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Lo que no nos cuentan Lo que no nos cuentan

"Cerré mi boca y te hablé de mil maneras silenciosas". Rumi

Entradas etiquetadas como ‘expresión facial’

Las insólitas emociones de Susana Díaz en su discurso tras la derrota

La candidata socialista, Susana Díaz, no convenció. En los debates Pedro Sánchez se crecía, y tras las tablas adquiridas en las elecciones generales, su comunicación no verbal fue mucho más natural, coherente, preparada sin artificio, conectando con el público a través de su mirada y expresiones faciales. Esto (supongo) no ha sido una variable determinante pero ya sabemos, todo cuenta.

Han sido muy elocuentes las reacciones de Susana Díaz durante la primera aparición pública tras conocerse los resultados de las Primarias del PSOE. En primer lugar, llama la atención que no nombre en ningún momento a Pedro Sánchez, evita referirse a él, eludiendo así, por tanto, cualquier vinculación o deferencia hacia su persona, se distancia totalmente del ganador, lo cuál sugiere un gran impacto emocional, para bien o para mal (por el resto de canales expresivos, debemos entender que para mal), pero desde luego no le resulta indiferente.

Su gestualidad, intensidad en su discurso y movimientos descienden notablemente en referencia a su línea base de comportamiento. Está totalmente abatida, bloqueada, lo que infiere que realmente sí ha sido una sorpresa para ella, y no esperaba un resultado tan desfavorable para ella.

Mi colega de profesión y amigo, Francisco Campos Maya, ha captado dos microexpresiones genuinas de Susana Díaz en esta comparecencia. Esta primera de intensa y profunda TRISTEZA, ejecutada en el momento en el que agradece la participación de los afiliados en estas Primarias. Como bien apunta el experto, “Es interesante fijarse en la elevación de barbilla, acción que corresponde con el “puchero“, que podemos observar en las niñas y en los niños más pequeños cuando están tristes.”

Esta segunda imagen correspondería con una expresión mixta entre la emoción de ASCO e IRA, justo cuando habla de la enhorabuena que ha trasladado a su principal rival, Pedro Sánchez (aunque no le nombra).

La ciencia revela qué emoción hay tras la misteriosa sonrisa de la Mona Lisa

La neurociencia ha zanjado la polémica que, durante siglos, ha acompañado a la enigmática expresión facial de La Gioconda, también conocida como La Mona Lisa. Retratada por el afamado pintor Leonardo Da Vinci, buscó el efecto de que la sonrisa desapareciera al mirarla directamente y reapareciera sólo cuando la vista se fija en otras partes del cuadro.

El juego de sombras (que se ven mejor con la visión periférica) refuerza la sensación de desconcierto que produce la sonrisa, hasta el momento, se desconocía si en realidad sonreía o si, por el contrario, mostraba un gesto lleno de amargura.

Hace pocos días, el neurocientífico Juergen Kornmeier, de la Universidad de Freiburg en Alemania, y coautor del estudio, afirmó: “Estamos realmente asombrados”. En un ensayo inusual, cerca del cien por cien de la gente describieron a esta insólita expresión facial como: “inequívocamente feliz”.

Para el estudio, el equipo utilizó una copia en blanco y negro del cuadro del siglo XVI, que alteró para generar ocho versiones que iban desde un mayor grado de “felicidad” a un tono más “triste”. Las nueve imágenes fueron mostradas a los participantes en 30 ocasiones, en las que debían catalogarlas.

“Debido a las descripciones del arte y de los historiadores del arte, pensamos que el original iba a ser el más ambiguo”, explicó Kornmeier. En cambio, “para nuestro asombro, descubrimos que el original de Da Vinci era percibido como ‘feliz’ en un 97% de los casos.

Estos descubrimientos pueden ser relevantes para estudiar varios desórdenes psiquiátricos, dijo Kornmeier y en una segunda etapa se medirán los resultados en pacientes que sufren enfermedades mentales.

Otro descubrimiento interesante es que las personas se identifican más rápidamente con La Mona Lisa contenta que con las versiones tristes. Este hecho sugiere que “puede haber una leve preferencia en los seres humanos por la felicidad“, dijo el experto.

Al ser preguntado sobre la pieza de arte, el equipo contestó que su trabajo da una respuesta a una pregunta que lleva siglos sin resolverse. “Puede que haya cierta ambigüedad en otros aspectos”, dijo Kornmeier, “pero no hay ambigüedad en el sentido de si es feliz o triste.”

 

 

*Referencia: Emanuela Liaci et al, Mona Lisa is always happy – and only sometimes sad, Scientific Reports (2017).

¿Te imaginas vivir sin miedo? La rara enfermedad de Urbach-Wiethe

Detrás del cuento: ‘Juan sin miedo’, de los hermanos Grimm, se esconde una realidad nada idílica. El miedo es una de las emociones primarias o básicas (viene cargada en nuestro código genético) más intensas y desagradables, genera aprensión, desasosiego y malestar, preocupación, recelo por la propia seguridad o por la salud y sensación de pérdida de control.

Sin embargo, el miedo cumple una función fundamental: la supervivencia. No sentir miedo no es ninguna broma; diez personas en el mundo tienen un daño cerebral irreversible que les impide tener miedo a nada y les convierte en temerarios poniendo gravemente en riesgo sus vidas.

Concretamente, la lesión se encuentra en la amígdala. Hace tiempo que los expertos saben lo importante que es esta zona del cerebro en el procesamiento de las emociones, aunque aún no tienen demasiados datos sobre cómo funciona. De hecho, en este caso, el único sentimiento que se ve interrumpido es el miedo.

El resto de la paleta emocional de estas personas se mantiene intacta. Sin embargo, sí se han detectado comportamientos inusuales en otros temas regulados por la amígdala. Por ejemplo, cualquiera de nosotros reacciona cuando otra persona invade los límites de nuestro espacio personal.

En pruebas realizadas a pacientes con la enfermedad de Urbach-Wiethe, este límite se reduce a más de la mitad. Por último, los afectados también tiene problemas para leer señales, precisamente de miedo, en las expresiones faciales de los demás.

Chuleta de lenguaje corporal para escritores

Si bien es cierto que todos apreciamos la información que se transmite a través de los gestos o el tono de voz, también lo es que no somos del todo conscientes de lo mucho que comunica el lenguaje corporal cuando expresamos una interacción de forma escrita o la representamos a través de una interpretación ficticia. Guionistas y escritores diseñan cuidadosamente la escena, la trama y el perfil de los personajes, pero introducir pequeños matices sobre la conducta no verbal marcará la diferencia y potenciará la credibilidad inconsciente del relato.

La tarea por tanto será la de imaginar que pasa una tarde con su personaje principal, su objetivo es darse cuenta de todo lo posible: todos los detalles que pudo no haber pensado a priori y considerar cómo se reflejan, no sólo de cómo el personaje se ve a sí mismo, sino también de cómo quiere ser visto, de lo que proyecta, y preguntarse, ¿está enviando el mensaje que se propone?

Para no alargar demasiado el post, dejaré al final unos links interesantes para tener en cuenta a la hora de describir las interacciones de los personajes. Lo importante es que todos los canales sean coherentes y vayan en el mismo sentido, o no, si lo que queremos provocar en el lector es que hay algo que no encaja en él para evocar misterio o sospecha. La apariencia, el tono de voz y las expresiones faciales serán fundamentales (sobre todo las emociones básicas), una constante a lo largo de la historia para transmitir las emociones; al igual que los gestos.

Una mayor participación del cuerpo en el relato genera en el receptor una experiencia afectiva más fuerte, facilitando la sensación de presencia en el entorno de la trama. Permite aspectos afectivos propios de las relaciones humanas y desencadena el afecto positivo propio de la emoción. La expresión corporal no solo será un elemento que nos ofrezca señales sobre la emoción de la persona que la realiza, sino también sobre determinados rasgos de su personalidad. Algunos ítems de interés:

  • Hombres y mujeres con un alto nivel de poder miran a su interlocutor a los ojos mientras hablan, pero no lo hacen mientras escuchan, e invaden el espacio personal de los demás.
  • En cuanto a la postura corporal, se percibe como personas con un alto nivel de poder a aquellas con una postura erguida del cuerpo y ligeramente inclinada hacia adelante; también interrumpen más las conversaciones.
  • Con carácter general, respecto de la expresión corporal, gestual o postural, parece quedar demostrado que la percepción de estímulos aversivos se asocia con la extensión muscular, mientras que los estímulos apetitivos con la flexión.
  • En la persona que genera la expresión, por tanto, los gestos relativos a la emoción de ira serán extensivos, de apertura del cuerpo, dada la naturaleza aversiva de dicha emoción y en el caso de la expresión de miedo, se generarán movimientos musculares de flexión produciéndose un encogimiento del cuerpo dado el carácter afiliativo que se pretende a través de la expresión corporal de miedo.
  • Importantes también los gestos reguladores, me acerco a lo que me interesa, me alejo de lo que me causa rechazo. Os dejo aquí un ejemplo de análisis de una escena de la serie Homeland, (el artículo no me gustó porque contiene datos erróneos, pero sí el ejemplo analizado).
  • Indispensable, tener en cuenta las peculiaridades de comunicación de cada cultura, etnia o región.

Espero que esta información os resulte útil y tengáis en cuenta ciertos patrones fiables sobre la comunicación no verbal que potencien el diseño de vuestros personajes y el desarrollo de la narración:

El simbolismo en el mensaje de Navidad del Rey Felipe VI

Definitivamente este año la Casa Real se decanta por una comunicación cargada de simbolismo, ya vimos lo que querían decir sin decir a través de la felicitación navideña protocolaria, pero tampoco han desaprovechado esta ocasión para lanzar mensajes encubiertos a la ciudadanía.

Hay que decir que el tradicional discurso del Rey la noche del 24 de diciembre evoluciona constantemente y este año han mejorado bastantes errores (no verbales) cometidos en años anteriores. En el vídeo podemos observar cómo los planos son mucho más cortos, el ambiente elegido es más cálido y familiar, y se muestra con una postura más cómoda y relajada.

En este discurso, el Rey ha logrado conectar con el público a través de tres elementos fundamentales:

  • El contacto visual. La dirección de su mirada era constante a cámara, no perdía el contacto visual, había profundidad y honestidad en ella, daba la sensación real de que te hablaba a ti.
  • La expresión facial. La línea base de expresión en Felipe VI es bastante neutral, no suele ser una persona muy emocional, sin embargo podemos comprobar cómo su expresión era congruente con los sentimientos que pronunciaba, por ejemplo, se dibujaba en su rostro una tristeza verdadera cuando hablaba de situaciones difíciles, una leve sonrisa cuando pronunciaba elementos positivos, ira para manifestar energía o cuando quería enfatizar una idea importante para él.
  • Los gestos ilustradores. Al igual que en el canal de expresión anterior, no suele ser tener un registro amplio de gestos y movimientos, esto le da una imagen antinatural, robotizada y falta de espontaneidad en sus mensajes. En esta ocasión, constantemente encontramos movilidad en sus manos, realizando gestos que acompañen e ilustren el contenido de su discurso. Aunque la mayoría de estos gestos son algo forzados, al menos dota de mayor dinamismo y frescura a su declaración.

El ambiente elegido contiene detalles preparados que indirectamente también comunican. Aparece en su despacho, para que se relacione con el trabajo, con las banderas de España y Europa; las estanterías de fondo están repletas de libros para asociar su imagen a la sabiduría, la educación y la cultura, pero todo ello, acompañado con fotografías familiares para completar esa imagen con la unión, el hogar y la vida personal, fotos actuales con su mujer y descendencia y fotos antiguas en blanco y negro de sus padres para no olvidar su procedencia.

Melania Trump plagia el discurso de Michelle Obama pero con diferencias no verbales

michelle_melaniaLa flamante esposa de Donald Trump, Melania Trump, copió, en la convención republicana, parte del discurso pronunciado en la convención demócrata de 2008 por la actual primera dama de EE UU, Michelle Obama (pincha aquí para ver esta noticia). Sin embargo, hay una parte del mitin que no puede plagiarse. El lenguaje corporal es una conducta que expresa nuestro sello personal, puede imitarse, pero esta réplica no se percibirá como genuina y finalmente se filtrarán pequeños detalles que harán posible detectar la naturalidad o no de nuestros gestos.

Viendo el vídeo cualquiera puede apreciar que efectivamente las palabras pronunciadas por ambas mujeres son idénticas pero también podremos advertir que no transmiten lo mismo. ¿Cuáles son las claves para argumentar esta sensación que todos percibimos?

En primer lugar, los gestos ilustradores: estos movimientos de la parte superior del cuerpo (sobre todo de brazos, manos y cabeza) acompañan, y aportan información de refuerzo, al mensaje pronunciado; indican sinceridad, convicción en lo que uno dice, se ejecutan en perfecta sintonía y concordancia con la idea que se expone. Estos movimientos los podemos registrar significativamente en la conferencia de Michelle, por contra, vemos como Melania habla con su cuerpo totalmente inmovilizado.

Esto último suele relacionarse con la falta de honestidad, parece que no se siente cómoda al reforzar con gestos sus argumentos, de este modo transmite artificialidad o incongruencia, puesto que no existe apoyo no verbal para el contenido de su discurso, en este caso además, de un índole elevado de emocionalidad. La falta de ademanes o pocos gestos demostrativos evocan nerviosismo, inseguridad, duda, preocupación, o angustia.

Así mismo, podemos encontrar en Trump otros elementos que dan más peso a la premisa anteriormente planteada, por ejemplo en su prosodia emocional: en este caso, se detecta un uso de la comunicación no verbal forzada, cautelosa y lenta. El ritmo de la exposición resulta demasiado teatral, la alternación de la velocidad y las pausas no entran dentro de los límites de lo cotidiano. Pareciera que lee un telepronter, dicha conducta no apunta a una interiorización real del mensaje ni de las emociones que conlleva.

Por último, un elemento diferencial clave nos lo ofrece la expresión facial: Podemos contemplar cómo Michelle Obama afronta sus declaraciones con una sonrisa que podemos apreciar ligeramente en sus labios con cada pausa y en sus ojos continuamente, arqueando también sus cejas en algunas ocasiones para enfatizar su mensaje, esforzándose así por transmitir y darle fuerza a sus ideas. Aunque Melania Trump quiera divulgar el mismo discurso con idénticas palabras, lo que nos comunica con su gesto facial es miedo.

Expresión facial de miedo de Melania Trump

Expresión facial de miedo de Melania Trump

Tiene un rostro de auténtico terror, hay tensión muscular y los ojos salen de sus órbitas, la ansiedad del momento es notable, está obnubilada, siente una amenaza subjetiva (en este caso podría ser el hecho de hablar en público, anticipar posibles críticas o repercusiones…) y lo más importante, no se ve provista de las estrategias de afrontamiento adecuadas, por ello, se paraliza y se reduce la eficacia de los procesos cognitivos (pensamiento), de ahí también la ralentización del ritmo en sus palabras y movimiento corporal.

Con este ejemplo, se pone de manifiesto de nuevo que a veces no es tan importante qué decimos sino cómo lo expresamos para poder comunicar una idea u otra totalmente opuesta a nuestra intención original, aun pronunciando exactamente las mismas palabras.

 

 

Análisis de las fotografías de Obama en su reunión con Sánchez, Rivera e Iglesias

En su reciente visita a España, el encuentro del presidente Barack Obama con los tres líderes de la oposición fue breve, muy breve, apenas tres minutos compartiendo conversación con cada uno de ellos; y además no disponemos de la secuencia en vídeo del evento. La Casa Blanca es la que publica estas tres fotografías ilustrativas del momento.

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Y es curioso precisamente ese dato, teniendo en cuenta que la política estadounidense es extremadamente controladora en la imagen que se exhibe de su presidente, estos fotogramas no han sido elegidos al azar. Como se aprecia, es bastante singular la diferencia gestual que adopta Obama en las tres capturas, y la foto junto a Pablo Iglesias es, sin duda, la que proyecta una apariencia más favorable, es la única en la que vemos al presidente de los Estados Unidos más relajado, con una inclinación significativa hacia su interlocutor, expresión facial afable y gestos con las manos de apertura e ilustrativos. Si analizamos las tres imágenes da la sensación de que con Iglesias es con el único que está cómodo e interesado y que con Sánchez y Rivera está aburrido, incómodo, cerrado a la conversación. Como sabemos, no podemos extraer conclusiones determinantes de una sola fotografía, si bien es cierto (no podemos saber por qué) que es lo que han querido transmitir desde Casa Blanca.

Por otro lado está el análisis de la corporalidad de los tres representantes españoles. El líder socialista ejecuta un gesto automanipulador, se sujeta las manos, está tenso, su rostro denota cierto nerviosismo, los músculos están agarrotados, la expresión facial no es natural. Algo muy similar podemos percibir en Albert Rivera, vuelve su tic más característico, agarrarse los dedos para descargar su ansiedad, la expresión facial en ese momento es aun más tensa que la de Sánchez, podría relacionarse con miedo, parece que ambos se ven superados por la mera presencia de Obama.

Pablo Iglesias se desmarca de lo anterior adoptando una posición algo soberbia, mano a la cadera, indicativa de poder, de dominancia, marcando territorio, no se deja achantar por la planta de Obama. Todo indica relajación salvo una parte de su cuerpo: sus pies le delatan, fijaos como en su postura no hay una dirección directa hacia su interlocutor, su cuerpo y, sobre todo, sus pies apuntan fuera de la línea de conversación, parece que está deseando finalizar el encuentro.

¿Qué no pudo controlar Mariano Rajoy en su entrevista con Jordi Évole?

Mariano Rajoy y Jordi Évole durante el programa Salvados. La Sexta.

Mariano Rajoy y Jordi Évole durante el programa Salvados. La Sexta.

La entrevista a Mariano Rajoy en el programa ‘Salvados‘, emitido anoche, comenzó fuerte. Situación ideal para poder recrear un inesperado impacto emocional y que diferentes expresiones y gestos salieran a la luz ineludiblemente, pero parece que nada cogía ayer por sorpresa a un preparadísimo presidente del gobierno. Así lo corroboró la carpeta que se encontró Jordi Évole con su apellido escrito en una esquina sobre la mesa del despacho de Rajoy, que no le quedó otra que admitir que, efectivamente, aquella conversación se la tomaba con responsabilidad y respeto y que por ello se había preparado ciertas cosas para el momento. Y así era, porque repetía invariablemente las mismas frases textuales en diferentes ocasiones. En estos aspectos se transmiten la falta de naturalidad y espontaneidad protagonistas en el lenguaje corporal del líder del Partido Popular.

rajoy-tristezMuchos creen que Rajoy tiene una alta expresividad facial, y no es así, su línea base en filtración emocional del rostro es prácticamente nula o muy escasa, cuestión que se confunde con los numerosos y constantes tics que encontramos en su cara, sobre todo cuando está en tensión, estos tics se incrementan cuantitativamente en temas que le incomodan y disminuyen cuando habla relajadamente. Este hecho hace especialmente confusa la tarea de identificar estados emocionales en él, por ejemplo, hay un tic repetido que pareciera tristeza, eleva la zona interna de las cejas de una forma muy fugaz, casi cada vez que termina de pronunciar una frase. En este sentido parece que esta tristeza se produce realmente cuando habla de corrupción, ya que la expresión es más prologada y la ejecuta mientras habla, este momento coincide con el análisis que hice hace unos meses en otra entrevista, en la que ocurría igual.

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Un insólito gesto de Obama se hace viral, analizamos su comunicación no verbal

PRI Créditos: Shutterstock/Mirror

PRI Créditos: Shutterstock/Mirror

Realmente cada movimiento de Barack Obama adquiere un protagonismo mundial insospechado. En este caso no es para menos, y la verdad, profesionalmente me alegra, ya que confirma lo que digo siempre, un simple gesto puede desatar la mayor de las polémicas sin necesidad de que uno abra la boca. El las imágenes se observa cómo el presidente de Estados Unidos se quita el anillo de casado al saludar a unos jóvenes estudiantes argentinos en la Usina del Arte. Muchos le han criticado aludiendo a que este acto es provocado por el temor a que se lo robaran, otros le han defendido justificando la acción ante su preocupación por perderlo.

Yo me inclino más bien por la segunda opción, por un motivo bien sencillo, si su temor hubiera sido el robo, lo hubiera anticipado y se hubiera quitado la alianza antes de comenzar a saludar y no durante el acercamiento al gentío. Pareciera más bien como si al iniciar esta acción notara que se le cayera, o no lo sintiera sujeto al agarrarle tantas manos, y prefirió guardarlo. A mí lo que me sugiere este gesto es simplemente que aprecia su anillo de casado y lo asegura para no perderlo. Creo que en esa situación es algo que haría cualquier persona por miedo a extraviar algo valioso.


Dejando a un lado el gesto anecdótico ¿cómo suele ser el lenguaje corporal de Obama? Ya comentamos anteriormente, en el análisis del encuentro de Obama con Castro en Cuba, que es difícil pillar en un renuncio al presidente de los Estados Unidos. Y es que Barack Obama es espontáneo pero a la misma vez es muy consciente de que sus palabras son solo una parte del mensaje y, por supuesto, sabe cómo influir en sus votantes. Todo en él parece muy natural pero no nos engañemos, hay un gran trabajo de gestión emocional y corporal detrás. Para comprobarlo solo tenemos que observar el gif, no está trucado, es un montaje real, un tal Eric Spiegelman se dio cuenta de que la sonrisa de Obama no variaba nunca en las 130 fotos que se le tomaron en el año 2009, en el Metropolitan Museum of Art in New York donde el presidente recibía a los líderes mundiales para la convención de la ONU.

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Pedagogía silenciosa: cómo gestionar la comunicación no verbal en el aula

8371552760_eb8dbcff6f_bLa expresión corporal, el gesto, crea las pausas cuando hablamos y transmite intenciones. Hablar, y por tanto enseñar, es una acción de todo el cuerpo. A veces, incluso, dice más el cuerpo que las propias palabras. Los gestos mínimos, especialmente la cara y los ojos, son lo que más van a impactar en el que tenemos enfrente. “Conocer el lenguaje corporal te permite expresar con mayor profundidad y seguridad” (Del Barrio y Borragán, 2011). La comunicación no verbal del maestro influye sobre la percepción que el alumno tiene de él, del contenido de la comunicación y de su grado de satisfacción. De ahí la importancia de saber transmitir actitudes como: interés, preocupación por las necesidades de los alumnos, respeto, afecto y comprensión.

La primera imagen es determinante, por eso “hay que prestar mucha atención en la primera sesión de un curso y a los primeros minutos de esa primera jornada” (Sanz, 2005). Las Funciones que el formador desarrolla en el aula son muy variadas. Cuadrado (1992) descubrió que las más habituales con los alumnos eran las que tenían que ver con centrar la atención y cooperación del alumno:

  • Elogiar su comportamiento –> Sonreír e inclinar la cabeza positivamente.
  • Mostrar interés –> Mantener la mirada.
  • Dar una orden –> Ilustrar con nuestros gestos lo que tienen que hacer.
  • Mostrar autoridad –> Mirar fijamente y fruncir el ceño.
  • Centrar la atención –> Quedarse en silencio, golpear la mesa, dar un ligero toque en el brazo a la persona despistada.

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