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El cielo sobre Tatooine

Un travelling por el cine más actual con flashbacks al clásico.

‘Buscando a Dory’ ya es una de las películas de animación más queridas por los espectadores

Buscando a Dory

( ©Pixar/Disney )

No es solo que en su segundo fin de semana en los cines norteamericanos las aventuras del olvidadizo pez cirujano azul se haya mantenido como la más taquillera, sin dejar opción a la superproducción Independence Day: Contraataque, que debutó por debajo de ella (41,6 millones de dólares en contraste con los 73,2 de Buscando a Dory); se trata sobre todo de las excelentes valoraciones de los espectadores a la nueva producción de Pixar y Disney.

El 90 por ciento de opiniones positivas en Rotten Tomatoes, el 8,1 sobe 10 en IMDb, el 7,7 de los usuarios de Metacritic o el 7,3 en Filmaffinity.  Aunque también es cierto que las puntuaciones están por debajo del original, Buscando a Nemo, de 2003 y que dirigió el mismo Andrew Stanton; y también por debajo de otra de las propuestas de Disney estrenadas este mismo año, la de Zootrópolis: un 94 por ciento de Rotten Tomatoes, 8,2 en IMDb, 8,2 en Metacritic y empatando a 7,3 en Filmaffinity.

Sin embargo, las valoraciones son buenísimas y demuestran el gran momento que atraviesa desde hace años el cine de animación, especialmente en su vertiente más comercial, y lamentando que las producciones japonesas del estudio Ghibli y las dirigidas por el gran Hayao Miyazaki no hayan tenido nunca una acogida más masiva en nuestras salas (por ejemplo, tanto La princesa Mononoke o El viaje de Chihiro pasaron con más pena que gloria por ellas).

En cuanto a cine mainstream, la pasada década estuvo dominada por las sagas épicas y fantásticas, con  El señor de los anillos, Harry Potter, Piratas del Caribe, Spiderman o la trilogía-precuela de Star Wars que también tuvo su porción de mercado; pero aún así, si tuviera que destacar la principal característica que marcó esos años sería el del auge del cine de animación. Estuvo Pixar, también DreamWorks con Shrek o Fox con Ice Age. El cine de animación dejó de ser exclusivo para niños y familias. Cualquier segmento de edad podía disfrutar de ellas. Y prácticamente todas, las de Pixar, la saga Ice Age, se habla también de volver a retomar Shrek, perduran hoy en día. Y lo mejor, manteniendo un nivel de calidad muy alto.

Buscando a Dory, que llegará a los 310 millones de dólares en dos semanas de exhibición en el mercado norteamericano, y seguramente superará en breve los 600 a nivel internacional, es una secuela modélica que asombra en su técnica e ingenio, y dotada con esa inagotable capacidad de los genios de su factoría para generar risas y jugar con nuestros sentimientos. Una obra que deja en evidencia al cine espectáculo con personajes de carne y hueso. Eso o que, simplemente, la animación contiene una magia, una textura y un universo en sí mismo imposible de plasmar de otra manera.

 

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