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¿Mentiras en una entrevista de trabajo?

Una empresa de consultoría, Grupo Gerson Lehrman, ha publicado recientemente un artículo sobre el engaño durante las entrevistas de trabajo. Según el artículo, los estudios han demostrado que alrededor del 49% de los solicitantes de empleo mienten en el proceso de la entrevista, y alrededor del 40% de los empleados robarán posteriormente a sus jefes.

Jim McGuffey, autor de esta publicación con casi 40 años de experiencia en este tipo de entrevistas, afirma que la verificación de antecedentes y pruebas de drogas, que se utilizan en multitud de países (también en algunas empresas españolas, aunque nos sorprenda), son las principales pruebas de fuego que los empleadores han estado utilizando para valorar a sus candidatos, y éstas no siempre son 100% exactas.

McGuffey admite que la observación del lenguaje corporal y expresiones faciales de un candidato durante la entrevista juega un papel importante en la determinación de su comportamiento futuro, y que la tendencia de los empleadores a confiar únicamente en la verificación de referencias (que normalmente suelen ser falsas) antecedentes y pruebas de drogas es una de las razones por las que el robo de los empleados, la violencia y el mal comportamiento son tan comunes.

Si bien, los autores reconocen que evaluar el comportamiento no verbal a tiempo real es difícil. Es indispensable establecer una línea base de comportamiento (tendencia natural de comportamiento en cualquier contexto), para después poder comparar esa línea base con las posibles contradicciones verbales y no verbales en situación de entrevista.

Por ello, para salvar esta necesidad, es obligado que durante, al menos, los 10 primeros minutos de entrevista no se hablen de cuestiones importantes para evaluar al candidato, sino mantener una conversación trivial para registrar cómo se expresa de forma natural, hay que dejar que se relaje, que hable de lo que quiera. Es el único modo de poder comparar este patrón con la actitud que adopte ante preguntas diana. Si no se puede establecer esta línea de base, no habrá nada que comparar entre comportamiento verbal y no verbal del candidato.

Por otra parte, hay que dejar claro que no hay ningún comportamiento en particular que sea absolutamente indicativo de engaño. Además, la mayoría de la gente tiene dificultades para leer el comportamiento no verbal; las Microexpresiones, por ejemplo, van y vienen tan rápidamente que la mayoría de las personas no son conscientes de éstas.

¿Creéis que la mayoría de los entrevistadores serían capaces de juzgar con precisión a un empleado potencial basándose en su comportamiento no verbal?

A pesar de los factores explicados, la observación de la conducta de un entrevistado sigue siendo importante. La mayor parte de las personas puede al menos decir que alguien le transmite “malas vibraciones”, y esa impresión no debe ser ignorada, porque significará posiblemente que nuestro cerebro ha codificado alguna incoherencia casi de forma inconsciente, que hay algo que no cuadra en lo que vemos.

 

*Fuente: Humintell (página web del Dr. David Matsumoto)

 

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El llanto de Esperanza Aguirre ¿real?

En el día de ayer, la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, Esperanza Aguirre, rompió a llorar y se mostró visiblemente afectada ante los medios de comunicación, después de testificar en calidad de testigo por el caso Gürtel y tras producirse la detención del que fuera su mano derecha, Ignacio González.

Durante su declaración no se aprecian signos de nerviosismo evidentes, hablaba muy pausadamente, concentrada y sin una expresividad facial o gestual visibles. Medía cada una de sus palabras al milímetro, se aisló completamente del resto de asistentes en la sala, no mantuvo el contacto visual con nadie, ni siquiera cuando se dirigían a ella o le preguntaban directamente.

A su salida ha ofrecido una breve declaración a los periodistas que le preguntaban por la detención de Ignacio Gómez. Y en un momento de su discurso la voz se le quiebra, y se le ve visiblemente emocionada, ¿es real? sí, pero es interesante analizar el momento en el que se rompe, y es hablando de ella: “Nadie me ha podido acusar de haber hecho alguna cosa incorrecta y por eso, para mí, lo de Ignacio González sería muy lamentable”.

Ha hablado de Ignacio González durante unos minutos, justo antes de este momento, de una forma tranquila, pausada y sin atisbo de tristeza. El estímulo que desencadena esa reacción es hablar de sí misma, por sentirse cuestionada ante los medios, y por las acusaciones que ella considerará injustas. Su ‘llanto’ además es de ansiedad, ahogado, un mecanismo por el que descargar tensión acumulada, no por tristeza.

Paula Echevarría confirma verbal y no verbalmente la crisis con David Bustamante

No soy muy seguidora de la prensa rosa pero he recibido un aluvión de propuestas para analizar el comportamiento no verbal de Paula Echevarría hablando de su situación actual con David Bustamante tras las filtraciones de crisis/ruptura. Lejos de la rumorología  y demás valoraciones, me han parecido ciertamente muy interesantes las imágenes y declaraciones de la actriz en rueda de prensa, ya que son el vivo ejemplo de lo que estudiamos en detección del engaño.

La filtración fisiológica es una de las más visibles que he visto nunca. Sonrisa nerviosa, boca seca (constantemente se moja los labios), sudor, tartamudeo, al inicio se detectan hasta microexpresiones de miedo. Estaba muy, muy, exaltada y aterrada, a lo largo de su aparición también se detectan numerosas expresiones reales de intensa tristeza, sobre todo, al hablar del seguimiento de la prensa y de su hija.

Podemos ver algunos ejemplos de análisis de contenido (aunque daría para cuatro post). Ante la pregunta clave de ¿Qué pasa entre Paula y David? Ella dice que “nada, no pasa nada” para luego añadir “pasan cosas en mi casa“, es decir, admite que hay un acontecimiento novedoso, el caso es que no utiliza nombres calificativos (crisis, separación, etc), evita palabras con impacto emocional, dolorosas para ella en este momento. Continúa con “ese tema”, “si eso es así lo sabréis”, “yo no sé nada”, “cosas que se dicen”, “probablemente sea así”… podría llenar párrafos enteros con frases evasivas, palabras generalizadoras que eluden la verdad.

“Mientras David y yo no hablemos… mmmm… creo que…” (la interrumpen). Rotundamente afirma que, efectivamente, no hay comunicación entre ambos, que no se hablan. A la pregunta ¿Hay separación entre Paula y David? Ella responde: “Yo no he sido la que he sacado esa noticia”. Evidentemente, no está respondiendo a lo que le preguntan y además añade que “hay partes que se han publicado que sí son ciertas”. “David ha ido a su casa…” en ningún momento habla de nuestra casa.

No suelo mentir“… no parece muy creíble entonces el argumento, no suele pero lo hace (?). “El tiempo lo dirá”, se presenta como sujeto pasivo a los acontecimientos, evitando así la responsabilidad e implicación en lo que ocurra. El discurso en general es incoherente, denota falta de credibilidad de principio a fin y es un claro ejemplo de testimonio incongruente.

¿Aun alguien tiene alguna duda? Porque no hay ni un canal de comunicación que transmita unión entre la pareja… Por supuesto está en todo su derecho de no decir lo que no quiera decir, pero lo mejor en estos casos es: o no exponerse o prepararse muy bien un monólogo. La improvisación da lugar a que tu cuerpo y los lapsus respondan por ti…

¿Poner o no poner foto en el curriculum?

Una de las cuestiones que más me preguntan mis queridos lectores es por la relación que existe entre la comunicación no verbal y el trabajo. Cómo hacemos un curriculum para destacar, cómo comportarnos en una entrevista de trabajo, qué pequeños trucos corporales podemos realizar para incrementar nuestra seguridad… y ahora… ¿ponemos foto o no en el curriculum?

Actualmente, trabajo en recursos humanos, en mi rutina habitual me enfrento a la revisión de más de cien currículum diarios para diferentes puestos y diferentes perfiles, y sí, definitivamente agradezco muchísimo poder ver caras en pilas de papeles o en formato digital. Sin embargo, existen países como Gran Bretaña que no aceptan el uso de foto en el CV por su creencia en que el candidato puede ser rechazado por falta de rigurosidad o conocimiento del reclutador.

No estoy de acuerdo con ello por varias razones. Y no solo es mi opinión personal, si nos centramos por un momento en lo que pasa en nuestro país,  según una encuesta realizada por Infojobs, entre las empresas que publican las ofertas en el portal, los currículum con foto son tres veces más vistos por los reclutadores que los currículum que no incluyen foto.

Yo contrato personas no papeles, y es algo innato en el ser humano. Estudios científicos reafirman que la primera impresión es básica. Además, para hacernos esta impresión no podemos hacer otra cosa que fijarnos en un rostro. Esto se produce por la necesidad de comunicarse del ser humano, necesidad de no tener que decidir algo sin conocer físicamente al otro, aunque sea a través de una sola imagen y una pequeña historia de vida profesional a la que acompaña ese rostro. Queremos captar la mayor cantidad de información posible para no equivocarnos en nuestra selección y tener a una persona delante parece que ayuda. Y no es que el cerebro se base en prejuicios, lo que intenta es hacer una predicción.

Pero no solo esto, es que ver tu fotografía en el papel nos ayuda a recordarte. En un proceso de selección hablamos por teléfono con bastantes personas y a continuación, conocemos personalmente en entrevista a otras tantas. Si a esto le añades que estamos gestionando varios procesos a la vez… Al final has ves a mucha gente y, aunque tomes apuntes en todas las tomas de contacto con los candidatos, mirar un cv que tiene foto nos ayuda a recordar a la persona y cómo lo hizo en la entrevista.

De este modo, te diferenciarás del resto de candidaturas. Puede que haya dos cv muy parecidos en cuanto a contenido pero nunca dos caras podrán ser iguales. Es una forma de desmarcarse, de llamar la atención, causando el mismo efecto que si cuidamos el diseño de nuestro CV para hacerlo más atractivo.

Por último, hay que tener en cuenta que con tu imagen tienes una oportunidad más de mostrar tu lado más profesional de forma natural. Para ello la fotografía debe estar cuidada en esta línea, nada de una foto de la graduación, de fiesta, de viaje, o en el coche (sí, suele ser muy común, no sé por qué). Acude a un fotógrafo profesional especificando que usarás la imagen para incluirla en el CV, suele dar muy buen resultado.

Ya que sabemos que va a dar información de nosotros, aprovechemos para dar una buena imagen. Que sea profesional, que transmita energía, dinamismo, cordialidad o aquello que requiera la profesión a la que optamos.

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A día de hoy las entrevistas de trabajo, a través de plataformas como Skype, son cada vez más frecuentes. Gracias a la tecnología es mucho más fácil y funcional para ambas partes (reclutador y candidato) contactar y conocerse en un face to face, sin necesidad de desplazamientos físicos.

Este procedimiento puede tener muchas ventajas, sobre todo para el aspirante al puesto de trabajo, ya que estará cómodo en su casa o en un ambiente conocido, menos nervioso, menos agobiado por circunstancias externas que puedan complicar la puntualidad a una cita, etc. Estos tips pueden parecer muy obvios, pero os aseguro que llevo unos cuantos procesos de selección realizados a través de este medio, y veo errores repetidos que enturbian la imagen que proyecta el candidato.

  • En primer lugar, comprueba que tengas una buena conexión y el correcto funcionamiento de la aplicación que vayas a usar, diseñando también la luz, el enfoque, la distancia, etc. Una hora antes de la entrevista, por ejemplo, puedes contactar con un conocido para corroborar que todo marcha a la perfección.
  • Coloca el pc o la cámara a la altura de tus ojos o nariz. Este es uno de los errores más comunes, normalmente la gente se pone frente al portátil que se encuentra apoyado encima de una mesa, en ese caso se te verá desde abajo, es una perspectiva bastante pésima para tu imagen, ya que tu cara aparecerá distorsionada y hará que tu postura se encorve. Lo ideal es mantener una horizontalidad con la cámara que simule un encuentro real con otra persona.
  • Mantén una postura recta y erguida, pero con los hombros relajados, ayúdate siempre para ello de una silla con respaldo.
  • ¡Cuidado con el fondo que elijas! Sí, ya, parece una tontería, ¿no? Pues he llegado a ver pósters de grupos de música, imágenes de contenido político, fotografías familiares y demás efectos personales que no interesa mostrar. Elige un fondo liso y cuidado para no comprometernos de forma íntima con el entrevistador.
  • Mantén la mirada con la cámara, no mires constantemente tu imagen en el ‘cuadrito’ que sale en la pantalla. Es cierto que es incómodo mirar al objetivo, porque no podemos evitar desviar la mirada a la imagen del reclutador o a la nuestra propia, pero hay que intentarlo, al menos, la mayor parte del tiempo.
  • Vístete como si fueras a una entrevista al uso. No por estar en tu casa debes perder la formalidad y sobriedad del momento; evita también brillos o prendas y complementos que destellen en la pantalla.
  • No hagas movimientos o gestos bruscos. Asiente levemente y utiliza ilustradores pausados, la captura del movimiento no es como en la realidad y la velocidad se transforma en una mancha borrosa de la imagen.
  • Por último, ejecuta un ‘apretón de manos virtual‘. Ya que no hay contacto físico, debes cuidar una amplia y espontánea sonrisa al inicio y al final de la entrevista, acompañada de una leve reverencia con la cabeza, leve, muy leve. De esta forma regulamos el flujo de la conversación sin el contacto físico de por medio.

Y ahora… ¡a ponerlo en práctica!

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Nacho Jacob: “Pablo Iglesias no sería congruente vestido con un traje de Armani”

Nacho Jacob

Nacho es todo un referente en el mundo V.I.P, ya que me consta que ha asesorado a numerosos miembros destacados del panorama social, cultural, deportivo, empresarial y político tanto nacional como internacional; aunque discreto, guarda receloso el ‘secreto de confesión’ a la hora de revelar nombres.

No hay una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión. Ya sabemos que escasos segundos son suficientes para que nos juzguen (y juzgar) en un primer encuentro, y no hay nada perverso en ello porque no es un proceso consciente, ni siquiera notamos que lo hacemos. Se trata de una fase natural de la comunicación que nuestro cerebro ‘necesita’ activar por nuestra herencia primitiva, cuando no podíamos permitirnos tomar malas decisiones o demorar nuestra actuación porque de ello dependía nuestra supervivencia. Así que, aunque puedan interponerse nuestros prejuicios a la hora de hacer un análisis fugaz y automático de los demás, no podemos dejar de hacerlo.

Hoy cuento con la visión al respecto de todo un icono en la asesoría de imagen. Nos colamos en el despacho de Ignacio de Jacob y Gómez, conocido también como Nacho Jacob. Licenciado en ADE y Psicología, posee la mezcla perfecta para saber combinar la proyección de la apariencia, personalidad, actitud y saber estar, con el éxito profesional. En el año 2000 funda la Agencia Jacob Fitzgerald: Eventos & Comunicación, una de las compañías españolas líderes y más influyentes del sector, así como el “Instituto para la Excelencia Profesional”. Además, imparte docencia en diferentes universidades españolas, como la San Pablo CEU, Complutense, o Rey Juan Carlos de Madrid, sobre imagen institucional, imagen personal y liderazgo.

Pocos asesores de imagen pueden presumir de albergar en su curriculum el tener la confianza de personajes tan relevantes como Julio Iglesias, una entrañable amistad con el oscarizado actor Leonardo DiCaprio o haber pasado veranos con el Nobel Gabriel García Márquez.

Pocos asesores de imagen pueden presumir de albergar en su curriculum el tener la confianza de personajes tan relevantes como Julio Iglesias, una entrañable amistad con el oscarizado actor Leonardo DiCaprio o haber pasado veranos con el Nobel Gabriel García Márquez.

¿Cómo se relaciona la imagen con el liderazgo político?

La clave reside en que un líder debe saber evolucionar y adaptarse constantemente a la coyuntura social. Debe adecuar su discurso, su forma de hablar y de vestir, es decir, no puede transmitir nunca incoherencia en las diferentes estructuras que conforman su imagen. Por ejemplo, Pablo Iglesias, como líder de la formación política Podemos, es una persona muy progresista, con ideología de izquierdas, por tanto, no sería congruente que emitiera un mensaje envuelto en un traje de Armani, la audiencia no lo entendería, sería contradictorio. Su imagen se comprende de una forma más adecuada con las prendas que suele llevar, camisas, jeans y deportivas. Algo que no admitiría un electorado de índole más conservador, que presupone que un representante político debe llevar corbata y traje, detalles que les inspiren confianza y seguridad.

Entonces, ¿no cambiarías nada de la imagen de Pablo Iglesias?

Todos podemos mejorar. Con él haría algo transgresor. Demostrar que se puede ser fiel a un estilo pero con algunos matices importantes. No dignifica su imagen, por ejemplo, el hecho de llevar las corbatas tan desajustadas, sin embargo, se puede seguir siendo progresista enfundado en un traje para ciertas ocasiones. Habría que elegir uno con el que él se sintiera atractivo, cómodo y seguro. Todo un reto. Pero recordemos que hay precedentes de ello, Zapatero, Felipe González, o Pedro Sánchez, son personas de ideología progresista y presentan una imagen más adecuada para inspirar el gusto de una parte más amplia de los votantes.

¿Quién sería tu candidato favorito (en este sentido)?

Un caso con mucha lógica es el de Albert Rivera, es una persona que se viste muy adecuadamente para su edad, que puede ir sin americana o no ponerse traje e ir más informal pero siempre guardando un estilo neoconservador. Así, tanto sus electores, como no electores, se pueden sentir identificados. Cuando decide utilizar traje, elige un traje con la solapa reducida, low cost, que se vende en grandes almacenes al alcance de todos y no son de precio elevado, el nudo de la corbata es de una sola vuelta, etc. Es decir, se viste como cualquier persona de esa edad para un acto formal, así, muchos jóvenes sienten inclinación para votarle por su discurso pero también porque es adecuada esa imagen al mensaje pronunciado. La apariencia y el discurso no pueden ser antagónicos, tienen que ir de la mano y Albert Rivera puede ser un buen ejemplo de ello.

¿Qué te parece la trasformación que están sufriendo nuestros políticos en cuanto a su imagen? Por ejemplo, algunos líderes más tradicionales, como Mariano Rajoy, en los que hace unos años era impensable verles sin su riguroso traje y corbata y, en la actualidad, en algunas de sus intervenciones más relevantes elige un look mucho más informal.

Es que España ha cambiado mucho, si bien es cierto que en este sentido también ha habido precedentes de salirse de esa línea más formal, recordemos el PSOE de Felipe González o Alfonso Guerra con las famosas americanas de pana, fueron muy criticados, pero se convirtió en todo un símbolo. Ahora vivimos en una sociedad diferente, donde entendemos que la corbata puede ser una prenda de diferenciación y puede dotar a la persona de un cierto elitismo, por eso no la utilizan, todos buscan ser más cercanos a su electorado.

Dejando a un lado la política, y hablando en general, ¿qué concepto consideras más significativo en la asesoría de imagen?

Hay que dejar claro que la asesoría de imagen no trata en exclusiva de cómo vistes, siempre abogo por el concepto de la ‘imagen integrativa’. Cuando recibo a una persona mi trabajo no se reduce a elegirle unos pantalones, una camisa o el color de una corbata, mi acción va mucho más allá, y de ahí la importancia del asesor con una formación multidisciplinar; tengo que profundizar en cómo se comporta, cómo gestualiza, las palabras que suele utilizar, cómo interpreta y expresa sus ideas, trabajar en su autoestima, cuidar la alimentación, las horas de sueño, iniciarse en la meditación, y un largo etcétera. Y todo ello es lo que tiene una relación directa con el éxito y la proyección profesional. Cuidando todo este conjunto seremos más capaces en nuestro trabajo, podremos conseguir nuestras metas y alcanzar nuestros sueños. (Veo al asesor más como un coach, hay que conocer sus gustos, preferencias, sus hábitos diarios).

La importancia de esto se ve reflejada perfectamente en la actualidad con el uso de las redes sociales, el impacto brutal que tiene la plataforma Instagram en la vida social y laboral, el auge de todo ello manifiesta lo fundamental que se ha convertido la proyección de la imagen personal.

¿Cómo influyen las variables de género y edad?

El hombre sigue siendo un poco más dejado o se interesa menos por esta imagen integrativa aún, han avanzado, han mejorado, cada vez hay más hombres que la tienen en cuenta, pero la mujer se sigue cuidando más en todos los aspectos, invierte más en su imagen personal como hábito.

En cuanto a la edad, parece que con los años se va perdiendo el interés en esta imagen, pero me parece estupendo que una persona se sienta joven por dentro y lo exprese así por fuera, y si se llevan unos pantalones pitillos o un traje slim no tenga por qué ponerse un traje regular porque ‘ya tenga una edad’, ¿por qué no puede ponerse un pantalón slim siempre que le favorezca y se sienta cómodo con ello? Eso sí, no hay que caer en el error de que solo porque una prenda o estilo esté de moda nos la tengamos que poner porque sí, tenemos que buscar siempre que nos favorezca y nos haga sentir bien.

En general, ¿qué personajes públicos calificarías como referentes y quiénes tienen la necesidad de un buen asesoramiento?

No puedo contestar a eso, ni decir nombres, para bien o para mal, tengo mi criterio, claro, pero me lo reservo. No soy destructivo ni incendiario.

Sí te diré que aunque pueda parecer que los más abandonados sean los deportistas, esto ha cambiado muchísimo en la última década, a pesar de que su imagen sea más street o casual, y bastante peculiar, está muy cuidada y pensada. Los más descuidados, en este sentido, son los profesionales del mundo de la interpretación, en particular, los actores masculinos. No la nueva hornada, no los jóvenes que vienen apuntando fuerte y además suelen trabajar también como imagen de firmas y publicidad, más bien me refiero a los actores de una edad más adulta.

¿Es caro tener buena imagen?

Hoy por hoy para nada, hay muchas alternativas, mucho mercado low cost donde puedes vestirte muy bien a un precio muy razonable, solo hay que proponérselo y experimentar fórmulas que te hagan sentir bien y que irradien estilo.

Queda claro que la imagen que los demás se formen de nosotros, a partir de una primera impresión, es la que generalmente perdura y la que nos abre o nos cierra las puertas hacia nuevas oportunidades. Todos los seres humanos proyectamos una imagen hacia el exterior, que comienza a crearse a partir de nuestro aspecto físico, se fortalece con todo aquello que dejamos ver de nosotros y se consolida con lo que los demás perciben e interpretan de cada una de nuestras actuaciones. Cuidar nuestra imagen a lo largo del tiempo, para que siempre refleje lo que queremos mostrar, requiere de una total coherencia en nuestras conductas frente a lo que los demás piensan y esperan de nosotros. Cuando se pierde esa coherencia, aunque sea por un solo y desafortunado hecho, la imagen se deteriora o puede llegar a arruinarse totalmente, siendo casi imposible su recuperación. Las apariencias importan, y mucho.

La comunicación no verbal durante la entrevista de trabajo

thumbEn el último post ya os adelanté una parte muy importante del proceso: qué hacer antes de entrar a la entrevista y la importancia de NO ser puntuales, esta parte será fundamental para trabajar nuestra actitud y entrar con buen pié.

No soy partidaria de enseñar ‘trucos’ o poses fingidas para aparentar y transmitir cosas que no somos, siempre he pensado que esa artificialidad se acaba comunicando y quedaremos aun peor. Para causar una buena impresión con nuestro lenguaje corporal la clave está en creer en lo que decimos, prepara lo que vayas a decir, conciénciate de ello, y si vas a soltar alguna mentirijilla (exagerar o minimizar, nunca inventar) interioriza ésta con convicción. Cree en ti y en tu discurso y tu lenguaje corporal acompañará a tus palabras en un armónico baile de credibilidad y persuasión.

Aun con todo, estarás nervioso, acéptalo y gestiona entonces tu comunicación no verbal para controlar ese estrés y que no sea tan aparente. Simplemente, intenta evitar los gestos manipuladores, como por ejemplo, sujetar algo en las manos, mordernos las uñas, colocarnos constantemente la ropa, agarrarnos/frotarnos las manos, etc. Sustituye estos gestos de nerviosismo por gestos ilustradores, que tus palabras estén acompañadas con lo que dices con tus manos y brazos, esta actitud generará confianza, credibilidad y seguridad en el entrevistador, o sea, gesticula con naturalidad, será muy positivo además para dar sensación de productividad y competencia.

Fotografía de: portalvirtualempleo

Fotografía de: portalvirtualempleo

En cuanto a la postura, puede parecer obvio, pero os aseguro que cuando estamos nerviosos nuestro cuerpo a veces adopta una figura bastante extraña sin que seamos consciente de ello. Asegúrate de estar erguido, tal y como aparece en la fotografía adjunta. Esta posición adecuada nos ayudará a transmitir entusiasmo, escucha activa y seguridad, de lo contrario podemos provocar agresividad, desinterés, o incomodidad.

El contacto visual también es un factor importante que podemos descuidar fácilmente con los nervios. La habilidad para mantener el contacto visual es uno de los aspectos más valorados por los reclutadores. Cuando hablemos con nuestro interlocutor debemos mantener en él la mirada, y siempre a la altura de los ojos, sin bajarla, o desviarla hacia otras partes de la habitación. Una mirada hacia la persona, por debajo de la línea de los ojos, es inapropiada en un entorno laboral; mirar hacia abajo y a uno mismo denota excesiva timidez o falta de confianza, y recorrer con la mirada la habitación mientras nos hablan puede transmitir desinterés. No es más que utilizar el sentido común y no distraernos.

Por último, y como es recomendable en toda situación, sonríe, de forma sincera, y para ello solo tienes la opción de pensar en positivo, si fuerzas la sonrisa porque no está acorde con tu verdadero estado emocional será desagradable y provocará rechazo, así que ante todo, ¡pensamiento positivo! 🙂

No seas puntual en una entrevista de trabajo

captura-de-pantalla-2016-01-19-a-las-12-37-03Sois muchos los que me habéis escrito pidiéndome un post sobre la relación entre la comunicación no verbal y la entrevista de trabajo, pero en realidad muchas de las cuestiones importantes a tener en cuenta para ésta y otras situaciones ya las he comentado antes. Todo lo que publico aquí es aplicable a todo tipo de situaciones: una negociación, un interrogatorio, una entrevista de trabajo, una selección de personal, una conferencia, una cita… todas tendrán sus pequeñas particularidades y matices pero, en general, solo tenemos que interiorizar los conceptos clave, olvidar los mitos, e ir adaptando las pautas adecuadas a cada contexto.

Bien, nos centramos: una entrevista de trabajo… empecemos por el principio, que no es la entrevista en sí misma, hoy hablaremos solo del “pre”, y es que hay mucho por hacer antes de entrar a nuestra cita con el técnico de selección. En primer lugar, ocuparnos de nuestro Curriculum. Ya os adelanté las palabras ideales y las palabras tabú para incluir en nuestro CV. Este archivo/papel con nuestra vida laboral formará parte de esa primera impresión fundamental para atraer y captar la atención del otro.

Tenemos que cuidar la imagen que mostramos en la fotografía, parece una obviedad, pero os aseguro que el mes pasado tuve que seleccionar un perfil comercial a través de un famoso portal de empleo y quedé horrorizada con las fotos que encontré: de mala calidad, con los ojos rojos, borrosas, con una copa en la mano, con posturas sexys, acompañados de otras personas, con una discoteca de fondo… En fin, os aseguro que un desastre.

Debéis invertir en un retrato profesional, de buena calidad, que te represente, que proyecte una imagen con la que te sientas identificado. Cuida también el aspecto del documento, olvídate del folio blanco, busca un diseño atractivo, original, más moderno. Aquí os dejo un ejemplo que compartió uno de mis contactos de la red Linkedin, me gustó bastante y me parece muy completo, aplica todo esto que os comento.

Ok, os llaman para una entrevista, y a diferencia de todo lo que podáis consultar sobre cómo superar una entrevista de trabajo, yo os voy a pedir que NO seáis puntuales. Es decir, no lleguéis al lugar a la hora convenida (definición de puntualidad), tenéis que estar por allí, al menos, 20 minutos antes. ¿Por qué? Primero de todo para huir del estrés añadido que nos dará ir a toda prisa, ya estaremos lo suficientemente nerviosos como para también sumar la ansiedad de pensar que no llegamos a tiempo, y segundo porque hay que trabajar nuestro comportamiento.

¿A qué nos dedicamos esos 20 minutos? 10 minutos tenemos que emplearlos en imitar a John Wayne, el símbolo de lo rudo y masculino en los años 60 por su memorable timbre distintivo de voz, su forma de caminar y su presencia física. El lenguaje corporal no tiene solo un fuerte impacto en los demás, también en nosotros mismos, este hecho puede marcar la diferencia entre el éxito y fracaso profesional. Según las últimas investigaciones, las diversas poses están asociadas a cambios fisiológicos relacionados con el rendimiento y la seguridad en uno mismo.

La clave para afianzar estas dos variables, antes de entrar a la entrevista, está en los gestos de poder, permanecer de pie con las manos sobre una mesa y ligeramente reclinado hacia adelante, o poner las manos en las caderas, o estar sentado con la espalda y los hombros erguidos, o caminar en plan chulesco con la cabeza bien alta, aumenta los niveles de testosterona y reduce los de cortisona (la hormona del estrés). Los niveles altos de testosterona están relacionados con una mayor confianza y un comportamiento más agresivo. Por otra parte, la baja producción de cortisona, mediante posturas en las que se trata de ocupar el mayor espacio posible evitando cruzarse de piernas o de brazos, contrarresta las expresiones de nerviosismo y, por ende, también el estrés.

Probad este ejercicio antes de enfrentar cualquier situación estresante, que os de miedo, y por la que sintáis inseguridad. Vuestro cuerpo reaccionará y os ayudará a superarlo. Os dejo aquí uno de mis vídeos favoritos, espero que sea una inyección de adrenalina, y como yo, lo veáis siempre que lo necesitéis para subir ese ánimo y que así os atreváis a todo. Mañana continuamos con el “durante” de la entrevista. ¡Ah! ¿Y qué pasa con los 10 minutos restantes? ¡Corred para la entrevista, que hay que ser puntuales! 😉

 

 

¿Por qué la opinión pública desconfía de los padres de Diana Quer?

Madre de Diana Quer mostrando la fotografía de su hija desaparecida. Fotografía EFE

Madre de Diana Quer mostrando la fotografía de su hija desaparecida. Fotografía EFE

Desde la misteriosa desaparición de la joven Diana Quer no he dejado de recibir mensajes de lectores del blog, conocidos, y colegas de profesión, que apuntan en una misma dirección: el recelo hacia los padres de Diana tras sus numerosas apariciones en los medios de comunicación. Al contrario de lo que me solicitan estas peticiones, yo no voy a dar mi opinión al respecto (no tengo ningún derecho) y tampoco voy a realizar un pormenorizado análisis de comunicación no verbal de los testimonios de ambos (tampoco tengo derecho a infundir opinión en los demás). Desde una perspectiva psicológica, sí que voy a destacar algunas pautas al respecto que pueden explicar esta desconfianza palpable en el sentir de la calle.

Una cuestión fundamental para definir esta razón es el concepto de: adecuación del afecto. Me explico, en toda situación hay una reacción emocional esperable. No es que ocurra un suceso y haya una sola emoción asociada, puede haber un abanico amplio de posibilidades, por ejemplo, ante la desaparición repentina de un ser querido nuestros cerebros ‘esperan’ ver en los afectados emociones relacionadas con la nostalgia, la desesperación o la tristeza ante la pérdida, pero incluso esta reacción puede ampliarse a otras emociones que pudieran parecer contrarias a simple vista, todo dependerá del momento en el que se expresen y al hecho al que se refieran.

Para ilustrarlo, pudiera ser esperable también por ejemplo la emoción de ira, asco o desprecio al hablar de los posibles culpables o la injusticia acometida, sin embargo no sería lo que esperaríamos observar al hablar sobre la víctima (un caso muy elocuente de ello lo vimos en el análisis no verbal de los padres de Madeleine McCann). Incluso podríamos llegar a detectar visos de culpa por no haber podido hacer más para evitar la pérdida, o sonrisas al recordar la infancia o la historia personal del desaparecido pero no sería congruente esta emoción de alegría en cualquier otro momento, aquí me viene a la cabeza el caso Asunta y las carcajadas de Rosario Porto que captaron las cámaras indiscretas durante el registro de su casa, importante, tras encontrar a su hija asesinada en el bosque.

Por tanto, vemos cómo, tenemos por un lado una emoción esperada y por otro lado una emoción presentada, a veces éstas no son congruentes entre sí y crean una disonancia en nuestra forma de interpretar los acontecimientos, confusa, sin sentido, nos queda la sensación de que algo no cuadra. Efectivamente, en el caso que nos ocupa hay ciertos patrones de conducta que pueden provocar en nosotros esta percepción de incongruencia emocional, pero esta falta de adecuación del afecto o incluso la ausencia emocional no convierte a nadie en responsable de una desaparición.

Existen multitud de factores que intervienen en el proceso de exteriorización de los sentimientos, por ejemplo, la relación previa con la persona desaparecida: ésta pudiera ser tortuosa y lo vivido en el pasado puede interferir en la filtración de expresiones de índole negativo en el momento presente; el contexto de la desaparición: una separación de los padres de por medio, la retirada de la custodia de la hija menor a la madre, la intervención de la prensa, la opinión pública, datos erróneos, o no, filtrados a los medios, la exposición de la intimidad de la familia, y un largo etcétera, pueden ir minando el ánimo de los padres y transformando su conducta hasta parecer extraña; variables de personalidad: personas más introvertidas o con rasgos de psicoticismo elevados demuestran una mayor dificultad para expresar sus emociones, esto no quiere decir que no lo sientan intensamente o que lo exterioricen pero solo en la intimidad; incluso puede intervenir la fisionomía de un rostro.

En este punto, recuerdo también el caso de Rocío Wanninkhof, y de la primera imputada como culpable del delito, Dolores Vázquez, que llegó a ser juzgada y encarcelada para más tarde demostrarse su inocencia tras la confesión del verdadero asesino. En aquellos años en los que el asunto estuvo muy candente en los medios de comunicación llegué a escuchar a algún ‘experto’ psicólogo/criminólogo decir que Dolores Vázquez debía ser la culpable porque no presentaba emociones congruentes, tenía rasgos psicopáticos muy marcados y “además es que tiene cara de mala”. Ciertamente, fue condenada socialmente por su apariencia fría y actitud enrarecida en sus apariciones públicas.

Pero sí, señores, una persona que conozca a la víctima puede haber tenido una mala relación con ella, un móvil factible para querer que desaparezca del mapa, puede ser psicópata, fría, calculadora, sin emociones, e incluso tener una apariencia desagradable, y con todo ello no ser la culpable de absolutamente nada. La comunicación no verbal puede causar alarmas, puede ser un indicio más para la investigación, puede guiar un interrogatorio, puede esclarecer ciertas incógnitas, pero no puede condenar directamente a nadie de la autoría de un delito. 

 

 

 

 

 

¿Orgullo o Triunfo? Aprende a diferenciar emociones a través del lenguaje corporal

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La postura de victoria que muchos deportistas ejecutan inmediatamente después de una victoria se codifica como un gesto universal de triunfo, éste es el mismo en todas las culturas. En la imagen: Alberto Contantador/Foto EFE

Resultados novedosos dan a entender que el triunfo es un gesto universal observado en la postura de ‘victoria’ de un atleta. La idea de que el triunfo era una emoción universal tuvo sus comienzos con el Dr. David Matsumoto en un estudio de 2008 sobre los atletas olímpicos, en el que se apuntaba a que las expresiones de orgullo y vergüenza eran universales y están profundamente arraigadas en los seres humanos.

Estos hallazgos sugieren la pose de victoria como una señal y sentimiento de triunfo, desafiando a investigaciones previas que calificaban a esta misma expresión como orgullo. “Encontramos que las expresiones de triunfo incluyen comportamientos diferentes a los de orgullo y se producen más inmediatamente. El triunfo tiene su expresión propia, firme e inmediata”, declara el doctor David Matsumoto, profesor de psicología en la Universidad Estatal de San Francisco.

Los resultados de la investigación ahora van más allá, ya que refieren no sólo que el triunfo es una emoción en sí misma, sino que es una emoción universal, se muestra de la misma manera en todas las culturas. El Dr. Matsumoto continúa diciendo que las expresiones de triunfo son una declaración del éxito o rendimiento, mientras que las expresiones de orgullo demuestran sentirse bien hacia uno mismo, lo que requiere de un tiempo para la auto-evaluación, no será tan inmediata.

Ejemplo ilustrativo de la diferencia corporal entre triunfo y orgullo. Fotografía perteneciente a la investigación de Matsumoto

Ejemplo ilustrativo de la diferencia corporal entre triunfo y orgullo. Fotografía perteneciente a la investigación del Dr. Matsumoto.

Una de las mayores diferencias entre el triunfo y el orgullo se puede ver en la cara“, dijo Matsumoto. “Cuando alguien se siente triunfante después de un concurso o desafío, su rostro puede parecer muy agresivo. Es como la reacción de Michael Phelps después de ganar los Juegos Olímpicos. Se ve muy diferente a la pequeña sonrisa que vemos cuando alguien está mostrando orgullo”. Los análisis de las fotografías de los atletas usados en el estudio revelaron que las expresiones de triunfo ocurrieron, en promedio, 4 segundos después de que finalizara un partido. Las expresiones tanto faciales como corporales de orgullo ocurrieron, en promedio, 16 segundos después del final del partido.