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El cielo sobre Tatooine

Un travelling por el cine más actual con flashbacks al clásico.

¡No me desconectes! (Ex_machina)

Sesión 1: Sexo. El poder de seducción y la sexualidad aplicada a las máquinas, más concretamente a los robots y la inteligencia artificial. Irresistible era la María cibernética danzando provocativamente ante las miradas lascivas de una audiencia mayoritariamente masculina en el gran clásico Metrópolis, de Fritz Lang (1927). Joaquin Phoenix también caía rendido ante la voz (Scarlett Johansson) de su sistema operativo, diseñado para hacer que no se sintiera tan sólo en la mucho más reciente Her (2013) de Spike Jonze. 86 años separan ambas películas.

No sólo nos basta crearlos como procesadores inteligentes o para los trabajos más duros. Los replicantes de Blade Runner tenían a Pris (Daryl Hannah) y Zhora (Joanna Cassidy) como modelos destinados también al placer carnal. Jude Law era un gigoló en A.I. de Spielberg. Mientras que Evan Rachel Wood daba cuerpo a la virtualidad materializando la irresistible fascinación de la celebrities en S1M0NE. En The Machine, producción británica de 2013 mucho más desconocida, su protagonista (y que, curiosamente, comparte el nombre de AVA con Ex_machina), interpretada por Caity Lotz, se convertía en una hembra de armas tomar, en todos los aspectos.

En el desarrollo de la inteligencia artificial parecen pesar tanto los condicionantes más intelectuales como los instintos básicos y primarios. En Ex_machina, el nuevo Prometeo es Nathan Bates (Oscar Isaac), billonario y gurú tecnológico que se niega a crear simples “cajas grises” y dota a sus criaturas para adaptarlas a gozos particulares. Sus más recientes creaciones son la solícita y sensual Kyoko (Sonoya Mizuno), criada y amante, y la coqueta e inteligentísima Ava (Alicia Vikander). Hay striptease robótico a contraluz (donde no hay nada que mostrar que no hayamos visto durante buena parte del metraje, sólo el quitarse unas prendas), o el verla recubriéndose de piel sintética humana, extrañada y sugestionada ante su nuevo cuerpo, como la alienígena de Scarlett Johansson en Under the Skin.

Ex_machina

( Universal )

Sesión 2: Libertad. Ir adquiriendo conciencia, capacidad de pensar y sentir emociones en una máquina puede conducir a los deseos de expandirse, no sólo en cuanto a conocimiento, también en librarse de las ataduras de los humanos. La libertad como aspiración de cualquier entidad que tenga consciencia. Ava, la robot de Ex_machina no será inmune a ello y pondrá todas sus habilidades, físicas y cognitivas, para lograrlo. Poder salir y dirigirse a algún cruce urbano lleno de gente, para observar a los humanos, sería el primer lugar al que se dirigiría si fuera libre. Mientras, su creador, Nathan Bates, sólo intenta hacer pruebas para demostrar que es capaz de irse superando en cada modelo nuevo hasta llegar a esa meta en la que la máquina pueda pasar perfectamente como un ser humano.

En esa red de intereses, la del genio y la criatura, caerá el joven Caleb, un programador informático inteligente, pero también escogido por ser un buen tipo, soltero y con integridad que, en este juego de retos y pruebas tendrá hasta un total de 7 encuentros con Ava. Lo interpreta Domhnall Gleeson (protagonista de Una cuestión de tiempo, y de uno de los episodios de Black Mirror, Ahora mismo vuelvo).

Ex_machina es fascinante y perturbadora como los mejores episodios precisamente de la televisiva Black Mirror. El Británico Alex Garland (guionista de 28 días después, Sunshine, Dredd o Nunca me abandones; y autor de la novela La playa) demuestra que en su debut tras la dirección apunta maneras. Sabe sacarle partido a un guión inteligente, que tiene sus fallos, puede ser discutible, pero al fin y al cabo muy digno y muy por encima de la media. Un guión asesorado por el científico Murray Shanahan y por el experto en genética y reconocido divulgador Adam Rutherford, con guiños al actualmente de moda test de Turing.

También lanza sus puyas a los motores de búsqueda (“BlueBook” en Ex_machina, una forma velada de decir Google) para controlar nuestra intimidad, saber cómo somos, sobre nuestros gustos, preferencias y conductas.

Ex_machina

( Universal )

Sesión 3: Amenaza. Lo que se denomina Singularidad (Tecnológica) es un desafío y al mismo tiempo un apercibimiento para los humanos. El mismo astrofísico británico Stephen Hawking advirtió recientemente que “El desarrollo completo de la inteligencia artificial podría significar el fin de la raza humana”. Más voces de alerta, como la de Elon Musk, fundador de PayPal, SpaceX y Tesla Motors, asegurando que con “La inteligencia artificial estamos invocando al demonio”.

Asimov creó las leyes de la robótica. El matemático Vernor Vinge, y uno de los autores más prolíficos e inspirados sobre el tema, con novelas como Fuego sobre el abismo, especula sobre lo que ocurrirá cuando la creación supere al creador. Llegados a este punto, tal vez estemos hablando de la post-humanidad. Sin embargo, Alex Garland ha asegurado que en su visión no pretende causar desasosiego ni alarma. No se trata tanto de protegernos de las máquinas sino de cómo protegerlas ellas de nosotros.

Notable película, Ex_machina debe de ser una celebración, por su austeridad, conduciéndonos tal vez a terrenos que no son nuevos, pero imaginativa y realizada con pocos medios y bien aprovechados. La claustrofóbica mansión en la que vive recluido Nathan y sus dependencias subterráneas sin ventanas contrastan esta artificialidad con la naturaleza que les rodea, llena de parajes verdes y montañosos. Lo artificial con lo natural. Y sobre todo tenemos a una Ava que es un prodigio de recreación del apartado de efectos visuales, tan minimalista como efectivo. Un nuevo icono a retener del género de ciencia-ficción, apelando, aunque sin un gramo de locura, al ¡No me desconectes! Como HAL hacía en 2001 , una odisea del espacio.

 

Puntuación:

Icono 7

 

 

 

 

 

5 comentarios

  1. Dice ser Antonio Larrosa

    Para llegar a hacer personas como un Dios no tendrás más remedio que avanzar en el tiempo muchos años y eso si te adhieres al nuevo decubrimiento..La Unversidad kiko descubre que en el cerebro de quien lee mis novelas se forma Larrosafenol y vive mil años http://antoniolarrosa.com

    Clica sobre mi nombre.

    08 marzo 2015 | 14:48

  2. Dice ser joe

    ay antoniete que tonteria, para hacer personas solo se necesita un poco de sexo

    08 marzo 2015 | 17:52

  3. Dice ser Maxim

    ¿Alguien sabe el nombre de una serie de los años noventa que trataba de una mujer robot que trabajaba con un policia?

    08 marzo 2015 | 18:39

  4. Dice ser perico

    Species, 2001: Una odisea del espacio, Splice. Experimento mortal, yo robot… parece que es más de lo mismo.

    08 marzo 2015 | 18:56

  5. Dice ser mathar

    Pues yo debí de ver una película distinta, porque menudo tostón me pareció. A ver, la película tiene cosas muy buenas, su planteamiento inicial y sobre todo final (hace pensar bastante) la fotografía, escenificación y los efectos visuales (no se distingue entre efecto de ordenador, maquillaje y realidad) son realmente muy buenos, pero todo ello se pierde con el lentísimo y soporífero desarrollo (y en algunos momentos con saltos sin sentido) del guión. Lenta hasta decir mala, que a pesar de sus muchísimas virtudes hace que el publico medio le parezca aburrida y seguramente por eso no tendrá el éxito que pudiera merecerse.

    09 marzo 2015 | 08:46

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