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Robert De Niro: “Inferencias negativas”

Actor Robert de Niro attending " The Intern " premiere at in New York City, NY, USA, on September 21, 2015.

( GTRES )

La pasada semana algunos medios se hicieron eco de la noticia aparecida en la web de The Guardian. El mítico actor estadounidense Robert De Niro dio plantón a una periodista en mitad de una entrevista de promoción de su nueva película, El becario (The Intern) dirigida por la especialista en comedias románticas dulzonas Nancy Meyers, y en la que tiene como compañera de reparto nada menos que a Anne Hathaway. La primicia la difundió la propia periodista, la británica Emma Brockes, colaboradora de la revista Radio Times. A lo largo de la ristra de preguntas que le iba realizando, y siempre según su propia versión, notó que De Niro estaba como “triste”. Finalmente, éste decidió unilateralmente poner punto y final al encuentro al considerar que lo que le estaba inquiriendo la reportera eran “inferencias negativas”.

Brockes le había preguntado al veterano actor, por ejemplo, “qué pensaba acerca de los banqueros”, los que en los últimos tiempos se habían hecho los amos y señores del barrio de Tribeca, lugar que acoge y da nombre al Festival de Cine neoyorquino y que él mismo había ayudado a cofundar; o “si le costaba no actuar con el piloto automático puesto en el set de rodaje”. Pero De Niro, como es sabido, hombre de pocas palabras en actos públicos y entrevistas, se mantuvo firme en su respuesta. Todo se trataba de “Inferencias negativas”. Así que le solicitó que apagara la grabadora y se levantó de la silla. El actor estaba sumido, según la entrevistadora, en una especie de episodio de “locura” mirando a la puerta de salida, como deseando que apareciera algún responsable de comunicación para que le sacara inmediatamente de allí. Sí, pero “¿qué hay de los banqueros?” y del “piloto automático”, intentó proseguir Brockes. Ya no hubo manera. “No voy a seguir, querida. Probablemente ni te estés dando cuenta de lo que estás haciendo, de tu negatividad” le contestó De Niro.

Ella reconoció haber pasado por los lógicos momentos de apuro y nerviosismo, y disculpó al actor asegurando que “siempre había sentido simpatía por él”, que comprendía la presión y el cansancio que debía sentir respondió durante horas y horas siempre a las mismas preguntas que formulan los periodistas. “¿Quién querría estar obligado por contrato a hacer esto?”.

Y en estos días las palabras de De Niro me han acompañado, resonando día y noche, dentro de mi cabeza: “inferencias negativas”.

Habrá quien piense que el actor, a sus 72 años, pudiera estar afectado por algún tipo de demencia senil. Pero, diantre, estamos hablando del tipo que enmarcó actuaciones prodigiosas en Taxi Driver, Toro salvaje o Casino. Alguien además que nos habla desde la perspectiva de la experiencia. Así que, igual tendrá razón. De Niro estaba lanzando un mensaje sobre la excesiva negatividad de nuestras conclusiones y pensamientos. Estamos envueltos por el pesimismo y la fatalidad.

La periodista hubiera debido de formular las preguntas de otra manera. Por ejemplo, “Admiro que después de tantos años y películas aún siga usted capaz de sorprendernos en cada nueva interpretación? ¿Cómo lo consigue?” (esto implicaría una conclusión positiva, porque alaba un hecho en lugar de sugerir que algo, quizá, puede estar haciéndose mal); o “¿el tener a tantos banqueros instalados en Tribeca como beneficiará al barrio y al festival? (se trataría de darle la vuelta a la tortilla, se puede obtener beneficio de esa situación). Esto sí serían inferencias positivas. Buenas vibraciones. Y deberían ir acompañadas de titulares igualmente positivos para que todos nos sintamos más felices y mejor. Nos ayudaría a levantarnos y acostarnos con la cabeza menos llena de preocupaciones. ¿Por qué titular que una persona ha muerto en un incendio cuando se puede decir que cuarenta han tenido la fortuna de escapar de las llamas?”. De Niro sabe lo que se dice. También hace tiempo que actúa con el piloto automático puesto… y, por supuesto, se le va la olla.

 

(Imagen cabecera: Robert de Niro en la premiere de ‘El becario’ en Nueva York)

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