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Dos versiones de fútbol: una suicida y otra sobreprotectora

22 febrero 2012

Sabéis que este blog no va de fútbol. Bueno, como bien apuntan muchos, este blog no va de nada. Es solo una concatenación de tonterías que nos sirve de excusa para reírnos. Además, como ya os he dicho infinidad de veces, esto lo hacemos entre todos. Por todo ello, antes de hablar del post de hoy, quiero comentaros una cosa que me hizo llegar Sascha al correo: mis compañeros veinteminuteros en Suiza tienen en marcha un concurso que bien podría llamarse “las fotos más cailentes de este frío invierno”. ¡Esos modelos sí que son valientes!

Ahora al tema, que se nos pasan los párrafos y nos despistamos más que Peter Griffin en un supermercado. Dicen que ya está todo inventado, y no es así. Está CASI todo inventado, pero aún podemos añadir y quitar cosas a lo que ya tenemos para hacer una cosa que pueda pasar por nueva. Algo así como pillar Pocahontas, pintar a todos de azul y estrenar Avatar en 3D, no sé si me explico.

En estos casos lo recomendable es coger algo que esté inventado y ya tenga un público más o menos fiel. Me explico: no vale que cojáis las canicas, le metáis kárate e inventéis el karanicas, donde se conjugan las artes marciales y la precisión al golpear unas bolitas para meterlas en un agujero. Si queréis inventar un deporte nuevo y que tenga cierta repercusión, os recomiendo que cojáis el fútbol y lo hagáis más bruto (para que Pepe, Ballesteros, Soldado y compañía tengan un lugar en el que refugiarse el día de mañana) o más blando (porque Valerón e Iniesta tendrán que jugar a algo cuando se retiren).

Puede que hayáis visto ya los dos vídeos, pero yo me veo en la obligación de publicarlos. Primero vamos con la versión dura y luego con la blanda (que me hizo llegar @oscmon a través de Twitter): empezamos con los brutos del fútbol:

1. Ultimate Tazer Ball

No sé si tenéis un táser (pistola de descargas) en casa, o si pensáis comprarla. En ambos casos os recomiendo encarecidamente que no practiquéis el Ultimate Tazer Ball, porque este deporte está reservado solo para descerebrados profesionales y podéis terminar en el hospital. Consiste en dos equipos de cuatro jugadores que tienen que intentar meter una pelota gigante en la portería contraria. No parece nada del otro mundo… de no ser porque al contrario se le puede parar de casi todas las maneras posibles (riéte tú del Vale Tudo), incluso con una pistola de descargas, de esas que vemos en las series de detectives de Estados Unidos. Cada partido tiene tres partes de siete minutos, hay tiempos muertos… bueno, una serie de reglas que intentan dar sentido a esta locura absoluta. A mí me gusta la idea, pero le quitaría las pistolitas, que diría Torrente.

2. Boblefotball

Sé que muchos de vosotros sois más bien pacíficos. Incluso cuando el jefe tiene un día de esos en los que no ha podido ir al baño, le han quitado tres aparcamientos, se ha quemado con el café… siempre tenéis una sonrisa que ofrecerle (y un “me cago en tus recuerdos” por dentro, pero eso no es el tema). Para todos vosotros os traigo el Boblefotball, que se escribe así porque lo han inventado en Noruega. Consiste en jugar a fútbol un poco a lo bestia también, pero dentro de burbujas, de modo que si te caes al suelo rebotas y mucho daño no te haces. Hay varias pegas, como que tienes que correr con los brazos pegados o que ser portero es un coñazo, pero a mí este rollo coches de choque en plan fútbol me gusta. Puedes desahogarte sin necesidad de armas y unos empujones inofensivos siempre vienen bien, ¿no? En cualquier caso, aquí no invitaría a Pepe, porque las piernas van al descubierto, ni a Busquets, porque como se ponga a rodar con estas burbujaslo mismo termina en Pekín.

PD: ¿Cuál os gusta más?

Ideas descabelladas para celebrar el día de los enamorados

14 febrero 2012

Sabéis que yo no soy #muyfan de San Valentín, quizás porque llevo en mi interior el espíritu (en modo vago) de Phineas Flynn y mientras Isabella canta “la ciudad del amor” yo estoy pensando en gente adicta a comer plásticoparecidos que no se parecensirenas que boicotean obras en Zimbabue… resumiendo… que soy un tipo difícil de llevar, como me dicen en la redacción mis jefes (que son todos, porque el becario, si algo tiene, son jefes: ¡¡todos te mandan!!).

No obstante, hoy quiero que se desquiten aquellos que se quedaron con un mal sabor de boca hace unos días cuando publicaba una serie de ideas y consejos para perder a tu pareja en San Valentín de la forma más eficiente posible, por lo que para ti, que estás enamorado y no quieres dejar a tu pareja, hoy llega la edición especial Un San Valentín becario (le pongo “becario” a cualquier cosa que hago, sí), patrocinado por Trolly que este mes va disfrazado de Cupido, como podéis ver.

Sin más dilación (una de esas frases que lees pero jamás oyes decir a nadie) y organizados de más pasteloso a más revolucionario os traigo cuatro ideas para pasar un día de los enamorados inolvidable… eso sí, no me hago responsable de lo que pueda pasar, ni para bien, ni para mal.

1. Una remezcla de canciones

Si lo tuyo es el amor tradicional, el de las canciones de Serrat junto a una hoguera, seguro que te gusta esta idea. Una remezcla de canciones románticas que algunos idolatrarán y otros denostarán. Si te gusta el algodón de azúcar y no te da miedo que se produzca un suicidio colectivo de osos amorosos, no te puedes perder el vídeo de Fredde Gredde, que poco a poco está petándola en YouTube mezclando un montón de canciones románticas en casi siete minutos. Yo le encuentro cierto encanto (a la mezcla), aunque si la escuchas muchas veces seguro que terminas pidiendo que Álex Ubago y Conchita se casen el uno con el otro.

2. Una noche perfecta

Ya nos vamos conociendo (si eres nuevo en el blog me presento: “Hola, soy Bec y escribo de tonterías cinco días a la semana, a veces incluso más”), de modo que no os extrañará que la segunda propuesta que os traiga sea un efecto mariposa (que dirían en El Hormiguero) del estilo “pasar una página del periódico mientras desayunas”. Requiere cierta preparación (bueno, cierta… requiere un currazo de la hostia una dedicación concienzuda) y solo lo recomiendo si crees que esa noche vas a pillar seguro. Es decir, no lo hagas en una primera cita porque quizás tú te veas como el protagonista de Numb3rs, pero él o ella te verán como el profesor Frink. En cualquier caso, echa un vistazo por si te vale.

3. Una noche para tres

Si estás harto de que todos los aniversarios y fechas especiales sean iguales, dale un vuelco a tu vida y apuesta por una noche diferente. En Reino Unido, una empresa ofrece para este día tan especial la genial oferta “noche para tres”: por 475 euros puedes pasar una noche en un hotel de lujo con desayuno para ti y tus dos parejas (la mayoría nos volvemos locos para encontrar una… imagínate dos), según recoge la prensa británica.

El desayuno te lo llevan a la cama y hay una cama tamaño gigante decorada con pétalos de rosas en la que puedes beber champán y comer chocolate hasta que a uno de los tres le dé una indigestión o se emborrache de modo que solo queden dos y hagan todo más fácil. Ahora bien, si tenéis pareja y lo proponéis recordad que puede que vosotros imaginéis una noche espectacular rodeados de dos personas increíbles… y lo más probable es que la terminéis pasando solos viendo el horóscopo de Esperanza Gracia.

4. Divorcio exprés en el Caribe

Como última opción, muchachos… puede que la cosa haya salido mal, realmente mal. Imaginad que habéis empezado el día con una boda a todo tren, pero diez minutos después os queréis divorciar. Estas cosas pasan, ¿eh? Que si “tu madre me mira mal”, que si “la tarta no es la que yo quería”, que si “me has pisado en pleno baile”… bueno, cosas que pasan. No obstante, si tenéis 5.300 euros a mano y ganas de pasar una luna de miel exprés que acabe en divorcio exprés tengo el paquete vacacional ideal para vosotros.

Según leo la prensa británica, tú y tu pareja podéis volar a la Republica Dominicana y, tan solo un día después de la boda, os divorciáis en diez minutejos. Después podéis volver a casa o quedaros en la isla, ya que estáis, disfrutando de vuestra recién estrenada separación. ¿Qué os incluye el paquete? Bueno, en ese dinero están los vuelos, el alojamiento y el papeleo y, aunque está pensado especialmente para los británicos (allí no tienen aún divorcio exprés, por lo que parece), puede ser una idea también para los españoles, porque aunque ahora podemos divorciarnos ante notario, no podemos hacerlo al día siguiente de la boda y eso, quieras o no, termina siendo un inconveniente. Ahora bien, si lo que te diga el juez allí no te vale aquí a mí no me culpes, ya sabes que yo no quiero responsabilidades.

PD: ¿Tenéis algo pensado vosotros? Bueno, ya me contáis cómo os salen los planes.

En busca del peor fotógrafo del mundo

08 febrero 2012

Después de tres años, hay algunos que no entienden el modo de vida becario. Es algo así como una versión mejorada de “La vida pirata la vida mejor”, donde buscas innovadoras formas de dejar a tu pareja en San Valentín y preparas tu futuro cambiando los libros por las chuletas. Sin embargo, los hay que no comparten este modo de vida arrastrado y yo los respeto. Los baneo,  pero los respeto. Yo soy muy de respetar a mi forma.

Siguiendo en esa línea de ofrecer la cara B de la vida, llega el post de hoy. No sé vosotros, pero yo estoy harto ya de encontrarme con gente con talento. En el mundo hay una sobredosis de talento que no nos está llevando a ningún sitio práctico, solo a profesar odio y rencor. Miradme a mí, por ejemplo, que cada vez que veo a gente como Berto Romero o Luis Piedrahita me corroe la envidia y pienso… “si jamás voy a superar a gente como ellos haciendo las cosas bien, ¿qué puedo hacer?”. Hasta que un día encontré la solución. Si no puedes hacerlo mejor, tu opción es hacer las cosas mal, fatal, horrible, tan mal que destaque sobre todas las cosas de lo lamentable que lo estás haciendo. [Y así fue como nació El blog del becario]

Ahora bien, torpes e inútiles del mundo, que sepáis que no estamos solos. Simplemente tenemos que organizarnos… y en Reino Unido nos llevan ventaja.

Allí, una web está haciendo un concurso en busca del peor fotógrafo británico y la competencia, ahora que el concurso ha entrado en su recta final, ha resultado ser bastante dura. Gente con la cabeza cortada, fotos borrosas, dedos en el objetivo… en resumen, una forma de huir de buenos fotógrafos como Jorge París, que lo único que hacen es provocar envidia con sus fotos. ¿Por qué tenemos que aguantar esta humillación constante por parte de la gente que hace bien las cosas? ¡Ya basta #hombreya!

El concurso, en Reino Unido, fue organizado por la web Red Cloud de expertos en fotografía y premiará al peor fotógrafo con un cursillo para que aprenda, algo que no me gusta, porque al final lo que hacemos es coartar la mediocridad, y eso es algo que no puedo apoyar. Yo, lo que quiero, es premiar la inutilidad, pero potenciarla, no corregirla. En fin, que los cinco finalistas son estos:

Y ahora es cuando yo os digo… ¿esto es lo peor que han encontrado en Reino Unido? ¡¡Seguro que nosotros podemos ser peores!! ¿Tenéis fotos horribles por ahí? Sí, fotos movidas, borrosas, mal hechas, en definitiva, que no habéis borrado porque al igual que me pasa a mí, lo vulgar os gusta.

Si las tenéis podéis enviarlas a elblogdelbecario[arroba]gmail[punto]com, a través de la página becaria de Facebook o en Twitter, que haremos (Trolly y un servidor) una selección de las mejores y, si la cosa va bien, publicaremos una entrevista con el ganador.

PD: Vamos, muchachos, confío en vosotros. Salid ahí y haced fotos lamentables. El futuro de España depende de nosotros… y la cosa ya no puede ir a peor.

PD2: Y de regalo, un vídeo que os puse en Facebook.

Guía práctica para el no-estudiante: cómo hacerse chuletas en los exámenes

07 febrero 2012

FOTO: agvnonoHola, amigo de lo tontuno. Soy El Becario y he venido a intentar hacer que pases lo mejor posible este mes de febrero, lleno de exámenes y de hincar los codos. ¿Cómo? Pues como mal becario que soy os voy a ayudar a hacer trampas (a ver si puedo enfadar a cuanta más gente mejor), a conseguir las cosas con un esfuerzo diferente y a llegar tan lejos como yo (…): sí, amigos de lo ajeno, hoy el post es una clase práctica de chuletas.

¿Y quién eres tú para contarnos nada, becariucho? Diría Trolly. Pues bueno, nadie en especial, solo el tipo que se ha molestado en recopilar ideas y consejos. ¡Ah, bueno! También tengo una experiencia personal: algo que no debéis hacer en un examen.

Estaba en 2º de Bachillerato y me hice chuletas por temas para un examen de historia. Cada chuleta eran pequeños cuadrados de papel grapados y escritos por una cara, de modo que se podían pasar simplemente con el pulgar. Guardé cada tema en un bolsillo: uno en cada uno de la chaqueta, otro en cada uno del abrigo y otro en cada uno del pantalón. Cuando acabó el examen se me cayó una de las chuletas (sin que yo me diera cuenta) y el profesor la recogió cuando yo había salido. Me pillaron, sí, y aunque al final me escapé vivo os doy el primer consejo: LAS CHULETAS, CON VOSOTROS HASTA EL FINAL.

Ahora sí, gracias a todos vosotros que habéis colaborado en Twitter y Facebook os presento la Guía práctica para hacerte chuletas en los exámenes.

1. Niveles de profesionalidad

  • Aficionado

Aquí entran las ideas básicas, ésas de andar por casa. Son las típicas que casi todo el mundo ha usado alguna vez, pero que no está de más recordar, como usar la tapa de la calculadora o el estuche (@WhatttheDuck), escribir algo en la mano que es “útil y muy fácil de borrar luego si estás en un apuro” (@IsaFoundNemo), “llevar falda y escribirte en la pierna o pegarte la chuleta por dentro de una sudadera de cremallera” (@raizpun), pegar papeles en una regla (@Masreyia), usar un estuche con bolsillos para esconder otros (@pequeniag), llevarte un folio escrito como si fuera el examen y sacarlo a la mitad como si fuera otra hoja de la prueba…

  • Nivel medio

Estas requiere algo más de trabajo o, en su defecto, algo más de riesgo. Aquí encontraremos las chuletas escritas “en las plantillas de los zapatos, basta con llevar un zapato sin cordones” (@Alhajita), guardadas “en el escote: nunca te revisarán ahí” (@Sara_MonteroM), hechas “poniendo un folio encima de otro, apretando el boli mucho mientras escribes y dejando el folio de abajo marcado y listo para llevártelo al examen” (MC), metiendo los apuntes debajo de la torre del PC (si eres informático como @Kevinn_SV y puedes) o, como hacía yo, complicándote la vida. En lugar de memorizar años en historia escribía a lápiz nombres de futbolistas en la mesa. ¿Que había una crisis del pan en 1927? Pues ponía PANUCCI, Casillas, Benzema, Carvalho y Ronaldo. Cada dorsal, un número del año, y a ver quién relaciona una cosa con la otra.

  • Nivel profesional

Este nivel requiere que tengas muy muy claro que no quieres estudiar, que quieres hacerte chuletas porque no te queda más opción. Hace falta trabajo, a veces tanto que hace que merezca la pena estudiar pero oye, aquí hemos venido a no estudiar, de modo que vamos a por ello. ¿Quieres ser un profesional de las chuletas? Pues puedes…

Usar un bolígrafo enrollable o un programa para crear chuletas, escanear una botella de medio litro, cambiar sus ingredientes e imprimirla (@WhatttheDuck), hacer lo mismo pero con tu líquido corrector (@carmenlozano), hacerlo en equipo: “hacer tú las tuyas, un amigo las suyas y a mitad del examen cambiarlas para completar información (@saulsb12), imprimirla a tamaño seis y plastificarla

Si no te vale nada de esto, siempre puedes consultar a los expertos. ¡Hay hasta webs dedicadas a no estudiar! (Llenaremos el futuro de personas como yo… ¿esos es lo que queréis?).

2. Problemas y soluciones

¿Y si te pillan? Es evidente que eso puede ocurrir, como me pasó a mí. Lógicamente, lo último que puedes hacer es reconocer que has copiado. Cuando me cazaron yo dije que las hacía para estudiar, una forma de resumir para aprender (como decía @PajaritosXaqui) y coló. Esto depende de la reputación que tengas entre el profesorado. También es fundamental dar el examen con la mano que no llevas escrita (@jvcalvo) e informarte de si hay inhibidores de frecuencia en el caso de que vayas a usar pinganillo o móvil (Elisa). Comerte la chuleta tiene que ser tu última opción (@moniqina) y algo que suena desesperado pero que a veces funciona es hacerte el sorprendido, en plan: “¿Quién ha puesto eso ahí? ¡Sabotaje!” (Manu). También depende mucho de tu reputación.

PD: Y hasta aquí nuestra lección de hoy. Seguro que tú puedes enriquecer todo esto a través de los comentarios, en Facebook o en Twitter. No te cortes, los no-estudiantes somos el futuro de España… Además, ¡¡¡los listos están huyendo, es nuestro momento!!

[PRIMERA FOTOagvnono / SEGUNDA FOTO: 20MINUTOS.ES]

Cómo perder a tu pareja en San Valentín

03 febrero 2012

Dentro de nada tenemos aquí otra vez San Valentín, ese día coñazo que resulta inaguantable por dos tipos de personas: los que creen que es un día maravilloso… y los que lo aborrecen. Sí, amigos, es un día para encerrarse en casa solo y no escuchar a nadie, pero como es un martes y nos vemos obligados a hacer vida social, nos toca intentar darle la vuelta a la tortilla.

Ese día los hay que se preocupan de tener pareja, de encontrarla o que no quieren saber nada ni de lo uno ni de lo otro; de modo que… ¿por qué no buscamos ideas para perder a tu pareja el día de San Valentín? Sí, justo ese día; eso sí, sin necesidad de herir a la otra persona más de lo necesario, sino haciéndolo todo disimuladamente, obligando casi a que te dejen.

Me explico: no será preciso poner polvos de talco en el secador como me sugería Irene en la comunidad becaria de Facebook, ni proponer un trío con Carmen de Mairena como me dijo El trasmerano en Twitter. Nos bastará con regalar la tarjeta de moda en los matrimonios británicos en crisis, esa que conoceremos como “la tarjeta para romper en San Valentín” (el nombre es mío, como suponéis… algo tan ingenioso solo podía salir de una mente privilegiada como la de un servidor).

La tarjeta, que podéis ver sobre estas líneas, vale unos siete céntimos y trae un corazón dibujado, en cuyo interior se puede leer que es barata, por si acaso había alguna duda. El mensaje es tremendamente conmovedor: “Be My Valentine”, una cosa muy anglosajona para pedirle a alguien que sea tu pareja, pero que al final puedes usar también para la pareja actual (no os lo vais a creer, pero esta tarjeta la está petando en los medios británicos).

En cualquier caso, si no quieres romper con alguien pero quieres la tarjeta, hay alternativa, porque si andas buscando pareja en plan a lo que salga te sale barato. Por un euro tienes un chorro de tarjetas como ésta, que ni siquiera hace falta personalizar porque perdería la gracia. Quién sabe, a lo mejor creen que eres gracioso y pillas algo al final.

Ahora bien, por si acaso no tenéis estas tarjetas a mano (y no queréis molestaros en arrancar una hoja de libreta de cuadros y escribir con un lápiz entre manchas de aceite: “Con esto quiero demostrarte todo lo que te quiero”), podemos currarnos más el asunto para perder a nuestra pareja. ¿Cómo? Poniendo toda la ñoñez posible, como si a una persona con diabetes la llevas a una feria y le compras dos kilos de algodón de azúcar.

La forma sencilla la sugería @Klarilis en Twitter: un osito con un corazón que ponga “te quiero mucho”. Sin embargo, no siempre funciona e incluso alguien te lo podría agradecer. Por ello hay que recurrir a tácticas extremas, como la del muchacho que veréis a continuación y que dedica un vídeo de amor a su chica. Es infalible, seguro:

Ahora es vuestro turno. ¿Qué se os ocurre (de este estilo) para cortar una relación por San Valentín? ¿Una cena romántica con suegros y consuegros? ¿Una tarde de fútbol y una noche de ópera? Contadme en los comentarios, en Facebook o en Twitter y si nos sale algo gracioso ya veremos qué hacemos el día 14.

PD: Si no os gusta San Valentín, siempre podéis celebrar el día del pato, como hacía yo con unos viejos amigos míos.

Viaja por todo el mundo para conocer en persona a sus amigos de Facebook

27 enero 2012

Pasamos media vida delante del ordenador, todo se nos ha dospuntocerizado. El tiempo que antes se nos iba leyendo un libro nos lo pasamos leyendo un timeline, en vez de salir con los amigos, la crisis y la comodidad de tenerlos reunidos en una conversación de Facebook o Whatsapp nos ha hecho apalancarnos. Tanto es así que alguno termina por cogerle miedo a la calle… como nuestra protagonista de hoy.

La historia que os traigo quizás la hayáis visto ya, porque fue publicada por la CNN el viernes pasado. No obstante, pasó desapercibida para la gran mayoría de medios en castellano, que la replican esta semana pese a que desde principios de año e incluso desde finales del año pasado, medios de todo el mundo (Italia, Inglaterra, etc.) vienen contándola. A mí me llegó el jueves gracias a un lector, Miku, y me gustó tanto que hoy os la cuento, con la esperanza de que aún no la conozcáis.

Arlynn Leiber Presser es escritora, tiene más de 50 años y sufría agorafobia, lo que se conoce como miedo a los espacios abiertos. A finales de 2010, después de no acudir a la graduación de uno de sus dos hijos, decidió que para combatir ese miedo y como propósito para 2011 iba a conocer en persona a sus 335 amigos de Facebook, lo que la iba a llevar por varios países. ¿Por qué esa idea? Pues porque una noche habló por Facebook con un amigo que había roto con su pareja y pensó: “Me gustaría estar ahora con él para ayudarle”. Así nació el proyecto.

[Antes de seguir, hacemos un alto en el camino. No sé vosotros, pero yo conozco personalmente a todos mis amigos de Facebook (a los de la cuenta personal, no a los de la comunidad becaria, que ya me gustaría), y el hecho de que sea escritora, haya grabado un documental y esté ahora en todos lados hace que la gente pueda dudar si realmente sufría agorafobia o simplemente es una campaña de publicidad estupenda. Presentadas estas reticencias, sigo con la historia]

En fin, que se lió la manta a la cabeza y contó en su blog el viaje que la llevó hasta Italia, Malasia, Irlanda, Inglaterra, Alemania, Taiwán, Corea, Filipinas, México… así hasta conocer a 292 de sus 335 amigos (era muy selecta para los contactos, por lo que parece, ni hecho a propósito) algo que para una mujer de Illinois, en Estados Unidos, no está nada mal. Aunque solo sea por los kilómetros recorridos.

¿Por qué 292? ¿Por qué no llegó a los 335? Pues bueno, según contaba en su bitácora y recogía CNN, algunos de sus amigos no quisieron, no sé muy bien si porque no son amigos suyo ni quieren serlo o porque no estaban dispuestos a participar en el teatrillo que, dicho sea de paso, ha desembocado en un documental, llamado Face to Facebook y dirigido por Ben González.

En total, 40 vuelos y 51 ciudades es el balance del pasado año para Arlynn. En cualquier caso, que no os engañe ese 10% al que no pudo visitar, porque la experiencia fue claramente satisfactoria. La escritora agradeció este jueves en un post la ayuda que le prestó el resto, especialmente “tres ángeles” que se cruzaron en su viaje y se lo hicieron todo más fácil.

¿Recordáis ahora las suspicacias que os presentaba al principio? Pues bueno, sea con intereses comerciales ocultos o no (yo, sinceramente creo que no, no más de los evidentes), el caso es que ahora Arlynn se dedica a ayudar a otra gente que sufre ataques de pánico y teme a los espacios públicos, un detalle que le honra. Y qué queréis que os diga, si todo esto le vale para escribir un libro… al menos amortizará el viaje, que los billetes de avión no los regalan (dice que ha gastado casi 36.000 euros).

PD: Ahora tiene más de 3.500 amigos en Facebook. Necesita un par de vidas más para cerrar el reto :)

Los riesgos de usar el móvil mientras vas andando por la calle

25 enero 2012

Hubo un tiempo en el que yo vivía al límite. Salía de trabajar y abría Twitter. Después de estar a punto de chocar varias veces contra farolas y de concluir que mi colisión contra América Valenzuela estaba cerca de producirse, decidí (por el bien de la radio), dejar de hacerlo.

No obstante, no significa que haya dejado de usar el móvil mientras camino: ahora, en lugar de hacerlo a las 15.00 horas, lo hago a las 6.30 horas; y en lugar de usar Twitter, veo vídeos de APM?. Llego al trabajo doblado de reírme y más o menos seguro, porque a esas horas están poniendo las calles.

Por eso ahora me replanteo la situación y todo por culpa de un vídeo que publicaron otro día en The New York Times y que servía de guía sobre cómo usar el móvil de forma segura en la calle. Si os parece lo vemos y luego lo comentamos (dura tres minutos y está en inglés, también podéis saltarlo porque a continuación lo explico):

El vídeo, que está grabado en Nueva York, se resume en tres puntos…

1. Comprende el peligro

Usar el móvil mientras caminas convierte el resto del mundo en un punto ciego. A mí me dijeron que había una aplicación para ver el suelo mientras usabas Twitter, de modo que evitabas tropezar, pero las farolas siguen estando ahí (y no me vale lo de “visión periférica”, no es suficiente). En el vídeo te advierten de que puedes chocar con las puertas y que viene a ser como si caminaras por el centro de una carretera con los ojos cerrados (igual se les ha ido la mano con la comparación).

2. Es de mala educación

Cuando vas usando el móvil y te paras bruscamente, obligas al resto del mundo a esquivarte y eso, quieras o no, es de mal educación. Además, haces que la gente tenga que ir pendiente de tus pasos y eso es bastante descortés (como mínimo).

3. Párate, chico

Conclusión, la mejor forma de usar el móvil mientras caminas es pararte, escribir lo que tengas que escribir, y volver a caminar.

Llegado este punto, pregunté a la comunidad becaria. ¿Es peligroso? ¿Os ha pasado algo? Bueno, aquí tenéis las respuestas.

Comunidad becaria en Facebook

- Javi: “Nunca, y mira que soy torpe”
- Isabel: ” Yo no he chocado con nadie, ¡¡¡pero es porque voy esquivando a toda la gente que va con la cabeza gacha tecleando!!!”
- Oscarcillo: “Sí, es más, me metí en unos lavabos de tía en un centro comercial, me tomaron por un obseso que quería fotografiarlas”
- Irene: “Pues no. Porque yo por la calle ando, no tecleo. Me puedo esperar a llegar a casa, qué quieres que te diga”
- Rosa: “Sí, me he tropezado y sin estar usando Facebook ni Twitter”
- María Beatriz: “yo no, pero mi tía Rosita se cayó en una zanja de una obra”
- Mª Angeles: “Hombre… Si lo usas todo (mensajes, whatsapp, Facebook y Twitter) a la vez… lo más probable es que te choques”
- Agustín: “No es peligroso. Yo lo recomiendo encarecidamente. Si te chocas con alguien,a lo mejor es el amor de tu vida,por ejemplo”
- Foronero: “Hombre, tropezarme tropezarme, con nadie, pero sí con una farola y le pedí disculpas”

- @D34Z4U: “Aún no,pero cuando lo hago las farolas me miran sospechosamente…”
- @melisatuya: “Peligrosísimo. He estado a punto más  de una vez. Los tuiteros serán los primeros en el reino de los cielos”
- @IsaFoundNemo: “¡Sí! ¡Muchas veces!”
- @Lunerita ”Yo voy aminorando la marcha hasta que me detengo. Me siento mi abuela con el móvil”
- @teresa_rv89: ”Sí, es un deporte de riesgo, yo me he estampado dos veces con la misma farola”
- @cafero91: ”Sip, concretamente con un banco y con la mesa de clase, me he dado tantos golpes contra ella que ya tengo su marca en mi rodilla”
- @italohispano84: “Yo me paro cuando lo hago porque si no no soy capaz ni de teclear”
- @MarquesDWallace: “@Cernizo se chocó con un ciego mientras miraba su smartphone
- @LadyCherryCoke: ”El otro día contra una señal”

Ahora bien, como el vídeo está grabado en Nueva York y no en España, obvia algunos detalles que suponen un gran peligro en nuestra sociedad. Para eso estoy yo, que no todo va a ser fusilar a un medio yanqui y copiar lo que dicen los demás. Aquí van los tres grandes peligros de usar el móvil mientras caminas… en España:

1. Las obras

Tú vas tan tranquilo y de repente, donde no la había, encuentras una valla, una zanja, un obrero de espaldas… y te chocas, claro. Aunque la cosa se ha relajado con la crisis, las obras siguen siendo un problema en nuestra sociedad tuitera. Yo siempre aconsejo echar una mirada, planificar los diez próximos pasos y, si hay vía libre… la vista al móvil.

2. Los ancianos

La gente, por norma general, intenta esquivarte cuando te ve usar el móvil por la calle. Bueno, casi toda la gente… porque hay un grupúsculo de humanos que no están dispuestos a modificar su trayectoria por nada del mundo y a los que les encanta armar follón. Me refiero a esa tribu urbana llamada “ancianos”, a quienes les apasiona pelearse en la cola del supermercado por ver si alguien se cuela, a los que por una moneda de dos céntimos son capaces de poner una reclamación, a los que en lugar de esquivarte te buscan para chocarse y poder echarte la bronca al grito de: “Esta juventud, que no respeta nada y no mira por dónde va”. Avisados estáis.

3. Las heces perrunas

Es una forma sofisticada de decir mierda de perro caca de perrito y no os engañéis, aunque la haya puesto en último lugar, es la más peligrosa. Si vas caminando por una acera de un barrio cualquiera te expones a pisar excrementos, porque nuestras calles están llenas gracias a la conciencia cívica de muchos de nuestros conciudadanos. Las farolas son un peligro, sí, pero si quieres llegar limpito a casa, no uses el móvil por la calle, porque esto es aún peor.

PD: Y no olvides que siempre puedes caer a una fuente, que te graben… y todo el mundo se ría a tu costa.

Entrega sus 94 hamsters porque no le queda espacio en su casa

21 enero 2012

Vas a la tienda, compras/adoptas/te regalan dos hamsters (o hámsteres) y dices… “Ays, qué bonitos son. Míralos como corren, míralos como juegan, míralos como… ¡¡¡eh!!! ¡¡¡eh!!! ¡Bájate ahora mismo de ahí! ¡Que te bajes te he dicho!”, de modo que cuando quieres darte cuenta tienes un escuadrón de roedores con el que solo hay dos opciones: volverte loco o ponerte música de Wagner e invadir Polonia.

Sí, amigos, los hamsters de distinto sexo tienen una tendencia extrema a la procreación masiva (y no sólo los hamsters, pero bueno). De hecho, más que “como conejos” hay un dicho que debería cambiarse a “como hamsters”. Sólo de esta manera entenderéis lo que le pasó a un hombre de Lawrence, Massachusetts (EE UU), que hace unos días fue noticia en todo el mundo friki cuando devolvió 94 hamsters porque ya no tenía espacio en su casa para él.

Lo que parece un chascarrillo (bueno, lo que es un chascarrillo) a punto ha estado de convertirse en una pequeña tragedia (modo #PedroPiquerasON). Además de la falta de espacio que suponía tener casi un centenar de roedores viviendo en cubos, peceras y tupperwares, al dueño le surgió un problema: para alimentar a sus mascotas empezó a pasar hambre, porque el dinero no le llegaba para dar de comer a todos y antepuso la alimentación de sus mascotas a la suya. Evidentemente, ante esta situación, tuvo que entegar a los 94 ratoncitos que le habían acompañado durante año y medio.

¿Cómo es posible acumular esa cantidad de animales en 18 meses? Pues como os decía al principio, son unos animales que tienden a quererse mucho y entre los que el incesto es algo bien visto. Por eso, él que solo había comprado una parejita de hamsters vio cómo tenían crías, y esas crías otras crías… y así hasta 94.

En cualquier caso, esto no es la mayor acumulación de animales que veréis. Sin ir más lejos, hace unos meses descubrieron que una pareja de Florida tenía 700 gatos (¡¡¡¡700!!!!). En ambos casos hay un patrón común: tanto la pareja gatuna como este hombre, conocido a partir de ahora como el flautista de Hamelin, acumularon esas cantidades insensatas de mascotas porque se preocupaban por la salud de los animales, aunque no lo creáis. De hecho, los 94 hamsters, al contrario de lo que pudiera parecer, estaban en un estado de salud bastante bueno cuando llegaron a la protectora.

¿Sabéis? Yo entiendo que en Estados Unidos ocurran esas cosas. Ellos no tienen un consultorio de mascotas con el profesor Pelusa, como nosotros, y no saben los peligros que entraña tener dos hamsters de distinto sexo juntos en una jaula. Pensadlo bien, es más o menos como si dejas en una isla desierta a un hombre y una mujer que lo único que tienen que hacer es comer, dormir y correr en una rueda (bueno, esto último sustitúyelo por nadar o lo que sea). Al final terminan retozando (bueno, si ella quiere), con la diferencia de que el período de gestación de estas criaturillas (de los hamsters, no de las dos personas abandonadas en la isla) es de 16 a 18 días. Con la de 16 días que hay en 18 meses… así se formó la que se formó.

PD: No quiero ni pensar las zapatiestas que montaría el pobre para darles de comer o para limpiar las casitas de los 94…

PD2: Cambiado hámsters por hamsters.

Imágenes de Street View que no esperabas encontrar

18 enero 2012

He decidido, después de beberme varias copas de ron y un par de ellas de colonia, que una vez al mes voy a recopilar imágenes curiosas de Google Maps a pie de calle, lo que se conoce como Street View y tantas veces habéis visto en este blog aunque sin periodicidad alguna. La última vez fue en noviembre y de ahí hasta ahora tanto la comunidad becaria en Twitter, como la gente del otro lado en Facebook y las páginas que recopilan estas imágenes han seguido trabajando para que hoy os podamos traer imágenes que no esperabas encontrar.

Hay muchas, muchísimas que nos hemos perdido en este tiempo, pero como no podemos llenar el post de imágenes chorras (bueno, sí podemos, pero ya me llevo bastantes porrazos por norma general como para buscarme más aún), vamos a saleccionar cuatro.

1. ¿Esto no lo censuran?

Si me seguís en Twitter, leeríais que Google no ha encontrado todavía el algoritmo para emborronar chicas en top less. A veces funciona por denuncias: publican la imagen sin pixelar y cuando alguien avisa de que la foto es inadecuada se cargan al tipo que está enseñando el culo o un árbol conflictivo (digo yo que lo será). Por eso propongo censurar a lo bestia, sin ton ni son, como yo en mis buenos tiempos de moderador, cuando volvía locos a los comentaristas. ¿Pedimos que emborronen este conato de acto sexual en Reino Unido?

2. Dime que es una broma

Seguimos buscando y viajamos hasta Canadá (Canadá, oh Canadá), donde encontramos algo que tiene difícil explicación: un grupito de muchachos que está en medio de una carretera sobre un riachuelo. Hay varias cosas a comentar, como los pixelados de torsos desnudos y el niño que se está comiendo un polo flash (¿eso sigue tomándose? pregunto…). No obstante, quiero centrarme en el protagonista de los hechos: el muchacho de buen año, lleno de ¿barro?, con algas en la cabeza y… ¡¿HACIENDO AUTO STOP?! Tiene que ser una broma…

3. Por lo que pueda pasar

En Texas hay mucha gente que camina a la orilla de la carretera (bueno, realmente no, pero un poco de literatura nos vendrá bien para acompañar la imagen que os enseño a continuación) y sabéis que uno de los mayores problemas es la incontinencia. Queda fatal que cuando estás haciendo el Camino de Santiago, la Senda del Poeta o lo que sea te pares en la orilla de la carretera y lo encenagues todo. Por eso en esta carretera estadounidense han puesto un inodoro; así, si tienes que detenerte a hacer tus necesidades, tienes un ¿punto limpio? en el que proceder. Eso sí, no nos hacemos responsables de lo que os diga la gente que os vea

4. La carretera más peligrosa

Imaginad que sois conductores de Google Street View, esa gente que va en el cochecito con las cámaras grabando todo lo que acontece a su alrededor, como si fueran reporteros de Callejeros. Pues bien, dentro de esta suposición imaginad que estáis en México y que en una carreterucha de doble dirección, siendo México un país bastante tranquilo como es, os topáis con cuatro personas disfrazadas de hombres lobo y asesinos. ¿Qué haces? Ya os digo yo que quemaba el pedal del acelerador si me encuentro esta escena.

PD: Si tenéis más imágenes de éstas, ya sabéis que siempre son bienvenidas en el correo (elblogdelbecario [arroba] gmail [punto] com, a través del apartado Contacto, en Facebook o en Twitter.

¿Qué ha sido del ‘vagabundo de la voz de oro’ un año después?

13 enero 2012

Nos pasamos la vida buscando que nos pasen grandes cosas para que luego la gran mayoría de nuestros grandes recuerdos sean fruto del azar, de la casualidad, del estar en el momento justo en el lugar indicado. A Ted Williams, el que fuera conocido como vagabundo de la voz de oro, le pasó un poco eso. Estuvo muchos días en el lugar indicado… solo tuvo que esperar a que llegara el momento justo.

Después de recibir multitud de ofertas de empleo a raíz de un vídeo colgado en YouTube empezaron a pasar muchas cosas y todo el mundo se sentía libre para opinar sobre él. Vio a su madre después de 20 años, dijeron que había dejado la rehabilitación, que iba a hacer un reality, que iba a salir en una película, que había pagado el precio de la fama intantánea… pero, ¿qué sabemos de Ted ahora? ¿Cómo está un año después de saltar a la fama?

Los muchachos de Entertainment Tonight se dieron un paseo por su casa para ver cómo le iba la vida y, ya que estaban allí, grabaron un vídeo de su nueva realidad. No digo yo que su vida sea perfecta, pero todo parece indicar que ha mejorado sustancialmente. Vemos el vídeo (aunque esté en inglés) y lo comentamos.

Ted tiene poco que ver con el hombre perdido y desaliñado de hace un año. En una casa bastante apañada, le vemos cómo ahora lleva nuevo peinado, usa gafas y tiene ropa nueva. Para empezar, ha conseguido rehabilitarse después de un tratamiento de tres meses, aunque no ha sido fácil. Veíamos, hace justo un año, como se disponía a entrar, entre lágrimas, en la clínica de desintoxicación. Parece mentira (aunque es una gran noticia) que la cosa haya cambiado tanto.

En el vídeo él también admite que aún le resulta difícil de creer que hace un año estuviera viviendo “bajo un puente, fumando crack” y ahora tenga chimenea, un televisor plano y un vestidor en el que acumula montones de ropa y que le sirve también de estudio de grabación.

Poco después de saltar a la fama la policía se personó en un hotel en el que Ted había protagonizado un altercado junto a una de sus hijas. Había sido difícil de digerir, de la noche a la mañana, que su madre, su exmujer y gran parte de sus nueve hijos entraban en su vida. No obstante, teniendo en cuenta que durante sus años de mendicidad había sido acusado de posesión de drogas, robo y falsificación, esto eran minucias.

La rehabilitación lo curó todo. Ahora ha puesto voz a anuncios y ha publicado un libro llamado A Golden Voice (Una voz de oro). También tiene estabilidad emocional, gracias a su novia (Kathy), estabilidad laboral (que en estos tiempos es una bendición), gracias a su trabajo en una radio y ha vencido a sus demonios: tanto a la droga como a su pasado, porque hemos podido verle nuevamente en el sitio donde empezó todo, pero como un hombre nuevo.

Tiene una vida normal, vamos, lo que la mayoría de gente quiere aunque no lo diga.

PD: Consejo optimista del viernes… la suerte está ahí fuera, ¿vamos a buscarla?