos de dónde viene el pescado fresco, cómo fue capturado e incluso no les interesa que conozcamos la especie concreta. De nuestra confusión viene su negocio.

Según la normativa vigente, todos los puntos de venta de pescado y productos pesqueros deberían ofrecer diferente información a los consumidores como el origen del pescado, el método de captura o si ha sido previamente congelado o no.

“La aplicación efectiva de esta normativa lleva dos años de retraso en España, lo que dificulta a los consumidores hacer una compra responsable con los océanos”, ha declarado Celia Ojeda, responsable de océanos de Greenpeace. “La falta de un etiquetado correcto fomenta la pérdida de la trazabilidad en los productos pesqueros y además demuestra la poca implicación que tiene el Gobierno en implementar una política pesquera que propicie la sostenibilidad del sector y los océanos”. Lee el resto de la entrada »

El pez espada del Mediterráneo está al borde del colapso

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En esto de comer pescado como alimento saludable muchos lo tienen claro: comen el pescado más parecido a un filete de carne. Sin espinas ni escamas. Por eso buscan filetones de atún y pez espada, las dos especies más bistec de la pescadería. O carne magra para rellenar el cada vez más de moda sushi.

Esta tendencia gastronómica está provocando serios problemas en los cada vez más sobreexplotados océanos. Hasta ahora era el atún rojo el que se estaba llevando la peor parte, pero últimamente se le ha unido a tan triste grupo el pez espada del Mediterráneo. Tanto que por primera vez se acaba de aprobar una cuota de pesca que limita su extracción. Para el año 2017, el tope queda fijado en 10.500 toneladas, cifra que se irá reduciendo de forma progresiva en 15 años, según propuesta de la Unión Europea presentada en la 20 reunión especial de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT). También se va a poner en marcha un plan de recuperación para la especie. Lee el resto de la entrada »

Las avispas asesinas, lo más preocupante de 2015

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El año 2015 mantiene a La Crónica Verde como uno de los blogs medioambientales con mayor impacto de toda la blogosfera mundial en lengua castellana.

Terminamos el mes de diciembre superando este año los 1.263.200 usuarios únicos; más de un millón de amigos y amigas interesados por el medio ambiente. Y con un centenar largo de nuevos artículo publicados.

¿Sabes cuáles han sido los más temas que más nos han preocupado a lo largo de estos 365 días? A continuación te dejo el ranking comentado de 2015. Lee el resto de la entrada »

¿Sabes lo que se esconde detrás de una lata de atún?

(GTRES)

(GTRES)

Yo esto del atún lo veo poco claro. Como consumidor, quiero decir. Sólo en España se enlatan al año más de 300.000 toneladas. Y la mayoría nos las comemos nosotros, amigos como pocos de ensaladas, empanadillas y otras variantes. Latas donde la información es escasa, nula o tan pequeña y confusa que es como si no existiera.

Atún claro, rojo, blanco o bonito del Norte (es lo mismo), melva, patudo, de aleta azul, tongol, listado, atún a secas. Este último es el que más compramos ¿verdad? Ni idea de las diferencias entre especies, muchas veces presentadas con su nombre científico para terminar de liarnos. ¡Ni que fuéramos alumnos de Darwin! Lee el resto de la entrada »

No tenemos ni idea de lo que comemos

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Clásico fish&chips o pescado frito con patatas. © Wikimedia Commons

Me lo olía. Tan mal como me huelen algunos de esos establecimientos de comida rápida que me niego a denominar restaurantes. Da igual lo que pidas. Hamburguesa de ternera o kebab de cordero. Tan sólo cambia el formato del bocata, pues al final muchos te dan la misma bazofia, puré de carne de procedencia ignota.

© Wikimedia Commons

© Wikimedia Commons

Ya se nos ha olvidado el escándalo de la carne de caballo, pero seguro que por ahí siguen sus proteínas relinchando/rechinando entre nuestros sufridos dientes.

El último informe de la OCU es demoledor. De 25 kebabs analizados en Madrid, tan sólo uno era 100% la prometida carne de vacuno. 11 presentaban una higiene deficiente y la vaca tenía plumas, pues en un 50% era pollo.

Todo eso sin entrar en su calidad ni analizar de dónde vienen y en qué condiciones se crían esos pobres animales que acabarán travestidos en nuestras mesas, tras haber hecho más kilómetros dentro de un congelador que los famosos baúles de la Piquer, doña Concha.

¿Qué quieres que te den por 4 euros?, dirá más de uno. Pues quiero que no me estafen ni jueguen con mi salud.

Porque volviendo a los kebabs, el mismo informe de la OCU señala que superan en aporte de sal y grasas a las hamburguesas más denostadas, que ya es decir. Y por ello sus expertos recomiendan moderar el consumo.

Muy complicado, por no decir imposible, evitar lo que no se ve o, peor aún, lo que no se quiere ver. En muchos comedores y restaurantes la merluza es panga vietnamita, el mero triste perca del Nilo (la pesadilla de Darwin), la lasaña de ternera tiene caballo y cerdo, la empanada de atún es de bacoreta o listado y el pulpo a la gallega, ¡ay el pulpo a la gallega!, se hace con potón del Pacífico.

Destrozando el bello poema de Campoamor, podríamos decir que “en este mundo traidor / nada es verdad ni mentira”. Sobre todo si hablamos de comidas.

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2010 ha sido un mal año para la biodiversidad

Puestos a hacer balance, este año que ahora acaba ha sido malo para el medio ambiente. Baste recordar que la promesa de reducir la pérdida de biodiversidad en todo el mundo para el año 2010 no se ha cumplido ni de lejos, al tiempo que todo el mundo celebraba pomposamente el Año Internacional de la Biodiversidad.

La degradación planetaria sigue imparable, incluso más rápida y destructiva que nunca. También en nuestro país, donde la defensa de la biodiversidad nos sigue pareciendo algo decorativo y superfluo, cuando en realidad es la salvaguarda de nuestro futuro. Y nuestra manera de gestionarla habla mucho de qué tipo de sociedad hemos creado, cada día más abocada hacia un desarrollismo desestructurado sin futuro.

La nueva ministra Rosa Aguilar ha prometido pintar de verde el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM), pero con un presupuesto cercenado no tendrá dinero para comprar la pintura. Tampoco voluntad política para impedir el avance de los cultivos transgénicos, proteger el atún rojo, paralizar el proceso de elección de ubicación del cementerio nuclear, rechazar en los tribunales la rebaja de 300 especies en el nuevo catálogo de especies protegidas de Canarias, evitar la muerte de más linces o el estancamiento de la Red Natura 2000.

Se han hecho pocas cosas, pero muchas de ellas han sido para supuestamente revalorizar los espacios naturales, cuando en realidad sólo se han levantado infraestructuras con escaso contenido y carentes de personal preparado que las puedan gestionar con eficacia. Otra parte se ha ido en marketing y merchandising, nueva versión improductiva de la olvidadfa educación ambiental.

La Asamblea General de las Naciones Unidas ha declarado 2011 Año Internacional de los Bosques. Visto lo visto, todo quedará en una celebración más carente de compromisos, y mientras seguiremos destruyendo nuestras forestas a velocidad endiabladamente irracional. Pobres árboles. No pueden echar a correr para evitar la que les viene encima.

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Protejamos las montañas submarinas


La organización de conservación marina Oceana ha pedido a la Comisión General de Pesca del Mediterráneo (GFCM) -organismo regional de Naciones Unidas- que proteja las principales montañas sumergidas del canal de Mallorca. Se basa para ello en un informe que recoge cuatro años de investigación submarina en la zona, que tiene una extensión aproximada de 2.800 kilómetros cuadrados, cinco veces la superficie de la isla de Ibiza. En estos mundos, hasta ahora desconocidos, se han hallado más de 200 especies de peces, corales, esponjas de profundidad, cetáceos, tiburones y tortugas, muchas de ellas protegidas.

Para el director de Oceana en Europa, Xavier Pastor,

“la conservación de las montañas submarinas de Baleares no solamente beneficiará de forma muy importante a los ecosistemas marinos, sino que incrementará la percepción de las islas como una comunidad que intenta corregir errores del pasado y caminar hacia un nuevo modelo económico basado en la conservación medioambiental”.

Se trataría por lo tanto de crear una especie de Parque Nacional sumergido, impidiendo con su protección que sigan faenando en la zona barcos de arrastre, palangreros y cerqueros de túnidos, todos ellos de gran impacto medioambiental en un espacio extraordinariamente sensible y valioso; uno de los puntos calientes de biodiversidad más importantes del Mediterráneo.

Para lograrlo Oceana pide “una gestión adecuada que regule y controle las actividades que pueden realizarse y las que no, teniendo en cuenta todos los hábitats importantes hallados en el área, evitando la sobre explotación y el incremento de basuras, redes y sedales, que ya se encuentran en grandes cantidades en estos fondos”.

Paralelamente, Oceana ha propuesto ampliar las áreas protegidas de Alborán, Columbretes y Cabrera a zonas más profundas para proteger los bosques de laminarias, agrupaciones vegetales submarinas que constituyen ecosistemas de gran importancia por su biodiversidad asociada.

Y es que somos así. Sólo protegemos (poco y mal) lo que vemos. Las profundidades marinas se nos hacen lejanas e inútiles, a pesar de que es en ellas donde se atesora no sólo una gran biodiversidad, sino muchos de los remedios farmacéuticos para luchar contra nuestras peores enfermedades, como el cáncer.

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Imagina un mar sin peces

Llega el verano y con él los días de playa, de pescadito frito en el chiringuito, quizá de exóticas comidas en un restaurante japonés donde degustar un delicioso sashimi. ¡Cuánta felicidad nos regala el mar! ¿Te imaginas un mundo sin peces? Imposible, siempre los habrá, responderás rápidamente, y tienes razón. En el futuro seguirán existiendo, pero muy probablemente ni en la cantidad ni en la variedad en que ahora los tenemos, pues estamos acabando con las grandes pesquerías mundiales, nos estamos cargando los océanos a una endiablada velocidad de crucero.

Un reciente documental británico, “The end of the line”, nos descubre esta nueva “verdad incómoda” medioambiental. Si el sector de la pesca no acomete una regulación mundial urgente, en el 2048 habrán desaparecido todos los peces de interés comercial. Un desastre que no sólo lo sentiremos con el empobrecimiento de nuestra cesta de la compra. Su extinción llevará el hambre a 1,2 millones de personas.

¿Estarán exagerando? En absoluto. Para hacerse una idea de las colosales proporciones de la actual industria pesquera, la película nos descubre estadísticas espeluznantes. Por ejemplo, que al año se lanzan a alta mar 1,4 millones de anzuelos, en kilométricas líneas de palangre que permitirían envolver la Tierra 550 veces. Por otro lado, las redes de arrastre literalmente aran anualmente la totalidad de los fondos marinos siete veces. Especies como el atún rojo del Mediterráneo podrían extinguirse en 2012 pues, más que sobreexplotadas, están siendo masacradas. Y con ellos decenas de miles de tortugas, tiburones, delfines, albatros o pardelas mueren accidentalmente, inútilmente.

Para impedirlo es necesario ser un consumidor concienciado, rechazar ese sushi asesino, evitar la compra de latas de conservas de empresas no respetuosas con el mar. Si no lo logramos, ese mundo sin peces será cada día más real.

Os incluyo dos interesantes vídeos sobre el tema.

El primero es el trailer del documental del que os hablo, estrenado en mayo pasado.

El otro forma parte de la campaña de Greenpeace para proteger a los atunes. Se titula Abre una lata de verdad.