Archivo de la categoría ‘Caza y Pesca’

Los cazadores acusan a las cigüeñas de dejarles sin caza

24 octubre 2011

La noticia la ha lanzado El Norte de Castilla como una gran exclusiva: La superpoblación de cigüeñas reduce la caza en la provincia de Valladolid.  De acuerdo con los cazadores vallisoletanos, las piezas de caza han mermado allí donde las cigüeñas han incrementado su número. Y esto es así porque, según estos supuestos expertos en el medio ambiente, “desde hace un tiempo relativamente corto [la cigüeña] echa mano de polladas de especies cinegéticas como la perdiz, la codorniz y de gazapos de liebre y conejo para poder subsistir.

Así se lo explica a la periodista un anónimo miembro del coto de Ceínos de Campos:

“Puede que estemos ahora mismo ante el mayor depredador de todos. Estás cosechando y te encuentras con cuarenta cigüeñas detrás de la máquina y según saltan las polladas no dejan ni una”.

Sigo leyendo El Norte de Castilla. La Federación de Caza de Valladolid, presidida por Jesús Hernández, “es consciente de la situación”. Su responsable lo califica como un “depredador oportunista” que en los últimos años ha proliferado de manera importante. “Hay cigüeñas en cualquier parte de la provincia y son animales que tienen que comer, y ahora depredan sobre la perdiz, el conejo y la liebre”, dice Hernández.

¿Será verdad? ¿Son las cigüeñas tan malas como los zorros, los lobos, los topillos y los ecologistas?

Me temo que una vez más los cazadores están dando muestras de su escasos conocimientos en fauna y de su desmedida afición a buscar chivos expiatorios contra los que descargar sus escopetas de ira.  Un ornitólogo murciano se hacía hoy esta reflexión en Avesforum:

“Las 668 parejas de cigüeñas que crían en Valladolid son 1.336 individuos, que a repartir entre 394 cotos salen a unas 3,4 cigüeñas por coto. ¿Pueden 3,4 cigüenas por coto hacer semejante daño a la caza? No lo entiendo. Debe ser que yo no soy tan sabio como ellos”.

Otro naturalista comparaba el impacto de esta población con la de los más de 20.000 cazadores vallisoletanos con licencia. A quienes preguntaba si antes de acusar a las zancudas habían tenido en cuenta la general desaparición de lindes y barbechos en el campo, la quema de rastrojos, el uso de miles y miles de toneladas de pesticidas, herbicidas y abonos químicos, las enfermedades o la sobreexplotación cinegética.

Por cierto, que en el citado coto de Ceinos se produjo el año pasado uno de los peores episodios de envenenamiento en la provincia, provocado seguramente por algún cazador para eliminar depredadores y que provocó la muerte de un número importante de especies protegidas. ¿Lucha biológica?

Y es que como dijo Albert Einstein,

“hay dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana…. y de lo primero no estoy seguro”.

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¡Cuidado que viene el lobo!

10 marzo 2011

La población de ciervos y jabalíes se ha disparado en España. “Porque ya no les disparan”, justifican los cazadores. No es verdad, se siguen cazando, incluso en los Parques Nacionales bajo el eufemismo de “control de la población”. Pero no es suficiente.

Durante milenios los grandes rebaños de ungulados estaban controlados por los grandes carnívoros, por los lobos, hasta que llegamos nosotros. Y sustituimos a los cánidos salvajes por la caza. Los extinguimos y así, sin peligros en el campo, nos las prometíamos muy felices dando rienda suelta a nuestros instintos predatorios con total exclusividad. Aunque en los últimos años las cosas se han torcido. Cada vez son menos las personas que disfrutan matando animales y tienen dinero suficiente para costearse tan elitista afición.

Los gestores medioambientales se enfrentan así a una compleja tesitura. Si aumentan las poblaciones cinegéticas, o aumentamos las escopetas o aumentamos los depredadores naturales. Porque si no lo hacemos llegarán las epidemias junto con los daños a la agricultura y a la flora autóctona.

Precisamente estos días los ecologistas han reclamado el regreso del lobo al Parque Nacional de Monfragüe (Cáceres) con el fin de equilibrar las elevadas densidades de herbívoros silvestres. Una reintroducción que mejoraría su atractivo turístico y natural, ofreciendo nuevas oportunidades de negocio. ¿De dónde vendrían esos lobos? De lugares como Castilla y León, donde sus poblaciones se están recuperando lentamente.

Pero en esa región tienen ideas diferentes. Allí siguen apostando por su desaparición, especialmente en periodo electoral. ¿Lo último? Pedir a Europa que retire la protección de la especie al sur del Duero para poderlo matar con la misma impunidad que hacen al norte. A eso lo llaman desarrollo sostenible.

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Los niños no quieren ser cazadores

18 febrero 2011

Los cazadores están muy preocupados, pues cada vez son menos y más viejos. En los últimos 10 años un 20% ha colgado las escopetas ante el escaso interés de sus hijos y nietos por mantener una actividad cinegética cada día más en entredicho. Del casi millón y medio de licencias que había en España en 1990 se ha pasado al escaso millón actual. Y su número sigue bajando año tras año.

Pero esta vez la culpa no la tiene la crisis económica. Se trata tan sólo de la lógica evolución natural de una sociedad que poco a poco se está haciendo más sensible y concienciada en el respeto al medio ambiente y a los derechos de los animales. Salir al campo sí, disfrutar matando no.

Aunque algunos no lo ven así. Según unas recientes declaraciones del presidente de la Federación de Caza de Castilla y León, Santiago Iturmendi, la culpa de esta crisis venatoria la tiene nuestro actual sistema educativo, responsable de lo que él denomina “la cultura de Bambi” que se enseña en los colegios. Esa donde el ciervo es el bueno y el cazador es el malo, y no al revés como en el caso de Caperucita y el lobo.

Por supuesto, el viejo militar también considera culpables a los medios informativos, agitadores de una supuesta campaña de intoxicación generalizada contra esta actividad “desde un desconocimiento absoluto de la realidad de nuestros campos y del medio natural”.

E incluso también se lleva una buena ración de críticas el propio Gobierno y sus normas cada vez más restrictivas en cuanto a conceder permisos de armas a los niños “que prácticamente impiden el relevo generacional”.

Quizá ahí está el futuro, en que personas como Iturmendi se queden sin relevo. Porque qué otra cosa se puede esperar de quien afirma: “La caza es necesaria y la muerte en la naturaleza es consustancial al ser vivo”.

En la imagen, retrato del príncipe Baltasar Carlos cazador (Velázquez, 1635). Eran otros tiempos.

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Detenidos por poner venenos en la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria

07 febrero 2011

Pocas veces una mala noticia me ha parece tan buena noticia. Esta vez lo es. Dos hombres han sido detenidos como presuntos autores de poner cebos envenenados en el parque rural del Roque Nublo, en una zona declarada Reserva de la Biosfera de Gran Canaria.

La Guardia Civil ha informado este sábado de estas detenciones, y en un comunicado señala que la investigación que llevó a ellas se inició después de que el coordinador del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, Pascual Calabuig, denunciase que en la zona de Llanos de la Pez había varios cebos de carne supuestamente envenenada. Al final descubrieron a uno de ellos con el veneno en el coche, un abuelo de 77 años. El otro es vigilante de un coto de caza privado próximo al lugar en el que se colocaron los cebos envenenados.

¿Y por qué es una buena noticia?

En primer lugar, porque a esos dos envenedadores de ratoneros, cuervos y perros se les ha acabado la impunidad, pues por lo que yo sé debían llevar años poniendo venenos en el municipio de Tejeda, en una zona de alto valor ecológico, con la excusa de que les molestaban. Por de pronto han debido pasar la noche en el cuartelillo, tiempo suficiente para recapacitar, tener miedo y jurarse que nunca más volverán a hacer tales barbaridades.

En segundo lugar, su detención supone una actuación ejemplar que logrará salvar cientos de vidas de animales en Canarias, pues tras hacerse pública la noticia, y al margen de la sentencia final, muchos salvajes se lo pensarán dos veces antes de poner veneno en el campo por miedo a las consecuencias. No debemos olvidar que esta práctica está tipificada como delito por el Código Penal y por lo tanto lleva aparejada importantes sanciones económicas e incluso penales.

Finalmente, la noticia confirma el buen hacer de la Asociación Veterinaria para la Atención de la Fauna Exótica y Salvaje (AVAFES-Canarias), un grupo de entusiastas que junto con la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente celebraron en junio del año pasado el primer Seminario contra el uso ilegal de sustancias tóxicas en el medio natural de Canarias, en cuya organización tuve el honor de participar. Porque gracias a esta reunión se sentaron las bases para que Guardia Civil, Agentes de Medio Ambiente, cazadores y ecologistas se tomaran muy en serio el grave problema del veneno. Y se comprometieran a desarrollar escrupulosamente un protocolo que permita llevar a la justicia a los envenenadores con todas las certidumbres legales. Así se ha hecho esta vez y ahí están los frutos.

La ponzoña del veneno, como la calificaba Félix Rodríguez de la Fuente, sigue provocando la muerte de miles de animales al año. Sólo uniéndonos todos contra esta lacra lograremos erradicarla.

Foto: El Roque Nublo, en cuyas proximidades han sido detenidos los envenenadores.

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Cazadores defienden a bofetadas el deporte de matar zorros

31 enero 2011

Por lo menos lo hicieron a puñetazos y no con escopetas, pues esos salvajes iban armados y con ganas de llevarse por delante a quienes trataran de boicotearles el campeonato de España de caza de zorro celebrado en Pontecaldelas (Pontevedra) el pasado sábado.

Varios de los 150 activistas convocados por la Fundación Equanimal, junto a algunos periodistas, recibieron de lo lindo de una serie de energúmenos, supuestos deportistas en el noble arte de fusilar el mayor número posible de raposos. Yo les entiendo. Les provocaron. Y encima les espantaron la caza. Tan sólo pudieron colgar bocabajo 37 zorros, una cifra inferior a los 94 animales muertos el año pasado en igual convocatoria.

El Sindicato de Xornalistas Galegos (Sindicato de Periodistas Gallegos) ha emitido un comunicado en el que exige que se lleven adelante acciones legales contra los agresores. A su vez, los activistas defensores de los animales han interpuesto una denuncia contra los cazadores que los agredieron.

No se trata de criminalizar a los cazadores. Es verdad, sólo fueron unos pocos los que se apuntaron a esta impresentable convocatoria de extinción de alimañas en aras del disfrute de un supuesto (y sangriento) deporte. Y fueron sólo unos pocos de ellos los que decidieron utilizar la violencia como único argumento para justificar su pasión por la matanza. Pero recordarnos la existencia de esos garrulos que andan por esos montes con una escopeta bajo el brazo pone los pelos de punta.

Por cierto, que desde Equanimal me hacen una aclaración. Ellos no son una organización ecologista, sino defensora de los animales. La razón del sabotaje no ha sido defender el ecosistema o a una especie, sino salvar la vida de los animales. Que no es poco.

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El veneno mata en diez años a 7.000 animales protegidos

25 enero 2011

El uso ilegal de veneno representa una gravísima amenaza para la biodiversidad en España.

En la última década, unos 7.000 animales salvajes y protegidos, de extraordinario valor natural, han muerto envenenados como consecuencia del uso de esta sustancia. Así ha ocurrido con 7 osos pardos, 40 quebrantahuesos, 114 águilas imperiales, 348 alimoches, 168 águilas reales, 638 buitres negros, 2.355 milanos reales y negros, y 2.146 buitres leonados.

Que se sepa, pues en realidad sólo se encuentra en el campo una pequeñísima parte de los cadáveres.

Esta escalofriante estadística se ha difundido en el I Encuentro para la Lucha contra el Veneno del Proyecto Life + Veneno.

¿Pero quién pone veneno en el campo?

Algunos cazadores para controlar supuestas alimañas.

Algunos ganaderos para controlar supuestas alimañas.

Y yo me pregunto:

¿Quién controla a esas alimañas de dos patas que juegan con la salud y la fauna de todos nosotros?

Lo peor del uso ilegal de venenos en la naturaleza es la impunidad con la que estos delitos se cometen.

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Semillas ‘blindadas’ que envenenan el campo

01 noviembre 2010

En los últimos 50 años el agricultor (no todos pero la mayoría) ha pasado de cuidar la tierra a envenenarla. La nave donde guarda el tractor es ahora un almacén lleno de peligrosos productos químicos de toda índole: fertilizantes, insecticidas, herbicidas,… Ponzoñas a mayor gloria de las cosechas productivas, que no cosechas rentables, pues luego el precio irrisorio recibido por ellas apenas cubre los costos de tan complejo manejo fitosanitario. Ni el de las enfermedades derivadas de unos usos inadecuados para los que nunca ha recibido más formación que la contraetiqueta de los envases.

El rociado del campo con toda clase de venenos se ha hecho habitual. Eso lo aceptamos como un mal menor de los nuevos tiempos. Pero lo que no sabíamos es que hasta las semillas con las que se siembra matan. Son las llamadas “semillas blindadas“, esos granos de trigo, maíz, avena o cebada tratados con plaguicidas para impedir el ataque de insectos y hongos. Convenientemente coloreados, somos conscientes de su peligrosidad. Pero los animales no lo saben. Y se los comen. Especialmente las aves.

Los cazadores están preocupados por los efectos de estas semillas envenenadas en las poblaciones de perdiz roja. Por ello, la Real Federación Española de Caza (RFEC) y la Oficina Nacional de la Caza (ONC) han encargado un estudio al Grupo de Toxicología de Fauna Silvestre del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC).

No os lo vais a creer, pero durante décadas se ha estando sembrando veneno en el campo sin que se hubiese analizado antes su previsible impacto en el medio ambiente. Confirmando los temores de los más pesimistas, los primeros resultados son mucho más alarmantes de lo esperado. Aplicando la dosis recomendada por el Ministerio de Medio Ambiente y Rural y Marino se producen intoxicaciones agudas de las perdices, que pierden peso, capacidad reproductora e incluso algunas llegan a morir.

El problema no es tan sólo para las perdices, con poblaciones en serio declive en toda España. Lo mismo ocurre con otras especies no cinegéticas propias de ambientes agrícolas como la avefría (Vanellus vanellus), la alondra común (Alauda arvensis), la calandria (Melanocorypha calandra) o el sisón común (Tetrax tetrax). Cada vez son menos y cada vez están más intoxicados.

Se ve venir. Al final convertiremos el campo en higienizadas parcelas de producción agrícola y ganadera, donde gobernarán a su antojo y beneficio las multinacionales químicas. O quizá ya lo hacen. Pero eso no son campos. Eso son camposantos, cementerios de biodiversidad, tristes reductos de intoxicación alimentaria.

En este enlace puedes consultar el primer informe del estudio realizado por el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), patrocinado por la RFEC y ONC con la colaboración de la Fundación Biodiversidad.

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¿Qué lugar de España permite matar millones de aves protegidas?

19 octubre 2010

La Comunidad Valenciana, especialmente Castellón, es el único lugar de España donde se permite la matanza de millones de aves protegidas. ¿La razón? Una vez más, la tradición es la excusa para justificar este tipo de salvajadas. Y en Castellón cazar pajaritos con liga (pegamento) para luego comérselos es, según algunos políticos y otros lumbreras, cultura. Como los toros.

Lo llaman “parany de tords” que significa trampa para tordos (zorzales). Al no ser un método de caza selectivo, además de tordos en sus pegajosas ramas caen todo tipo de aves insectívoras protegidas como petirrojos, currucas, mosquiteros e incluso rapaces nocturnas.

Según un estudio de la Universidad Politécnica de Valencia se estima que en el mes que dura este tipo de caza, ahora en octubre, se matarán entre 1,5 y 3 millones de aves protegidas.

El Tribunal de Justicia de la UE ya condenó a España por autorizar esta práctica. A pesar de ello, las Cortes Valencianas (con los votos del PP, del PSPV y del Bloc) han aprobado una modificación que declara el parany como modalidad de caza tradicional valenciana, considerando que se trata de una técnica selectiva y no masiva. Lo cual es una falsedad manifiesta.

En estos momentos ya hay más de 4.500 paranyers aplastando las cabezas de pajaritos, método tradicional, pero terriblemente cruel, de sacrificio de las aves capturadas. Esos mismos pajaritos que con mimo y delicadeza han sido cuidados en jardines europeos durante su época de nidificación y que al llegar a Iberia ¡zas!, los echamos a la sartén.



Vídeo realizado por el grupo GECEN sobre la cruel realidad de la caza con parany en la Comunidad Valenciana.


Si este método de caza te resulta intolerable, entra y firma en esta página.

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10.000 euros de multa por matar un oso

14 junio 2010

El cazador que mató a Cannelle, la última osa autóctona que quedaba viva en el Pirineo, deberá indemnizar a diversas asociaciones de protección de la naturaleza francesas con 10.000 euros. La osa, de unos 15 años de edad, fue abatida a tiros durante una cacería de jabalíes muy cerca de la salida del túnel de Somport, y habitualmente deambulaba entre los valles de Aspe y de Ossau.

René Marquèze, que tenía 61 años en el momento de los hechos, ha sido definitivamente condenado por la Corte de Casación francesa, después de que fuera inexplicablemente absuelto en 2008 por el Tribunal Correccional de Pau del cargo de destrucción de una especie protegida, al haberle aplicado el eximente de legítima defensa.

Sin embargo, las asociaciones ecologistas, parte civil del proceso, apelaron y reclamaron daños e intereses, pues los cazadores sabían que podían encontrarse a la osa Cannelle y su osezno en el lugar del sector donde se desarrollaba la batida, pero decidieron mantenerla en lugar de evitar la confrontación con el plantígrado.

El 10 de septiembre de 2009, la Corte de Apelación de Pau reconoció la responsabilidad del cazador en la muerte de Cannelle. En ese momento, condenó a Marquèze a pagar 11.000 euros por daños e intereses a siete organizaciones de protección del medio ambiente, quien recurrió la decisión.

Mientras que la defensa del cazador sostenía que el acusado había actuado por necesidad, la corte de apelación rehusó tal argumento, recordando que el cazador había sido advertido en el momento de salir a cazar de que podía encontrarse con el oso. Finalmente, la Corte de casación ha confirmado esta decisión.

En aquel momento, la muerte del animal provocó una ola de indignación en Francia, e incitó al gobierno a desarrollar un plan de refuerzo de la población de osos pardos en los Pirineos con la introducción de osos eslovenos. Un plan que sigue siendo vivamente contestado por los ganaderos franceses de los departamentos de Ariège y de Altos Pirineos, y últimamente también por los españoles.

Fuente: Radio Huesca.

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Multado por cazar osos con dónuts

09 mayo 2010

Un cazador ha sido multado en Pensilvania por usar dónuts como cebo para atraer osos a su escondite y poder cazarlos con toda facilidad.

De acuerdo con la información publicada por el diario Pittsburgh Post-Gazett, el “cazador de los pastelitos”, como es ya conocido, participó en noviembre pasado en un campeonato de caza de osos que prohibía expresamente el uso de cebos.

Charles Olsen, de 39 años, despertó las sospechas de los guardabosques cuando éstos le vieron cargar en su camión cientos de pasteles una semana antes de que comenzara la temporada de caza del oso negro (Ursus americanus), reducida en ese Estado norteamericano a tan sólo tres días al año.

Sorprendentemente, los agentes anotaron la matrícula del vehículo, pero ni lo siguieron ni le advirtieron de la ilegalidad. En su lugar, esperaron a que cazara el oso días después, procediendo a su arresto cuando trataba de registrar el trofeo.

En mi opinión lo hicieron demasiado tarde, pues el ilegal cazador logró matar al oso negro más grande del año y probablemente de la especie, un espectacular animal de 320 kilogramos. Grande y goloso, pues su afición a los dulces lo llevó a la muerte cual Oso Yogi desafortunado.

Finalmente, las autoridades de Pensilvania han condenado a Olsen a pagar una multa de 6.800 dólares, quien por tramposo podría perder su licencia de caza durante los próximos tres años. Yo también multaría a los guardabosques por no haber hecho nada para impedir la muerte de este inmenso plantígrado, ¿no os parece?

El oso negro es una especie protegida pero que, como nuestros lobos, puede cazarse bajo estrictos controles. Salvo algunas subespecies más vulnerables en general no está amenazado, calculándose que existen entre 500.000 y 750.000 osos negros en el continente americano.

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