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Capeando la crisis Capeando la crisis

De cómo vivir sin dinero o con muy poco

Las agujas de tricotar han vuelto para quedarse

Mi abuela lo llamaba hacer calceta; mi madre, hacer punto, igual que lo sigo llamando yo, pero ahora se llama knitting, que es lo mismo pero en inglés, más cool que dicen los modernos en la lengua de Shakespeare.

El caso es que desde hace unos años, el punto y el ganchillo han vuelto con fuerza y ya no sólo lo hacen abuelas y madres, también las hijas y los hijos veinteañeros. La crisis y la necesidad del háztelo tú mismo han convertido en habitual las imágenes de jóvenes en una cafetería dándole a las agujas y la lana.

Foto promocional de la web Weareknitters.

Foto promocional de la web Weareknitters.

Al tiempo que en Internet se han multiplicado los vídeos y las webs  que enseñan a hacer punto, han crecido tiendas de lanas y de labores en las que se dan talleres y dónde se reúnen de vez en cuando los seguidores del punto para recibir clases o intercambiar conocimientos entre ellos. En Galicia, por ejemplo,

We are knitters,  una de ellas, es una marca de tejer, creada por María José Marín y Alberto Bravo, con el objetivo de recuperar la tradición de tejer lana. Fue creada para fomentar, inculcar y retomar el háztelo tu mismo, para un público de todas las edades. Blackoveja es otra tienda, que enseña también técnicas de costura. Su creadora es Mercedes Grosso, una arquitecta, a la que la crisis dejó sin trabajo, y creó una línea de artículos de lana y punto.

En Knittingpoint y Manos maravillosas también enseñan a tricotar, con consejos para principiantes  y tutoriales. Son cuatro ejemplos entre los muchos que se encuentran en la Red.

Tejer ya no es una actividad antigua. Cada vez más, por el éxito que tienen iniciativas como las de estas tiendas, la gente joven, que no había cogido un par de agujas en su vida, se ha puesto manos a la obra, porque además de ser creativo, relaja una barbaridad.

 

2 comentarios

  1. Dice ser Carla

    En casa, mientras llueve afuera, haciendo punto, un café caliente y recien salida de la siesta con mi pareja. Eso si que es relax.

    Carla
    http://www.lasbolaschinas.com

    05 diciembre 2013 | 09:10

  2. Dice ser Noa

    He comenzado con el punto bobo y haciendo una bufanda multicolor, de momento me duelen los brazos y no he conseguido terminar más de 6 vueltas, pero sólo es el principio. Me compré agujas gruesas y lana gorda para motivarme y ver resultados lo antes posible, como hago con las dietas, llenando el plato de hojas y brotes para que parezca un banquete, pero con el punto, no paso hambre 😉

    05 diciembre 2013 | 18:05

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