Fuentes y charcos
La compra del 22% de la eléctrica Unión Fenosa por Florentino Pérez al Banco Santander nos ha dejado en evidencia a la inmensa mayorÃa de los diarios españoles, incluido 20 minutos. Cuando se anunció la operación, a media mañana del pasado viernes, los diarios de esa fecha que habÃa en el quiosco y los gratuitos que estábamos en las aceras contábamos, apelando a «fuentes solventes», una historia distinta e incierta: que grupos empresariales gallegos compraban ese 22% a Emilio BotÃn. Algunos, con titulares tan contundentes como el de la portada de Expansión (el diario financiero lÃder, ojo al parche), que aseguraba: «Un grupo gallego liderado por Ortega controlará Fenosa». El tal Ortega es Amancio Ortega, el dueño de Zara, que como se vio el viernes no controlará nada de nada en Fenosa.
Hace unos años, cuando trabajaba en la prensa financiera, llegué a la conclusión de que en esa especialidad los periodistas sacábamos información de pocas fuentes y de muchos charcos. Ambos tienen agua, pero, si bebes de un charco y no filtras bien, te intoxicas, te entra diarrea y acabas salpicando al pobre lector.
El mundo del dinero, de las grandes empresas, de los bancos, sabe distraernos bien a los incautos periodistas. Muchos de los mejores de la profesión se han ido, excelentemente pagados, al otro lado, a los llamados gabinetes de prensa, a los que quizás hubiera que llamar más bien gabinetes de propaganda. Mucha de la información que circula en los medios económicos procede de esas fuentes, de esos charcos.
No sé si esta profesión se está acabando. Sé que cada vez es más difÃcil tener fuentes y más habitual verse inundado por los charcos. Y creo que, en algún tipo de informaciones, debiéramos decirle honestamente al lector: «El periodista advierte que ha bebido en un charco y que leer esta noticia puede provocar diarrea».
Arsenio Escolar La compra del 22% de la eléctrica Unión Fenosa por Florentino Pérez al Banco Santander nos ha dejado en evidencia a la inmensa mayoría de los diarios españoles, incluido 20 minutos. Cuando se anunció la operación, a media mañana del pasado viernes, los diarios de esa fecha que había en el quiosco y los gratuitos que estábamos en las aceras contábamos, apelando a «fuentes solventes», una historia distinta e incierta: que grupos empresariales gallegos compraban ese 22% a Emilio Botín. (...) El mundo del dinero, de las grandes empresas, de los bancos, sabe distraernos bien a los incautos periodistas. Muchos de los mejores de la profesión se han ido, excelentemente pagados, al otro lado, a los llamados gabinetes de prensa, a los que quizás hubiera que llamar más bien gabinetes de propaganda. Más en ¡Que paren las máquinas!...
27 Septiembre 2005 | 10:22 AM
Hola Arsenio,
Estoy de acuerdo. Leer la prensa económica española es realmente complicado. Y te lo dice un economista (no soy brillante, pero creo que en lo mÃo me defiendo). Supongo que la carrera me ha dado la suficiente seguridad como para afirmar, que en muchas ocasiones, ni los periodistas saben de lo que escriben en las "páginas salmonela".
A veces tengo la impresión de que la prensa económica es puro soporte publicitario, periódicos hechos para las fuentes y no para los lectores. ¿Información para accionistas otra vez? Por favor...
Es una pena, porque un periodismo económico dinámico, sutil, irónico y divertido es posible. The Economist es irónico hasta hacer daño y el Wall Street Journal tiene reportajes que son una pasada.
Donde está la pasta, está el tema. La traición, la huida, el éxito, el fracaso, el delito, la ambición, la envidia. No falta material para prensa estupenda.
A ver si haceis vosotros algo, de fuentes y no de charcos, que lo que hay ahora cuesta leerlo.
Pickles
www.pepinopayaso.com
27 Septiembre 2005 | 09:04 PM
Creo que ese es uno de los motivos por lo que el futuro de la prensa esta en internet y en su constante rectificación natural. La "cyberprensa" actual no es más que la prensa impresa trasladada a una pantalla, pero poco a poco deberá surgir una prensa que aproveche las cualidades nativas de la red.
28 Septiembre 2005 | 12:09 AM
Yo, saliendo de la temática económica y yendo a la profesión en general, opino que el titular de la noticia deberÃa ser en más de una ocasión: "Mire, no sé lo que ha pasado ni lo que va a pasar, pero por lo menos he intentado que llame su atención. Siga leyendo".
Se nos obliga a tratar, muchas veces, muchos temas, teniendo que aseverar lo que dista de ser incontrovertible, a veces ni siquiera es exacto; por no hablar de todo lo relativo a la polÃtica, que ahà sà que es "te lo cuento como me da la gana que para algo el periódico es mÃo y de mis amigos". Y si no, léase el blog anexo de Jams.
Y volviendo a lo particular, eso sÃ, revistas, publicaciones diversas, incluyendo diarios nacionales, y demás productos relacionado con la empresa, no han hecho si no ir a más en general; pues claro que hay mucha pasta de por medio en este sector y cuanta más allá menos libertada para el periodista, que se convierte es un bebedor de charcos a sueldo. La casa se empieza por abajo, dejando claro que no se es ni se puede ser portada o editorial o página impar porque se pueda pagar. La información era otra cosa.
28 Septiembre 2005 | 06:32 PM
Muy bueno. Y con la que está cayendo ya no sé si beberéis en los charcos, ni tan siquiera en el barro. La sequÃa es enorme. Pero mejor secos que intoxicados y con "cagalera" que sabes que decimos en el pueblo.
28 Septiembre 2005 | 11:09 PM
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