Diario impreso y a la vez digital
Noches como la de la agonía de Juan Pablo II, la del nacimiento de la infanta Leonor o la de ayer, con la entrega de los Goya, llenan las redacciones de los diarios de la melancolía que generan los esfuerzos inútiles. Es medianoche, las doce rotativas que imprimen 20 minutos tienen que arrancar -porque de otro modo no hay horas suficientes para imprimir el millón largo de ejemplares que sacamos cada mañana a la calle- y la noticia del día (la muerte de un Papa, el nacimiento de una previsible futura reina o los principales premios del cine español) no acaba de producirse.
Esta mañana nuestros lectores han podido ver dos fotos muy distintas en nuestra portada. En las ediciones de Bilbao, Alicante, Málaga, Granada, Murcia, Zaragoza y parte de la de Madrid, que hubo que imprimir más temprano, iba una imagen de José Corbacho, al que poco después de las 23 h le habían dado el Goya al mejor director novel por Tapas. ¡Menos mal que no metí a Montxo Armendáriz, el director de Obaba, que era una de las películas con más candidaturas y que finalmente sólo ganó un premio secundario! En el resto de ediciones (y en más de la mitad de los ejemplares de la de Madrid) pudimos meter en portada pasadas las dos de la madrugada a Isabel Coixet, la gran triunfadora de los Goya.
En noches así uno envidia a la radio, la tele e Internet, que pueden dar las noticias en directo. ¿Llegaremos algún día los diarios impresos a esa instantaneidad? Parece que sí. Las compañías Philips y E-Ink están desarrollando lo que llamaríamos el diario impreso... digital: una fina membrana llena de partículas que al recibir una corriente eléctrica se convierte en una página de diario con noticias instantáneas, sin imprentas de por medio; con sus textos, sus fotos, su publicidad (interactiva: al tocarla se abre la web del anunciante)... Leo que estará lista en pocos años, y que iremos descargándonos páginas actualizadas de diarios por toda la ciudad, llena de redes wi-fi... ¡En 20 minutos no os cobraremos las descargas!

