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De cómo vivir sin dinero o con muy poco

Los créditos de persona a persona se disparan en la Red

Las dificultades que ponen los bancos para conceder créditos, cuando no condiciones e intereses abusivos han llevado a muchos a Internet, donde han surgido desde hace unos años, antes incluso de que comenzara la crisis, sitios que ponen en contacto a paticulares  que necesitan un préstamos con otros dispuestos a invertir. Autónomos y pequeñas empresas están también entre los asiduos de estos servicios.

La revista Consumer publica este mes una relación de las páginas más destacadas de préstamos de persona a persona, desde la pionera, Lending Club, creada en 2005 en Estados Unidos y que hoy mueve cientos de millones de dólares entre particulares cada mes, a otras como Zopa en Inglaterra o Comunitae en España, donde también funcionan desde hace poco tiempo Zank,  la estonia isePankur y la alemana Lendico

préstamos de persona a persona

Comunitae, pionera en España, genera unos 80 préstamos al mes, tanto al consumo como a pequeñas y medianas empresas, por unos 400.000 euros. La plataforma permite buscar financiación, pero también entrar a formar parte del grupo de los financiadores, según el informe de Consumer. Estos eligen en qué proyectos invertir o bien unas cuotas fijas que la plataforma administra. Comunitae se mueve en intereses que van del 8% hasta cifras más altas, pero los prestadores obtienen una rentabilidad media entre el 5% y el 10%.

Los préstamos en este sistema son más flexibles, directos y transparentes. Además, estos servicios buscan financiadores para el usuario, pero con cantidades limitadas. El límite suele estar en los 15.000 euros y los mínimos, de media,  en los 3.000.

Para entrar en la plataforma y negociar el interés que se nos imponga, lo que se valora es la credibilidad de la persona y capacidad para devolver el crédito, con independiencia de que tenga grandes ingresos o no. Las plataformas exigen todos los datos sobre la situación financiera particular, los ingresos medios, etc., para valorar nuestra probabilidad de dejar de pagar, ya que la morosidad es lo que intentan evitar. Si nuestra solvencia es alta, los intereses serán bajos, hasta el 8%, pero si es más relativa, pueden llegar al 20%. Aún así, se pueden llegar a acuerdos con los financiadores sobre los plazos e intereses.

 

 

 

3 comentarios

  1. Dice ser Robertti

    El gran problema de este sistema es que la operación se realice dentro de un arco legal demostrable, y no sea un abuso de parte de nadie, porque ni bien se descubre la viabilidad de estas transacciones, suelen aparecer con menos escrupulosos que se aprovechan de la situación.
    http://goo.gl/M8YOp3

    20 marzo 2014 | 09:55

  2. Dice ser La historia se repite

    La historia se repite. En unos años hambrunas, más paro y más caos. El mismo clima político de corrupción, deslealtad y pobreza asegurada al pueblo que en la Alemania de los años 20. Los nuevos judíos, usureros sin escrúpulos que con la capa del falso samaritano ofrecen dinero para apoderarse de negocios, vidas y familias enteras.

    Las alimañas usureras vuelven a hacer leña de un árbol caído. El país entero desmoronado tras gobiernos de inútiles y falsos patriotas. Luego, todo se repite.

    A esta escoria judía, lo bueno es que ahora en las redes sociales, les vemos sus nombres y sus caras. Todo quedará memorizado, no os preocupéis. La semilla del odio vuelve a germinar.

    20 marzo 2014 | 12:48

  3. Dice ser Lola

    Este tipo de plataformas de financiación alternativa me parecen necesarias ahora que los bancos no están concediendo préstamos. Ayudan a generar consumo y movimiento en una economía bastante estancada como la nuestra. En EEUU e Inglaterra son muy conocidas, y las utiliza con normalidad mucha gente. Es el futuro de la financiación, e inevitablemente, a España también llegará ese cambio.
    Reguladas convenientemente, conseguirán hacer mucho bien dando alternativas a la gente y arrebatando el monopolio que los bancos han tenido hasta ahora.

    21 marzo 2014 | 10:07

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