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Los secretos de las ciencias para
los que también son de letras

“Hubo un tiempo en que no mirábamos a España por su ciencia; eso ya pasó”

Aquí, la cita completa:

Hubo un tiempo, no hace tanto, en que no mirábamos a España en busca de información avanzada en las líneas puramente científicas; pero ese día ha pasado, y ha surgido en sus instituciones de enseñanza una generación de hombres jóvenes entrenados en los más modernos métodos de observación e investigación, quienes están destinados a dar a este noble pueblo una estatura tan elevada en el reino de la ciencia como la alcanzada por los estudiantes de otras tierras.

Una visión esperanzadora, ¿no es así? Sobre todo cuando su autor es un personaje tan destacado como el insigne paleontólogo y zoólogo William Jacob Holland, antiguo rector de la Universidad de Pittsburgh y después director de los Carnegie Museums de la misma ciudad estadounidense.

Podríamos agradecerle a Holland el elogio, si no fuera porque… falleció hace 83 años. El científico escribió esas palabras el 28 de diciembre de 1914, y fueron publicadas en la revista Science el 5 de febrero de 1915, como parte de una reseña del libro Fauna Ibérica: Mamíferos de Ángel Cabrera Latorre, naturalista del Museo Nacional de Ciencias Naturales.

Ángel Cabrera Latorre (1879-1960). Imagen de Universidad Nacional de La Plata / CC.

Ángel Cabrera Latorre (1879-1960). Imagen de Universidad Nacional de La Plata / CC.

Ángel Cabrera (1879-1960) fue una gran figura del naturalismo en lengua española, citado a menudo como el más importante de los zoólogos especializados en mamíferos. Su trayectoria fue tan heterodoxa como la profesión de su padre, obispo protestante. El menor de los siete hijos del pastor se licenció y doctoró en Filosofía y Letras, algo que no le impidió dedicarse por entero al estudio de la naturaleza; una pasión que dejó reflejada en 27 libros y cientos de publicaciones científicas y artículos divulgativos.

Suena a cliché manoseado siempre que se ensalza a una gloria nacional, pero Cabrera fue realmente un adelantado a su tiempo. No se puede calificar de otra manera a alguien que dedicó parte de su obra a la divulgación científica –sin televisión ni blogs era algo más complicado que hoy–, y que en época tan temprana ya alertaba del peligro de la introducción de especies invasoras en los espacios naturales. Viajó y se construyó una carrera internacional con fuertes vínculos en el mundo anglosajón, algo imprescindible hoy, no tan común en la España de entonces. Y por si faltaba algo, ilustraba sus propios libros con preciosos y precisos dibujos a plumilla y acuarelas.

Conseguir una reseña en Science no es cualquier cosa, ni en 1915 ni hoy. La guía de mamíferos ibéricos de Cabrera lo logró, y a cargo de una figura también destacada como Holland. Ignoro si ambos llegaron a conocerse. Holland calificaba el libro de Cabrera como “un modelo a su modo, y una señal del gran avance en las líneas de la investigación científica que se está produciendo en España bajo la sabia e inteligente guía de su iluminado soberano [Alfonso XIII]”. El naturalista estadounidense concluía así su artículo: “Entre los jóvenes que están trabajando con éxito en esta dirección, ninguno se eleva más alto que el infatigable y talentoso autor del trabajo que tenemos ante nosotros”.

Lince ibérico dibujado por Ángel Cabrera en su obra 'Fauna Ibérica: Mamíferos' (1914).

Lince ibérico dibujado por Ángel Cabrera en su obra ‘Fauna Ibérica: Mamíferos’ (1914).

Las palabras de Holland no eran adulaciones vanas; realmente reflejaban lo que Cabrera significaba en la biología española de comienzos del siglo XX. Quiero decir, lo que Cabrera significaba en la biología española de comienzos del siglo XX… hasta que abandonó la biología española. O tal vez la biología española lo abandonó a él. El caso es que en 1925 Cabrera agarró a su familia y se marchó a Argentina. Al parecer los motivos de su emigración no fueron políticos, que tanto aquejaron a la ciencia española del siglo XX –apunte de contexto histórico: dictadura de Primo de Rivera–, sino puramente profesionales. El Departamento de Paleontología del Museo de La Plata necesitaba un nuevo director, y fue nada menos que Ramón y Cajal quien propuso a Cabrera. Se cuenta que le ofrecieron una remuneración muy ventajosa, y allá que se fue.

El mismo año de su partida solicitó la nacionalidad argentina, y allí se quedó hasta su muerte a los 81 años. Para los españoles, Cabrera fue un biólogo español. Para los argentinos, fue un biólogo argentino. Por mi parte, siempre digo que no podemos elegir dónde nacemos, pero sí dónde queremos morir. Y él eligió morir en Argentina. Pero antes de eso siguió dejando allí el rastro de su talento, descubriendo el primer dinosaurio jurásico de Suramérica —Amygdalodon patagonicus— y abriendo brecha en lo que luego serían los ricos yacimientos mesozoicos de la Patagonia.

He querido traer hoy aquí a Cabrera y su reseña en Science porque el caso me parece tristemente irónico. Holland alabó hace cien años la promesa que para el avance de la ciencia española representaba el más brillante de sus biólogos. Pero aquella promesa se truncó cuando España la dejó escapar. Un siglo después, probablemente ustedes han entrado a leer este artículo creyendo que las palabras del título habían sido escritas o pronunciadas hoy mismo. España se mantiene firme en lo suyo: era una promesa científica hace cien años, y lo sigue siendo.

17 comentarios

  1. Dice ser Jose

    Para las clases altas europeas la ciencia suponía una oportunidad de negocio, sin embargo para las clases altas españolas suponía el peligro de que surgiera una clase media al calor de la pujanza económica. A ellos les bastaba con gobernar con mano de hierro sobre la plebe, vivir de lo que sus esclavos extraían de la tierra e ir a misa todos los domingos para ver si faltaba alguien. No hay que buscar más para encontrar el origen de todos los males de este País: La maldad de los de arriba para con los de abajo.

    30 enero 2015 | 13:19

  2. Dice ser Rompecercas

    En España el problema es que al que tiene espíritu crítico se le excluye violentamente, y esta es una de las cosas que lastran a la ciencia española, donde la jerarquía y el enchufismo priman. Por ejemplo, ¿alguien del gremio se atreve a discutir a un biólogo como Delibes en su visión paracinegética de la ecología española? No, porque lo pagaría caro.

    30 enero 2015 | 21:28

  3. Dice ser Romperla

    España invadida por USA y por Serbia, la comunidad española necesita tu ayuda para defendernos de la invasión. Defiende tu país en http://bit.ly/Alistate. Estrategia multijugador online

    30 enero 2015 | 22:41

  4. Dice ser Rompecercas

    Otro ejemplo de que la ciencia española no es nada sana es el famoso Arsuaga…¿quien puede u osa hacer crítica científica a la labor de Arsuaga? Lo lógico sería que existiera algún tipo de cuestionamiento fuerte y debate.

    02 febrero 2015 | 01:02

  5. Javier Yanes

    Rompecercas,

    Respecto a Delibes, y si por “visión paracinegética de la ecología española” te refieres a que no se manifiesta en contra de la caza, mi respuesta es que no veo por qué iba a hacerlo. Como ya he expresado aquí, y me ha costado recibir amenazas, animalismo y ecologismo son conceptos completamente independientes. En la ecología sí cabe la caza controlada. En África el ‘culling’ (eufemismo) es un procedimiento muy utilizado como control de poblaciones. La diferencia es que hay países donde cuesta dinero que tiene que pagar el contribuyente, como Kenya, que prohibió la caza en 1976, y otros países, como Tanzania y Botswana, donde los turistas cazadores ricos no solo costean el culling, sino que además se les cobra una millonada que engrosa los fondos destinados a conservación. Te aseguro que en Kenya hay quienes se dan de cabezazos contra las paredes todos los días. Pero por muchas razones es una decisión sin vuelta atrás.

    Y en cuanto a Arsuaga, no sé a qué te refieres. Habla, no escondas la mano. Y si estoy de acuerdo contigo, te aseguro que yo no me callo.

    Un saludo,
    Javier Yanes

    02 febrero 2015 | 11:59

  6. Dice ser Rompecercas

    No, no es que no denuncie la caza, es que la forma de entender la ecología está muy sesgada por los esquemas cinegéticos.
    No se trata de que tu te atrevas, y que yo discuta con Arsuaga sobre sus teorías, es que entre los científicos no hay ningún tipo de cuestionamiento crítico ante todo lo que digan estas figuras. Y lo normal es que lo hubiera. Esto es muy insano.

    02 febrero 2015 | 13:05

  7. Dice ser Rompecercas

    El acercamiento a cualquier teoría puede ser crítico o rosa. La ciencia exige siempre un planteamiento crítico, y si se está siempre de acuerdo en todo es que algo falla. Y esto no lo entiende mucha gente, que supone que la actitud científica es admirar a los científicos.

    De antemano el planteamiento siempre puede ser crítico y escrutador.

    http://www.elmundo.es/elmundo/2012/06/11/ciencia/1339417640.html

    03 febrero 2015 | 00:31

  8. Javier Yanes

    Rompecercas,

    No sé si tu formación o tu experiencia son científicas, pero te aseguro que no es como dices. Entre los científicos la actitud habitual es el planteamiento crítico, pero sin ninguna acritud, siempre respetuoso con el rival. Los casos de científicos enzarzados en acusaciones y descalificaciones son rarísimos, y los que se dan normalmente responden a personalidades conflictivas. Como ves en el ejemplo que me pones, habitualmente son los medios los que tratan de exprimir un jugo (tirando hacia el amarillo) que no existe. Me he pasado media vida hablando con científicos de un lado y del otro cuando hay conclusiones contradictorias sobre una misma cuestión (en este blog tienes muchos ejemplos; los más recientes, que recuerde ahora, las señales de radio de Kepler-186f y las formaciones sedimentarias en Marte), y siempre se pronuncian con el mayor respeto hacia sus adversarios, pero con una actitud crítica científicamente razonada. Sí hay cuestionamiento crítico. Siempre.

    Por desgracia, repito, son los medios los que con demasiada frecuencia mantienen esa actitud que mencionas de absoluta falta de pensamiento crítico. Hay ejemplos a diario; el más reciente que recuerdo, el ensayo clínico anunciado la semana pasada para tratar tejido cardíaco infartado con células madre. La nota de prensa decía que era la primera vez que se hacía en el mundo, y muchos medios lo repitieron como loritos. No es cierto; se ha hecho muchas veces antes. Simplemente, esta es la primera vez en que las células no son del propio paciente.

    Y no es corporativismo, soy lo menos corporativista que puedas imaginarte, pero la culpa no es de los periodistas que elaboran la información, sino, repito, de los propios medios. En lugar de contratar redactores especializados que sean capaces de aportar criterio, tiran de becarios y recién licenciados sin experiencia, que es mucho más barato. Estos hacen lo que pueden; uno no puede convertirse en especialista en periodismo de ciencia de la noche a la mañana.

    Un saludo,
    Javier

    03 febrero 2015 | 11:18

  9. Dice ser Rompecercas

    Hombre, no me vayas por el tema de los periodistas o de la gresca, que yo me refiero es la falta de crítica entre los colegas. A mi lo que me interesa es que los ingleses plantean otra interpretación, y aquí esto es raro o inexistente. Lo que dice Arsuaga o Delibes va a misa…y nunca se plantea como una perspectiva a rebatir… por que es peligroso.

    03 febrero 2015 | 14:30

  10. Dice ser Rompecercas

    Sencillamente las teorías, dataciones, interpretaciones de Arsuaga deberían estar sometidas a cuestionamiento, y sin embargo en España van a misa. Por mucho que os preocupen más los periodistas.

    http://lacienciaysusdemonios.com/2012/06/13/algunos-creen-que-la-ciencia-es-como-el-futbol/#more-26162

    http://noticias.terra.es/ciencia/un-libro-atribuye-exito-del-mito-de-atapuerca-a-un-proyecto-de-divulgacion,8d87adee541cd310VgnCLD2000000ec6eb0aRCRD.html

    Entre las conclusiones del libro, editado por la Universidad de Barcelona (UAB), destaca la constatación de que los españoles viven en “una especie de burbuja” que les empuja a no debatir los resultados controvertidos del ámbito científico que les llegan a través de los medios, como sí se hace en otros países.

    http://dicat.csic.es/dicat/es/noticias/177-el-mito-de-atapuerca

    Sin embargo, la interpretación de algunos de esos hallazgos como evidencias de canibalismo o de los primeros enterramientos en la Historia, son muy controvertidos y aun no hay acuerdo entre la comunidad científica internacional. Tampoco lo hay sobre el estatus del Homo antecesor.

    Lo llamativo del caso, apunta Hochadel, es que en España estamos en una especie de “burbuja”. Mientras que esos resultados controvertidos se discuten a nivel internacional, en España, el poder de la divulgación de los resultados a través de los medios y las redes ha sido tan grande que no quedan atisbos de ese debate.

    03 febrero 2015 | 15:21

  11. Dice ser Rompecercas

    Sencillamente, las teorías, dataciones, interpretaciones de Arsuaga deberían estar sometidas a cuestionamiento, y sin embargo en España van a misa. Los otros científicos no funcionan de manera independiente. No es una cosa solo de periodistas.

    http://lacienciaysusdemonios.com/2012/06/13/algunos-creen-que-la-ciencia-es-como-el-futbol/#more-26162

    http://noticias.terra.es/ciencia/un-libro-atribuye-exito-del-mito-de-atapuerca-a-un-proyecto-de-divulgacion,8d87adee541cd310VgnCLD2000000ec6eb0aRCRD.html

    “Entre las conclusiones del libro, editado por la Universidad de Barcelona (UAB), destaca la constatación de que los españoles viven en “una especie de burbuja” que les empuja a no debatir los resultados controvertidos del ámbito científico que les llegan a través de los medios, como sí se hace en otros países.”

    http://dicat.csic.es/dicat/es/noticias/177-el-mito-de-atapuerca

    “Sin embargo, la interpretación de algunos de esos hallazgos como evidencias de canibalismo o de los primeros enterramientos en la Historia, son muy controvertidos y aun no hay acuerdo entre la comunidad científica internacional. Tampoco lo hay sobre el estatus del Homo antecesor.
    Lo llamativo del caso, apunta Hochadel, es que en España estamos en una especie de “burbuja”. Mientras que esos resultados controvertidos se discuten a nivel internacional, en España, el poder de la divulgación de los resultados a través de los medios y las redes ha sido tan grande que no quedan atisbos de ese debate.”

    03 febrero 2015 | 18:32

  12. Dice ser Rompecercas

    Javier, no digo que tengas que estar en desacuerdo obligatoriamente con las teorías del equipo de Arsuaga, ¿pero te atreverías a pedir en tu blog que haya en España un debate crítico a nivel científico sobre las teorías del poderoso Arsuaga?..jeje

    http://www.ellinceiberico.com/foro/viewtopic.php?f=2&t=1707&start=30

    05 febrero 2015 | 15:32

  13. Javier Yanes

    Rompecercas,

    Perdona si no respondo o tardo, falta de tiempo. Te puedo asegurar que en ninguno de los medios donde he trabajado he recibido jamás ni dado a otros ninguna consigna para que las investigaciones de científicos españoles se traten con más credibilidad que las de otros. Nosotros nos limitamos a informar y, cuando se trata de un tema polémico, tratamos de ofrecer todos los enfoques. Y si existe una controversia, la exponemos (cuando exista; la función de los periodistas no es crearlas ni inflarlas, como hicieron en The Guardian). En paleoantropología, como creo que sabes, las controversias son frecuentes, es un campo en el que muchas nuevas evidencias reescriben la historia de lo ya conocido. Que demos por bueno un nuevo estudio no significa que no vaya rebatirse en el futuro. Los científicos lo saben, nosotros lo sabemos y la gente debería saberlo. Y si esto último no es cierto, es porque no entienden cómo funciona la ciencia, pero es que en este país el nivel de alfabetización científica es muy bajo.

    Un saludo,
    Javier

    06 febrero 2015 | 09:56

  14. Dice ser Rompecercas

    vaya… es la gente quien tiene la culpa, ¿no?, y no quienes tienen el deber de recalcar, y se olvidan de trasmitir la naturaleza controversial de todo este conocimiento… ¿que pasa cuando los científicos interesadamente hacen planteamientos acríticos para conseguir grandes efectos en la sociedad, como es el caso.

    ¿Has visto el museo de la evolución?, ¿has visto El periódico de Atapuerca..? yo no veo ahí atisbos de controversia, sólo veo Loas medievales y elogios asiáticos para los “guardianes” y paleontólogos eminentes de Atapuerca?

    06 febrero 2015 | 14:29

  15. Javier Yanes

    Rompecercas,

    Vaya, suponer que la gente es inocente de todo tiene la misma carga de razón que suponer que es culpable de todo. La gente tiene la culpa de muchas cosas, no hay más que mirar alrededor y hacia atrás (en el tiempo).

    En cuanto a nosotros, los periodistas, cúlpanos de lo que te parezca oportuno. Pero creo que la única manera de que la gente (otra vez) no interprete lo que no queremos decir, a saber, que el último estudio que contamos es un dogma de obligada creencia, sería acompañar cada noticia con un disclaimer aclarando que las conclusiones de todo estudio científico pueden ser rebatidas y que quien quiera verdades pregunte a un político, a un cura o a un conspiranoico.

    Y en lo que se refiere a los científicos, la cuota de falsabilidad también se da por supuesta. Una cosa es la discusión científica y el respeto a las visiones alternativas a la propia, pero solo faltaría que los defensores de una hipótesis tuvieran que defender también la contraria.

    Un saludo,
    Javier

    09 febrero 2015 | 12:02

  16. Dice ser Rompecercas

    No estás siendo crítico: el mundo científico y su entorno se ha convertido en espectáculo, educando en el dogma, en el glamour de los grandes descubrimientos, en el marketing y el éxito, casi a lo indiana Jones, etc… igual que la política, el marketing,o cualquier showbusiness . y no trasmitiendo la naturaleza controversial y crítica, que es algo mucho más gris.

    Si que se puede transmitir el carácter hipotético y controversial de las teorías, que es en el fondo lo único importante de la ciencia, pero se divulga y se educa en el dogma, como la religión.

    09 febrero 2015 | 15:51

  17. Dice ser Rompecercas

    Mira, es como el estreno de una producción de Hollywood. Arsuaga no sale bien parado.

    http://losdeabajoalaizquierda.blogspot.com.es/2010/04/la-dictadura-de-la-revista-nature.html

    10 febrero 2015 | 15:52

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