Archivo de julio, 2011

Las aves urbanas están más locas pero viven mejor

29 julio 2011

Dos recientes estudios ornitológicos han evidenciado científicamente hasta qué punto las ciudades están desquiciando a nuestros involuntarios vecinos alados, en principio para bien.

El primero [Serins respond to anthropogenic noise by increasing vocal activity] se fija en el verdecillo (Serinus serinus), un pequeño pájaro emparentado con los canarios y con quienes comparte su afición-obsesión por el canto. Infatigables en sus bellísimos trinos, a pesar de sus orígenes mediterráneos han sido capaces de colonizar poco a poco los paisajes más humanizados del centro y norte de Europa gracias a una enorme plasticidad que tan sólo exige arbolado disperso. Pero tienen un problema. Las ciudades son tan ruidosas que les resulta muy complicado escucharse bien unos a otros. Incapaces de competir en volumen, se han adaptado a la contaminación sonora dedicando más tiempo a cantar que sus hermanos campestres.

Lo más asombroso es la flexibilidad detectada, pues cambian rápidamente las pautas canoras en función de la variación del nivel de ruido entre días laborables y fines de semana. Como resultado, el verdecillo es la quinta especie aviar más abundante de España, según estudios de SEO/BirdLife, aunque sus poblaciones camperas están acusando un preocupante declive relacionado con la degradación de los ambientes agrícolas.

El otro trabajo [Exploring or avoiding novel food resources? The novelty conflict in an invasive bird]  incide en la relación entre ciudades y especies invasoras, aquellas aves exóticas escapadas de cautividad y que han logrado hacerse tan habituales como nuestros gorriones. Según este estudio, la falta de depredadores favorece las aptitudes innovadoras de las aves de ciudad y, por consiguiente, su tendencia a comportarse de manera más inteligente que las de otros ambientes al ser menos prudentes. Ello explica que los pájaros urbanitas sean más avispados que los salvajes, y que esa peculiaridad les vaya muy bien. Porque en la naturaleza, o te adaptas o mueres.

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Las medidas compensatorias se olvidan de Las Meninas

26 julio 2011

Definición de la Wikipedia:

La Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) es un procedimiento técnico-administrativo que sirve para identificar, prevenir e interpretar los impactos ambientales que producirá un proyecto en su entorno en caso de ser ejecutado, todo ello con el fin de que la administración competente pueda aceptarlo, rechazarlo o modificarlo.

Lo que no dice la Wikipedia es si estos informes sirven en realidad para algo. En la mayoría de los casos para muy poco. Como mucho, para proponer medidas correctoras y compensatorias que traten de mitigar el impacto previsto. Algunas de ellas tan disparatadas como reintroducir águilas pescadoras en un embalse después de destruir un bosque único metiendo por medio una autovía.

O lo que es peor, se aceptan supuestas restauraciones de los hábitats destruidos, que también supuestamente quedan en su mismo buen estado anterior. Y es aquí donde aparecen Las Meninas. Como señala Juan Carlos Atienza, de SEO BirdLife, en su nuevo blog, jueces y políticos siguen sin asumir el carácter único de los hábitats. De acuerdo con el acertado comentario de un profesor de investigación de la Estación Biológica de Doñana (CSIC),

Es como si alguien solicitase una autorización para destruir el cuadro de Las Meninas y la administración se lo autorizase al considerar que en porcentaje no representa mucho sobre el total de los depósitos del Museo del Prado, eso sí, imponiendo como medida correctora que solo pueda recortar la cara de una de las meninas, y que como medida compensatoria, el solicitante deba pintar otro cuadro y colgarlo en el museo.

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Acabemos con las papeleras, llévate la basura a casa

22 julio 2011

Odio las papeleras. Me parecen la peor solución para lograr ciudades limpias y la peor herramienta educativa para conseguir una sociedad más cuidadosa con el entorno.

Ya pasó la época del “niño, no tires el papel al suelo, llévalo a una papelera”. En pleno siglo XXI, en un país desarrollado y con graves problemas ambientales relacionados con la gestión de los residuos, lo lógico es decir al niño (y al adulto): “Lleva el papel al contenedor azul, el envoltorio al contenedor amarillo y los restos del bocata al de los orgánicos”.

Pero no. Lo que funciona para casa no sirve en la calle. Y en lugar de educar al personal para que recicle la basura hemos llenado ciudades y pueblos de papeleras, incluso en lugares tan frágiles como nuestra red de espacios naturales protegidos, el colmo del absurdo.

¿Os habéis parado a pensar en el desmedido sobrecoste de salarios y combustible que supone el mantenimiento de esos receptáculos de basura no clasificada? Que muchas veces no se gestionan bien, acaban desparramando su contenido y favoreciendo la proliferación de ratas y otras plagas.

Hace muchos años, en una reserva natural en Inglaterra, me sorprendió la total ausencia de papeleras incluso en el área de pic-nic. Todos guardaban los restos del almuerzo en sus mochilas. A fin de cuentas, de ellas habían salido y el residuo siempre pesa menos. Por el contrario, en el Parque Nacional de Garajonay (La Gomera) los caminos que atraviesan la mágica laurisilva están sembrados de clínex usados como papel higiénico alternativo, además de colillas y alguna que otra lata de refresco. En otros espacios hay papeleras a lo largo de senderos de varios kilómetros de longitud. Y en mi ciudad, el alcalde ha puesto una cada 10 metros en las calles principales y ninguna en el resto, por eso de dar imagen de capital limpia.

Pero así no se educa. Así se maleduca. Para que sigamos tirando basura al suelo “porque no hay cerca una papelera”.

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Hasta 1.500 euros de multa por subirse a un árbol

15 julio 2011

El ayuntamiento de Vilamarxant (Valencia) prevé sancionar con multas de hasta 1.500 euros a quien zarandee, golpee, encienda petardos o se suba a los árboles de la localidad, de acuerdo con una moderna ordenanza de protección del arbolado aprobada la pasada primavera y que ha divulgado la Agencia EFE. La reincidencia en la comisión de dos faltas graves llevará aparejada sanciones de hasta 3.000 euros.

¿Normativa exagera? Para muchos lo es, pero para mí es todo un valiente ejemplo que ya quisiéramos ver generalizado en el resto de nuestras ciudades y pueblos.

Ante la habitual falta de unas mínimas normas de urbanidad, la sanción parece ser el único lenguaje que algunos entienden; la única manera de que muchos de nuestros conciudadanos aprendan a respetar un patrimonio natural que es de todos, y abandonen definitivamente ese incivismo de poner corazones a punta de navaja en sus cortezas o arrancar ramas como gorilas en celo. Aunque esta normativa también debería de incluir fuertes multas para la propia administración municipal, pues los Ayuntamientos son los mayores maltratadores y destructores de árboles, amigos de las podas salvajes no justificadas, los arranques y las aperturas de zanjas que les dejan sin raíces. Pero ya se sabe, nadie se multa a sí mismo.

Lo mejor de esta avanzada ordenanza, inusual en un municipio de apenas 9.000 habitantes, es que el Ayuntamiento se obliga a inventariar los ejemplares monumentales del municipio y a protegerlos gracias a la creación de un Catálogo de Árboles de Interés Local. Una normativa promovida por la Diputación de Valencia y que lleva mucho tiempo solicitando la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente.

Seres especiales, muchas veces centenarios, y que sólo cuando los perdemos descubrimos lo mucho que los amábamos. Aquellos árboles íntimos cercanos a la inmortalidad en que quisiéramos convertirnos como los soñó Federico García Lorca, para dejar así paso a “un torrente de luceros sobre el cielo sin mancha”.

La noticia sorprende pero como amante de los árboles personalmente me agrada ¿Y a ti? ¿Te parece una medida exagerada o un ejemplo para otros ayuntamientos españoles?

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Las ratas abandonan la isla de los dragones

11 julio 2011

Muchos me escribís criticando que en La Crónica Verde demos demasiadas malas noticias. La culpa no es mía sino de la realidad, tozuda frente a nuestros abundantes y comunes despropósitos ambientales. Pero al menos hoy tenemos una buena noticia para alegrarnos el día. Marinera y mediterránea.

La pardela balear (Puffinus mauretanicus) ha logrado volver a sacar pollos en la paradisíaca isla de Sa Dragonera, en Baleares, gracias a una exitosa campaña de desratización que parece haber logrado eliminar a los voraces roedores de todo el islote. Es la primera vez en más de 10 años que las crías y adultos de virot petit (qué nombre local tan bonito) no mueren depredadas. Todo gracias al plan de bioseguridad aprobado por la autoridad de gestión del Parque Natural, que trata de evitar por todos los medios la llegada al islote de polizones no queridos como son las ratas y los gatos.

Tengo una especial debilidad por Sa Dragonera. Amenazada hacia 1980 por un estrambótico proyecto urbanístico que pretendía convertirla en una isla de Capri más, con casino y villas de lujo incluidas, logró despertar mi conciencia ecologista y la de muchos de mi generación. Dragonera pels dragons! Dragonera para los dragones, para sus lagartijas endémicas. Ese fue el grito unánime de la sociedad balear, capaz de lograr no sólo el abandono del faraónico proyecto, sino de que en 1987 el Consejo Insular de Mallorca comprara todo el islote y que en 1995 fuera declarado espacio protegido.

Ahora eran las ratas las que amenazaban el parque natural, poniendo en peligro a una de las escasas colonias de una de las pardelas más amenazadas de extinción del mundo. ¿No os parece una excelente noticia?

En este vídeo se puede ver el terrible efecto de las ratas en las colonias baleares de ésta y otras aves marinas a pesar de los arriesgados enfrentamientos de algunos adultos.

Los aviones ya vuelan con aceite de cocina usado

08 julio 2011

La aerolínea holandesa KLM empezará en septiembre un programa de más de 200 vuelos entre París y Amsterdam usando aceite de cocina reciclado como original biocombustible. Según la información publicada por Associated Press, la compañía no deberá hacer ningún cambio en los motores para usar este nuevo combustible procedente de las fritangas de pescadito y churros.

En la actualidad, y en contra de lo que muchos piensan, el transporte aéreo mundial es poco contaminante, responsable de tan sólo un 3% de los gases de efecto invernadero. Pero al ser un medio cada vez más usado, su proporción de emisiones está aumentando tan rápidamente como las compañías tratan de reducirlo.

Los vuelos con este tipo de biocombustibles procedente del reciclaje reducen la emisión de los gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global. Paralelamente, y no menos importante, al reutilizar aceites no es necesario sustituir plantaciones dedicadas a la alimentación por otras dedicadas a los combustibles, ejerciendo así un mínimo impacto negativo sobre la biodiversidad y el suministro alimenticio mundial.

Junto con el uso de estos combustibles más limpios, las compañías aéreas están mejorando su eficiencia ambiental incorporando motores menos contaminantes, modelos de aviones más ligeros e incluso asumiendo pautas de ahorro de combustible en vuelo como los “aterrizajes verdes“.

En los hogares españoles se utilizan al año 97 millones de litros de aceite de cocina sólo en frituras. Si todos esos que tanto critican el actual sistema de reciclaje se incorporaran a él, y en lugar de arrojar el aceite usado al fregadero lo llevaran a los puntos de recogida como ya hacemos muchos  ¿os imagináis las cantidades ingentes de combustible sostenible y barato que podríamos utilizar, no sólo en los aviones, sino también en nuestros coches?


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Primer túnel solar para un tren de alta velocidad

04 julio 2011


Hay noticias que me provocan una terrible envidia. Por ejemplo, el avance de la energía solar en lugares donde el sol es un recurso escaso, como Bélgica u Holanda, mientras aquí en España esta energía la utilizamos, mayormente, para calentar la sangre de nuestras lagartijas.

El último ejemplo lo tenemos en la línea del tren de alta velocidad París–Amsterdam. Esta infraestructura debía atravesar un espacio natural protegido entre las localidades de Schoten y Brasschaat. Para minimizar el impacto en la flora y la fauna del bosque afectado se ha decidido construir un falso túnel de 3,2 kilómetros de longitud que evitará la contaminación sonora, los atropellos y la tala de árboles. Algo parecido a los famosos y polémicos túneles de El Pardo de la madrileña M-40.

No contentos con el túnel, le han colocado por encina 16.000 paneles solares de fabricación belga capaces de dar toda la energía necesaria para mover todos los trenes de Bélgica un día al año, suficiente para abastecer el consumo anual de cerca de un millar de familias de la cercana ciudad de Amberes.

Con la potencia de nuestro sol este tipo de instalaciones serían mucho más eficientes, evitarían la emisión de  cientos de miles de toneladas de dióxido  de carbono y permitirían la creación de miles de puestos de trabajo, así que no sé a qué estamos esperando para hacerlo aquí. Está bien eso de “que inventen ellos”, pero no seamos tontos, al menos podemos copiarlos.

Os dejo a continuación un vídeo sobre la impresionante estructura solar belga.

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