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La televisión ha creado un mundo esquizofrénico en el que entre el individuo y lo global no hay nada. Alain Touraine

Archivo de Octubre, 2009

Moda y televisión

Más allá de la fiebre por el souvenir de la serie del momento, la televisión norteamericana ha dado con un nuevo filón que me preocupa. Más que nada porque yo soy muy de preocuparme por tonterías y así no angustiarme por lo importante.

Tras el boom de Sexo en NY, Ugly Betty (que incluso montó su propia tienda online en la web de la ABC -confieso que yo tengo en mi armario el poncho con el que ella aparece en la redacción de la revista en su primer día de trabajo) o Gossip Girl, ahora le ha llegado el turno a Mad Men, que ya tiene su propia línea de trajes de caballero a la venta en Brooks Brothers.

¿Que qué me procupa de este fenómeno? Pues que acabe resultando TAN rentable que los productores de series de televisión solo quieran poner en marcha aquellas donde los personajes vistan para el deseo del consumidor. Que no volvamos a ver series con pobres, señoras inglesas de clase media, futbolistas de Hospitalet o extraterrestres.

Más aun cuando la tele interactiva sea una realidad y podamos comprar la ropa de los personajes de las series con el mando a distancia.

Lo peor estaba por llegar

¿Te imaginas un OT regional presentado por Bertín Osborne

… con Chimo Bayo y Chayo Mohedano (qué de íes griegas) como miembros del jurado…

… con estilismos que hacen pensar en el genuino OT como una reserva de clase y haute couture

… con dos equipos enfrentados; uno de nombre Beso y el otro Flor…

… y un público que aporta al concepto gala televisiva el calibre de sus pendientes?

Puedes dejar de imaginar, e incluso de recurrir a los psicotrópicos para emprender un viaje tan alucinante. Porque eso existe, y ESO se llama UN BESO Y UNA FLOR, y es un OT de Canal 9 casi tan bueno como el ‘Llama y Gana’ fallero de Rita Barberá desde el ayuntamiento que emitieron la semana pasada:

(En la imagen, Rita Barberá comunica en directo a la fallera mayor del próximo año la noticia de su nuevo honor.)

Anoche vimos UN BESO Y UNA FLOR. Bueno, vimos un rato. Lo que fuimos capaces de soportar. Porque a todo lo anterior se me ha olvidad añadir un detalle: los concursantes cantan MUY mal. Es tremebundo, de verdad.

FLASHFORWARD: me gustó más el libro

Título pedantón para un post que no lo será menos, pero que no puedo resistirme a escribir tras llevar vistos unos cuantos episodios de la serie de CUATRO, basada en la novela homónima del canadiense Robert J. Sawyer que leí pocas semanas antes de que empezarar a emitir la serie.

Me gustó mucho más el libro…

…porque en él no hay agentes del FBI, sino científicos que trabajan en un laboratorio suizo

… porque no se habla de fe, solo de ciencia

… porque no hay ex nazis ni soldados en Afganistán.

Me gustó más el libro porque no hace concesiones a las supersticiones religiosas del norteamericano medio ni a sus fantasmas bélicos, porque el viaje es a un futuro de 21 años, no de 6 meses, porque es ciencia ficción y no un pastiche efectista con una factura impecable pero que deja en evidencia un proceso que va mucho más allá de la simplificación para llegar hasta el adoctrinamiento ramplón.

Oye, pero la serie muy bonita y muy emocionante. ¿Y yo? Yo soy un pedante insportable, y si no me gusta la tele, pues no tendría que verla, y quién me creo que soy, y blablabla…

Ana Pastor en ‘Los desayunos de TVE’

Ahora que la entrevista matutina femenina se impone en las televisiones, creo que es el momento de destacar a la mejor de todas, a la única presentadora, moderadora y periodista que es capaz de sentarse ante el invitado y morder sin soltar hasta que obtiene una respuesta.

Ahora que Susanna Griso y Ana Rosa compiten por llevar a políticos a su programa para darles un buen masaje, tenemos la enorme fortuna de contar con Ana Pastor en ‘Los desayunos de TVE‘ para demostrar cómo pueden hacerse las cosas bien, de una forma incisiva, documentada, amable pero contundente. Incluso a primera hora de la mañana.

Veo a Pastor desayunarse cada mañana a un invitado. Da lo mismo que este sea PP, PSOE o siniestro líder del foro de su familia del OPUS DEI: me admira su capacidad para preguntar, repreguntar, inquirir, tirar de hemeroteca y videoteca hasta conseguir una respuesta con sustancia. Ana Pastor no se conforma con las entrevistas turísticas de otros, con esas entrevistas que más bien parecen esas fotos junto a monumentos que parecen decir “Yo estuve allí”. No. Pastor es viajera, exploradora, parece incluso estar escuchando para aprender cuando atiende al invitado en su desayuno televisivo. No está allí para lucirse, sino para saber y que nos enteremos.

Veo a Ana Pastor y me siento respetado enormemente como telespectador, como contribuyente y hasta como voyeur descreído. Es un lujo, un desayuno con perlas, siempre.

De repente, Alicia Borrachero

Flojo estreno ayer en Telecinco de la nueva serie DE REPENTE, LOS GÓMEZ, que ni ofende ni estusiasma, ni da risa ni vergüenza ajena, ni chicha ni limoná.

Humor costumbrista con algún destello de inteligencia, pretensiones de una intriga pretendida mil veces, mejor trama que guiones y situaciones desaprovechadas. Los GÓMEZ tienen muchos problemas y una enorme virtud. El principal problema es que no es LA QUE SE AVECINA, que no sabe sacarle partido a un reparto coral que podría dar muchísimo juego -no entiendo la necesidad de hacer de los vecinos pijos de enfrente unos personajes tan grises- ni atreverse a plantear situaciones menos convencionales y más delirantes. Tampoco es PELOTAS ni MUJERES, ni tiene la osadía de tratar con el enorme amor con el que trataban esas series la cotidianeidad de sus personajes y sus vidas grises.

DE REPENTE, LOS GÓMEZ no convence, ni me deja con ganas de más. No del todo. Porque creo que volveré a verla solo por disfrutar del fabuloso trabajo de la actriz Alicia Borrachero como madre del clan. Me chifla la composición de su personaje, sus tics, sus coletillas, sus gestos, su vestuario y su mirada. Creo que es lo único realmente valioso de una serie que no destaca por nada más, que no le sabe sacar provecho a ninguno de sus elementos de partida y que se queda a medias del barrio, de la urbanización, del colegio y de la trama policial. En todo, menos en el enorme talento de su actriz protagonista, una Borrachero que se come a los GÓMEZ con patatas y los deja temblando.

Gracias, Berto

Berto Romero, uno de mis preferidos de la televisión y un señor a quien admiro muchísimo, habló ayer de este humilde blog en su sección del programa de la tarde de TV3, Divendres (a partir del minuto 3:00, más o menos).

Está en catalán, pero no creo que sea difícil de entender. Diga lo que diga mi compañero y amigo Anómalo, que comparte conmigo honores en la sección de Berto (claro, que a mí me ha impuesto medalla y a él no. Chincha, rabiña…)

Gracias otra vez. Me parece muy emocionante.

Realities sin coristas

Veo, por un lado, el provecho que sacan en TELECINCO de los concursantes de GH (¿o es al revés?), tanto en EL PROGRAMA DE AR como en SÁLVAME. Las tertulias que organiza la Griso a costa de CURSO DEL 63 en su programa y las tertulias especiales y reportajes de saldo que se saca de la manga ANTENA 3 sobre ese GH Retro (como lo han definido hoy con mucho acierto en ARUCITYS) cuyo éxito sigo sin ser capaz de entender (el del curso, porque a mí la TELETULIA de Arús me chifla, y más cuando citan mi VISTO/DICHO/OÍDO de PÚBLICO y me dicen cosas bonitas.)

[MENSAJE PARA ARÚS: Que sepas que vivo en Barcelona y que, cualquier día de estos, si tú me dices ven, lo dejo todo. Y hasta me pago unas bravas en el Tomás. No hablo de una colaboración habitual -tampoco quiero yo cargarme el programa- sino de una aparición estelar. Dicho queda.]

Por otro lado, y tras esta lanzada de tejos, asisto sorprendido a lo solitos que están los realities en CUATRO ahora que la Campoy va más corta y más seria, sin tiempo para FAMA, PEKÍN EXPRESS o GRANJERO BUSCA ESPOSA. Y constato que se pueden hacer realities que funcionen sin poner todo el aparato de una cadena a su servicio. Es más, que como espectador prefiero mil veces no sentirme bombardeado por una promo constante y sentarme a ver el espectáculo con más frescura, sin falsas expectativas (lo del timo de la Gripe A en CURSO DEL 63 que ayer vimos que eran resfriados a secas fue de traca) y sabiendo que el programa dura lo que dura -el tiempo justo para desconectar la cabeza y dejarse llevar-, que la cadena no tiene necesidad de inventar coinflictos de más para alimentar la audiencia de otros programas y que los concursantes no quieren entrar en nómina de un canal, solo llevarse un premio gordo.

Ana Rosa, tú sí que vales

En el año 2000, gracias a un reportaje en Interviú, supimos que el best seller de Ana Rosa Quintana, SABOR A HIEL, contenía extractos plagiados de Danielle Steel y Angeles Mastretta.

La primera reacción de AR fue negarlo todo y achacarlo a “un error informático” (risas).

Poco después, envió un comunicado donde culpó del asunto a ‘uno de sus colaboradores’, que no era otro que su ex cuñado David Rojo (hermano de Alfonso Rojo, a quien ahora tiene como colaborador ultra en su tertulia mañanera).

Así fue como descubrimos que Ana Rosa tenía un negro. Muchos ingenuos pensamos que eso significaría su final, y nos equivocamos: fue solo el principio de su reinado y de la amnesia nacional.

Tanto es el olvido que ayer caí en algo -que seguro que muchos habrán descubierto mucho antes, pero yo soy como soy y tengo mis limitaciones, que son muchas- que me dejó estupefacto: ¿cómo se llama el programa de sucesos y casquería fina de Telecinco que produce Cuarzo, la productora de Ana Rosa?

ROJO Y NEGRO

Con un par, la tía.

CURSO DEL 63
o La letra, con caspa entra

Más de 4 millones de espectadores, y yo, vimos anoche el estreno del nuevo programa de Antena 3, una especie de ejercicio de nostalgia rancia y revisionista que me puso de un humor de perros, los pelos como escarpias y los ojos como platos.

“El sistema educativo actual falla”, espeta la madre de uno de los participantes en el “experimento sociológico” (juro que escuché a Roberto Arce usar ese término en la infumable tertulia posterior). Y esa es una de las bases ideológicas de esta aberración televisiva que reinvindica de algún modo la vieja escuela fascista como medida capaz de contener a esa adolescencia que se ha convertido en diana fija de los medios de comunicación, que insiste en hacer de los jóvenes monstruos asesinos, agresores, peligros públicos y demás maravillas que alimentan el sensacionalismo. Un asco.

“En los 60 había tranquilidad y buenos alimentos” escucho decir a una voz en off que ilustra imágenes de aquella época en España. Ya saben, esa placidez dictatorial que tanto disfrutaron Mayor Oreja y los suyos.

No puedo soportarlo, y lo peor es que sé que hay millones de espectadores que han llegado a la conclusión de que otro gallo nos cantaría si volvieran esos métodos a la educación que justifican la imposición de valores que me resultan tan repugnantes como la obediencia o la castración moral e intelectual.

Lo peor es que este ejercicio de oportunismo ideológico, esta bomba reaccionaria e involucionista, gusta y va a gustar mucho. Lo peor es que la memoria histórica sea esto, un “tampoco fue tan malo” y que todavía habrá quien piense que estoy exagerando, que no hace falta ponerse así, que es solo televisión, no ideología. JA. A esos, a quienes piensan que hay diferencia entre ambas cosas, qué les voy a decir. Pobres…

Telecinco contra La Sexta (¡otra vez!)

Leo en VERTELE que Telecinco ha demandado a La Sexta por lo que la cadena de Vasile considera una constante campaña de desprestigio orquestada desde Sé lo que hicistéis

No doy creditito.

Creo que si algo desprestigia a Telecinco es recurrir a los jueces por cosas como esta, o como la que organizó para prohibir la emisión de sus vídeos en La Sexta o en YouTube.

Me explico: no creo que el prestigio tenga tanto que ver con lo que dicen otros de nosotros sino con el modo en que actuamos ante los demás. No creo que sea nada bueno para el prestigio de una cadena televisiva intentar recortar la libertad de expresión de otra, demostrar una falta absoluta de autocrítica, sentido del humor y cintura. Menos aun para una que tiene en su parrilla programas como LA NORIA, SÁLVAME o G-20, que no son precisamente festivales del respeto.

Por otro lado, ¿si Telecinco ganara esta demanda, cómo afectaría de ahora en adelante esa sentencia a la crítica televisiva?

Francamente, me preocupa.