BLOGS
Capeando la crisis Capeando la crisis

De cómo vivir sin dinero o con muy poco

Archivo del autor

El Parlamento Europeo pide a los fabricantes más piezas de recambio de sus productos

El Parlamento Europeo ha instado a la Comisión Europea a que proponga medidas para exigir a los fabricantes que garanticen la disponibilidad de piezas de recambio de sus productos. El objetivo es luchar contra la obsolescencia programada: La programación del fin de la vida útil de un producto, de forma que tras un periodo de tiempo calculado por el fabricante este se torne obsoleto, no funcional e inútil.

El llamamiento de los eurodiputados es una recomendación sobre el alargamiento de la vida útil de los productos, aprobada por unanimidad por la comisión de Medio Ambiente de esta institución. En ella se recoge, además, la necesidad de adoptar disposiciones legales para garantizar que los consumidores conozcan el periodo de disponibilidad de las piezas de recambio esenciales para la utilización del producto.

La iniciativa complementa las acciones  que está llevando a cabo la UE para transitar hacia una economía circular, donde nada se desperdicie, y aunque no es una iniciativa  legislativa, pretende que la Comisión proponga medidas al respecto.

Los eurodiputados también votaron a favor de incluir un llamamiento dirigido tanto al ejecutivo de la UE como a los Estados miembros, para que tomen medidas contra la obsolescencia programada.

En concreto, se pide a la Comisión a que examine los informes sobre el diseño deliberado de los teléfonos inteligentes para tener una duración de vida muy limitada y que proponga medidas al respecto. También,  que proponga que los fabricantes asuman los costes del reciclado en caso de que sus bienes tengan una vida útil prevista inferior a cinco años; y en este sentido, pide a los Estados miembros que impongan sanciones a la puesta en el mercado de productos de corta duración por mala calidad, o no “reparabilidad” y al uso de prácticas de obsolescencia programada.

Otras medidas aprobadas se refieren a la obligación para los fabricantes de diseñar productos de forma que sea posible la sustitución de las pilas, a hacer un mejor uso de la etiqueta ecológica de la UE para prolongar la vida útil de los productos y a que la vida útil prevista del producto debe indicarse en la etiqueta ecológica de la Unión Europea.

Las medidas de las instituciones en favor de una economía circular se suman a la multitud de iniciativas que están surgiendo en las ciudades y que ponen en marcha organizaciones sociales. Una de esas acciones es la de Amigos de la Tierra: La elaboración de un mapa con los establecimientos que arreglan las cosas.

Barcelona, una de las seis ciudades más colaborativas del mundo

Relendo, la plataforma que permite el alquiler de productos entre personas que se encuentran en una misma zona, ha elaborado una infografía con las seis ciudades más colaborativas del mundo, que son Seúl, Bristol, San Francisco, Amsterdam, París y Barcelona.

Una serie de factores como son el  impacto de la tecnología, el desarrollo de dispositivos portátiles y una cultura y una ideología que han inculcado en la sociedad valores que fomentan ser más eficientes, han hecho, según Relendo, que los ciudadanos se unan para aprovechar mejor los recursos disponibles.

“Se les llama ciudades colaborativas porque establecen iniciativas públicas y privadas que favorecen la economía colaborativa, que otorgan más poder a las personas, que intentan terminar con las desigualdades sociales y que permiten mejorar la calidad de vida en ámbitos como la movilidad o el turismo, entre otros. Espacios de coworking,  grupos de consumo, coches compartidos y monedas complementarias son ejemplos de que compartir se está convirtiendo en la salida a los problemas urbanos”.

Barcelona

Es la ciudad española con más proyectos relacionados con la economía colaborativa y está tomando la iniciativa como un agente de cambio ejemplar en el escenario europeo.

En Barcelona se desarrolla el sistema FabLab, formado por centros de formación e investigación que pretenden convertir ciudades como ésta en ciudades inteligentes.

La capital catalana se ha caracterizado por acoger numerosas iniciativas colaborativas. El año pasado fue la sede de Procomuns, centrado en la producción entre iguales y en propuestas de políticas públicas. El resultado fueron 122 proyectos municipales de economía colaborativa. Además, acogió la cuarta edición del OuiShare Fest.

Proyectos que también están creciendo  son los conocidos Pop-ups, tiendas y espacios temporales para negocios concretos. La gente alquila de manera puntual espacios para trabajo o reuniones.

Seúl

Sus más de diez millones de habitantes llevan varios años de ventaja en el arte de compartir recursos. En 2012, el Ayuntamiento de la capital puso en marcha el proyecto Seúl, la ciudad que comparte, para combatir el hiperconsumismo y fomentar la aparición de empresas colaborativas. Desde entonces, han nacido medio centenar de empresas que trabajan en diferentes sectores como el del alojamiento, el transporte o el reciclado. Además, otorga ayudas especiales a estas empresas y cuentan con una Escuela de arranque.

El Ayuntamiento incita a los ciudadanos a establecer “estanterías de acciones”:  préstamos de libros, bibliotecas de herramientas o probarse trajes en Open Closet, donde la gente dona la ropa que ya no utiliza y los demás pueden alquilar. ShareHub es la manera de conocer todo lo que se puede compartir en Seúl.

Bristol

Es la capital verde europea. Destacan el programa Food Cities Network, que crea mapas de producción ecológica en el perímetro urbano, el barrio-granja de St. Werbughs, la utopía práctica de la agricultura urbana, o Bristol Solar City, cuyo objetivo es instalar un gigavatio de potencia solar en los tejados y en la periferia de la ciudad de aquí al año 2020.  Por ahora el Ayuntamiento ya está colocando placas fotovoltaicas en los edificios públicos.

Otras iniciativas son  Make Sundays Special, un programa que los domingos convierte cada barrio en una fiesta levantando barreras al tráfico;  Sustrans, que persigue llevar la movilidad a los barrios más desfavorecidos y conseguir que en 2020 cuatro de cada cinco desplazamientos sean a pie, en bici o transporte público; o el Happy City Project, que pretende medir y mejorar la felicidad de los ciudadanos en las comunidades, escuelas, lugares de trabajo, hospitales y hasta en las prisiones. Hacen especial hincapié en educación y sostenibilidad.

Su mayor orgullo local es la libra de Bristol, una moneda social admitida en 750 negocios locales y respaldada por la Cámara de Comercio. Puede ser cambiada por libras esterlinas en varios puntos de la ciudad.

San Fracisco

San Francisco es la cuarta ciudad más poblada del estado de California, con una población de más de 800.000 habitantes.  Es el mayor centro de intercambio de la economía en los Estados Unidos. Esto se debe en gran medida a su proximidad a Sillicon Valley y a un gobierno activo ante la innovación.

Entre sus muchos proyectos, destaca el City Car Share, la mayor plataforma para compartir coche en América del Norte. También se han potenciado y ampliado programas para alquilar plazas de aparcamiento infrautilizadas en zonas muy pobladas con descuentos de hasta el 50%.

Su programa verde es el Urban Forest Map, que tiene el objetivo es crear un espacio colaborativo en el que monitorizar las zonas verdes de la ciudad y ver así su crecimiento e impacto ambiental. Hay otras iniciativas para aprovechar  la tierra y fomentar la agricultura en huertos urbanos.

En San Francisco surgieron, entre otras muchas plataformas colaborativas, Airbnb y Uber, referentes en economía colaborativa mundial.

Amsterdam

La economía del compartir llegó a Amsterdam, irrumpiendo en sectores como la salud, el transporte o los seguros. Gracias a la iniciativa ShareNL, Amsterdam ha sido elegida la primera Ciudad Sharing de Europa. ShareNL fue lanzado en 2013 para impulsar el consumo colaborativo y conseguir que los ciudadanos conocieran la economía del compartir.

Intercambio Ciudad es otra iniciativa que busca aprovechar las oportunidades  en las áreas de la sostenibilidad, cohesión social y economía. Uno de los proyectos más recientes surgidos en esta ciudad es la plataforma Comoodle, para alquilar salas en edificios municipales.

En Holanda hay 15.000 km de carril bici que cubren todo el país.

París

La ciudad que acogió el primer Ouishare Fest en 2012, se ha convertido en el epicentro del crowdfunding, del coworking, de la producción en código abierto, de los bancos de tiempo, de los coches compartidos, del foodsharing, del intercambio de casa entre particulares y de todo aquello que huela a economía colaborativa.  OuiShare está repartido actualmente entre más de 50 países, con cita obligada cada año.

Mucho antes de que se escuchara el término sharing economy, París fue la cuna de los jardines compartidos, precursores de la agricultura urbana.

Con proyectos como Reinventar París, la ciudad se ha colocado en el corazón de la innovación urbana del mundo y pretende ser la capital de las smart cities colaborativas.

Importantes  plataformas nacidas  en París son Bla Bla Car, el referente mundial del coche compartido, que nació en 2009, y La Colmena que dice sí, un fenómeno que pone en contacto directo a consumidores y productores y que existe ya en muchas ciudades españolas.

Más información en Relendo.com

 

 

 

Convive, un programa que promueve la convivencia entre mayores y universitarios

Desde hace unos años, existen en muchas partes del mundo los llamados programas de solidaridad intergeneracional, en los que un joven y una persona mayor, sin parentesco ni relación de amistad previa, deciden vivir juntos, el primero en casa de la segunda. Es el homesharing.

Programas más o menos parecidos funcionan en España, Estados Unidos, Francia, Bélgica, Alemania, Reino Unido, Japón o Australia.

En Madrid, Solidarios para el Desarrollo y Homeshare International han organizado el 5ª Congreso Mundial Home Share, una cita sobre este movimiento, que se celebrará los días 25 y 26 de mayo y en el que se reunirán organizaciones, expertos, medios de comunicación, administraciones y participantes para conocer Homeshare como respuesta intergeneracional a nuestros desafíos demográficos, así como otras experiencias solidarias e innovadoras de convivencia en el mundo.

En España funciona el programa Convive, promovido por Solidarios para el Desarrollo, una entidad que trabaja con banca ética (Triodos Bank), y en el que participan varias universidades de toda España.

Desde 1995, Convive permite la convivencia entre personas mayores de 65 años y estudiantes universitarios. Con más de 75 convivencias entre mayores y estudiantes universitarios, Solidarios para el Desarrollo cuenta con un convenio firmado con el Ayuntamiento de Madrid, ya que a través de sus servicios sociales acceden los mayores al programa; y también con la colaboración de siete universidades madrileñas, donde estudian los integrantes universitarios de Convive.

En España viven más de 8 millones de personas mayores de 65 años, de las cuales un 20% viven solas. Muchas de ellas manifiestan que se sienten solas, lo que puede tener efectos perjudiciales para su salud. A pesar de esta soledad y aislamiento, la mayoría prefiere permanecer en sus hogares antes que trasladarse a una residencia, según los responsables del programa Convive.

Esta posibilidad permite que un estudiante universitario viva en casa de una persona mayor durante el curso académico. Las personas mayores del programa se valen por sí mismas para la vida cotidiana, aunque prefieran contar con apoyo y compañía en su casa. Los jóvenes universitarios comparten las tareas y los gastos en el domicilio de la persona mayor.

Convive consigue crear un espacio de encuentro intergeneracional donde compartir experiencias de vida. Ambos aprenden el uno del otro, se apoyan y se enriquecen. Además de generar un vínculo entre generaciones, enriquecerse de la diversidad cultural, ya que el programa reúne a personas de distintas procedencias y países.

También consigue construir una relación de confianza, de aprendizajes compartidos y apoyo mutuo y solucionar problemas de soledad en los más mayores y de alojamiento en los más jóvenes, “al tiempo que se construye una sociedad más pendiente de las necesidades y más integradora”.

Fuente: Triodos Bank.

La moda sostenible y ética llega al Parlamento Europeo

Hoy comienza la semana Fashion Revolution  y promete ser especial para toda la industria textil y  para todos los que llevan tiempo reivindicando un cambio profundo en su desarrollo.

También para The Circular Project, el primer espacio de Madrid especializado en la comercialización y difusión de la moda sostenible y ética, que con su nombre alude a la Economía Circular y fomenta una moda cuyos materiales al final de su vida puedan integrarse de nuevo en la Naturaleza, para que se reutilicen, reciclen y optimicen.

The Circular Project y su impulsora, Paloma García, apoyarán in situ la presentación y votación posterior del informe textil abanderado por la eurodiputada Lola Sánchez Caldentey, del Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica, en el Parlamento Europeo. También estarán en esta sesión Cristina Sánchez activa colaboradora de la campaña internacional Fashion Revolution Spain, José A. Martínez impulsor de Stars for workers y Javier Gallego Crudo que será el altavoz con su  programa de radio independiente Carne Cruda, emitiendo en directo la presentación del informe desde el Parlamento Europeo, este miércoles 26 de abril.

La industria textil dista mucho de ser responsable, ética, sostenible y es la segunda industria más contaminante del planeta y en la que más abusos laborales se producen, señala Paloma García. Por eso, esta semana promete ser muy especial para toda la industria y para los que llevan tiempo reivindicando un cambio profundo, como ella.

El informe textil de Lola Sánchez Caldentey, elegida en dos años consecutivos la eurodiputada más justa por la Fundación Max Van der Stoel, se votará este jueves 27 de abril en el Parlamento Europeo.

Sánchez Caldentey hizo una llamada de atención hace unos meses en la Eurocámara y puso de nuevo sobre la mesa las promesas incumplidas después de los terribles acontecimientos de Daca (Bangladesh) el 24 de abril del 2013, cuando se derrumbó el Rana Plaza y murieron 113 trabajadores del textil. Solicitó reabrir el asunto y comenzar a trabajar de forma eficaz para facilitar unos mecanismos que faciliten la trazabilidad y la transparencia en toda la cadena de suministro en un sector que hasta ahora resulta muy opaco.

De este modo se redactó el Informe 2016/2140 (INI) que pretende ser vinculante para todos los actores implicados y que pide a la Comisión Europea una propuesta legislativa sobre obligaciones de diligencia debida.

En este informe se pone de manifiesto entre otras cosas que:

  • La cadena de suministro del sector de la confección se encuentra entre las que más riesgo tienen de que se produzcan violaciones de los derechos humanos y de la dignidad de las personas.
  • El desarrollo económico no puede avanzar si no es de la mano de la justicia social. Esto exige una gestión responsable de todas las cadenas de valor mundiales.
  • La dispersión geográfica de las diferentes etapas de los procesos de producción, los bajos precios, los cortos periodos de entrega, la subcontratación y las relaciones de corta duración entre comprador y proveedor hacen que se reduzca la visibilidad y la transparencia y aumente el riesgo de la violación de derechos humanos y labores, así como los daños medioambientales.

“El consumidor tiene derecho a saber y por ello la transparencia se considera el eje motor y un requisito indispensable e irrenunciable por el que trabajar y legislar. Mientras tanto –señala Paloma García- seguiré diciendo: producción local, consumo local para un cambio global”.

¿Quieres ser un consumidor consciente?

Del movimiento Knowcost se viene hablando hace unos años para señalar que no podemos seguir por la deriva del consumismo exacerbado y para informar a los ciudadanos de qué es el consumo consciente.

Opuesto radicalmente al Lowcost, el movimiento Knowcost es una filosofía de consumo que propone “consumir como piensas”, conociendo no sólo los costes visibles del producto (el precio venta al público) sino también los costes indirectos, que no se ven y que, a la vez, pagamos todos: coste estado de bienestar y coste planeta. Es el que es consciente del coste real que tienen los productos y servicios que se consumen.

Como dijo hace poco José Moisés Martín en este periódico, “Ha llegado la hora de que la ciudadanía sea consciente de que nada es gratis y de que los servicios de calidad requieren de recursos de calidad”.

Ser un knowcoster es tener el conocimiento de los verdaderos costes que tiene para la sociedad y para su bolsillo los productos que consume, según afirma Miguel Conde, impulsor de este movimiento y de la Fundación Knowcosters.

Cuando los consumidores optamos por un producto, le estamos mostrando nuestro apoyo y por tanto, también estamos apoyando a la fábrica o empresa que lo produce y al entorno económico y social en que es producido, configurando de forma directa el mundo en el que vivimos. Con nuestro consumo apoyamos la sociedad a la que aspiramos.

Un consumidor Knowcoster dirige, vota y orienta su consumo. Algo que a veces requiere cambiar el producto que habíamos elegido, a veces consumir menos, a veces no consumir, pero siempre sabiendo que estamos provocando una reacción en cadena que puede estar cerca o lejos de lo querríamos que sucediese.

La Fundación Knowcosters está trabajando con las marcas para que sean ellas, de primera mano, las que aporten la información a sus consumidores, a través del triple marcaje que aporte información sobre su coste real en tres vertientes:

Coste Estado del Bienestar: aporta información sobre el respeto a las condiciones sociales y económicas de las personas implicadas en todo su ciclo de vida.

Coste Planeta: aporta información sobre el cuidado y protección del medio ambiente y su entorno que intervienen en todo su ciclo de vida.

PVP: valor monetario.

El triple macaje sería la culminación de un proceso de enriquecimiento del discurso de los productos y de la traslación de la información relevante al consumidor para que se convierta en un consumidor Knowcost.

Esta es una de las propuestas de la Fundación, pero no la única. También está la Huella fiscal, un distintivo que informa del país donde pagan sus impuestos (IVA e Impuesto de Sociedades) las diferentes tiendas online.

Para el consumidor, la huella fiscal supone saber de dónde vienen los productos y hacia dónde nos llevan. Y con esa información decide qué hacer, libremente y con conocimiento de causa.

Para las empresas, supone transparencia y compromiso. Con la Huella fiscal, las tiendas online informan a sus clientes o usuarios (reales y potenciales) del lugar donde pagan el IVA y el Impuesto de Sociedades, a la vez que muestran su compromiso con el sistema fiscal del país donde operan.

La Fundación Knowcosters pone la Huella fiscal a disposición de cualquier empresa cuya actividad implique transacciones económicas en España vía Internet.

La Fundación Knowcosters es una entidad sin ánimo de lucro que trabaja para conseguir mejoras sociales y el mantenimiento del Estado de Bienestar, ofreciéndole al ciudadano herramientas informativas que le permitan consumir de forma más parecida a su manera de pensar.

Ante el evidente deterioro de las condiciones occidentales del Estado de Bienestar, desde la Fundación Knowcosters proponen una serie de medidas correctoras para esta degradación, a través de una forma de consumo diferente.

Primera campaña de compra colectiva de instalaciones fotovoltaicas para el hogar

Oleada Solar es la primera campaña de compra colectiva de instalaciones fotovoltaicas para el hogar, diseñada por  la empresa de no lucro Ecooo, que impulsa el autoconsumo poniendo en valor el poder de la comunidad.

Durante los 45 días de duración de esta campaña, Oleada Solar ofrece la posibilidad de participar en el proyecto que unirá en una comunidad a 100 hogares solares, reduciendo el precio final por instalación de autoconsumo hasta un 30%.

Ecooo pretende que miles de hogares se sumen a la revolución solar y para ello propone una campaña en la que se lleve a cabo una compra colectiva de instalaciones solares fotovoltaicas, ya que comprando de forma conjunta, se puede conseguir una mejora muy importante en precio. Un generador fotovoltaico como el que propone cuesta 6.785€ si se compra individualmente, pero si se compran 100 instalaciones de forma colectiva, se logrará ahorrar 2.035€, un 30% menos de coste.

Los responsables de la campaña señalan que “este beneficio particular queremos contagiarlo de solidaridad y responsabilidad. Haremos una instalación de autoconsumo en la organización social que decidamos entre la comunidad Oleada Solar”.

Los 6 módulos fotovoltaicos policristalinos generan en apenas 10 m2 de superficie del tejado particular, energía suficiente para abastecer buena parte de los consumos diurnos durante los próximos 30 años. El inversor de pequeño tamaño y atractivo diseño convierte su energía con la máxima eficiencia y muestra los datos de generación en tiempo real. Un equipo de ingenieros expertos en energía solar y eficiencia energética estarán detrás del diseño de la instalación fotovoltaica para garantizar la máxima calidad técnica.

La compra colectiva incluye:

  • 6 módulos fotovoltaicos de 260 W (10 años de garantía)
  • Un inversor de 1,5kW de potencia (5 años de garantía)
  • Material eléctrico
  • Equipamiento de fabricantes de alta gama
  • Gestiones administrativas
  • Instalación
  • Ingeniería
  • Monitorización
  • Consultoría energética personalizada
  • Microauditoría eléctrica

Ecooo, organización de no lucro, impulsora de otra manera de hacer economía centrada en las personas y respetuosa con el entorno, cuenta con más de 12 años de experiencia en proyectos que activan la participación ciudadana en el ámbito energético. Gracias a ello, este proyecto común se va a construir con los criterios de calidad, cuidado, acompañamiento y participación.

“Convencidos del poder de la colectividad como herramienta clave en la transformación social y ambiental, el proyecto se presenta como catalizador de la transición energética ciudadana, con los valores de la Economía social y solidaria”, afirman.

Por una economía que cuide la vida

Las asociaciones y entidades que representan  a la otra economía, la social, la del bien común, la de las personas…, están organizando sus encuentros anuales para diseñar sus próximos pasos.

Al Foro global sobre la nueva economía e Innovación social, a la IV Conferencia de Monedas sociales, se suma Idearia, que celebra el 28 y 29 de abril en Córdoba la décimotercera edición de su encuentro de economía social y solidaria.

Es un encuentro para el impulso de iniciativas económicas que promueven la justicia social, la protección de los derechos humanos y el desarrollo sostenible. Idearia ofrece un marco de reflexión, debate, formación y propuestas para recuperar valores éticos en el terreno de la economía, ofreciendo alternativas sostenibles a las problemáticas sociales, económicas, ecológicas y culturales contemporáneas.

El lema es Por una economía que cuide la vida; y en esta edición,  Idearia pretende  situar al feminismo como eje transversal en todas las jornadas y ejes de trabajo y  potenciar un diálogo con los feminismos para replantear su horizonte de trabajo.

El encuentro, de carácter bianual, es un punto de reunión para fortalecer lazos, descubrir nuevas perspectivas y facilitar dinámicas de coordinación y sinergias entre distintos agentes de la economía social y solidaria, del comercio justo, la agroecología, las energías renovables y las finanzas éticas.

Los actores de la llamada Economía social y solidaria siguen creciendo en la medida que aumentan las preocupaciones sociales y medioambientales entre la ciudadanía. En este sentido, Idearia ofrece un marco para favorecer el flujo e intercambio de conocimientos, de buenas prácticas y de coordinación entre diferentes agentes y propuestas de todo el Estado, y ciudadanía interesada.

Los debates se desarrollarán en torno a seis grandes ejes temáticos:

. Construcción de imaginarios para la vida.
. Políticas públicas para una economía solidaria feminista.
. Economía Solidaria y Feminista para fortalecer nuestras organizaciones.
. Consumo crítico y mercados sociales desde una mirada feminista.
. Finanzas éticas y economía feminista.
. Emprendimiento desde la sostenibilidad de la vida.

Más información: idearia@reasnet.com

Dinero, conciencia y valores para el cambio social, en la IV Conferencia de monedas sociales

Bajo el tema Dinero, conciencia y valores para el cambio social, la IV Conferencia Internacional de Monedas Sociales y Complementarias, organizada por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), se celebrará del 10 al 14 de mayo en el Parque Tecnológico Nou Barris de Barcelona.

También participan en la organización de este encuentro la Research Association on Monetary Innovation and Community and Complementary Currency Systems (RAMICS), el International Journal of Community Currency Research (IJCCR), el Instituto de la Moneda Social (IMS), la Xarxa d’Economia Solidària (XES) y la Sustainability School.

El objetivo de la IV Conferencia es reflexionar sobre las monedas sociales y complementarias como herramientas que, puestas en manos de las personas, fomentan el cambio social en pro de un desarrollo plenamente sostenible. La autogestión, la confianza, la proximidad, el respeto, la benevolencia… son elementos muy determinantes en el devenir de este tipo de iniciativas, señalan sus organizadores.

“Debemos preguntarnos –afirman- si los miembros de las comunidades donde se opera con monedas sociales y complementarias son realmente conscientes de las motivaciones que les han conducido a ello, así como de las consecuencias que conllevan sus actos. ¿Se trata de una conducta oportunista? ¿O más bien es una conducta que apuesta realmente por la sostenibilidad? ¿Hay algún porqué al respecto? ¿Hay alguna motivación predominante? ¿Qué hace que algunas iniciativas sean más perdurables en el tiempo que otras? ¿Hay algún tipo de comportamiento que lo fomente?”.

Estas y otras preguntas serán respondidas en los debates, presentaciones, talleres y experiencias que se llevarán a cabo en este encuentro, que también tendrá en cuenta tanto la teoría como la práctica cotidiana, ya sea desde la academia como desde el activismo.

“Sólo la fusión de ambos ámbitos puede garantizar un progreso real de este tipo de comunidades, un avance en la implementación de sistemas de monedas sociales y complementarias que sean sostenibles en el tiempo y fomenten también la sostenibilidad integral de la vida en el planeta“.

Las líneas temáticas que se tratarán en la conferencia son tres:

Dinero, conciencia y valores. Trabajos vinculados con reflexiones sobre el dinero y el modelo capitalista, propuestas de reforma del sistema monetario y financiero, valores y motivaciones asociadas al dinero y las monedas sociales, concienciación y psicología social entorno al dinero y las monedas sociales…

Experiencias reales. Presentaciones de experiencias y prácticas de monedas sociales, evaluación e impacto económico, social y ambiental de estas monedas, tipología y clasificación e innovaciones y tecnologías asociadas a ellas.

Instituciones y políticas públicas. Trabajos sobre la transición hacia otros modelos socio económicos desde las propias instituciones y políticas públicas.

Juguetes sin plásticos, realizados con materiales sostenibles en un taller social

Son juguetes creados con maderas de bosques sostenibles y pinturas sin químicos y producidos en un taller social que da empleo a 43 personas en situación de vulnerabilidad. Están alojados en FairChanges, el mercado online de los proyectos sostenibles. El lugar que reúne las propuestas de consumo medioambientalmente responsables, sin intermediarios y producidas sin esclavitud ni trabajo infantil.

Los hace Wodibow, una pequeña empresa que diseña y produce juguetes de madera en Segovia  y cuyo objetivo es llevar el diseño y la sostenibilidad a los juguetes para hacer algo nuevo con materiales tradicionales y ecológicos.

El proyecto nació en un garaje de esas capital castellana, con una máquina CNC casera y pequeña y muchas maderas de palets para testar posibilidades.

En Wodibow, reinventan las formas de jugar con puzzles utilizando imanes junto con la madera, hacen juegos de construcción pintando la superficie de pizarra para poder pintar con tizas y aprovechan todo lo que ya han aprendido y desarrollado, aplicando las nuevas tecnologías sin llenarlo de plástico.

Wodibow utiliza maderas de bosques sostenibles y sus pinturas no contienen químicos. En todo intentan ser 100% responsables con el medio ambiente y colaboran en la producción con una asociación que da trabajo a personas con discapacidad. Ellos también han empleado a personas que estaban sin trabajo.

“Nos entristece el uso irresponsable y desmedido que muchos hacen del plástico, -dicen sus creadores-, un material que nuestro planeta no sabe digerir. Por eso en Wodibow no contamos con él para nada y sí con productos naturales que no llevan cosas raras que contaminen ni perjudiquen al planeta, al hombre y a los animales. Además, nuestros productos no solo no le hacen daño al medio natural, sino que le caen bien, muy bien, porque proceden directamente de él”.

Los productos van dirigidos a todos los públicos y especialmente, a padres que quieren juguetes en los que haya algo que aportar, con inquietudes medioambientales y con un gusto por lo estético.

Málaga se convierte en la capital de la nueva economía

Málaga será la próxima semana, del 19 al 22 de abril, la capital mundial de la nueva economía. El Foro Global sobre Nueva Economía e Innovación Social (NESI) reúne por primera vez en la historia a los principales representantes internacionales de los llamados Nuevos Movimientos Económicos (NEMs).

Estos movimientos ya están demostrando la viabilidad de otros modelos alternativos como la Economía Social y Solidaria, la economía del Bien Común, la Economía Colaborativa (basada en valores), la Economía Circular, el Comercio Justo, las Empresas Sociales, las Ciudades en transición o el Decrecimiento y sus representantes más significativos estarán en la ciudad andaluza.

El objetivo principal de NESI Global Forum, es fortalecer la colaboración entre todos los movimientos, organizaciones y personas que trabajan para avanzar en la transición hacia una economía más democrática y orientada a las personas.

Expertos como Christian Felber, fundador de la Economía del Bien Común, centrada en la contribución social de las empresas; Gunter Pauli, fundador y presidente de la Fundación ZERI (Zero Emissions Research and Initiatives) y creador de la Economía Azul, que busca la simbiosis entre la naturaleza y la economía para reducir el impacto ambiental; o Peter Holbrook, miembro de la organización Social Enterprise World Forum y líder de la división en Reino Unido, que aglutina a más de 20.000 empresarios británicos centrados en el emprendimiento con fines sociales, participarán como ponentes en el Foro para promover un nuevo discurso económico que posibilite fomentar el bienestar de todas las personas.

También estarán Tessa Wernink, cofundadora de Fairphone de esta empresa social que irrumpe en el mercado de la telefonía móvil centrándose en la transparencia y en los valores sociales; Eliza Anyangwe, directora de medios de TheRules.org, nacida en Camerún con sede en Londres, un colectivo que conecta los movimientos sociales, expone las causas profundas de la pobreza, la desigualdad y el cambio climático y da visibilidad a las alternativas al sistema actual; o Joan Antoni Melé, fundador de la empresa Taller de Conciencia, miembro del Consejo Asesor de Triodos Bank y promotor de la banca ética en España.

A Málaga acudirán más de 400 expertos en la nueva economía y representantes de hasta 15 movimientos económicos presentarán la Carta de Málaga, creada con la colaboración de 600 expertos de todo el mundo, y que posiciona a esta ciudad como referente mundial en innovación social y nueva economía.