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El cielo sobre Tatooine

Un travelling por el cine más actual con flashbacks al clásico.

Doce perlas del cine erótico japonés

El imperio de los sentidos

( ‘El imperio de los sentidos ‘ )

Japón no solo nos ha dado grandes maestros como Kurosawa, Ozu, Mizoguchi, Kobayashi, Mikio Naruse o Hayao Miyazaki. También hay un buen puñado de clásicos que destacaron en el género erótico, y sin pixelar.

Varios autores de la década de los 60 y 70 del pasado siglo pusieron su granito de arena, y algo más, para romper los muros de los tabúes y crear un cine más libre y también más combativo, socialmente. Muchos de ellos se clasificaron dentro del subgénero japonés “pinku eiga” (también conocido en sus vertientes de “pinku violence” o “películas rosas”), por la proliferación de sus contenidos violentos y sexuales.

En España, el éxito más sonado fue el de El imperio de los sentidos cuyo título original, el de Ai no korîda, siempre me sonó un poco a lúbricamente gracioso (!). Aunque las más destacadas películas eróticas niponas no puedan considerarse precisamente así, divertidas, por grotescas o extremas que a veces sean sus historias.

Los protagonistas acostumbran a ser personajes atormentados, al borde de la locura; golpeados por las circunstancias de la vida o simplemente víctimas de una psicología compleja, en una comunión de placer y dolor, sexo y muerte. Un ejemplo, esta selección de títulos.

 

Blind Beast (Môjût, 1969)

Blind Beast

( ‘Blind Beast’ )

Un masajista ciego y también escultor, obsesionado por el cuerpo femenino y que vive sobreprotegido por su madre, , secuestra a una modelo que había posado desnuda. Su idea es convertirla en nueva musa para una estatua de arcilla que sería su obra magna. Claustrofóbica, surrealista y muy al límite en el desarrollo de esa historia de amor, al principio forzada por parte de ella, que solo puede conducir a consecuencias trágicas. Dirigida por uno de los grandes, y más desconocidos, cineastas japoneses: Yasuzo Masumura (hay dos más en esta selección).

 

Ecstasy of the Angels (Tenshi no kôkotsu, 1972)

Ecstasy of the Angels

( ‘Ecstasy of the Angels’ )

Muy polémica en su momento por mezclar revolución de izquierdas, contenido político y terrorismo con un alto contenido sexual. Una de las obras emblemáticas de los pink films. Su director, Kôji Wakamatsu, en relación a su cine, diría: “Las películas son entretenimiento, pero ello no debe frenarnos a la hora de mostrarles la verdad a ellos (los jóvenes)… Un verdadero cineasta no hace películas desde el punto de vista del poder. Para mí, es una regla fundamental: las películas se deben hacer desde el punto de vista de los débiles”.

 

El imperio de los sentidos (Ai no korîda / L’Empire des Sens, 1976)

El imperio de los sentidos

( ‘El imperio de los sentidos’ )

Una de las películas “porno”, con primeros planos de los órganos sexuales y escenas de sexo no simulado, estrenadas en un amplio número de salas comerciales en occidente y que más impacto causó en los 70. Una pasión sin límites y una exploración del placer ligado al dolor basado en un hecho real acontecido en 1936 (el de una mujer que cortó el pene de su amante). Dirigida por Nagisa Ôshima, su otra gran obra, en materia erótica, fue El imperio de la pasión (1978). El imperio de los sentidos coincidió, adaptando el mismo caso real, con una versión del mismo año, anterior y más soft, pero nada desdeñable: Una mujer llamada Sada Abe.

 

Female Prisoner #701: Scorpion (Joshuu 701-gô: Sasori, 1972)

Female Prisoner 701 Scorpion

( ‘Female Prisoner 701 Scorpion’ )

Acción y sexplotation en una de las mejores historias de rape and revenge (violación y venganza), con yakuzas, mafiosos y presidiarias que las pasan canutas. Dirigió Shunya Itô, y naturalmente, un cóctel así no le pasaría desapercibido a Tarantino. Fue una de las producciones japonesas (junto Sex and Fury) que sirvieron de inspiración para su Kill Bill.

 

Flower and Snake (Hana to hebi, 1974)

Flower and Snake

( ‘Flower and Snake’ )

Una de las películas japonesas más notorias y precursoras en su tiempo tratando el tema del bondage y el sadomasoquismo (BDSM), como manera de nuevas sensaciones y despertares sexuales (sus protagonistas son la esposa frígida de un alto ejecutivo y un joven impotente a causa de un trauma psicológico). El director, Masaru Konuma, seguiría explorando la cuestión en otros títulos, como Wife to be Sacrified (1974).

 

Gate of Flesh (Nikutai no mon, 1964)

Gate of Flesh

( ‘Gate of Flesh’ )

Cine negro, drama y prostitución. Ambientado en el Tokio de la posguerra, la de la II Guerra Mundial, y en un mundo en el que lo único que importa es la supervivencia, y algo más. La película también rompió moldes en su momento por el tratamiento del sadomasoquismo dentro del cine convencional. Sus prostitutas protagonistas venden su cuerpo para poder comer, pero lo que ganan tampoco no les da para nada más. La llegada de un guapo exsoldado renegado buscando refugio complicará aun más las cosas entre el grupo de meretrices protagonistas. Nihilismo galopante a cargo de Seijun Suzuki (su cine cuenta con admiradores como Jim Jarmusch o Tarantino).

 

Go, Go Second Time Virgin (Yuke yuke nidome no shojo, 1969)

Go Go Second Time Virgin

( ‘Go Go Second Time Virgin’ )

Y otra película de Kôji Wakamatsu en la lista. Una chica violada por unos pandilleros en la terraza del edificio, mientras, un joven que se mantiene apartado del grupo es testigo de la escena. Entre ambos, dos almas desgarradas y abatidas, se iniciará una extraña relación. El cine de Wakamatsu siempre rompedor, aquí mezclando la poesía y la ternura con lo brutal (Violated Angels, sería la tercera obra más significativa de Wakamatsu).

 

La mujer de la arena (Suna no onna / Woman in the Dunes, 1964)

La mujer de la arena

( ‘La mujer de la arena’ )

Por la inagotable capacidad onírica y sugerente de sus imágenes, una de las obras maestras, no solo en el ámbito erótico, del cine japonés. Un entomólogo apasionado de los escarabajos obligado a convivir con una extraña mujer, una viuda. Rechazo y fascinación, y un buen puñado de angustias humanas. Fue dirigida por Hiroshi Teshigahara (que también cuenta con otra obra inclasificable, codeándose con el género fantástico: El rostro ajeno, de 1966).

 

Manji (1964)

Manji 1964

( ‘Manji’ )

Segundo título en esta selección de Yasuzo Masumura. Si la reciente Carol, de Tood Haynes, nos trajo una de las mejores muestras que ha dado en cine en cuanto al tema de la homosexualidad femenina, Masumura sorprendió, hace más de cincuenta años, a propios y extraños por este retrato tan atrevido como sensible sobre la relación entre una mujer casada y una joven modelo a punto de contraer matrimonio. Imprescindible.

 

School of the Holy Beast (Seijû gakuen, 1974)

School of the Holy Beast

( ‘School of the Holy Beast’ )

La escuela (o convento, según la traducción de su título en algunos países) de la bestia sagrada.  Dirigida por Noribumi Suzuki, era un sexploitation en toda regla, un cruce entre el cine del polaco Walerian Borowczyk, el del más irreverente en su tratamiento de la sexualidad, con los sexploitations de monjas reprimidas y los thrillers demoníacos setenteros.

 

Sex and Fury (Furyô anego den: Inoshika Ochô, 1973)

Sex and Fury

( Detalle de unos de los pósters de ‘Sex and Fury’ )

Y otra película de Noribumi Suzuki, y otra que inspiró también parte del argumento e iconografía de Kill Bill de Tarantino. La historia de una chica decidida a vengar la muerte de su padre no es que sea un precisamente un prodigio de talento cinematográfico, pero es de los títulos que han marcado. Su protagonista (Reiko Ike), todo un icono de la serie B.

 

Tatuaje (Irezumi / Tatouage, 1966)

Irezumi 1966

( ‘Irezumi 1966’ )

Y la tercera en esta lista de Yasuzo Masumura, que además destacaría en las excelentes Red Angel o Seisaku’s Wife, también dotados de una fuerte carga sexual. Un melodrama de aliento trágico sobre las fatalidades del destino, el de una joven obligada a convertirse en geisha y su ostentoso tatuaje de una araña, un símbolo de perdición también para los hombres que se crucen con ella. Nos sirve además para reivindicar a la maravillosa actriz Ayako Wakao (protagonista de las citadas Red Angel, Seisaku’s Wife y Manji).

 

3 comentarios

  1. Dice ser Adicciona

    Interesante artículo, la verdad que el cine japonés es poco conocido y tiene muchas cosas por ofrecernos.

    26 mayo 2016 | 09:18

  2. Dice ser Ronnin

    Gracias por el artículo. Muy interesante. ¿Hay algún página web donde se puedan conseguir estas películas o visionarlas online? Parecen clásicos difíciles de obtener.

    26 mayo 2016 | 10:13

  3. Dice ser belelza erótica, la mejor

    El ser humano en su erotismo natura es maravilloso. La censura contra le cuerpo debe desaparecer del universo.
    http://www.alrincon.com/imagenesblog/alyssa_arce_glen_krohn/8.jpg

    Por cierto, cuando el CAPTCHA da error, que se difuminan las imágenes sin posibilidad de terminar la elección correcta, pinchar varias veces en la flecha en círculo para actualizarlo varias veces hasta que aparezca el de señales de calles.

    26 mayo 2016 | 11:53

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