BLOGS
La crónica verde La crónica verde

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

La resurrección de Tindaya convierte a Chillida en Walking Dead

Visto así la historia tiene algo de espectacular perfomance de la donostiarra Esther Ferrer, sólo que su promotor, el artista también donostiarra Eduardo Chillida, lleva 15 años muerto. Su proyecto de Tindaya daría para llenar de locuras uno de los pabellones de la feria ARCO con la intervención artística post morten más cara de la Historia del Arte. Entre 18 y 26 millones de euros gastados en aire, pues en dos décadas de despilfarro no se ha movido ni una sola piedra.

Todo este dineral se lo ha gastado el Gobierno de Canarias en lo que nos han vendido a los contribuyentes como una inversión necesaria para relanzar la economía de Fuerteventura, una isla con 100.000 habitantes que recibe al año más de tres millones de turistas. Según la diputada regional Águeda Montelongo, perforar esta montaña abriendo en sus entrañas un gigantesco cubo de 50 metros de altura “nos va a dar realce mundial”.

Personalmente me quedo con el realce de contar con las mejores playas de Canarias y unas riquezas naturales que le han hecho merecedora a la isla de ser declarada Reserva de la Biosfera. Y con una montaña que no es una montaña cualquiera. Es uno de los espacios más protegidos de Europa.

  • La Montaña de Tindaya está declarada Monumento Natural por sus valores ecológicos y geológicos.
  • Bien de Interés Cultural por contener en su cima el yacimiento arqueológico de grabados podomorfos (pies tallados en la piedra por la población indígena de la isla) más importante del mundo.
  • Punto de Interés Geológico declarado por Instituto Geológico Minero de España (IGME).
  • Área de Sensibilidad Ecológica.
  • Refugio botánico, pues está afectada por el plan de protección de un tesoro botánico, la cuernúa (Caralluma buchardii), endemismo exclusivo de Fuerteventura y Lanzarote catalogado en peligro de extinción.
  • Refugio faunístico. Su entorno más inmediato es una Zona de Especial de Protección para Aves (ZEPA), fundamental para la preservación de especies de aves esteparias muy vulnerables como la avutarda-hubara y el corredor sahariano.

Vuelve el zombie de las autopistas

Podomorfos de Tindaya. En la montaña hay más de 300 de estos grabados.

Cíclicamente el fantasma de Chillida se aparece en Fuerteventura. Su agujero en la montaña de Tindaya se ha tragado hasta el momento casi 30 millones de euros que han ido a parar a los bolsillos de un puñado de aprovechados. La idea intelectual ha sido tasada por una empresa nacional de intangibles artísticos en tan solo 1,2 millones de euros.

Tras confirmarse la inutilidad del Gobierno de Canarias para sacar el proyecto adelante a pesar del ingente dineral invertido en la obra invisible, más allá del saqueo a las arcas públicas, el plan B presentado ahora es regalar la montaña a las empresas privadas a través de una fundación privada creada entre el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Fuerteventura y la familia del escultor: la Fundación Canaria Monumento a la Tolerancia en la Montaña de Tindaya.

Dicha Fundación cuenta ya con presupuesto público y sede propia, la recién restaurada Casa Alta de Tindaya, todo ello valorado en un millón de euros. Como propietaria de los derechos de explotación, sacará a concurso la adjudicación de los trabajos, presupuestados en los 80 millones de euros que se supone costará la ejecución de la obra soñada por Eduardo Chillida y que tendrá que hacerse en un periodo máximo de cuatro años.

Los alegres cálculos del presidente del Cabildo de Fuerteventura, Marcial Morales, señalan que esta cantidad podría recuperarse “en el peor de los casos” en un plazo de catorce años gracias al dinero recaudado con las entradas, a razón de unos 7 millones anuales, calculando una entrada de 8 euros por el equivalente al 45% de todos los turistas que visitan anualmente las islas de Lanzarote y Fuerteventura. A todos ellos se les supone un interés rabioso por las novedades del arte contemporáneo.

Según el último estudio de viabilidad económica realizado, más de un millar de personas se agolparían cada día para ver el agujero de Tindaya. Unos alegres cálculos que recuerdan a los realizados con las quebradas autopistas de peaje, cuyo rescate podría suponer un desembolso para las arcas públicas de entre 4.500 y 5.500 millones de euros.

El monumento ya existe

Las 5 principales organizaciones ambientales de España, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF han vuelto a reclamar la protección íntegra de la Montaña de Tindaya.

Desde 1996, con el escultor Eduardo Chillida todavía vivo, las organizaciones ambientales escribieron al escultor y manifestaron su oposición a esta obra de ingeniería en un espacio protegido. En aquellas fechas solicitaron al propio escultor la retirada del proyecto por considerar que había demasiados argumentos ecológicos, paisajísticos, territoriales y legales en contra. Desde entonces, argumentan las ONG, las administraciones públicas canarias y estatales han continuado en su empeño de desproteger este patrimonio cultural y natural adaptando normas y leyes con la finalidad de convertir la Montaña de Tindaya en un parque temático, de forma ajena a sus reconocidos valores.

Por ello las 5 organizaciones ambientales más importantes de España se han dirigido de nuevo al Gobierno de Canarias y al Cabildo de Fuerteventura a través de un manifiesto para reclamar la retirada definitiva del Proyecto Monumental de Tindaya.

Sus argumentos son los siguientes:

  • Supondría un atentado contra el más emblemático espacio natural y cultural de Fuerteventura cuyas singularidades lo hacen único en el mundo.
  • El desarrollo de dicha intervención es incompatible con un espacio que cuenta con el mayor número de figuras de protección del archipiélago canario.
  • Durante más de veinte años, tanto los valores ambientales como los culturales de la Montaña de Tindaya han experimentado abandono y degradación sin que se hayan tomado medidas efectivas para garantizar su protección, su reconocimiento y su divulgación.
  • La realización del proyecto supondría enormes costes ambientales y económicos, además de hipotecar este patrimonio público al concederle la explotación de la obra de ingeniería a una empresa privada durante cuarenta años.

Por todas estas razones las ONG reivindican medidas efectivas de conservación y restauración del patrimonio natural, arqueológico y cultural de la Montaña de Tindaya, y la puesta en marcha de un proyecto de uso público respetuoso con sus valores que permita el disfrute, el conocimiento y la comprensión de sus extraordinarios valores patrimoniales.

Si te ha gustado esta entrada quizá te interesen estas otras:

5 comentarios

  1. Dice ser Rosa

    Hacer esa obra sería un atentado contra la naturaleza de la isla, solo serviría para destrozarla y que hagan caja los mismos que hasta ahora. Es una aberracion

    26 Marzo 2017 | 17:58

  2. Dice ser internauta

    Una verdadera tropelía es lo que pretenden, además si lo hicieran no van a mejorar a la naturaleza.
    Realmente Águeda Montelongo es una iletrada insensible que no es capaz de captar la belleza de Fuerteventura sin más, Chillida es la disculpa, Chillida fue el típico “artista” auspiciado por políticos mediocres intelectualmente, lo único que hizo Chillida fue “dejarse querer”, eso lo hizo bien y pudo vivir cómodamente, pero su aporte al arte es más bien reducido, monótono y repetitivo.

    No dejéis los canarios que hagan eso en Fuerteventura, lo que hay que hacer en Fuerteventura es preservar la naturaleza, no hace falta más. El mundo está lleno de personas que son sensibles a la belleza de la naturaleza, para ver eso tan discutible que llaman arte ya está el mundo lleno de museos de lo absurdo.

    27 Marzo 2017 | 00:03

  3. Dice ser Sgat

    Esto tiene pinta de mamandurria. Yo no haré cola ante semejante barbaridad.

    28 Marzo 2017 | 16:31

  4. Dice ser internauta 2

    Lo que es increíble de todo este caso es que para increpar a los políticos que se han lucrado se trate de desprestigiar al mejor escultor español del siglo XX. Y no lo digo yo, lo dice la crítica internacional con su galardonada carrera (TODOS los premios concebibles a un escultor en su carrera). Pero si claro, el desconocimiento es el mayor arma de hoy en día, sin tener ni idea de algo se puede opinar y criticar abierta y fervientemente. El espacio que se crea en la montaña sagrada es de un 0,3% de su masa y parece que se va a vaciar entera. A Fuerteventura lo que le hace falta es que su gente decida las cosas bien informada, sino siempre será rebatible su discurso y además quedará en ridículo.

    Me da pena que una obra de arte de esta envergadura no se realice, pero me da más pena que el criterio de la gente de Fuerteventura sea de pan poca calidad.

    30 Marzo 2017 | 11:00

  5. Dice ser internauta 3

    El arte de algunos artistas es vivir del cuento, para eso si que tienen arte.
    El criterio de la gente de Fuerteventura es el que hay que tener en cuenta, no menospreciarlo con un argumento ad hominen.

    30 Marzo 2017 | 18:15

Los comentarios están cerrados.