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Cosas que no esperas encontrar cuando usas Street View

28 junio 2012

Hay muchas razones para usar Street View, o cualquier sistema igual o parecido de la competencia. Encontrar un sitio al que tienes que ir, visitar lugares a los que nunca has ido y jamás irás, cotillear qué pasaba en tu barrio el día que pasó la camarita de Google… así nos podríamos seguir hasta reunir decenas de motivos por los que perder el tiempo navegando por calles de todo el mundo hasta llegar a la principal: encontrar cosas que no esperas. Y de eso hay un montón, os lo aseguro, mucho más de lo que creemos.

Como hacía tiempo que no recopilaba cosas raras de Google Maps aprovecho para traer las cinco que más me han gustado de las últimas semanas; pero si tenéis alguna que os guste especialmente no dudéis en hacérmela llegar. Vamos para allá:

1. ¿Vuesa merced, dónde me hallo?

Google ha conseguido hacerse con más cariño que una marca blanca, quién lo iba a decir. Por eso los hay que piensan que el gigante de Internet puede hacerlo todo, incluso viajar en el tiempo. Entonces… ¿hay opciones de que un cochecito de Street View viajara un par de siglos atrás al sur de Reino Unido y captara a una noble desconcertada cerca de palacio? Bueno, opciones hay pocas, por no decir ninguna, pero yo no voy a ser quien os quite la ilusión.

2. Tengo un regalo para ti

Me sorprende que cuando hay una cámara de televisión cerca, algunas personas empiecen a actuar de forma extraña y se sientan poseídas por un extraño espíritu que les empuja a hacer el ganso para salir en pantalla. Afortunadamente, no todo el mundo es así, aunque, desgraciadamente, los hay que son justo lo opuesto: en cuanto ven una cámara hacen lo que sea para que no salga su cara y prefieren poner… bueno, ya me entendéis.

3. El descanso del guerrero

Otra de las cosas que encuentras, pero no esperas, en Street View son animales. Ahora bien, si estás navegando por una reserva de monetes en Japón igual no te extrañas tanto cuando ves a un montón de guerreros bañándose entre la nieve, tomando un descanso bien merecido. Me imagino al pobre Peter ahí, disfrutando de unas vacaciones que lleva tiempo reclamando… mientras tanto, que se quede cuidando del teclado en la cabecera.

4. Ahora que nadie me ve…

Los “aquí te pillo, aquí te mato” tienen más inconvenientes que nunca. Ahora, cuando pasees por las calles de Letonia, no puedes pararte en cualquier sitio a vaciar la vejiga (bueno, antes no debías), porque lo mismo te encuentras con que un cochecito pasa por tu lado y te toma una fotografía que queda ahí para la posteridad. Porque una cosa es que a las tres de la mañana, en Malasaña, salga un señor de un portal y te grite “¡gamberro!” y otra es que te recuerden para siempre en esa esquina, junto a esa estatua.

5. Aprovechando el calorcito

Hace calor, ¿verdad? No, no, que va… son rumores, como solía decir mi primo David. Fijaos si hace calor que en algunas zonas de México han decidido tirar a la basura los tendederos y las cuerdas para aprovechar la valla metálica que hay frente a casa. Ahí, si te lo curras, te caben más de cien calcetines y unas cuantas camisetas. A mí no me termina de convencer, porque las vallas suelen tener más mierda que los pies de Frodo a veces contienen restos de suciedad, pero oye, si a ellos les funciona… 

PD: ¿Cuál es vuestra escena favorita? Mi debilidad, como de costumbre, son los monetes.

Imágenes de Street View que no esperabas encontrar

18 enero 2012

He decidido, después de beberme varias copas de ron y un par de ellas de colonia, que una vez al mes voy a recopilar imágenes curiosas de Google Maps a pie de calle, lo que se conoce como Street View y tantas veces habéis visto en este blog aunque sin periodicidad alguna. La última vez fue en noviembre y de ahí hasta ahora tanto la comunidad becaria en Twitter, como la gente del otro lado en Facebook y las páginas que recopilan estas imágenes han seguido trabajando para que hoy os podamos traer imágenes que no esperabas encontrar.

Hay muchas, muchísimas que nos hemos perdido en este tiempo, pero como no podemos llenar el post de imágenes chorras (bueno, sí podemos, pero ya me llevo bastantes porrazos por norma general como para buscarme más aún), vamos a saleccionar cuatro.

1. ¿Esto no lo censuran?

Si me seguís en Twitter, leeríais que Google no ha encontrado todavía el algoritmo para emborronar chicas en top less. A veces funciona por denuncias: publican la imagen sin pixelar y cuando alguien avisa de que la foto es inadecuada se cargan al tipo que está enseñando el culo o un árbol conflictivo (digo yo que lo será). Por eso propongo censurar a lo bestia, sin ton ni son, como yo en mis buenos tiempos de moderador, cuando volvía locos a los comentaristas. ¿Pedimos que emborronen este conato de acto sexual en Reino Unido?

2. Dime que es una broma

Seguimos buscando y viajamos hasta Canadá (Canadá, oh Canadá), donde encontramos algo que tiene difícil explicación: un grupito de muchachos que está en medio de una carretera sobre un riachuelo. Hay varias cosas a comentar, como los pixelados de torsos desnudos y el niño que se está comiendo un polo flash (¿eso sigue tomándose? pregunto…). No obstante, quiero centrarme en el protagonista de los hechos: el muchacho de buen año, lleno de ¿barro?, con algas en la cabeza y… ¡¿HACIENDO AUTO STOP?! Tiene que ser una broma…

3. Por lo que pueda pasar

En Texas hay mucha gente que camina a la orilla de la carretera (bueno, realmente no, pero un poco de literatura nos vendrá bien para acompañar la imagen que os enseño a continuación) y sabéis que uno de los mayores problemas es la incontinencia. Queda fatal que cuando estás haciendo el Camino de Santiago, la Senda del Poeta o lo que sea te pares en la orilla de la carretera y lo encenagues todo. Por eso en esta carretera estadounidense han puesto un inodoro; así, si tienes que detenerte a hacer tus necesidades, tienes un ¿punto limpio? en el que proceder. Eso sí, no nos hacemos responsables de lo que os diga la gente que os vea

4. La carretera más peligrosa

Imaginad que sois conductores de Google Street View, esa gente que va en el cochecito con las cámaras grabando todo lo que acontece a su alrededor, como si fueran reporteros de Callejeros. Pues bien, dentro de esta suposición imaginad que estáis en México y que en una carreterucha de doble dirección, siendo México un país bastante tranquilo como es, os topáis con cuatro personas disfrazadas de hombres lobo y asesinos. ¿Qué haces? Ya os digo yo que quemaba el pedal del acelerador si me encuentro esta escena.

PD: Si tenéis más imágenes de éstas, ya sabéis que siempre son bienvenidas en el correo (elblogdelbecario [arroba] gmail [punto] com, a través del apartado Contacto, en Facebook o en Twitter.

Escenas curiosas captadas por Street View

22 noviembre 2011

Comunidad becaria en FacebookComunidad becaria en Twitter

Hace ya tiempo que no buceaba en Street View y en las páginas que recopilan las mejores imágenes de los mapas de Google y la situación se estaba volviendo insostenible. Cuentan los historiadores que apostados a las puertas del periódico empezaban a acampar indignados exigiendo un cambio inmediato en mi forma de tratar el tema. “Basta ya de esta censura, no queremos más basura” (leer con tonito) es lo que gritaban algunos de los muchachos, mientras otros optaban por un siempre recurrido: “Becario, macario, no tienes ni salario”.

La presión popular me ha obligado a escribir un párrafo estúpido cejar en mi empeño (otra expresión que se pierde) de obviar estas imágenes, de modo que hoy habrá nueva entrega de “Ellos salen en Street View aunque no tengo muy claro que quisieran hacerlo”. Sin más dilación (dilación, cejar… hoy estoy que me salgo), cinco imágenes curiosas que nos deja Street View… o Google Maps, que en el fondo es lo mismo.

1. Wrong Way!

Aún me acuerdo cuando no tenía canas y jugaba al Sega Rally Championship en las máquinas recreativas. Como yo solo soy medio bueno jugando al futbolín, conduciendo el coche siempre me terminaba pegando un guarrazo y poniéndome en dirección contraria. Te salía aquel aviso de “WRONG WAY!”, que viene a ser “dirección equivocada” y que también podríamos usar para explicarle al hombre que tenemos sobre estas líneas que “no se da cuenta que así no, que no va bien”. A menos que este señor brasileño tenga un súperpoder que ignoramos todos, parece difícil que pueda avanzar un centímetro más. No obstante, a mí me da por preguntar, más que “por qué” (me inquieta, pero es una pregunta más para Mourinho)… ¿cómo? ¿cómo demonios ha llegado hasta ese punto?

2. Te mojarás…

“Aquí, aquí, que con el agua de fondo seguro que queda una foto chula”. Pues sí, jóvenes, el agua a veces hace que una foto insulsa merezca ser guardada para la posteridad, pero no por los motivos que creéis. Ahí estáis, impasibles, posando con una sonrisa de oreja a oreja mientras el fotógrafo pone cara de “Tierra trágame”, una ola/géiser se aproxima y la cámara de Google capta el momento para que la gente sonría (solo sonrisa, ¿eh? No quiero ver dientes) a vuestra salud.

3. Mal aparcamiento

A veces crees haber encontrado un sitiazo, como diría David Navarro, y te sientes henchido de orgullo. Vas por ahí diciéndolo, presumiendo, alardeando, pavoneándote, jactándote (razón aquí) y cuando vuelves el coche se lo ha llevado la grúa. Pues bueno, según en qué circunstancia, es mejor ir al depósito de vehículos a por tu coche que recoger la chatarra que quede de él cuando el tranvía pase por encima. ¡¡No hombre, esas dos líneas que ves no es que sea un aparcamiento con relieve, es que son vías!!

4. Muy profesional

Siempre que veo a gente que busca remedios caseros para solventar problemas, me vienen a la cabeza dos cosas. La primera, un post que publiqué el día 1 de enero del año pasado y que se llamaba “A grandes males, grandes remedios”. La otra, al gran Manquiña haciendo de Pazos en Airbag diciendo aquello de “Profesional, muy profesional”. Estos dos mecánicos callejeros a los que les pega el sol de lleno pese a que han puesto una sombrilla sobre un neumático son el ejemplo perfecto para ilustrar lo que os digo.

5. Reforma sorpresa

La última imagen tiene truco, porque a simple vista no ves más que una casa que no se sabe si está siendo derruida o construida, pero la magia de Google te permite dejarla niquelada. ¿Cómo, que no te lo crees? Pues vale, hagamos un juego: coloca el cursor sobre la imagen y verás que hay dos flechas, una que apunta hacia la derecha y otra que señala hacia la izquierda (maldita sea, he escrito tres veces hazia). Pulsa la flecha de la izquierda y… vualá, la casa está como nueva.

PD: Si tenéis más imágenes de éstas, ya sabéis que siempre son bienvenidas en el correo (elblogdelbecario [arroba] gmail [punto] com, a través del apartado Contacto, en Facebook o en Twitter.

Una sorpresa algo ‘picantona’ dentro de Google Maps

09 junio 2011

BecConsejo: “Busca, que algo encontrarás”

Vamos a darle una vuelta de tuerca al post de hoy. En Google Maps, un usuario encontró una foto de 2009 en la que se podía ver una forma fálica en Waikato, Nueva Zelanda. Ahora os voy a contar dos versiones de la historia: una es real (y aburrida) y la otra es conspiranoica (falsa y mucho más divertida). Quedaos con la que más os guste.

  • VERSIÓN REAL

A través de Google Maps se descubren muchas cosas, algunas interesantes y la mayor parte de ellas becarias (chorradas sin fundamento que nos valen para entretenernos un rato) pero no por ello hay que despreciarlas. La última que ha llegado a manos de un servidor proviene del Fairfield College, en Hamilton (Nueva Zelanda) y es una imagen tomada por satélite en la que podemos ver varias formas fálicas gigantes (dicen que hay seis, pero las que mejor se aprecian son dos de ellas).

La prensa neozelandesa bromea sobre la situación: una coña hecha probablemente por escolares que solo habría sido conocida por los autores de la fechoría la está viendo medio mundo, gracias a la tecnología de Google Maps.

Bueno, gracias a Google y a David McQuoid, quien buscaba una vivienda en la zona cuando se encontró con el… bueno, ya lo habéis visto, es un pene gigante. Al principio creyó que era una obra de arte… eso fue porque no preguntó al director de la escuela, a quien no le hizo ni pizca de gracia y anda en busca de los culpables.

Al parecer, los hechos sucedieron durante un fin de semana y la imagen ya es la de un césped normal, porque el conserje lo arreglo. Sin embargo, con las imágenes satelitales no hay derecho al olvido. Game Over.

  • VERSIÓN MISTERIOSA

[Voz de interesante] Si sois de los que os vais por la pata abajo cuando os hablan de los círculos alienígenas en los campos del Reino Unido… es porque aún no habéis visto esto.

Viajamos a Nueva Zelanda, a una zona llamada Waikato. Waikato debe su nombre al río del mismo nombre y es una palabra maorí que, tradicionalmente, se ha traducido como agua que fluye (esto no aporta nada, pero Iker Jiménez siempre lo cuenta).

Allí, en medio de una zona residencial, observamos una extraña forma fálica… es una especie de llamada a la fecundación, un grito, probablemente extraterrestre, a través del cual los visitantes buscaban atraer, quizás, a los habitantes de la Tierra, para procrear con ellos o, quién sabe, simplemente para interactuar, conocer sus costumbres, esas costumbres del misterioso pueblo maorí que, probablemente, tuvo contacto con estos extraños seres que conocían a la perfección el cuerpo humano.

PD: ¿Qué versión os gusta más, la real o la inventada?

PD2: ¿Conocéis más imágenes curiosas encontradas en Google Maps?

PD3: Sí, a veces se me va la cabeza escribiendo el post y hoy ha sido uno de esos días.

Google Maps censura una estatua

01 marzo 2011

BecConsejo: “No te pases”

Si me conocéis mínimamente sabréis que soy un apasionado de las curiosidades y frikismos de Google Maps. Rutas imposibles, pilladas, pueblos que no existen… cualquier cosa que nos haga sonreír a costa de la web 2.0 me vale.

Os explico el tema de hoy. Hace meses, varios diarios brasileños publicaron en sus versiones on line que una mujer había sido cazada bañándose desnuda… ¡en el centro de Oporto! Me sorprendió bastante. ¿Qué demonios hace una mujer bañándose desnuda en una fuente de Oporto?

Así que empecé a investigar, con mi pobre portugués, y traté de averiguar qué ocurría en esa calle. Finalmente, en otra web brasileña, descubrí que la mujer que se bañaba no era más que una estatua de João Cutileiro. Ahí fue donde acabó el post, antes de nacer, porque contar “confunden una estatua con una mujer desnuda” no tenía tanto gancho.

Sin embargo, repasando mi Google Doc de “Ideas para posts” encontré de nuevo el enlace, titulado “No es un desnudo”. Despistado como soy, había olvidado de qué iba el tema y volví a pinchar, para ver si aún tenía algún valor o lo podía borrar.

Cuál fue mi sorpresa cuando al volver a entrar vi que Google había pixelado la estatua. ¡¡Una estatua!! Y luego nos peleamos por si se debe permitir fumar en las obras de teatro o no. ¿Realmente era necesario pixelar una estatua, por más que salga desnuda?

Y me empiezan a nacer las dudas… una tras otra. ¿Qué hacemos con todas las estatuas nudistas? ¿Las borramos? ¿Las retiramos? ¿Le decimos a Botero que la estatua de Génova la ponga en su pasillo?

Antes de que me digáis vuestra opinión, yo os digo lo que pienso. Me da a mí que si Google pusiera sus esfuerzos en pixelar a la gente bien en lugar de estas chorradas, no habría debate.

Pixelar un sombrero en lugar de una cara. A eso lo llamo yo arte. ¡¡ARTE!!

PD: Pensándolo mejor… que Google siga haciendo cosas así, porque si no, me quedo sin ideas para hacer posts.

Las peligrosas rutas de Google Maps

02 noviembre 2010

BecConsejo: “Previsión”

Si tenéis buena memoria recordaréis que hace unos años hubo algo de chanza porque Google Maps (bendito invento) entraba en colapso si le pedías la mejor ruta para ir desde España a Estados Unidos (lo cierto es que pasaba con más sitios, por norma general con ciudades europeas y estadounidenses). Lo del colapso lo digo porque te sugería atravesar el océano a nado en un viaje de 29 días y 10 horas…

Aquello fue el final de las rutas a nado en los mapas googuelianos, pero aún nos quedan chascarrillos con los que poder disfrutar. Tal y como me contaba Gollum en un correo, si quieres ir de China a Estados Unidos, el peligroso asesor te recomienda un ¿apacible? viaje en kayak por el océano Pacífico:

Hombre, no creo que sea lo más oportuno. Si estás en China, casi mejor acercarte a Japón, porque para meterse un viaje de tantas horas en kayak, hacemos uno más breve… ¡¡EN MOTO DE AGUA!! Ahí está, convertidos en el Jorge Lorenzo de los mares, océanos y lagos, desafiando a cuanto encontremos a nuestro paso.

Son bobadas, evidentemente, porque no creo que a nadie en su sano juicio se le ocurriera hacer cosas así. Algunos me diréis: “¡Sí, a David Meca!” y yo os recordaré que dije “en su sano juicio” que David nada, no viaja en moto ni en kayak. No obstante, me hacen gracia estos deslices (si son deslices, porque igual están hechos a propósito para que nos echemos unas risas).

Además, sabéis que soy un mini friki de Google Maps y Street View. Basta con recordar mis dos entradas sobre el pueblo riojano que sólo existía en estos mapas, la ciudad yanqui que desapareció o los posts dedicados a la cara curiosa de Street View.

PD: Os lo pido con la mandíbula rota de la risa… si encontráis cosas curiosas en Google Maps (o en cualquier otro sitio), no dudéis en enviármelas. ¿Por qué os vais a reír vosotros solos si nos podemos reír todos?

La ciudad estadounidense que no existe para Google Maps

26 septiembre 2010

BecConsejo: “¿Un buen sitio para estar? Tu casa”

¿Recordáis aquel pueblo de La Rioja que sólo existía en Google Maps? Pues hoy os traigo un caso a la inversa. No, no es un Google Maps que sólo existe en La Rioja, no me seáis enrevesados. Es una ciudad que existe… pero no para Google Maps (durante dos meses).

El dicho (que no sé si es tal) “si no estás en Internet no existes” ha afectado de lleno a la gente de Sunrise (Florida, EE UU), que ha visto cómo su vida cambiaba por una cosa que aparentemente parece una chorrada pero, según ellos, ha trastocado su día a día.

A lo mejor pensáis que Google engulló temporalmente un pueblecito pequeño en el que no pasa nada… pero no. Sunrise tiene 90.000 habitantes (más o menos lo que tiene Roquetas, San Cugat o Talavera), una importante tienda sueca de muebles desmontados, unas panteras que juegan al hockey en la primera división y (supongo) unas calles muy bonitas llenas de vida y de gente divertida.

Imagino que los habrá que se pregunten (y si no da igual, porque lo voy a responder de todas maneras)… ¿qué pasaba entonces cuando buscabas “Sunrise”? Pues… que te mandaban a Sarasota, que está a 300 kilómetros al noroeste (ya lo han arreglado):

El alcalde, Mike Ryan, se quejaba en CNN que es la tercera vez que les pasa y tilda la situación de inaceptable. Mientras, los comerciantes de la zona aseguran que esto les está haciendo perder dinero, porque dicen, creen y piensan que muchos usuarios buscan los comercios a través de Google (en plan “floristerías / bares / fontanerías cerca de…”) y que claro, si les mandaban a 300 kilómetros, era imposible que tuvieran clientela.

El gigante de Internet dijo en su momento que intentaría subsanar el error lo antes posible pero tampoco entró en detalles. Teoricemos entonces… ¿por qué pudo Google olvidar Sunrise? ¿Quizás quien lo inventó odia profundamente a los Florida Panthers? ¿Vivirá en Sunrise la ex novia del inventor? ¿Le robarían la merienda en un callejón de esta localidad?

Bueno, si os preguntáis cómo es realmente Sunrise… aquí os dejo unas fotillos.

PD: Pues para no existir tiene buena pinta….

PD2: Lo arreglaron hace unos días, pero parece ser que con Sunrise les pasa bastante a menudo.

Un pueblo riojano que sólo existe en Google Maps

31 mayo 2010

BecConsejo: “Si aún no se han reído con el chiste, es que no han bebido suficiente alcohol”

Supongo que muchos de vosotros conocéis la historia-misterio de Argleton, la ciudad que sólo existe en los mundos de Google. Pues bien, lo que quizás ignoráis es que hay un caso mucho más cercano que el de Argleton, pero absolutamente igual. Hay un pueblo en La Rioja que sólo existe para Google (bueno, quizás también para Sobrenatural -luego os explico-).

En el término municipal de Alfaro, en La Rioja, no existe un pueblo llamado Eixt, pero para Google sí. El hallazgo fue cosa de David, no mío, pero tuvo a bien compartirlo conmigo. Os preguntaréis, ¿quién es David? Os responderé, es el autor del blog Alfaro La Rioja, que descubrió esto buceando en Google Earth.

Él lo explica bastante mejor: “Hay una supuesta ciudad llamada Eixt, que realmente no existe”. David explica que Google Earth “la sitúa en mitad de una zona esteparia en el término municipal de Alfaro, a los pies del monte Yerga, en un cruce de caminos rurales dónde no hay absolutamente nada, excepto tierra yerma y algunos campos de vid”.

Aquí venía lo de Sobrenatural (la serie de televisión). ¿Será ese cruce de caminos una especie de salida al inframundo? ¿Quizás el cruce de caminos donde Google vendió su alma? ¿Será un simple error? No, por supuesto que no. Google no se equivoca.

Porque además, si se equivoca… ¿qué pasa con las casas que se venden en Eixt? Sí, sí, David nos informa de que hay 60 casas que se venden en Eixt, que en algún sitio estarán, si se venden… ¿o es que las ha hecho El Pocero malo y las ha dejado ahí en cualquier sitio, a expensas de montar la ciudad después?

Prosigo con el relato de David: “Según el programa, Eixt está a los pies del monte Yerga en un cruce de dos caminos: el del camino de la Cañada de Valdejimena con el camino de Grávalos a Aldeanueva, obviamente no existe tal lugar y tiene que ser un error de Google, también sucede algo parecido en la Ermita del Pilar ya que el lugar está señalado con un punto rojo y el nombre de “El Pilar” como si de una población se tratase; digo que es algo parecido porque en este caso al menos si que existe algo relacionado, que es el nombre de la ermita… pero, ¿Eixt?, ¿alguien sabe qué significa?, ¿de dónde puede venir?, en el cruce no hay más que campos, no hay una granja, o un almacén… no hay nada”.

Entonces… ¿qué es Eixt? ¿Una salida mal puesta? ¿Un pueblo del futuro? ¿Una trampa? Riojanos del mundo, os convoco a que vayáis a ese cruce de caminos y averigüéis qué hay. Si yo tuviera un programa de televisión lo haría, si tuviera uno de radio, también, y si tuviera dinero para poder salir de Madrid, aunque fuera para tomarme una caña, no dudéis que lo haría. Sin embargo, dependo de vosotros y vuestros GPS’s.

Id allí como si de la tierra prometida se tratara y contad vuestra hazaña al mundo. Estamos en vuestras manos… hoy más que nunca.

PD: ¿Conoces más casos como éste? MIL GRACIAS, DAVID.

Hoy hace un año

Antonio Larrosa se retira enfadado

El peligro de la sinceridad

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