El premio al ladrón más estúpido de abril ya está asignado, y eso que el mes no ha hecho más que comenzar. Es un ratero de la ciudad australiana de Perth que, muy valiente él, se hizo con el bolso de una señora por el método del tirón. Pero no es por su poco original forma de apropiarse de lo ajeno por lo que le hemos asignado el galardón. Es por su patética huida.
El muchacho salió corriendo como alma que lleva el diablo por el centro comercial en el que perpretró su ‘hazaña’, pero no apreció que un cristal se interponía entre él y el coche en el que iba a emprender la fuga. El golpe que se llevó -bien empleado le está- le dejó tendido en el suelo y semi insconsciente. Varios paseantes del centro comercial acudieron a socorrerlo sin saber que era un caco de tres al cuarto, hasta que su compañero de correrías apareció para llevárselo a tirones y lo subió al coche en el que dejaron atrás la escena del crimen.
La policía de Perth anda tras su pista y, dado que no parece tener ni la milésima parte del talento de Erik, ‘el Belga’, doy por supuesto que no tardarán demasiado en echarle el guante.
Vamos que nos vamos, antes de que se haga más tarde. Estas semanas sin fútbol se me hacen especialmente largas, por más que haya un Drogba que nos alegre el día, un Lorenzo que nos compense las caídas, una fase de ascenso que echarnos a la boca o un playoff de baloncesto que nos arregle lo que la lluvia aplaza en Roma, porque no todo en esta vida va a ser crisis. En fin, que entre tanto deporte también han pasado muchas cosas raras que hemos pasado por alto y que tengo que contaros porque me lo pide el cuerpo. ¿Sabías que…?
1. Una táctica para desconcentrar al rival
En la NBA hay un clásico que podríamos llamar: “Historias para despistar a quien lanza un tiro libre”. La estrella de la sección sería el gran Jack Blankenship, que se imprimió a tamaño gigante su cara con un gesto de desaprobación y la levanta cuando van a tirar. Jack es un clásico que se ha paseado por platós y ha sido portada en muchas webs, de modo que quizás lo conozcáis.
Ahora bien, confío, espero y deseo que no sepáis aún quién es el fan de Philadelphia 76ers que ha saltado a la fama de un día para otro después de intentar distraer a Kevin Garnett, de los Celtics, con el baile hipnotizador de su barriga. Suponemos que, o bien Kevin no lo vio, o está acostumbrado a estas historias. A mí me pasa algo tan perturbador y pido el cambio ipsofacto.
2. Huye un preso aprovechando que regaba las plantas
De cómo un preso condenado por homicidio a 10 años de cárcel logró un permiso para regar las plantas podríamos escribir mucho, pero vamos a dejarlo en que parece que las autoridades policiales y judiciales consideraron que era un tipo muy apto para las labores de jardinería, dado su buen comportamiento.
3. Una escolta de lujo
Para que veáis que no tengo nada contra el cuerpo policial, sino que me limito a contar las cosas graciosas que me llegan, os voy a enseñar un vídeo muy tierno en el que los policías, en lugar de allanar las fugas de jardineros homicidas con buen comportamiento, optan por escoltar a una familia de patos que van a cruzar la calle.
Los pobres (bueno, pobres es un decir, no he revisado sus cuentas bancarias e ignoro si tuvieron un funesto final, digo pobres porque me parece que queda bonito, en tono tierno, así a media voz…), los pobres patos, decía, iban a cruzar de forma inconsciente una carretera en Texas cuando llegaron los agentes y…
4. Un policía con doble vida
Sí, amigos, la Policía de todo el mundo ha dado mucho que hablar esta semana. Tenemos a un preso fugado, a una familia de patos escoltada… y a un agente de policía de Phoenix llamado Michael Zeller que conseguía unos ingresos extra con su doble vida como actor de cine para adultos (y no, cuando digo cine para adultos no me refiero a películas raras como las de Medem, sino a cine X).
Este hombre protagonizó dos películas porno y tenía una web de besos y caricias (por decirlo finamente) con su esposa, algo que no ha gustado mucho a sus superiores, quienes agradecen que dejara el empleo en diciembre, antes de ser descubierto, porque de lo contrario habría sido despedido. “No es ilegal, pero estas actividades minan la confianza que intentamos generar”, dicen desde su departamento.
Hasta ahora sabía que alguna gente seguía mis consejos: mi madre, mi padre, lachicadebec y un señor de Murcia, muy agradecido, que me escribe cada semana para acordarse de toda mi familia. Lo que no me esperaba, de ninguna de las maneras, es que mis historias iban a calar en una cárcel estadounidense. ¿No me creéis? Bueno, os explico.
El otro día publicaba ideas descabelladas para el Día de San Valentín y entre ellas estaba una habitación para tres, ideal para sorpresas (no necesariamente positivas). Pues bien, el plan pareció convencer al preso Zachary Johnson, que se encontraba en una cárcel estadounidense y decidió fugarse aprovechando el día de los enamorados. ¿Qué mejor día para escapar de las cadenas de la cárcel que uno que te mete de lleno en una prisión más grande y con carcelero 24 horas del día en las libertades del amor?
Ahora bien, como fugarse es complicado y hacerlo solo un día como ése puede resultar un coñazo, el bueno de Zachary pidió ayuda a su mujer… y a su amante. Sí, amigos, parece ser que el señor Johnson es especialista en meterse en líos y no estaba en la cárcel de casualidad, a juzgar por sus planes descabellados. Lo que aún no me queda del todo claro es si los tatuajes formaban parte de su plan secreto (muy de Prison Break) y tenía escrito, en un código secreto, algo así como “Llamar a mi churri y quedar con mi cari“.
Huyó por un agujero que hizo en el techo por encima de la ducha (muy peliculero) y su amante, Jeanette Segovia, tenía un taxi esperándole para que la llevara con ella. Él se cambió de ropa y fue a verla. El problema es que el pobre tenía demasiado amor para repartir, por lo que consiguió que su esposa, Dawn Hathaway, le hiciera una transferencia para que también fuera a verla a ella. El amor, siempre tan imprevisible.
Cuando se dirigía a ver a su señora (a la oficial), la policía lo alcanzó. Viajaba en un taxi que se detuvo cuando los agentes le dieron el alto y el pobre muchacho echó a correr como un loco, según la prensa estadounidense. No le sirvió de nada, porque la policía volvió a alcanzarlo y terminó detenido.
Para colmo de males, tanto su mujer (a la derecha en la imagen) como su novia / amante (a la izquierda), fueron arrestadas como cómplices. A ver, para colmo de males según se vea. Supongo que a ellas no les hará mucha gracia, pero Zachary habrá visto una buena oportunidad para pedir que las chicas vayan de Erasmus a su cárcel.
No he sido capaz de averiguar si la una sabía de la existencia de la otra (aunque suponemos que sí), o si estamos ante otro caso como el de aquel hombre al que le pegaron el pene al abdomen porque su esposa conoció a sus dos amantes y a una amiga con derecho a roce. Si me entero de algo más, os aviso.
PD: Espero que no hubieran reservado habitación para tres, porque si no… menudo bajón.
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