BLOGS
El Blog Solidario El Blog Solidario

Un blog desde el terreno de la mano de Ayuda en Acción, Cruz Roja, Ingeniería Sin Fronteras, Unicef, Médicos del Mundo, HelpAge, Fundación Vicente Ferrer, Médicos Sin Fronteras, PLAN Internacional y Farmamundi.

Archivo de la categoría ‘Ruanda’

Un futuro incierto para los niños y niñas huérfanos de Burundi

* Por Alice Rwema, Plan Internacional Ruanda

Beza, niña nuérfana de Burundi, en el campo de refugiados de Mahama en Ruanda.

Beza, niña nuérfana de Burundi, en el campo de refugiados de Mahama en Ruanda.

Quiero ser enfermera, dice con una voz insegura, inclinando la cabeza. Con lágrimas en los ojos, mira hacia arriba y añade: “pero primero quiero que todos mis hermanos vayan al colegio”.

Beza, de 15 años, es una joven huérfana que abandonó Burundi hace dos meses por el estallido de violencia que comenzó hace semanas en el país al acercarse las elecciones. Estaba en primero de educación secundaria cuando huyó de su país y ahora vive en el campo de refugiados de Mahama, cuidando de sus dos hermanos pequeños.

Caminamos durante 12 horas cuando cruzamos Ruanda.  A mi hermano pequeño se le hincharon las piernas y eso nos hizo ir más despacio. Hacíamos turnos para llevarlo a nuestra espalda. Sólo teníamos 2.000 francos burundeses (1,5 dólares)”, explica.

La vida no fue fácil cuando llegamos al centro de recepción de refugiados de Bugesera y era muy complicado conseguir comida. Les realojaron en el campo de refugiados de Mahama una semana después, donde ahora viven más de 26.000 refugiados burundeses, de los más de 31.000 que hay en Ruanda.

Aquí la vida es más fácil porque podemos conseguir comida con más facilidad. Hay agua cerca y podemos coger leña, aunque yo no puedo cortarla. Me ayudan mis vecinos y mis hermanos”, añade Beza.

La organización de defensa de los derechos de la infancia Plan Internacional organiza actividades de ocio y juego para ayudar a los niños y niñas refugiados a relacionarse y aprender juntos, aunque Beza nunca puede ir a estas actividades porque tiene mucho trabajo. 

Por la mañana me levanto y barro, limpio la tienda, preparo gachas, cocino la comida y después me doy un baño y sirvo la comida a mis hermanos. A veces me ayudan a ir a por agua. Me gustaría ir a jugar, pero es que no tengo tiempo. Mis hermanos a veces van”, dice.

Plan Internacional trabaja con ACNUR identificando a los niños y niñas que llegan sin acompañantes o son separados de sus padres. Ya se han identificado 1.195 en el campo de Mahama y los centros de recepción de Bugesera y Nyanza. Al menos 258 se han reunificado con sus padres, cuidadores temporales o  familiares.

Encontrar cuidadores temporales es todavía un reto en el campo de refugiaos de Mahama, aunque Beza y sus hermanos sí que han encontrado uno.

Nos ayuda un montón, nos da de su leña cuando se nos acaba la nuestra, nos da otro tipo de comida cuando nos cansamos de comer maíz y judías. Casi siempre me ayuda con las tareas de la casa. Estoy contenta”.

Los cuidadores temporales hacen visitas periódicas a los niños y niñas no acompañados para evaluar su situación en informar a Plan Internacional. Muchas veces son los cuidadores quienes saben si los niños y niñas necesitan comida, atención sanitaria, ropa y a veces son capaces de resolver pequeños conflictos que surgen entre los niños y niñas que viven juntos en la misma tienda.

Para los que no tienen cuidadores temporales, Plan Internacional ha asignado movilizadores comunitarios de refugiados que los visitan regularmente para comprobar su estado.

Necesito crema para la piel y la ropa que traje no es suficiente. No tengo tiempo de jugar y conocer a otros niños y niñas. A veces me siento sola”, cuenta Beza, enumerando los retos a los que se enfrenta.

No estoy esperando a mis padres, soy huérfana y mi futuro aquí es incierto. No sé si podré volver al colegio alguna vez, tengo que cuidar de mis hermanos”.

Plan Internacional ayuda a los niños no acompañados y separados de sus padres asegurando que reciben los cuidados y la protección adecuada a sus necesidades específicas y que prima su interés superior. Esto se lleva a cabo a través de identificaciones, documentación, seguimiento y reunificación familiar, consiguiendo cuidados y apoyo interno o alternativo, manejando los casos de conflictos, haciendo visitas de seguimiento y dando apoyo psicosocial cuando es necesario. Plan Internacional también atiende a los niños y niñas no acompañados en el acceso a servicios básicos como el registro, la distribución de comida y otros materiales y atención sanitaria.

“Me gusta que el personal de Plan Internacional venga a visitarnos y cuando estoy triste voy a verlos para que me aconsejen”, dice Beza.

Desde el 31 de marzo de 2015, Plan Internacional Ruanda ha recibido un llegada masiva de refugiados burundeses que huyen de la violencia desatada en su país por las elecciones presidenciales y los conflictos provocados por un grupo armado que apoya al partido en el gobierno.

El Gobierno de Ruanda ha establecido tres centros de recepción de refugiados en Bugesera (provincia oriental), Nyanza (provincia meridional) y Rusizi (provincia occidental). El 22 de abril se abría un nuevo campo de refugiados en el distrito de Kirehe, provincia oriental, para dar alojamiento al creciente número de refugiados. De los más de 31.000 refugiados en Ruanda a 10 de junio de 2015, más de 15.700 son niños y niñas.

Ruanda, que no se vuelva a repetir #WalktoRemember

Amparo Moreno, delegada en Ruanda de Cruz Roja Española.

El pasado lunes empezó el periodo oficial que anualmente marca la conmemoración del genocidio sufrido por el país hace ahora 20 años. Los actos, tanto oficiales como no, se irán sucediendo por lo largo y ancho de todo el país hasta el día 4 de julio, fecha en la que oficialmente se dio por terminado el genocidio.

La jornada del lunes estuvo cargada de actos oficiales a los que asistieron tanto los representantes del país como de numerosos países invitados.

El primer acto oficial se celebró en el Memorial del Genocidio de Kigali, donde el presidente de la república, Paul Kagame, junto a su esposa, representantes de la ONU y de la Unión Africana y jefes de Estado o de Gobierno de varios países ofrendaron coronas y encendieron la luz de la esperanza.

Tras este acto se trasladaron al Estadio Amahoro, donde tuvieron lugar los discursos oficiales y actos institucionales.

Ya por la tarde tuvo lugar la procesión “Walk to Remember que cada año se lleva a cabo con la pretensión de que ni la nación ni el mundo olviden lo que pasó hace 20 años y no se vuelva a repetir.

La procesión acaba tradicionalmente en el Estadio Amahoro, donde se celebra una vigilia durante la cual tradicionalmente los participantes comparten sus sentimientos, testimonios y esperanzas.

Este año sin embargo ha tenido un tono más oficial. Para empezar, el presidente del país, junto a su esposa y dignatarios internacionales como por ejemplo Tony Blair, participaron en la procesión y posteriormente en la vigilia.

Probablemente sea esta la razón de las fuertes medidas de seguridad que limitaban el acceso al estadio. Nos prohibían entrar con teléfonos móviles, cámaras, etc … aunque a decir verdad el nivel de eficacia en este sentido fue bastante bajo ya que los flases no dejaron de iluminar el estadio durante todo el acto …

A las 18h, hora prevista para el inicio de la vigilia, se produjo la entrada del presidente y sus acompañantes, seguidos de la multitud de participantes en la procesión “walk to remember”. El acto en si no empezaría hasta pasadas las 19h, cuando ya todos los participantes en la procesión ocuparon las gradas del estadio.

El jefe de ceremonias dio la palabra a dos intervinientes, un sacerdote ruandés que lideró la plegaria por las víctimas y por la esperanza del futuro y un representante del pueblo judío que lamentó la barbarie sufrida por el pueblo ruandés, al igual que el suyo propio, y alabó el cambio que se ha logrado en el país de la mano del presidente.

Tras estas intervenciones el presidente junto a su esposa bajaron al césped del estadio para iluminar (junto con los cientos de jóvenes voluntarios que formaban con una línea el mapa del país por todo el estadio, rodeando a la llama de la esperanza) la primera vela, cuya luz compartiría posteriormente con todos los presentes (antes de empezar la ceremonia nos habían repartido velas a todos los asistentes).

Los jóvenes voluntarios comparten la luz de las velas.

Los jóvenes voluntarios comparten la luz de las velas.

El presidente volvió a ocupar su lugar en la tribuna del estadio y la luz de su vela se fue extendiendo entre las velas de todos los asistentes.

Los jóvenes voluntarios comparten la luz de las velas.

Los jóvenes voluntarios comparten la luz de las velas.

Poco a poco esa luz fue llegando a todos y cada uno de nosotros y el estadio se iluminó con la luz de la esperanza. Empezaron los cantos de recuerdo y el firme deseo de que nunca más se vuelva a repetir la barbarie…

Participantes con sus velas encendidas.

Participantes con sus velas encendidas.