La historia empieza en Europa en el año 499 a.C. Avanza a ritmo de círculos coloridos hasta la explosión de actividad de la Edad Media. Atraviesa el Atlántico cuando Cristóbal Colón llegó a América creyendo estar en las Indias. Y el haz colorido de actividad estalla a mediados del siglo XIX. África, en el siglo XXI, continúa sin apenas actividad humana. Esta peculiar/personal visión de la historia no es más que el resultado de la visualización de datos La historia del mundo en cien segundos, de Gareth Lloyd (@godawful) y Tom Martin (@heychinaski)
¿Y cómo se fraguó el experimento? Sencillo: Gareth y Tom extrajeron 424.000 artículos de la Wikipedia con coordenadas geográficas y 35.000 referencias a eventos. Ordenaron el caos en tabla Google Fusion. Lo agitaron con algo de programación informática. Y listo. Me llaman la atención algunos detalles.
Primero. La ausencia de historia antes del año 499 a.C. Ni rastro de Mesopotamia, China o tribus indígenas de América.
Segundo. El dominio absoluto de los países anglosajones en la información con coordenadas: estos 100 segundos/historia de la humanidad está casi contada por ellos.
Tercero. La casi invisibilidad de Ásia, África e incluso América Latina.
Probablemente, de aquí a cien años, con una brecha digital menor y una población más conectada, el mismo experimento será bien diferente. La historia estará contada en más lenguas, de una forma más descentralizada, menos eurocéntrica. Quizá entonces, la dictadura del mapa de Mercator - que exagera el tamaño del hemisferio norte – sea un mal chiste del pasado. Y la proyección de Peters, que minimiza Europa y Norte América, sea tomada más en serio.




Comentarios recientes