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El cielo sobre Tatooine

Un travelling por el cine más actual con flashbacks al clásico.

Sarah Gadon: una belleza de otro tiempo, de otro lugar

Sarah Gadon

( Sarah Gadon en ‘Drácula, la leyenda jamás contada ©Sony )

Una vez, el director David Cronenberg dijo de ella: “si contrato a estrellas como Keira Knightley o Michael Fassbender es también para que los productores me dejen emplear a actrices como Sarah Gadon”. Al igual que Cronenberg, Sarah Gadon es canadiense. Hija de un psicólogo y una profesora, nació hace 29 años en un apacible barrio residencial de Toronto.

Su rostro más bien nórdico no desentonaría en una película de Ingmar Bergman, tampoco encarnando a una mujer irlandesa. Una rubia de aspecto inalcanzable, etérea, fría, de preciosos ojos azules, intemporal; y si están pensando en Hitchcock, o mejor dicho, en esas hipnóticas Kim Novak, Tippi Hedren o Grace Kelly aciertan. No han sido pocos los críticos que también la han comparado con una de las heroínas de las intrigas del mago del suspense.

La descubrí precisamente en una película de Cronenberg, Maps of Stars, en un personaje muy secundario, interpretando a la madre de Havana Segrand (Julianne Moore), una estrella de cine venida a menos. Y muy apropiadamente, era una visión entre angelical y espectral, la de la madre fallecida de ésta. Apenas unos segundos en pantalla, los suficientes para retener su imagen.

Sarah Gadon

( Arriba: Sarah Gadon junto a Malin Buska en ‘Reina Cristina’ ©Film Buró – Y en una imagen de la serie ‘22.11.63’ ©Warner Bros./Bad robot )

Con Cronenberg también colaboró en Cosmopolis, protagonizada por Robert Pattinson, y Un método peligroso, junto con Viggo Mortensen y los citados Michael Fassbender y Keira Knightley. Y también con el hijo de éste, Brandon Cronneberg, en su debut Antiviral, no estrenada comercialmente entre nosotros.

A pesar de no ser una celebridad reconocida por la mayoría del público, en su trayectoria tiene el indiscutible mérito de haber sido amada hasta la locura tanto por reinas como por el mismísimo conde Drácula… en las ficciones de la pantalla. Ella fue Mirean, la esposa del conde Vlad en Drácula, la leyenda jamás contada (2014); o la condesa Ebba Sparre en la recién estrenada en nuestros cines Reina Cristina, la dama de compañía que atrapa el corazón de la famosa monarca sueca del siglo XVII que en la gran pantalla ya inmortalizó Greta Garbo.

De entre sus otros trabajos, puede que la hayan visto en Belle, The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro o la enigmática Enemy, del canadiense Denis Villeneuve. O en la tele con la miniserie actualmente en emisión 22.11.63, junto con James Franco y adaptando una obra de Stephen King sobre viajes en el tiempo, saltando a los años sesenta para impedir el traumático asesinato de John F. Kennedy. Además, este mismo viernes, 20 de mayo, se estrena en nuestra cartelera Noche real.

¿Y la fama? A Sarah Gadon le gusta mantener los pies en el suelo, no creérselo demasiado. Lo resumía un titular de una entrevista publicada en El País hace un par de años: “Para un actor es importante seguir haciendo la colada”.

 

 

 

 

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