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Lo que no nos cuentan Lo que no nos cuentan

"Cerré mi boca y te hablé de mil maneras silenciosas". Rumi

#BlueMonday Hoy es el día más triste del año ¿soluciones (no verbales)?

Hoy 16 de enero es el día más triste del año según una fórmula matemática elaborada en el año 2005 por Cliff Arnal, de la Universidad de Cardiff (Reino Unido).

El frío y las precipitaciones, así como la necesidad de pagar impuestos y el deterioro del estado de ánimo después de las vacaciones navideñas son los aspectos principales que contribuyen a la mala fama del ‘Blue Monday’, calculado a través de la fórmula [W+(D-d)]xTQ/MxNA, que se basa en factores como el tiempo atmosférico (W), la deuda (D), el sueldo mensual (d), el tiempo transcurrido desde Navidad (T), el tiempo transcurrido desde que alguien trata de abandonar un mal hábito (Q), los bajos niveles de motivación (M) y la necesidad de actuar (NA).

Además, a diferencia de años anteriores, el ‘Blue Monday’ de 2017 será “aún más deprimente”, advierte el autor de la teoría.

“Los factores de la depresión estacional convergen el ‘Blue Monday’ y las preocupaciones adicionales hacen que el de 2017 sea aún más deprimente que en los años anteriores”, sostiene Arnal, citado por ‘The Telegraph’. Los factores extra se deben a la incertidumbre y los temores sobre Donald Trump y el ‘Brexit’, explica Arnal, que también ha señalado que la gente está preocupada por la muerte de muchas personas famosas, lo que “les recuerda sobre su propia mortalidad”.

A pesar de la ciencia real o no que haya en el diseño de esta controvertida fórmula, lo cierto es que al final se convierte en profecía autoincumplida al centrar nuestro pensamiento en la negatividad de estos factores que hemos comentado.

Para darle la vuelta a este día juega un papel decisivo todo lo que transmitimos sin palabras, a los demás y a nosotros mismos. Practicar un lenguaje corporal positivo y empático aumenta automáticamente nuestro bienestar interior y actúa como facilitador de todo tipo de relaciones.

Sonríe aunque no te apetezca. Se ha demostrado científicamente que sonreír, aunque tu estado afectivo o sentimientos no sean de alegría, ayuda a cambiar dicho estado emocional. Un estudio de Strack, Martin y Stepper concluyó que la pose facial determina la intensidad del estado afectivo. Es decir, aunque finjas una sonrisa, poniendo un lápiz entre tus dientes tu cerebro interpretará una expresión facial positiva y producirá las hormonas y neurotransmisores que correspondan con ese estado placentero.

La técnica del lápiz tiene una explicación sencilla: cuando se sujeta el lápiz con los dientes se favorece la activación de los dos músculos faciales llamados cigomáticos de la cara (que son los implicados en la sonrisa). En cambio, cuando se sujeta con los labios se impide su activación, y se activa un músculo contrario, el orbicular de la boca, las comisuras caen y favorecería la tristeza.

No olvidemos tampoco nuestro cuerpo, ¿recordáis las posturas de poder? Ya vimos cómo estos podían aplicarse a una entrevista de trabajo para transmitir más seguridad, o a la docencia para comunicar autoridad. Hoy también, ayúdate cambiando tu corporalidad. ¿Cómo? Levanta, abre, y mueve los brazos, camina erguido/a (a lo John Wayne) , ponte tu canción favorita y baila, o incluso salta durante unos segundos,  Y si, además de todo esto, practicas ejercicio aeróbico conseguirás liberar las ansiadas hormonas de la felicidad. ¿No es precisamente lo que necesitas hoy más que nunca?

El olor y el sabor dulce. Lo confirmó un estudio llevado a cabo por el Rensselaer Polytechnic Institute de Troy (Nueva York): el olor a dulce te pone de buen humor (lo comprobaron con personas que estaban cerca de bollos de canela y otros dulces). Y tal y como pensábamos, los expertos explican que hay alimentos que inciden directamente sobre la serotonina en el organismo.

Este neurotransmisor afecta zonas del cerebro relacionadas con la sensación de confortabilidad, de tranquilidad, de relajación, o de todo lo contrario. Cuando está baja en sangre, lo habitual es buscar cualquier alimento dulce, con harina, azúcar, chocolate o dulce de leche. Este mecanismo natural se da porque los hidratos de carbono ayudan a subir el nivel de serotonina. Por eso dicen que el chocolate da placer y funciona como un antidepresivo.

Para acabar, os dejo una reflexión de Teresa Baró, experta en lenguaje corporal, y aunque no comulgo con mucho de lo que enseña sobre esta materia, debo reconocer que esta clave sobre comunicación es fundamental para un día como hoy:

La comunicación de calidad se basa en la generosidad. Cuando ponemos el acento en el otro y no en nosotros mismos, cambia todo. En el momento en que los pensamientos, las ideas, las emociones o el ser completo del otro me interesan más que los míos propios dejo de pensar egoístamente en mi y esto es percibido por el otro, que estará más predispuesto a imitar mi actitud que a levantar barreras.

¡Sean felices! 🙂

Donald Trump vuelve a las andadas (no verbales)

El nuevo presidente de los EE.UU ofrece su primera rueda de prensa tras haber ganado las elecciones. Tras su triunfo, analizamos cómo Donald Trump experimentó un insólito cambio en su comunicación y lenguaje corporal.

Las emociones de ira, asco, y desprecio forman parte de la línea base de comportamiento de Trump, son expresiones que aparecen constantemente en cada uno de sus discursos políticos y apariciones públicas. Pero en su primeras palabras tras la victoria no vemos ni uno solo de estos sentimientos de carácter negativo.

Parecía estar noqueado tras saberse ganador, ni su tono de voz, ni sus gestos, nada parecía normal en él. Parece que esto fue puntual, porque tras su reaparición podemos comprobar como ha vuelto a su actitud original.

Sus gestos de nuevo son dinámicos, impetuosos, casi agresivos, aunque destacan los gestos de apertura, enseñando las palmas de las manos y llenando el espacio con el movimiento constante de sus brazos, ilustra el mensaje y domina la escena marcando territorio.

Vuelven las sonrisas socarronas  que tanto le caracterizan y las expresiones emocionales intensas, espontáneas, negativas y positivas, manteniendo su esencia, revelando en su discurso cada uno de sus afectos. Pueden ser buenos o malos, pero es bastante congruente entre lo que dice y lo que expresa corporalmente, nos guste o no su mensaje, es sincero y está convencido de cada palabra que pronuncia.

A ver con qué nos sorprende en las siguientes ocasiones…

 

 

¿Alguna vez una mirada te ha dejado sin habla?

Si la respuesta es afirmativa no te preocupes, la ciencia nos demuestra que esto es muy normal. Un estudio realizado por los psicólogos Shogo Kajimura y Michio Naumura (Departamento de psicología cognitiva de Universidad de Kyoto, Japón), y publicado recientemente en la revista Cognition, concluye que mantener contacto visual interfiere en la realización de otras actividades como mantener una conversación. La rapidez y correcta elección de las palabras parece verse mermada cuando miramos o nos miran a los ojos. El experimento deja entrever que existe la posibilidad de que ambas acciones compartan recursos cognitivos.

Pero ¿Por qué al iniciar una conversación lo correcto es mirar a los ojos al interlocutor? Es la única forma que tenemos de conectar con alguien desconocido, los ojos de una persona nos indican hacia dónde dirige la atención. El contacto visual es una de las herramientas más potentes de la comunicación no verbal, y un elemento clave de la escucha activa. Funciona como un interruptor: enciende y apaga nuestra conexión con los demás, y nos hace parecer accesibles, atentos, seguros y confiables.

Aunque parezca contradictorio el sentido de la vista resulta fundamental a la hora de escuchar realmente a los demás. La ausencia de contacto visual nos hace invisibles y transmite que no deseamos comunicarnos, muestra indiferencia, inseguridad, falta de interés o vergüenza. El contacto visual es un comportamiento regulador de la comunicación y, frecuentemente, se convierte en comunicación por sí mismo. La mirada puede ser ‘el mensaje’ y prescindir de palabras para transmitir una idea o un sentimiento, hay miradas de seducción, cómplices, pícaras, de pena, miradas que amenazan, que preguntan o responden, que nos dicen todo sin articular palabra.

¿Cuánto hay de cultural y cuánto de fisiológico? Existe un componente cultural importante, está claro que en la mayoría de culturas las personas se sienten más cómodas si la mirada es recíproca y relativamente constante durante una conversación, pero en algunas culturas el contacto visual directo se considera irrespetuoso.

Y también una raíz significativamente biológica. La zona de los ojos, en concreto, es especialmente expresiva, porque está rodeada de pequeños músculos muy sensibles que reaccionan ante cualquier reacción de nuestro sistema límbico, la parte del cerebro más relacionada con los sentimientos. Además, encontramos su importancia también en el mundo animal. Cuando nos mira un extraño durante mucho tiempo podemos percibir amenaza y experimentar ansiedad o miedo. Esta reacción es muy frecuente en los animales, que se sienten amenazados si un humano los observa fijamente a los ojos.

 

 

Chuleta de lenguaje corporal para escritores

Si bien es cierto que todos apreciamos la información que se transmite a través de los gestos o el tono de voz, también lo es que no somos del todo conscientes de lo mucho que comunica el lenguaje corporal cuando expresamos una interacción de forma escrita o la representamos a través de una interpretación ficticia. Guionistas y escritores diseñan cuidadosamente la escena, la trama y el perfil de los personajes, pero introducir pequeños matices sobre la conducta no verbal marcará la diferencia y potenciará la credibilidad inconsciente del relato.

La tarea por tanto será la de imaginar que pasa una tarde con su personaje principal, su objetivo es darse cuenta de todo lo posible: todos los detalles que pudo no haber pensado a priori y considerar cómo se reflejan, no sólo de cómo el personaje se ve a sí mismo, sino también de cómo quiere ser visto, de lo que proyecta, y preguntarse, ¿está enviando el mensaje que se propone?

Para no alargar demasiado el post, dejaré al final unos links interesantes para tener en cuenta a la hora de describir las interacciones de los personajes. Lo importante es que todos los canales sean coherentes y vayan en el mismo sentido, o no, si lo que queremos provocar en el lector es que hay algo que no encaja en él para evocar misterio o sospecha. La apariencia, el tono de voz y las expresiones faciales serán fundamentales (sobre todo las emociones básicas), una constante a lo largo de la historia para transmitir las emociones; al igual que los gestos.

Una mayor participación del cuerpo en el relato genera en el receptor una experiencia afectiva más fuerte, facilitando la sensación de presencia en el entorno de la trama. Permite aspectos afectivos propios de las relaciones humanas y desencadena el afecto positivo propio de la emoción. La expresión corporal no solo será un elemento que nos ofrezca señales sobre la emoción de la persona que la realiza, sino también sobre determinados rasgos de su personalidad. Algunos ítems de interés:

  • Hombres y mujeres con un alto nivel de poder miran a su interlocutor a los ojos mientras hablan, pero no lo hacen mientras escuchan, e invaden el espacio personal de los demás.
  • En cuanto a la postura corporal, se percibe como personas con un alto nivel de poder a aquellas con una postura erguida del cuerpo y ligeramente inclinada hacia adelante; también interrumpen más las conversaciones.
  • Con carácter general, respecto de la expresión corporal, gestual o postural, parece quedar demostrado que la percepción de estímulos aversivos se asocia con la extensión muscular, mientras que los estímulos apetitivos con la flexión.
  • En la persona que genera la expresión, por tanto, los gestos relativos a la emoción de ira serán extensivos, de apertura del cuerpo, dada la naturaleza aversiva de dicha emoción y en el caso de la expresión de miedo, se generarán movimientos musculares de flexión produciéndose un encogimiento del cuerpo dado el carácter afiliativo que se pretende a través de la expresión corporal de miedo.
  • Importantes también los gestos reguladores, me acerco a lo que me interesa, me alejo de lo que me causa rechazo. Os dejo aquí un ejemplo de análisis de una escena de la serie Homeland, (el artículo no me gustó porque contiene datos erróneos, pero sí el ejemplo analizado).
  • Indispensable, tener en cuenta las peculiaridades de comunicación de cada cultura, etnia o región.

Espero que esta información os resulte útil y tengáis en cuenta ciertos patrones fiables sobre la comunicación no verbal que potencien el diseño de vuestros personajes y el desarrollo de la narración:

Una mirada, una boca sugerente… ¿en qué nos fijamos más?

Son muchos los que reconocen que lo primero en lo que se fijan al conocer a otra persona es en los ojos, que la mirada es el espejo del alma y podemos reconocer, a través de ésta, expresiones tristes, alegres, sugerentes, de interés, o de auténtico terror. No son pocas las personas que admiten que su atención se fija más en la boca, en unos labios gruesos y en la forma que dibujan en el rostro.

Pues bien, según la ciencia ninguna de estas partes del rostro son las que captan una mayor atención para nuestro cerebro. Al parecer, las cejas encierran un fuerte significado social porque además de embellecer o afear notablemente nuestro rostro, también tienen una fuerte carga emocional, y son las responsables de maximizar y regular la expresión de nuestras emociones.

Una investigación realizada por la Universidad de Lethbridge en Canadá ha analizado el rol que desempeñan las cejas en el reconocimiento facial con unos resultados sorprendentes, y es que los datos obtenidos son concluyentes: ni los ojos, ni la boca, las cejas son la parte más importante del rostro.

Los autores del estudio eligieron 25 fotos de famosos sin cejas y otras 25 imágenes de celebridades sin ojos, y se las mostraron a un grupo de personas. ¿El resultado? Los participantes del experimento fueron capaces de identificar a más famosos sin ojos (56%) que sin cejas (46%). Así, el trabajo, que lideró Sadr, concluyó que las cejas vienen a ser un identificador facial.

Para los científicos las cejas son similares a un código de barras, donde la frente es blanca, las cejas una barra negra, los ojos blancos y los labios la otra barra negra, dibujando así cejas y boca los dos puntos más oscuros del rostro. Por este motivo, la falta de cejas desorienta y a su vez marca la identificación de una persona.

Ejemplos de las imágenes utilizadas en el experimento: En la parte superior: el presidente Richard M Nixon. En la parte inferior: la actriz Winona Ryder.

¿Por qué confiamos en un extraño y no en un amigo?

Aplicaciones como BlaBlaCar, Airbnb, eBay, o Uber nos convierten en personas totalmente confiadas, esto ha dado paso a un nuevo efecto social, conocido como ‘el autostop de la era digital‘. Y es que como usuarios, entregamos dinero a un ‘ente virtual’ a cambio de un (supuesto) servicio, un beneficio del que apenas tendremos garantías de recibir correctamente.

Las últimas investigaciones psicosociológicas al respecto muestran que, cuando estas plataformas digitales están bien diseñadas, pueden construir una mayor confianza entre desconocidos que lo que se esperaría entre colegas. El estudio está diseñado en coautoría entre Arun Sundarajan, profesor de la Universidad de Nueva York, Frédéric Mazzella, CEO de BlaBlaCar, y Verena Butt D’Espous, responsable de comunicación de la misma empresa.

Los resultados fueron sorprendentes, el 88% de los encuestados daba total confianza a un miembro con un perfil totalmente digital. Este porcentaje era superior a los niveles de confianza de la gente en compañeros de trabajo o vecinos, sólo el 58% de los encuestados admitió confiar ciegamente en un colega y el 42% en un vecino. De hecho, cuando se trataba de confiar en perfiles extraños de BlaBlaCar para compartir trayecto, los niveles eran casi tan elevados como la confianza en miembros de la familia.

Eso sí, el motivo del éxito de estas empresas virtuales y de esta confianza en los extraños depende de cómo uno se presente en línea. De algún modo en este ámbito también perfilamos las ‘señales virtuales’ de las que disponemos para inferir información que nos haga fiarnos o no.

La receta del avatar en BlaBlaCar para generar confianza es una combinación de características, como por ejemplo: biografías breves, exponer información personal como el nombre real, el número de teléfono y dirección de correo electrónico, las valoraciones que tenga de otros usuarios, o que aparezca el link al perfil de Facebook o LinkedIn. Estos elementos son la clave para incrementar el porcentaje de confianza y seguridad en el servicio que contrataremos.

Y vosotros, ¿os fiáis o no? 😉

 

 

*Fuente de consulta: http://theconversation.com/why-people-trust-sharing-economy-strangers-more-than-their-colleagues-70669

 

La explicación científica de por qué las mujeres guapas los prefieren feos

Nicolas Sarkozy y Carla Bruni. (EFE)

Nicolas Sarkozy y Carla Bruni. (EFE)

¿Qué habrá visto Carla Bruni en Sarkozy? ¿Por qué hay chicas muy guapas que prefieren a hombres no tan agraciados físicamente? La explicación clásica es que ellos son los que más se fijan en el físico a la hora de elegir pareja, mientras que las mujeres miran lo que se denomina la belleza interior.

James McNulty, un investigador de la Universidad de Tennessee (EEUU), decidió buscar otra explicación científica. Los resultados apuntaron a que las guapas se juntan con feos porque así las parejas funcionan mejor. McNulty, psicólogo especialista en relaciones maritales, decidió dar un paso adelante con respecto a los estudios que demuestran que los rasgos físicos son determinantes en la etapa de seducción y estudiar el papel de la belleza en las relaciones consolidadas.

Para ello, reclutó a 82 parejas que habían contraído matrimonio en los últimos seis meses, y que antes de eso habían estado juntas al menos tres años. A las mujeres las clasificó según la belleza de sus rostros en una escala del 1 al 10. Consciente de que la belleza es un valor subjetivo, McNulty se basó en estudios previos que establecen pautas universales.

Un tercio de las parejas respondían al modelo de mujer más guapa que el hombre; otro tercio, al de hombre más guapo que ella. En el tercio restante había equilibrio. A partir de ahí, la consigna que recibieron fue: “discutan”. Fueron peleas de 10 minutos grabadas en vídeo sobre temas personales, que McNulty analizó luego para comprobar hasta qué punto los maridos respaldaban a sus esposas.

En términos generales, los esposos que se portaban bien tenían a las mujeres físicamente más sobresalientes. Pero esa no fue la única conclusión: McNulty descubrió que en las parejas de hombres más guapos ninguno obtenía del otro el respaldo que esperaba.

El científico formulaba la siguiente teoría:

El hombre físicamente menos atractivo que su esposa tiene la sensación de estar disfrutando de algo más de lo que podría esperar, está obteniendo algo mejor de lo que él mismo puede proporcionar a ese nivel, así que trabaja duro para mantener la relación“. En otras palabras, se esfuerza por compensar.

¿Qué os parece? Por vuestra experiencia, ¿estáis de acuerdo con estas insólitas conclusiones?

 

El simbolismo en el mensaje de Navidad del Rey Felipe VI

Definitivamente este año la Casa Real se decanta por una comunicación cargada de simbolismo, ya vimos lo que querían decir sin decir a través de la felicitación navideña protocolaria, pero tampoco han desaprovechado esta ocasión para lanzar mensajes encubiertos a la ciudadanía.

Hay que decir que el tradicional discurso del Rey la noche del 24 de diciembre evoluciona constantemente y este año han mejorado bastantes errores (no verbales) cometidos en años anteriores. En el vídeo podemos observar cómo los planos son mucho más cortos, el ambiente elegido es más cálido y familiar, y se muestra con una postura más cómoda y relajada.

En este discurso, el Rey ha logrado conectar con el público a través de tres elementos fundamentales:

  • El contacto visual. La dirección de su mirada era constante a cámara, no perdía el contacto visual, había profundidad y honestidad en ella, daba la sensación real de que te hablaba a ti.
  • La expresión facial. La línea base de expresión en Felipe VI es bastante neutral, no suele ser una persona muy emocional, sin embargo podemos comprobar cómo su expresión era congruente con los sentimientos que pronunciaba, por ejemplo, se dibujaba en su rostro una tristeza verdadera cuando hablaba de situaciones difíciles, una leve sonrisa cuando pronunciaba elementos positivos, ira para manifestar energía o cuando quería enfatizar una idea importante para él.
  • Los gestos ilustradores. Al igual que en el canal de expresión anterior, no suele ser tener un registro amplio de gestos y movimientos, esto le da una imagen antinatural, robotizada y falta de espontaneidad en sus mensajes. En esta ocasión, constantemente encontramos movilidad en sus manos, realizando gestos que acompañen e ilustren el contenido de su discurso. Aunque la mayoría de estos gestos son algo forzados, al menos dota de mayor dinamismo y frescura a su declaración.

El ambiente elegido contiene detalles preparados que indirectamente también comunican. Aparece en su despacho, para que se relacione con el trabajo, con las banderas de España y Europa; las estanterías de fondo están repletas de libros para asociar su imagen a la sabiduría, la educación y la cultura, pero todo ello, acompañado con fotografías familiares para completar esa imagen con la unión, el hogar y la vida personal, fotos actuales con su mujer y descendencia y fotos antiguas en blanco y negro de sus padres para no olvidar su procedencia.

Por qué el alcohol afecta a la percepción de la belleza (las gafas de la cerveza)

Cuidado estas Navidades (y siempre) con el alcohol, porque entre otros muchos efectos adversos (y peligrosos) hay una alteración de la percepción algo curiosa que ahora ha sido avalada por la ciencia. Y es que investigadores británicos (de la Universidad de Roehampton, Londres) han descubierto por qué el consumo de alcohol hace que veamos a otras personas mejor físicamente de lo que en realidad son. Los autores del experimento denominan a este efecto ‘las gafas de la cerveza‘.

La razón está vinculada a la preferencia de los seres humanos por las caras simétricas. La mala noticia va para nosotras, chicas, somos las más afectadas por este efecto, mucho más que los hombres. Por naturaleza, los seres humanos encuentran la simetría hermosa, pero el alcohol afecta directamente a la parte del cerebro que es capaz de detectar la simetría. Como resultado de ello, a medida que aumenta el contenido de alcohol de la sangre, el cerebro se confunde y comienza a creer que todas las personas tienen rostros más simétricos, y percibe a los demás como estéticamente agradables cuando la realidad es otra.

El resultado del experimento mostró que las personas intoxicadas (en este caso, estudiantes) tenían dificultades para tomar la decisión sobre si un rostro tenía rasgos simétricos/asimétricos, mientras que los estudiantes sobrios lo tenían bastante claro, demostrando una clara preferencia por las caras simétricas.

Entre los estudiantes, las mujeres fueron las más afectadas. El estudio no explica exactamente por qué; los científicos fueron los primeros sorprendidos ante este insólito acontecimiento, su hipótesis apunta al hecho de que los hombres tengan cerebralmente una orientación viso-espacial más desarrollada que las mujeres.

 

 

*Fuente: Ciencia – Gizmodo: The Secret of Beer Goggles Discovered.

Las claves no verbales para entender la esquizofrenia

¿Cómo comunican sus emociones los pacientes con diagnóstico de esquizofrenia?Esta es la pregunta que han intentado resolver un grupo de investigadores de la Universidad de Estocolmo, a través de una insólita investigación. La hipótesis inicial de la que partían los autores es que las  expresiones faciales emocionales negativas parecen dominar en la interacción con los pacientes diagnosticados de esquizofrenia.

Esta premisa ya había sido demostrada en estudios anteriores y fue igualmente confirmada en esta investigación dirigida por la psicóloga sueca Helena Fatouros. El procedimiento se establece en base a entrevistas clínicas grabadas en vídeo, realizadas por los psicólogos del departamento a pacientes previamente diagnosticados de esquizofrenia. Y concluye que las expresiones de sentimientos negativos, tales como el asco y el desprecio, son los más comunes en las expresiones faciales de estos pacientes.

Podría especularse sobre las razones de este comportamiento diferencial. Según  la propia autora podría considerarse “una expresión de la baja autoestima de los pacientes, una expresión de desprecio por sí mismo por así decirlo”.

Pero en esta investigación surge un elemento novedoso, y es que estas emociones negativas parecen ser relativamente estables a través de entrevistas repetidas. Y los pacientes también parecen expresar emociones negativas similares, independientemente de quién les realice la entrevista.

Curiosamente, la investigación previa que se ocupó de las conversaciones diarias que los pacientes mantenían entre ellos o con otras personas (no profesionales) demostró que los pacientes evitan expresar sus sentimientos negativos durante esos contactos. “Tal vez los pacientes inconscientemente no quieren exponer a estas emociones negativas a sus interlocutores”, dice al respecto Helena Fatouros Bergman.

Sin embargo este no era el caso en un contexto clínico. En las entrevistas los pacientes mostraron expresiones faciales emocionales negativas, mientras mantenían el contacto visual con el entrevistador. Esto indica que los pacientes en una situación de entrevista clínica parecen estar más dispuestos a comunicar sus sentimientos negativos a un psicólogo.

La autora concluye: “El estudio realizado nos lleva a la evidencia de que la interacción emocional con este grupo de pacientes debe recibir más atención. Por otra parte, hacer un seguimiento del contenido emocional expresado por estos pacientes resultó ser de importancia para el establecimiento de una comunicación fluida y eficaz con ellos”.

 

 

*Fuente: Psicopedia.org