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Llega Arbolapp Canarias, la app del CSIC para descubrir los árboles de las islas

Por Mar Gulis (CSIC)

El drago es una de las especies descritas en Arbolapp Canarias / Magui Olangua

Tal y como prometimos hace un año, os presentamos Arbolapp Canarias. Dragos, lentiscos, adernos, palmeras y demás especies de los bosques canarios son los protagonistas de esta aplicación para dispositivos móviles que os podéis descargar hoy mismo. De carácter gratuito, la nueva app permite a cualquier usuario identificar los árboles silvestres del archipiélago. Para los habitantes de las islas, Arbolapp Canarias puede ser la herramienta perfecta para conocer un poquito mejor su particular botánica. Para el resto de los habitantes del planeta –la app puede consultarse tanto en castellano como en inglés–, quizá sea la excusa perfecta para planear una escapada a las islas en la próxima Semana Santa o cuando se tercie.

Esta aplicación incluye información sobre 92 especies de árboles que pueblan los hábitats naturales canarios. Cada árbol tiene una ficha que incluye fotografías, mapas, un texto descriptivo y varias curiosidades. Por ejemplo: ¿Sabíais que el último drago descrito en el mundo solo vive en los riscos más inaccesibles de Gran Canaria? ¿O que la resina del lentisco se ha mascado como chicle desde la época de la Grecia clásica? ¿O que los aborígenes canarios usaban varas de acebuche para fabricar sus armas defensivas? Al utilizar Arbolapp Canarias, que además de estar lista para su descarga en móviles Android e iOS cuenta con una versión web, encontraréis estas y otras muchas anécdotas.

La nueva app –hoy se presenta en Gran Canaria– es un complemento de Arbolapp, la aplicación dedicada a los árboles silvestres de la Península Ibérica que fue creada por el CSIC en 2014 y que hoy supera las 350.000 descargas. Como sucede con su antecesora, Arbolapp Canarias se ha diseñado para que cualquiera puede utilizarla; no es necesario tener conocimientos de botánica para identificar las especies mediante los dos tipos de búsqueda que contiene: una guiada, en la que hay que escoger en sucesivas pantallas la alternativa que mejor describe el ejemplar que se quiere identificar; y otra abierta, que permite encontrar árboles por provincia, tipo de hoja, fruto, flor u otros criterios.

La app permite identificar 92 árboles silvestres canarios a través de dos tipos de búsqueda: una guiada y otra abierta / Jonathan Rueda

Eso sí, el lugar idóneo para utilizar la aplicación es el medio natural. La app funciona de manera autónoma sin conexión a internet; al centrarse en árboles silvestres –aquellos que crecen espontáneamente sin intervención humana–, Arbolapp Canarias no incluye especies que solo se encuentran en parques, jardines, calles o terrenos forestales. Así que os recomendamos que planifiquéis excursiones por los exuberantes parajes naturales canarios para disfrutar de la naturaleza y aprender botánica de una manera divertida.

Esta iniciativa del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha sido desarrollada por su Área de Cultura Científica, el Real Jardín Botánico y el Jardín Botánico Canario ‘Viera y Clavijo’, unidad asociada al CSIC y adscrita al Cabildo de Gran Canaria. Además, Arbolapp Canarias ha recibido financiación de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).

Para descargarla debéis acceder a Play Store o Apple Store. Después ya solo tendréis que buscar una buena ruta para descubrir cientos de detalles y curiosidades sobre los árboles canarios.

Una planta carnívora descubierta en Facebook, la estrella de las 10 especies más asombrosas de 2015

Por Mar Gulis (CSIC)

Cada año se descubren alrededor de 20.000 especies y un comité internacional, liderado por el International Institute for Species Exploration, selecciona las diez más destacadas. “Con esta iniciativa tratamos de concienciar sobre la importancia de seguir conociendo y poder así proteger la incalculable biodiversidad que nos rodea, de la que solo conocemos una pequeña parte”, explica Antonio G. Valdecasas, investigador del CSIC en el Museo de Ciencias Naturales.

Las cifras varían pero según los científicos quedan cerca de 12 millones de especies por descubrir, cinco veces más de las que ya se conocen. “Descubrir y nombrar las especies que pueblan el planeta, ordenarlas por parentescos y conocer su forma de vida y área de distribución es la única forma posible de entender el desarrollo de la vida sobre nuestro planeta y aprender a protegerla”, añade Valdecasas.

¿Quieres saber cuáles fueron las diez especies más asombrosas de 2015? Aquí tienes el top ten elaborado por los investigadores.

Escarabajo

1. Un escarabajo acuático. La mayoría de los escarabajos viven en el suelo del bosque, donde se alimentan de materiales en descomposición. Sin embargo, Phytotelmatrichis osopaddington habita en pequeños receptáculos de agua que se crean en la base de plantas emparentadas con el jengibre y los plátanos. Por el momento, se desconoce cómo este diminuto escarabajo de aproximadamente un milímetro logra alimentarse en semejante hábitat.

Caballito

2. El caballito de mar que nadie vio. El descubrimiento de Phyllopteryx dewysea ha puesto de manifiesto lo poco que sabemos aún de la fauna marina. Pese a que vive en aguas poco profundas, mide cerca de 3 cm de largo y es de color rojo rubí con líneas verticales rojas, hasta ahora había pasado desapercibido para la ciencia.

Pez

3. Un pez monstruoso. Si esto fuera un concurso para encontrar a la especie más fea, Lasiognathus dinema tendría todas las papeletas para ganarlo. Como sus parientes los rapes, este pez tiene un órgano que proyecta por encima de la cabeza como si de una caña de pescar se tratara. Sin embargo, en este caso ese órgano es bioluminiscente. Lasiognathus dinema vive en las oscuras profundidades del océano y los investigadores creen que utiliza la luz para atraer a sus presas.

Cochinilla

4. Cochinillas ‘espinosas’. Luiuniscus iuiuensis es un organismo anfibio, ciego y sin pigmento que puede dar a los isópodos (un tipo de crustáceos) los 15 minutos de fama que estaban esperando. Esta nueva especie tiene placas cónicas en la base de sus patas que le dan un aspecto espinoso y le permiten construir refugios esféricos de barro en los que muda su exoesqueleto. De momento solo se la ha encontrado en una cueva de Brasil cuyas cámaras inferiores se inundan en la época de lluvias. Esta área de distribución tan restringida la hace especialmente vulnerable.

carnivora

5. La planta carnívora descubierta en Facebook. Un aficionado a las plantas que sube unas fotos a su muro, un investigador que cree ver una nueva especie y un intenso intercambio a través del chat: así se produjo el descubrimiento de Drosera magnifica. Esta planta carnívora es la más grande de su género que se ha encontrado en América. Igual que otras especies de Drosera (o rocío de sol) segrega una mucosidad espesa con aspecto de rocío que atrae a los insectos a la superficie de sus hojas. De este modo compensa la falta de minerales de los suelos en los que crece. Aunque es muy abundante localmente, solo está presente en la cumbre de una montaña y ya ha sido declarada en peligro crítico de extinción.

homo

6. Una ‘nueva’ especie humana. El yacimiento donde se encontraron los restos fósiles de Homo naledi contiene al menos 15 individuos diferentes, la mayor agrupación de restos de una sola especie de homínido descubierta en África. Estos ‘nuevos’ humanos tenían el cráneo y la parte superior del cuerpo similar a la de nuestros ancestros que vivieron hace entre dos y cuatro millones de años, como los Australopithecus, pero sus manos y pies se parecen a los de los humanos modernos. Una vez que se pueda determinar la edad exacta de los restos se conocerán más detalles de sus implicaciones para la historia de nuestro género.

árbol

7. El árbol de tronco fino. De altura inferior a los 6 metros y un tronco de 10 centímetros de diámetro, Sirvadavia solannona ha sido descubierta en una de las áreas más estudiadas de Gabón. Es probable que la estrechez de su tronco haya sido la responsable de que pasara desapercibida en inventarios anteriores. Sus flores se parecen a las de los tomates y patatas, pero esta planta pertenece a una familia diferente y, de hecho, es única en su género. Su pariente más cercano vive en Tanzania, a 3.000 kilómetros, en el otro extremo del continente africano. En la actualidad, se estudia si las abejas provocan la dispersión de su polen mediante ultrasonidos producidos por la vibración de sus alas.

líbelula

8. Insectos con nombre de disco de Pink Floyd. En 2015 se dio un gran paso en el conocimiento de los odonatos, uno de los órdenes de insectos más conocidos, con la publicación de un artículo en el que se describen 60 especies de libélulas y caballitos del diablo descubiertas en África. La mayor parte de las nuevas especies son muy coloridas y tan diferentes entre sí que basta una fotografía para diferenciarlas. Umma gumma es una de ellas. El nombre completo de este caballito del diablo coincide con el del disco Ummagumma que Pink Floyd grabó en 1969 y que, en el argot de la ciudad de Cambridge, significa hacer el amor.

tortuga

9. Las tortugas de Darwin eran más de una especie. Ningún animal se asocia tanto con Darwin como las tortugas gigantes de las islas Galápagos. En 2015 los análisis genéticos determinaron que lo que hasta ahora se consideraban pequeñas diferencias entre las poblaciones de tortugas orientales y occidentales de la isla de Santa Cruz son en realidad características de especies distintas. Así fue descrita Chelonoidis donfaustoi, una nueva especie que cuenta tan solo con 250 individuos.

mono

10. Monos que habitaron la península ibérica. Laia era un mono hembra de cuerpo pequeño que vivió en lo que hoy es España hace 11,6 millones de años, una época en la que los linajes de los humanos y los grandes simios no se habían distanciado del de los gibones. La localización de sus restos en Cataluña ha dado lugar a la descripción de la especie Pliobates cataloniae y plantea la posibilidad de que los primeros humanos podrían haber estado más estrechamente relacionados con los gibones que con los grandes simios. Según las estimaciones pesaba entre 4 y 5 kilos de peso, lo que sugiere una altura de alrededor de 45 centímetros.

Te presentamos el ‘Top 10’ de las especies más sorprendentes del año

Por Mar Gulis (CSIC)

Una araña que huye haciendo volteretas como si fuera una acróbata, una planta de sobra conocida por los indígenas mexicanos pero hasta ahora ignorada por la ciencia o una rana que pare a sus renacuajos en lugar de depositar los huevos en el agua… Como cada año, el ‘Top 10’ del Instituto Internacional para la Exploración de Especies presenta las más impactantes de las cerca de 18.000 especies que se descubrieron en 2014.

El ranking, en cuya elaboración participan investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC, pretende concienciar a la población de la necesidad de conocer y conservar la biodiversidad. Los científicos cifran en 12 millones el número de especies que quedan por descubrir, cinco veces más de las que ya se conocen. Así que todavía hay mucha vida ‘asombrosa’ por explorar…

Seta submarina

1. Un pequeño animal marino con forma de seta. Encontrados en los fondos marinos australianos a más de 1.000 metros de profundidad, los especímenes de Dendrogramma enigmatica tienen la boca en el extremo de un ‘tallo’ de 8 mm y un disco superior que apenas supera los 10 mm. Aunque no hay dudas de que se trata de animales, no está claro si están o no emparentados con corales y medusas. Por sus características primitivas podría tratarse de descendientes de los primeros animales, lo que haría reconsiderar el árbol filogenético de estos organismos.

Torq. alb.
2. Peces ‘arquitectos’… y misteriosos.
Los científicos llevaban 20 años tratando de averiguar el origen de los círculos de unos dos metros de diámetro con diseños geométricos que proliferan en los fondos marinos de Oshima, una isla volcánica del Pacífico. El misterio solo se pudo resolver al observar a los peces de la especie Torquigener albomaculosus. Los círculos son nidos que los machos preparan para atraer a las hembras y servir como protección. Las crestas y ranuras minimizan el efecto de las corrientes y posiblemente ayudan a evitar los ataques de depredadores.

Insecto palo

3. Un discretísimo insecto palo. Phryganistria tamdaoensis no es el insecto palo más largo del mundo pero pertenece a una familia conocida como ‘palitos gigantes’. Mide cerca de 23 cm de largo y es un maestro del camuflaje. Descubierto en el Parque Nacional de Tam Dao (Vietnam), ha pasado desapercibido durante años para los entomólogos que trabajan en la región.

Dinosaurio

4. El dinosaurio que parecía un ave. Contemporáneo de los famosos Tiranosaurius rex o los Triceratops, Anzu wyliei es el dinosaurio más parecido a las aves que se conoce. Anidaba e incubaba los huevos hasta su eclosión, tenía los huesos huecos, plumas y un pico similar al de los actuales loros. Vivía en llanuras inundadas y era omnívoro: comía vegetales, pequeños animales y huevos. La especie, que medía unos 3,5 metros de largo por 1,5 de alto y pesaba entre 200 y 300 kilos, fue descubierta en un yacimiento de Dakota del Sur (EE UU) en el que se encontraron tres esqueletos.

Araña

5. La araña ‘saltimbanqui’. Hallada en Marruecos, Cebrennus rechenbergi es una araña muy ágil que huye de sus depredadores con acrobacias. Al detectar una señal de peligro primero adopta una actitud amenazante pero, si esta estrategia no funciona, echa a correr dando volteretas para acelerar su huida. Según los investigadores, esta técnica es la última baza del arácnido para librarse de los depredadores en un medio, el desierto, donde no hay lugar para esconderse. Su forma de actuar ya ha inspirado la creación de un robot que copia sus movimientos.

Avispa

6. Avispas que protegen sus nidos con hormigas muertas. Deuteragenia ossarium es una avispa de unos 15 mm de longitud encontrada en la reserva natural de Gutinashan (China). Construye sus nidos en tallos huecos que separa en varias secciones con paredes. En cada sección, la avispa pone un huevo y deposita una araña que servirá como alimento a la cría. La última de las celdas del nido la llena con hormigas muertas que crean una barrera química para prevenir la presencia de depredadores.

Babosa de mar

7. La babosa bella. Phyllodesmium acanthorhinum es una babosa de mar especialmente llamativa por sus formas y colores. Está considerada como un ‘eslabón perdido’ entre las babosas marinas que se alimentan de corales y las que lo hacen de hidroides –organismos marinos entre los que se encuentran las medusas–. Puede llegar a medir tres centímetros y vive en el archipiélago japonés.

Ranas

8. Las ranas que ‘paren’ a sus renacuajos. Suele pensarse que todas las ranas ponen huevos, pero siempre hay una excepción a la regla. Este es el caso de Limnonectes larvaepartus, que da a luz sus renacuajos y los deposita en charcos de agua. Menos de una docena de las 6.455 especies de ranas del mundo tienen fecundación interna. De ellas, todas ponen huevos fertilizados o dan a luz a pequeñas ranitas salvo esta especie, que se ha encontrado en la isla indonesia de Célebes y mide cuatro centímetros.

Planta mexicana

9. La planta que la ciencia no supo ver. De sobra conocida por los habitantes de la Sierra de Tepoztlán (México), que la utilizan para decorar los altares navideños, Tillandsia religiosa acaba de ser descubierta para la ciencia. Llega a medir metro y medio, florece entre diciembre y marzo, y crece de forma aislada en zonas rocosas de entre 1.800 y 2.100 metros de altitud.

planta parásita

10. Una planta parasitaria con aspecto de coral. Balanophora coraliformis es una especie amenazada que vive entre los 1.500 y 1.750 metros de altitud en los bosques húmedos de Filipinas y de la que solo se han encontrado 50 ejemplares. Su estructura alargada y con numerosas ramificaciones hace que se asemeje a un coral. Sin embargo, es una planta parásita: como no contiene clorofila es incapaz de hacer la fotosíntesis y necesita obtener sus nutrientes de otras plantas.

¿Sabías que en España viven 80 especies de orquídeas silvestres?

Son las protagonistas de los escaparates en las floristerías y a menudo sus dueños intercambian trucos para conseguir que florezcan varias veces al año. Pero esta familia es mucho más que una planta bonita y un tanto delicada cuando vive en una maceta. Las orquídeas, con alrededor de 20.000 especies en el mundo, constituyen la mayor familia de plantas vasculares (plantas que poseen raíz, tallo y hojas). Las asociamos con lugares exóticos, pero lo cierto es que crecen en casi todos los ecosistemas del planeta, salvo en los desiertos extremos. La mayoría vive sobre árboles en las selvas tropicales; son las más espectaculares. En Europa prefieren crecer en el suelo de los bosques y, sobre todo, en los herbazales de prados y pastos. ¿Y en España? A menudo pasan desapercibidas. Sin embargo, en nuestros campos viven 80 especies, todas terrestres. Y a pesar de su tamaño discreto, las orquídeas españolas muestran gran espectacularidad y belleza.

El Zueco de dama (Cypripedium calceolus) es la orquídea con flores más vistosas de Europa, propia de ambiente de hayedo. En España está considerada en peligro de extinción.

El Zueco de dama (Cypripedium calceolus) es la orquídea con flores más vistosas de Europa, propia de ambiente de hayedo. En España está considerada en peligro de extinción/F. Serrano.

El principal interés económico de las orquídeas deriva de su valor ornamental, aunque algunas también se comen. Sin ir más lejos de nuestra despensa, la vainilla (Vanilla planifolia) es el fruto de una orquídea mexicana que se cultiva sobre todo en Madagascar. En Turquía, el frío se combate con una taza de salep, una bebida caliente que se prepara con leche y una harina aromática que se extrae de los rizomas -tallos subterráneos- de una orquídea silvestre. Estos tallos subterráneos de algunas especies también se han asociado con propiedades afrodisíacas.

Españolas o no, sabrosas o excitantes, la familia Orchidaceae constituye una de las ramas más evolucionadas de las plantas. Los sorprendentes mecanismos que ha desarrollado en sus adaptaciones nutricionales y reproductivas han atraído el interés de la investigación botánica.

La orquídea amarilla, Ophrys lutea, se llama también orquídea abeja porque su labelo, especie de pétalo de la orquídea, imita al abdomen de este insecto/Ramón Morales

La orquídea amarilla, Ophrys lutea, se llama también orquídea abeja porque su pétalo imita al abdomen de este insecto/Ramón Morales

En cuanto a la reproducción, disponen de sistemas muy sofisticados de polinización por insectos (entomofilia). El investigador del CSIC Daniel Gómez nos cuenta que “para atraerlos, las orquídeas del género Ophrys muestran complejas modificaciones en sus flores que incluyen trampas visuales y señales químicas -emiten feromonas- para ‘atraer sexualmente’ a los insectos machos, provocar una pseudocópula y de esta manera conseguir que el insecto transporte el polen de una flor a otra”. Cuando el insecto se posa en la flor recibe dos banderillas de base pegajosa que se adhieren a su cuerpo, unos contenedores de polen llamados polinias. Al abandonar la flor, traslada la carga a otras flores de la misma especie de orquídea, que seguirán engañándolo haciéndole pensar que son hembras con las que perpetuar su especie, y recibirán el polen que transporta.

Corallorhiza trífida, una de las especies más raras que crecen en España /Wikipedia

Corallorhiza trífida, una de las especies más raras que crecen en España /Wikipedia

Si hablamos de su nutrición, la mayor parte de las orquídeas son en sus inicios heterótrofas -se alimentan de otros seres vivos-, como los animales. Para obtener los nutrientes necesarios acogen en el interior de sus raíces un tipo de hongos llamados micorrizas, capaces de producir materia orgánica. Hay especies que continúan con esta alimentación toda la vida creciendo sobre hojarasca y madera en descomposición y pueden prescindir de hojas y tallos. Sin embargo, la mayor parte producen en su madurez hojas con clorofila y pasan a ser parcial o completamente autótrofas.

Si regresamos a nuestro país, hay varias especies extremadamente raras y muy difíciles de observar. Por ejemplo, las orquídeas de coral (Corallorhiza trifida, Epipogium aphyllum) son minúsculas y sus poblaciones pueden estar varios años sin producir órganos aéreos, de modo que completan su ciclo vital, incluso la floración, de forma subterránea, lo que dificulta aún más su localización.

 

Si quieres más ciencia para llevar sobre las orquídeas españolas, consulta la exposición Orquídeas del CSIC o el álbum de imágenes del Real Jardín Botánico.

Una avispa diminuta, un caracol sin ojos y un drago, en el Top 10 de especies descubiertas en 2013

Por Mar Gulis

¿Qué tienen en común un organismo unicelular encontrado en Murcia, una avispa diminuta y un drago de 12 metros? Los tres forman parte del Top 10 de especies descubiertas en 2013, un ranking que desde 2008 elabora el Instituto Internacional para la Exploración de Especies (IIEE) con el fin de concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de conservar y conocer la biodiversidad de la Tierra, especialmente en un día como hoy, Día internacional de la diversidad biológica. Los diez integrantes de esta exclusiva lista se escogen entre las cerca de 18.000 especies que se descubren cada año, una cifra un tanto discreta si se considera que la comunidad científica calcula que aún quedan 10 millones de especies por descubrir, cinco veces más de las que ya se conocen.

La lista se ha difundido coincidiendo con el aniversario del nacimiento de Carlos Linneo, botánico sueco del siglo XVIII considerado padre de la taxonomía moderna. Como podréis comprobar, y según comenta Antonio G. Valdecasas, presidente del comité de selección e investigador del CSIC, “no todos los seres vivos que están por descubrir tienen escala micrométrica”. Pero vayamos presentando una por una esta decena de especies ‘galardonadas’, entre las que se encuentra una española.

 

Olingo

Imagen: Mark Gurney

1. Con el número uno asoma el hocico Bassaricyon neblina, también conocido como olinguito: un mamífero carnívoro que vive en los árboles de las selvas de los Andes en Ecuador y Colombia. El olinguito es el primer mamífero carnívoro descrito en el hemisferio occidental en 35 años y pertenece a la familia de los mapaches.

 

Dracanea

Imagen: Paul Wilkin

2. Pese a su tamaño, la segunda especie también ha permanecido oculta a los ojos de la comunidad científica. Hablamos de un drago (Dracaena kaweesakii) de más de 12 metros de altura que crece en las selvas de Tailandia. Su escasez, se cree que solo existen unos 2.500, ha atribuido a esta planta el estatus de especie en peligro. Este drago asiático ha tenido suerte, pues según el director y fundador del IIEE, Quentin D. Wheeler, “cada día desaparecen especies, de hecho hay algunas que desaparecen del planeta antes de que lleguemos a conocerlas”.

 

Edwardsiella

Imagen: SCINI

3. No se sabe cómo resiste, pero la anémona Edwardsiella andrillae es capaz de vivir en los glaciares de la Antártida. De hecho es la primera anémona que se descubre en el hielo.

 

Pariambus typicus

Imagen: SINC y J.A. Peñas

4. Nos trasladamos a California para conocer a Liropus minusculus, un camarón minúsculo de apariencia translúcida que habita en una cueva de Santa Catalina y es el más pequeño de su género.

 

Penicillium_vanorenjei

Imagen: Cobus M. Visagie

5. Llegamos al ecuador de esta lista de la mano de un hongo de la familia de la penicilina que forma colonias con un llamativo color naranja. Penicilliu vanorangei ha sido descubierto en una muestra de suelo tunecino.

 

Saltuarius

Imagen: Conrad Hoskin

6. En el sexto puesto se encuentra otra especie experta en esconderse. Saltuarius eximius es un geco de los bosques australianos muy difícil de ver gracias a su coloración moteada y una amplia cola que utiliza para mejorar su camuflaje. Se trata de una especie rara que espera a sus presas en superficies rocosas verticales.

 

Spiculosiphon

Imagen: Manuel Maldonado

7. Una especie hallada en España merece el séptimo lugar por su tamaño, ya que es un gigante en el mundo de los organismos unicelulares. Descubierto por un grupo de investigadores con integrantes del CSIC, Spiculosphon oceana mide entre cuatro y cinco centímetros, habita en las cuevas sumergidas de la costa sureste española y es capaz de imitar a las esponjas marinas. Se alimenta extendiendo sus pseudópodos -una prolongación utilizada  para desplazarse o alimentarse- fuera de la concha y capturando invertebrados que quedan atrapados en sus estructuras espinosas.

 

Tersicoccus

Imagen: Leibniz-Institute DSMZ y California Institute of Technology

8. El siguiente ‘galardonado’ es un microbio que resiste en las habitaciones más limpias. Se llama Tersicoccus phoenicis y fue encontrado en las salas donde se ensamblan las naves espaciales. Poca gracia les debió hacer a los científicos dedicados a la exploración planetaria, dado que este microbio podría contaminar otros planetas en una visita espacial. Las muestras se recogieron en el suelo de dos habitaciones separadas por 2.500 kilómetros, una en Florida y la otra en la Guayana francesa.

 

Tinkerbella

Imagen: Jennifer Read

9. La novena especie recibe su nombre del hada de Peter Pan. Campanilla o Tinkerbella nana es una avispa encontrada en Costa Rica. Mide solo 250 micrómetros y está en este ranking por ser uno de los insectos más pequeños del planeta. Además, se trata de la última incorporación a una familia de insectos con 1.400 especies conocidas.

 

Zospeum

Imagen: Jana Bedek

10. El último de la lista es un caracol sin color y sin ojos llamado Zospeum tholossum. Mide unos dos milímetros de largo y vive a 900 metros de profundidad en cuevas terrestres en Croacia.