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Llega Arbolapp Canarias, la app del CSIC para descubrir los árboles de las islas

Por Mar Gulis (CSIC)

El drago es una de las especies descritas en Arbolapp Canarias / Magui Olangua

Tal y como prometimos hace un año, os presentamos Arbolapp Canarias. Dragos, lentiscos, adernos, palmeras y demás especies de los bosques canarios son los protagonistas de esta aplicación para dispositivos móviles que os podéis descargar hoy mismo. De carácter gratuito, la nueva app permite a cualquier usuario identificar los árboles silvestres del archipiélago. Para los habitantes de las islas, Arbolapp Canarias puede ser la herramienta perfecta para conocer un poquito mejor su particular botánica. Para el resto de los habitantes del planeta –la app puede consultarse tanto en castellano como en inglés–, quizá sea la excusa perfecta para planear una escapada a las islas en la próxima Semana Santa o cuando se tercie.

Esta aplicación incluye información sobre 92 especies de árboles que pueblan los hábitats naturales canarios. Cada árbol tiene una ficha que incluye fotografías, mapas, un texto descriptivo y varias curiosidades. Por ejemplo: ¿Sabíais que el último drago descrito en el mundo solo vive en los riscos más inaccesibles de Gran Canaria? ¿O que la resina del lentisco se ha mascado como chicle desde la época de la Grecia clásica? ¿O que los aborígenes canarios usaban varas de acebuche para fabricar sus armas defensivas? Al utilizar Arbolapp Canarias, que además de estar lista para su descarga en móviles Android e iOS cuenta con una versión web, encontraréis estas y otras muchas anécdotas.

La nueva app –hoy se presenta en Gran Canaria– es un complemento de Arbolapp, la aplicación dedicada a los árboles silvestres de la Península Ibérica que fue creada por el CSIC en 2014 y que hoy supera las 350.000 descargas. Como sucede con su antecesora, Arbolapp Canarias se ha diseñado para que cualquiera puede utilizarla; no es necesario tener conocimientos de botánica para identificar las especies mediante los dos tipos de búsqueda que contiene: una guiada, en la que hay que escoger en sucesivas pantallas la alternativa que mejor describe el ejemplar que se quiere identificar; y otra abierta, que permite encontrar árboles por provincia, tipo de hoja, fruto, flor u otros criterios.

La app permite identificar 92 árboles silvestres canarios a través de dos tipos de búsqueda: una guiada y otra abierta / Jonathan Rueda

Eso sí, el lugar idóneo para utilizar la aplicación es el medio natural. La app funciona de manera autónoma sin conexión a internet; al centrarse en árboles silvestres –aquellos que crecen espontáneamente sin intervención humana–, Arbolapp Canarias no incluye especies que solo se encuentran en parques, jardines, calles o terrenos forestales. Así que os recomendamos que planifiquéis excursiones por los exuberantes parajes naturales canarios para disfrutar de la naturaleza y aprender botánica de una manera divertida.

Esta iniciativa del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha sido desarrollada por su Área de Cultura Científica, el Real Jardín Botánico y el Jardín Botánico Canario ‘Viera y Clavijo’, unidad asociada al CSIC y adscrita al Cabildo de Gran Canaria. Además, Arbolapp Canarias ha recibido financiación de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).

Para descargarla debéis acceder a Play Store o Apple Store. Después ya solo tendréis que buscar una buena ruta para descubrir cientos de detalles y curiosidades sobre los árboles canarios.

¿Conoces Arbolapp? La app del CSIC para identificar árboles estrena web y añade 25 especies

Arbolapp

La app está diseñada para su uso en el medio natural, incluso en zonas donde no hay conexión a internet. / Eliezer Sánchez (CSIC).

Por Mar Gulis (CSIC)

Aquí van algunas preguntas para gente curiosa: ¿Sabías que las bolas de la Lotería Nacional están hechas con madera de boj? ¿Y que el palmito es la única palmera autóctona de la península? ¿O que hay un árbol que se llama espantalobos porque sus frutos suenan como un sonajero? Estas son algunas pinceladas de la nueva versión de Arbolapp, una aplicación dirigida a todas las personas que, al observar un árbol, se han preguntado de qué especie se trataba.

Si eres una de ellas, esta herramienta creada por el Real Jardín Botánico y el Área de Cultura Científica del CSIC, con apoyo de la FECYT, te resultará de utilidad. Diseñada para ayudar a los usuarios a identificar árboles silvestres de la Península Ibérica y las Islas Baleares, Arbolapp nació en noviembre de 2014 como una app gratuita para teléfonos móviles. Hoy, tras superar las 200.000 descargas, presenta una página web (www.arbolapp.es) que también permite reconocer árboles. De este modo, ya no hace falta tener un teléfono o una tablet para acceder a sus contenidos.

Además, tras la avalancha de usuarios pidiendo la inclusión de más especies, la aplicación se renueva con la incorporación de 25 árboles, entre los que se encuentran el boj, el brezo, el granado, la morera o la coscoja. Así, la app y la web cuentan a partir de ahora con un catálogo de 143 especies que pueblan bosques y demás hábitats naturales de nuestro territorio.

Espina de Cristo

La espina de Cristo (Pailirus spina-christi) es una de las nuevas especies incluidas en Arbolapp. / Felipe Castilla (RJB-CSIC).

Si aún no conoces Arbolapp, ten en cuenta un dato importante: cualquiera puede utilizar esta herramienta; no es necesario tener conocimientos de botánica para salir airoso y llegar hasta el árbol que se quiera reconocer. Para ello pueden usarse dos tipos de búsqueda: una guiada, en la que hay que escoger en sucesivas pantallas la alternativa que mejor describe el ejemplar que se quiere identificar; y otra abierta, que permite encontrar árboles por provincia, tipo de hoja, fruto, flor u otros criterios.

Para facilitar el recorrido, más de 300 ilustraciones acompañan los enunciados de las búsquedas y más de 500 fotografías muestran con detalle las hojas, flores, frutos y cortezas de las distintas especies.

Otro apunte: la app está diseñada para su uso en el medio natural, incluso en zonas donde no hay conexión a internet. Eso significa que una vez instalada sus contenidos y funciones son accesibles offline. Para descargar Arboalapp por primera vez en tu teléfono o tablet, accede a Play Store o Apple Store. Si ya la tenías instalada, no hace falta que hagas nada: la aplicación se actualizará automáticamente cuando el dispositivo se conecte a una red WIFI. En el caso de que esto no ocurra, puedes poner al día la app a través de los stores.

Del futuro próximo de Arbolapp solo podemos desvelar, de momento, que la aventura continúa con una nueva versión dedicada a los árboles canarios en la que ya estamos trabajando. ¡A finales de 2016 o comienzos de 2017 presentaremos Arbolapp Canarias!

 

Y tú, ¿adoptarías una planta?

petrocoptis-begoñaPor Mar Gulis

Esta imagen corresponde a un ejemplar de Petrocoptis montsicciana, una planta endémica que vive en una pequeña área pirenaica, a ambos lados de la frontera que separa Aragón y Cataluña. Está catalogada como especie de interés comunitario, lo que la convierte en una especie vulnerable que necesita seguimiento. Desde hace un año, una de las poblaciones de Petrocoptis montsicciana que crece en Aragón tiene un ‘padre adoptivo’: José Vicente, profesor en una escuela de adultos de Monzón, dedica parte de su tiempo libre a visitar esta especie en su hábitat natural. Se ha comprometido a pasar a verla al menos una vez al año para comprobar su estado e informar sobre su evolución. Como otros voluntarios, José Vicente participa en el programa ‘Adopta una planta, una iniciativa de ciencia ciudadana impulsada por el Instituto Pirenaico de Ecología (IPE) del CSIC y el Gobierno de Aragón cuyo objetivo es obtener información sobre la distribución de plantas y realizar seguimientos de las especies amenazadas, raras y especialmente sensibles al cambio climático.

Participar es muy fácil y no se necesitan conocimientos previos. Los científicos han desarrollado protocolos de seguimiento y entrenan a los voluntarios para que todo el mundo pueda colaborar de una forma sencilla pero efectiva. Las personas voluntarias se comprometen a realizar tareas varias, como contar el número de ejemplares que conviven en una serie de áreas o hacer un seguimiento individualizado. Se adoptan tanto plantas catalogadas de interés comunitario como plantas amenazadas, indicadoras de cambio climático o comunes.

Cuando hablamos de compromiso la cosa va en serio, porque los voluntarios deben visitar la especie elegida una vez al año, durante diez años. Puede parecer inasumible pero, lejos de desanimar, cada vez se suman al programa más personas de todo tipo, más o menos expertas, más o menos jóvenes, a las que les une la curiosidad por la botánica y el gusto por las salidas al campo. La red cuenta con unos 50 voluntarios y otros tantos Agentes de Protección de la Naturaleza de Aragón –colaboradores del programa–. Unos 25 voluntarios adoptaron alguna planta en 2014, y otros tantos están esperando para hacerlo en 2015. El grupo va creciendo poco a poco. “No se trata de reclutar por reclutar a nuevos miembros, ya que el trabajo que se realiza es artesanal y los seguimientos siempre se inician de la mano de un científico del IPE”, argumenta Begoña García, investigadora del IPE y coordinadora de ‘Adopta una planta’.

Necesitamos mejorar nuestro conocimiento sobre nuestra diversidad biológica para saber cómo se comporta frente a los rápidos cambios globales”, explica. La única forma rigurosa de determinar si las especies y sus poblaciones se mantienen estables, o si peligra su viabilidad futura, es la monitorización: la repetición de la toma de información a lo largo del tiempo. Aquí todas las manos y ojos son pocos. Por eso los investigadores del CSIC decidieron poner en marcha esta red de monitorización de la biodiversidad en la que sociedad y comunidad científica forman un equipo. Begoña García nos cuenta qué harán con los datos obtenidos: “la información recogida, una vez validada y analizada, servirá para conocer la realidad de los cambios que se están produciendo en nuestra biodiversidad, y ayudará a tomar medidas informadas para su gestión o incluso a cumplir directivas europeas”.

Las adopciones son de lo más variopinto: desde una persona que monitoriza seis plantas distintas, hasta una planta que ‘ha adoptado’ a un grupo de amigos, porque en realidad es la excusa para que los colegas salgan juntos al campo una vez al año.

helecho para web

Ejemplar de Woodsia alpina

Es el caso de Woodsia alpina, un pequeño helecho boreoalpino que suele vivir en lugares muy fríos del norte de Europa y  cuyas poblaciones más meridionales se encuentran en Pirineos. No es una planta amenazada sino rara, y se usa como indicador de cambio climático. Una vez al año este grupo busca en las fisuras de las rocas del valle de Espelunciecha las plantas que han sido previamente marcadas.

Y a todo esto, ¿por qué en Aragón? Su compleja topografía y variada gama de hábitats y climas hacen que esta región tenga una gran riqueza biológica. Tan solo en la comunidad autónoma viven 3.400 especies de plantas vasculares, casi la mitad de las que se estima que habitan en toda la Península Ibérica.

Aún quedan un montón de especies que esperan ser adoptadas. Durante este trimestre investigadores y voluntarios retomarán el trabajo de campo con los narcisos y las campanillas de invierno, y ya tienen lista de espera para la primavera-verano del 2015. Y tú, ¿te ves siendo ‘padre/madre’ de una planta aragonesa?

 

Adopta una planta se lanzó en 2014 con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología y trabaja, entre otros, con los resultados del proyecto europeo LIFE ‘Red de seguimiento para especies de flora y hábitats de interés comunitario en Aragón’ concedido al Instituto Pirenaico de Ecología (CSIC) y al Gobierno de Aragón.

Apps científicas que no te puedes perder

Por Mar Gulis

Identificar árboles y setas en tus paseos por el campo, colaborar con proyectos científicos recogiendo datos o visitar virtualmente centros de investigación emblemáticos… Estas son solo algunas de las posibilidades que te ofrecen las apps desarrolladas por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Te las presentamos a continuación, para que sepas cómo acercarte a la ciencia desde tu móvil o tablet.

Si te gusta la naturaleza no te puedes perder dos apps imprescindibles para ir de excursión: Arbolapp, que te permitirá reconocer árboles silvestres de un modo sencillo e intuitivo; y FungiNote, que te ayudará a identificar hongos y compartir tus fotos y hallazgos con otros usuarios y usuarias.

Tigatrapp y Arbolapp

Tigatrapp y Arbolapp son dos de las aplicaciones móviles del CSIC más populares.

Los contenidos de ambas han sido desarrollados por el Real Jardín Botánico del CSIC pensando en todo tipo de públicos. Arbolapp contiene fotografías, mapas de distribución y descripciones de 118 de especies de árboles silvestres de la Península Ibérica y las Islas Baleares. En sus fichas podrás encontrar diversas curiosidades, como que La Gioconda está pintada sobre una tabla de álamo o que en el Antiguo Egipto se usaban los frutos del almendro para ajusticiar a los criminales.

¿Qué hongo es ese? ¿Es venenoso? ¿En qué otros lugares crece? Preguntas como esta son las que trata de responder FungiNote, una guía de campo que incluye información e imágenes sobre 150 especies. Todas ellas están ilustradas con fotografías que, en muchos casos, se complementan con dibujos botánicos de finales del siglo XVIII, el siglo XIX y principios del XX.

Otras apps del CSIC invitan a la ciudadanía a involucrarse directamente en proyectos de investigación. Es el caso de Tigatrapp, una aplicación que permite participar en el estudio y seguimiento del mosquito tigre, especie invasora que está considerada potencial transmisor de enfermedades víricas tropicales, como el dengue y la chikungunya.

Desarrollada por el Laboratorio de Ecología del Movimiento del Centro de Estudios Avanzados de Blanes del CSIC, esta app te enseña a reconocer al mosquito tigre y te permite compartir fotografías y datos de localización de los ejemplares y lugares de cría que vayas localizando. También puedes participar en misiones puntuales propuestas por el equipo científico.

De ciencia ciudadana también se ocupa SeabirdsTagram. Si te dedicas a la pesca por profesión u afición y quieres colaborar en el estudio de las aves marinas del Mediterráneo, puedes utilizar esta app para enviar fotografías cada vez que encuentres un ejemplar accidentado en tus redes. Tus datos serán de enorme utilidad para que los científicos del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (CSIC-UIB) puedan estimar la tasa de mortalidad de aves amenazadas y evaluar el impacto de las capturas accidentales.

Otra opción es participar con tu móvil en el estudio del impacto del cambio climático en los encinares mediterráneos. A través de la app GeoODK, puedes evaluar el estado de los bosques de encinas que encuentres y enviar tu información a los investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales.

Pero la cosa no queda aquí: si lo que quieres es hacer una visita virtual a los centros del CSIC con más historia y conocer los tesoros científicos que albergan en su interior, tienes a tu disposición las apps del Museo Nacional de Ciencias Naturales y del Real Jardín Botánico. Y si estás pensando visitar el Valle de Arán, no dudes en consultar Eth Holet, una aplicación en la que un duende mitológico te guiará por espacios naturales descritos por investigadores del CSIC. Por último, si lo tuyo es bucear en los restos del pasado, descárgate Arqueológicas, la versión para móviles del libro Arqueológicas: la razón perdida (Bellaterra, 2012), del investigador del CSIC Felipe Criado-Boado.

Te presentamos Arbolapp, una app gratuita para identificar árboles

FICHA ANDROIDok

Por Mar Gulis

¿Sabías que La Gioconda está pintada sobre una tabla de álamo? ¿O que los frutos del madroño contienen alcohol y su consumo excesivo puede provocar borracheras? ¿O que en el Antiguo Egipto se usaban los frutos del almendro para ajusticiar a los criminales? Estas son algunas de las curiosidades que recoge Arbolapp, una app con la que podrás identificar los árboles silvestres de la Península Ibérica y las Islas Baleares desde tu móvil. El lugar idóneo para utilizarla es el medio natural, así que si estás planeando una salida al campo, ahora tienes otro aliciente. Pero si no te mueves de casa, también puedes empezar a curiosear: Arbolapp ya se puede descargar gratuitamente en teléfonos Android o IOS.

Aunque su uso es muy intuitivo, vamos a dar algunas pistas. Esta app incluye información sobre 118 especies de árboles que pueblan bosques y demás hábitats naturales de la España peninsular, Portugal continental, Andorra y las Islas Baleares. A lo largo de 98 fichas encontrarás textos descriptivos, fotografías y curiosidades de arces, abedules, avellanos, higueras, fresnos, enebros, pinos, chopos… Además podrás acceder a mapas que te mostrarán en qué provincias está presente cada el árbol.

Para identificar una especie, puedes elegir entre dos tipos de búsqueda. Una guiada, en la que hay que escoger en sucesivas pantallas la alternativa que mejor describe el árbol que quieras reconocer; y otra abierta, que permite encontrar árboles por provincia, tipo de hoja, fruto, flor u otros criterios.

Fagus sylvatica, haya Felipe Castilla

Hojas de haya (Fagus sylvatica) / Felipe Castilla

Y si la botánica nunca ha sido tu punto fuerte, no te preocupes. Arbolapp está pensada para que cualquier usuario pueda manejarla, por eso utiliza un lenguaje asequible y cientos de fotografías y dibujos acompañan los textos para facilitar la comprensión. Eso sí, detrás de este proyecto está el trabajo de un equipo de personas pertenecientes al Área de Cultura Científica y al Real Jardín Botánico del CSIC, por lo que al afán divulgativo se une el rigor científico. Además, el proyecto ha sido cofinanciado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).

Una cosa más: la app está disponible en Google play y App Store tanto en castellano como en inglés. También cuenta con una página web (www.arbolapp.es) donde encontrarás más información sobre su uso y contenidos. ¿Te animas a probarla?

Una avispa diminuta, un caracol sin ojos y un drago, en el Top 10 de especies descubiertas en 2013

Por Mar Gulis

¿Qué tienen en común un organismo unicelular encontrado en Murcia, una avispa diminuta y un drago de 12 metros? Los tres forman parte del Top 10 de especies descubiertas en 2013, un ranking que desde 2008 elabora el Instituto Internacional para la Exploración de Especies (IIEE) con el fin de concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de conservar y conocer la biodiversidad de la Tierra, especialmente en un día como hoy, Día internacional de la diversidad biológica. Los diez integrantes de esta exclusiva lista se escogen entre las cerca de 18.000 especies que se descubren cada año, una cifra un tanto discreta si se considera que la comunidad científica calcula que aún quedan 10 millones de especies por descubrir, cinco veces más de las que ya se conocen.

La lista se ha difundido coincidiendo con el aniversario del nacimiento de Carlos Linneo, botánico sueco del siglo XVIII considerado padre de la taxonomía moderna. Como podréis comprobar, y según comenta Antonio G. Valdecasas, presidente del comité de selección e investigador del CSIC, “no todos los seres vivos que están por descubrir tienen escala micrométrica”. Pero vayamos presentando una por una esta decena de especies ‘galardonadas’, entre las que se encuentra una española.

 

Olingo

Imagen: Mark Gurney

1. Con el número uno asoma el hocico Bassaricyon neblina, también conocido como olinguito: un mamífero carnívoro que vive en los árboles de las selvas de los Andes en Ecuador y Colombia. El olinguito es el primer mamífero carnívoro descrito en el hemisferio occidental en 35 años y pertenece a la familia de los mapaches.

 

Dracanea

Imagen: Paul Wilkin

2. Pese a su tamaño, la segunda especie también ha permanecido oculta a los ojos de la comunidad científica. Hablamos de un drago (Dracaena kaweesakii) de más de 12 metros de altura que crece en las selvas de Tailandia. Su escasez, se cree que solo existen unos 2.500, ha atribuido a esta planta el estatus de especie en peligro. Este drago asiático ha tenido suerte, pues según el director y fundador del IIEE, Quentin D. Wheeler, “cada día desaparecen especies, de hecho hay algunas que desaparecen del planeta antes de que lleguemos a conocerlas”.

 

Edwardsiella

Imagen: SCINI

3. No se sabe cómo resiste, pero la anémona Edwardsiella andrillae es capaz de vivir en los glaciares de la Antártida. De hecho es la primera anémona que se descubre en el hielo.

 

Pariambus typicus

Imagen: SINC y J.A. Peñas

4. Nos trasladamos a California para conocer a Liropus minusculus, un camarón minúsculo de apariencia translúcida que habita en una cueva de Santa Catalina y es el más pequeño de su género.

 

Penicillium_vanorenjei

Imagen: Cobus M. Visagie

5. Llegamos al ecuador de esta lista de la mano de un hongo de la familia de la penicilina que forma colonias con un llamativo color naranja. Penicilliu vanorangei ha sido descubierto en una muestra de suelo tunecino.

 

Saltuarius

Imagen: Conrad Hoskin

6. En el sexto puesto se encuentra otra especie experta en esconderse. Saltuarius eximius es un geco de los bosques australianos muy difícil de ver gracias a su coloración moteada y una amplia cola que utiliza para mejorar su camuflaje. Se trata de una especie rara que espera a sus presas en superficies rocosas verticales.

 

Spiculosiphon

Imagen: Manuel Maldonado

7. Una especie hallada en España merece el séptimo lugar por su tamaño, ya que es un gigante en el mundo de los organismos unicelulares. Descubierto por un grupo de investigadores con integrantes del CSIC, Spiculosphon oceana mide entre cuatro y cinco centímetros, habita en las cuevas sumergidas de la costa sureste española y es capaz de imitar a las esponjas marinas. Se alimenta extendiendo sus pseudópodos -una prolongación utilizada  para desplazarse o alimentarse- fuera de la concha y capturando invertebrados que quedan atrapados en sus estructuras espinosas.

 

Tersicoccus

Imagen: Leibniz-Institute DSMZ y California Institute of Technology

8. El siguiente ‘galardonado’ es un microbio que resiste en las habitaciones más limpias. Se llama Tersicoccus phoenicis y fue encontrado en las salas donde se ensamblan las naves espaciales. Poca gracia les debió hacer a los científicos dedicados a la exploración planetaria, dado que este microbio podría contaminar otros planetas en una visita espacial. Las muestras se recogieron en el suelo de dos habitaciones separadas por 2.500 kilómetros, una en Florida y la otra en la Guayana francesa.

 

Tinkerbella

Imagen: Jennifer Read

9. La novena especie recibe su nombre del hada de Peter Pan. Campanilla o Tinkerbella nana es una avispa encontrada en Costa Rica. Mide solo 250 micrómetros y está en este ranking por ser uno de los insectos más pequeños del planeta. Además, se trata de la última incorporación a una familia de insectos con 1.400 especies conocidas.

 

Zospeum

Imagen: Jana Bedek

10. El último de la lista es un caracol sin color y sin ojos llamado Zospeum tholossum. Mide unos dos milímetros de largo y vive a 900 metros de profundidad en cuevas terrestres en Croacia.