BLOGS
¡Que paren las máquinas! ¡Que paren las máquinas!

¡Que paren las máquinas! El director de 20 minutos y de 20minutos.es cuenta, entre otras cosas, algunas interioridades del diario

Archivo de la categoría ‘Susana Diaz’

El error Susana y el estallido de su burbuja

Derrocar al secretario general elegido por los militantes y sin darles a estos la oportunidad de pronunciarse. Hacerlo no por los procedimientos legales previstos en los Estatutos del partido –una moción de censura a la Comisión Ejecutiva en el Comité Federal, conforme a lo que prevé el artículo 36, letra C- sino provocando la dimisión de 17 miembros de la Ejecutiva sin dar luego lugar a lo que los Estatutos también dictan, en el 36, letra O: convocar de inmediato un congreso extraordinario para elegir una nueva dirección. Poner una Gestora, que no está prevista en los Estatutos para el nivel federal, y darle atribuciones y eternizarla en sus funciones para ver si los militantes se olvidaban del pecado original del 1 de octubre y para que el cadáver del exlíder se pudriera a la intemperie orgánica. Abstenerse y dar la investidura a Rajoy y obligar a todos los diputados a hacerlo para empujar al exlíder a comerse su ‘no es no’ o a dejar el escaño e irse a la intemperie institucional. Convertirse sin recato en la gestora de la Gestora…

Tras la contundente derrota del domingo, la ristra de errores que han cometido Susana Díaz y su equipo eran enumeradas ayer en diferentes conversaciones privadas por partidarios y detractores, como una larga letanía. Los errores de las primeras semanas… y los errores de estas últimas:

Menospreciar la capacidad de movilización de Sánchez en sus actos de precampaña («no son militantes», «son siempre los mismos», «los lleva en autobús de mitin en mitin»…). Creer que movilizando a toda la vieja guardia al acto de Ifema se rendiría el ejército rival, sin reparar en que muchos de los militantes ven en algunos de ellos un mal ejemplo de puertas giratorias o de gestión de la crisis con recetas liberales. Basar toda la estrategia en ganar por aplastamiento del rival en el prólogo de la recogida de avales, sin enterarse de que la otra parte también estaba recogiéndolos a mansalva. No tener plan B si el aplastamiento en lo de los avales no funcionaba. Tratar de adueñarse de la ponencia política de la Gestora, no elaborar un programa propio y centrar la campaña en frases hueras y manidas -«100% PSOE», «El PSOE es mucho PSOE», «un PSOE ganador»- que solo conven-cían a los ya convencidos. Improvisar un programa a última hora y meter en él una nueva formulación del sistema de primarias que fue interpretado por muchos militantes como un paso atrás, como un recorte de un derecho que las bases ya tenían adquirido…

«La campaña de Susana ha sido una mezcla de soberbia, endogamia y burbuja», me comenta un ex alto cargo socialista que estaba retirado de la brega política y dedicado ya a su profesión y que en las últimas semanas se sumó al equipo de Sánchez.

¿Burbuja Susana? Ya en noviembre -y aquí lo publicamos-, algunos ilustres antisanchistas que habían colaborado en el derrocamiento del líder empezaron a preguntarse si Susana Díaz realmente daba el perfil de lo que buscaban, si no estaba sobrevalorada, si al norte de Despeñaperros tendría el tirón que mostraba en su territorio andaluz. Tanto desconfiaron que barajaron incluso algunos nombres alternativos; al menos, tres. Finalmente, no hicieron nada. Ayer, digiriendo la derrota, estos ya no hablaban solo de los errores de Susana. También del suyo propio, del ‘error Susana’.

P.D. Más sobre la ‘burbuja Susana’. La politóloga María Ramos me envía este comentario a mi post: “La candidatura de Susana estaba muy inflada, pero esta vez no era por las encuestas sino por algunos medios”. Las urnas del domingo pasado hicieron estallar la burbuja.

Victoria pírrica de Susana Díaz en los avales

Desde el mismo día de la presentación de su candidatura, arropada por casi todas las viejas glorias y gran parte del aparato del PSOE, Susana Díaz aspiraba a ganar a Pedro Sánchez las primarias del Partido Socialista por aplastamiento y desde el prólogo: la recogida y presentación de avales de militantes. No ha habido tal. Lo ajustado de su ventaja, por solo unos 5.000 avales de diferencia (la candidata andaluza ha presentado algo menos de 63.000; y el candidato madrileño, algo más de 57.000), se le vuelve en contra y la pueden convertir en una victoria pírrica.

Si con el aplastamiento, con el golpe de efecto que hubiera supuesto sacarle a Sánchez una enorme ventaja en los avales, pretendía Díaz darle a la militancia un mensaje rotundo para que apostaran por caballo ganador, con el no aplastamiento y la escasa diferencia el mensaje que estará recibiendo la militancia socialista ahora es el contrario: hay partido y Sánchez tiene posibilidades de ganarlo en la elección real, la de las urnas del próximo 21 de mayo.

Hay otro dato en el que probablemente esté la clave del resultado final. El tercer candidato, Patxi López, se ha quedado en 12.000 avales, muy lejos de los otros dos. López se presentaba como una tercera vía que evitaría el choque de trenes entre Díaz y Sánchez, pero visto el resultado del prólogo es probable que muchos de sus avalistas se estén preguntando ahora, antes de lanzarse a la piscina del voto, si hay agua en esa tercera vía. Los que lleguen a la conclusión de que no, probablemente se decanten el 21 de mayo por un voto útil a Díaz o a Sánchez, a aquel de los dos que les provoque menos rechazo o incertidumbres.

Los 12.000 avalistas de López son muchos votos, más del doble de la diferencia que Díaz le ha sacado a Sánchez en avales. La campaña quizá se centre en parte ahora en ese mercado de votos. Ahí está el diferencial para una u otro.

La sorda batalla del censo en el PSOE

La batalla del censo es una de las claves de las primarias del PSOE. Y ya se está librando, hasta ahora con poco ruido en público, pero muchas nueces dentro.

El próximo viernes por la tarde, los secretarios de organización de todas las federaciones territoriales socialistas (una por cada comunidad autónoma) han sido convocados por el responsable de organización de la gestora, el andaluz Mario Jiménez, a una reunión que se presume larga. En ella, se prepararán diversos asuntos que se elevarán a la gestora, que los debatirá pocas horas después, en su reunión a primera hora del sábado 1 de abril previa al Comité Federal que convocará oficialmente las primarias para elección del secretario general -previsiblemente el 21 de mayo- y el congreso el 17 y 18 de junio.

El censo de militantes con derecho a voto será uno de los temas estrella de la reunión del viernes. El asunto llega rodeado de cierta polémica, y alguno de los asistentes ha pedido información al detalle de cómo estaba el censo a 1 de octubre -el día que cayó Pedro Sánchez como secretario general-, cómo está ahora y qué movimientos significativos se han producido en medio. Entre los movimientos significativos, algunas solicitudes masivas de afiliación detectadas en Jaén, Córdoba, Albacete, Madrid…

Las inscripciones en el PSOE no son automáticas. Todas las solicitudes acaban en la sede federal del partido, en la calle Ferraz de Madrid, donde la Secretaría de Organización hace algunas comprobaciones, examina si hay “objeciones” o “alegaciones” (de ambas cosas habla el Reglamento de Afiliados y Afiliadas socialista) y aprueba o deniega cada solicitud.

Dado que ahora, en la interinidad en la que vive el PSOE desde hace casi seis meses, no hay Secretaría de Organización, son el responsable de Organización de la gestora, Mario Jiménez, y su adjunta, la extremeña Asunción Godoy, quienes asumen esa delicada tarea. Y ahí se acelera la polémica: al equipo de Pedro Sánchez no le parece justo ni ecuánime ni neutral que esa función tan importante en un PSOE tan dividido esté en manos de una de las partes. Temen que barra para casa, la de Susana Díaz, ya que además de ser portavoz y responsable de comunicación y de organización de la gestora, Jiménez es portavoz del grupo socialista en el Parlamento de Andalucía. Días pasados, cuando se confirmó que Susana Díaz se presentaba a las primarias, desde el entorno de Sánchez se le pidió a Jiménez que dejara uno de sus dos cargos, por incompatibles.

El censo de militantes socialistas con derecho a voto en las primarias se cierra el próximo sábado por la mañana, cuando comience formalmente el Comité Federal del PSOE que las convoca. Pero no se hará público ese mismo día sino unos cuantos después, cuando las solicitudes de estas últimas semanas hayan pasado por el filtro de Jiménez. O de Godoy, si Jiménez dimite en la gestora (cosa harto improbable).

La gestora del PSOE ha de ser neutral y parecerlo

Censo fiable de afiliados con derecho a voto, financiación de las candidaturas, voto presencial o también telemático, mínimos y máximos de avales, reglamento general de las primarias… No le faltan tareas cruciales a la gestora del PSOE, que mañana se reúne con representantes de los tres precandidatos: Patxi López, Pedro Sánchez y Susana Díaz.

El órgano director interino del PSOE no llega a la cita ni a las semanas clave con los mejores antecedentes. Su gestión durante estos largos meses (estirados más allá de todo lo razonable; y atribuyéndose funciones que no le correspondían, puesto que la gestora es un órgano alegal que no figura en los Estatutos del PSOE) ha sido cuestionada tanto por las élites del partido que fueron víctimas del golpe de mano del 1 de octubre pasado como por gran parte de las bases.

No, al partido definitivo -las primarias y el congreso- no llega el árbitro impoluto, impecable, libre de toda sospecha.

Haría bien en tomarse ahora la delicada tarea del arbitraje como una oportunidad de redención, de lavar las manchas del reciente pasado, y no de echarse otras nuevas en el expediente. La gestora del PSOE ha de ser neutral y parecerlo. Tras el bochornoso espectáculo del otoño pasado, lo peor que le podría pasar ahora al Partido Socialista es que sus primarias olieran a juego sucio o a componenda por parte de alguno de los jugadores o por parte del árbitro.

Un PSOE casi en estado de coma

Además del dato general de estimación de voto que le adjudica al PSOE, que es paupérrimo -tercero, con solo el 19%, a la misma distancia de Podemos que ventaja sobre Ciudadanos, dos puntos y medio en ambos casos-, la encuesta de Metroscopia que publica El País tiene algunos otros datos muy preocupantes para el PSOE.

Uno de ellos es la intención directa de voto. El PSOE solo es cuarto, con el 12,7%, casi duplicado por el PP (20,2%), muy descolgado respecto a Podemos (17,9%) y ampliamente superado por Ciudadanos (14%).

El otro dato muy inquietante tanto para los barones del golpe de mano de octubre pasado contra Pedro Sánchez como para la gestora que ha decidido eternizarse en unas funciones que tendría que haberse autolimitado -en el calendario y en las atribuciones- es el de la satisfación de los votantes de cada uno de los cuatro grandes partidos con la labor parlamentaria que está realizando cada una de las formaciones. Todos tienen bastante contenta a su parroquia -al PP lo aprueba el 80% de sus votante y lo desaprueba el 18%; a Podemos, 71% a 26%; a Ciudadanos, 83% a 14%- salvo el PSOE, que pierde entre sus partidarios: el 46% de sus votantes lo aprueba frente al 51% que lo desaprueba. Los datos, tan contundentes, desmienten la teoría del PSOE oficial de que con su gestión de “oposición responsable” -apoyar al Gobierno en algunos temas y votar en contra en otros- recuperarían el favor de su electorado.

Hay otro epígrafe de la encuesta que, por desgracia, esta vacío para el PSOE. Es el de la valoración de líderes políticos. Se ofrecen resultados sobre Mariano Rajoy, Pablo Iglesias y Albert Rivera, y no los hay sobre ningún dirigente del PSOE. Ni el presidente de la gestora, Javier Fernández, ni los candidatos a las primarias ya anunciados Pedro Sánchez y Patxi López ni la probable candidata Susana Díaz han sido sometidos al escrutinio de los entrevistados por Metroscopia (y si lo han sido, no se han publicado los resultados). Una pena, porque quizás investigando sobre los diferentes proyectos de liderazgos que ahora tiene el PSOE se podría realizar un mejor diagnóstico de qué le pasa al partido socialista, a qué le atribuyen sus votantes y el público en general su estado casi de coma y si se atisba alguien en el horizonte capaz de sacarle de ese agujero.

¿Habrá pacto entre Pedro Sánchez y Patxi López?

Mas de 2.000 personas en Dos Hermanas (Sevilla) el pasado 28 de enero; unas 900 en Castellón el 1 de febrero; unas 1.000 en Zaragoza el 4 de febrero; unas 500 en Calasparra (Murcia) el 7 de febrero, unas 1.700 en Valladolid el pasado sábado, 18 de febrero, y unos 500 asistentes ayer abarrotando el Círculo de Bellas Artes, de Madrid, más otros 700 que se quedaron fuera porque no cabían. El éxito de asistencia a los actos de Pedro Sánchez, en su precampaña para las primarias del PSOE, ha sorprendido no sólo en la gestora del PSOE -el mando que pese a ser interino va a acabar dirigiendo el partido durante 9 meses- y en el entorno de Susana Díaz -aún no declarada candidata-, sino también en el del otro precandidato proclamado, Patxi López.

López, que fue el primero que anunció que se presentaría a las primarias socialistas, está también de precampaña, pero con una asistencia a sus actos mucho menos numerosa. En el primero, en Fuenlabrada el pasado 27 de enero, unos 150 asistentes. En los últimos, el pasado viernes 17, en Granada, un centenar de asistentes; y el sábado 18, en Almería, medio centenar.

Es cierto que la asistencia a los mítines no es un indicador exacto de las fuerzas de cada cual, pero ya algunos de los dirigentes socialistas territoriales que fueron de Sánchez y se pasaron hace un mes a Patxi López empiezan a hablar en privado de la necesidad de un pacto entre ambos que impida “dividir el voto de izquierdas de los militantes” y entregarle la victoria a Susana Díaz. ¿Lo habrá? Tiempo para pensárselo y para negociarlo van a tener mucho los entornos de uno y de otro, pues las primarias no serán convocadas oficialmente hasta finales de marzo o primeros de abril.

Duro con la gestora, blando con Susana Díaz: entrevista en ’20minutos’ a Pedro Sánchez

Duro con la gestora que dirige el PSOE, blando y por ahora nada crítico ni con Patxi López ni con Susana Díaz, sus probables rivales en las primarias del PSOE. Y autocrítico consigo mismo, reconociendo algunos de sus errores en sus dos años largos como secretario general del Partido Socialista. Así se muestra Pedro Sánchez en su primera entrevista periodística desde hace más de tres meses, entrevista que le hizo 20minutos anteayer viernes y que publicaremos en unas horas, íntegra en nuestra edición online y resumida en nuestras ediciones impresas de mañana lunes.

Sánchez habla de todo. De por qué no logró la investidura como presidente del Gobierno hace ahora un año, del dramático Comité Federal del pasado 1 de octubre que supuso el final de su mandato, de su exaliado interno y ahora rival en las primarias del PSOE Patxi López, de la aún no autoproclamada candidata Susana Díaz, de la encrucijada en que se encuentra el PSOE en España y la socialdemocracia en Europa… De Mariano Rajoy, de Podemos y Pablo Iglesias, de Ciudadanos y Albert Rivera.

-¿Ha tenido presiones para no presentarse a las primarias?

-No, no he tenido presiones. He tenido comentarios de gente que me quiere, otra gente que me quiere menos y otros que me han dicho los pros y los contras de dar un paso al frente. Pero al final es una decisión personal y la he tomado con todas las consecuencias.

-¿Ha estado tentado a no presentarse?

-Sin duda. He estado tentado a no hacerlo, a dejar la política y a dedicarme a hacer otras cosas.

 

Por qué Pedro Sánchez y Susana Díaz no dicen aún si intentarán liderar el PSOE

¿Por qué no anuncian ya Pedro Sánchez y Susana Díaz si se presentarán a las primarias del PSOE para elegir al nuevo secretario general?, se preguntan partidarios y detractores de uno y de otra, y la opinión pública en general. Por razones comunes, ambos, y por razones particulares cada uno de ellos.

La razón que comparten es que aún queda mucho tiempo -en términos políticos- para la convocatoria de las primarias y del congreso del PSOE, convocatoria que se hará oficialmente en un Comité Federal que se celebrará previsiblemente a finales de marzo o a primeros de abril, y ninguno de los dos quiere dar el paso definitivo sin saber con exactitud las reglas del juego -cuál será finalmente el censo de militantes socialistas con derecho al voto, si podrán votar los del PSC o no podrán, si además de un mínimo de avales para presentarse habrá un máximo, etc.- y sin tener los apoyos respectivos firmemente amarrados. Saben ambos, además, que los avales no se pueden recolectar hasta que la convocatoria no sea oficial.

Las razones particulares en la espera de cada uno de ellos dos son muy diferentes.

Susana Díaz aún confía en que el desgaste que a Pedro Sánchez le esté suponiendo por un lado la anunciada candidatura de Patxi López y por otra su ‘clandestinidad’ -hoy Sánchez es un militante socialista de a pie y no tiene ningún cargo, ni público ni privado; es un simple ex: exlíder del PSOE, exsecretario general, exdiputado…, y eso le da poca visibilidad pública- le empuje a tirar la toalla. Además, Díaz, como presidenta andaluza, tiene graves problemas de gestión -con la sanidad pública, por ejemplo- que serían un flanco abierto a la crítica si anunciara su candidatura y empleara parte de su tiempo en la precampaña socialista quitándoselo a sus obligaciones como presidenta andaluza. Una encuesta de esta semana, que dice que sus perspectivas electorales están cayendo, ha echado aún más sal a esa herida.

Por lo que a Pedro Sánchez se refiere, el exlíder socialista aún tiene dudas sobre su papel en el ‘proyecto colectivo’ en el que trabaja desde hace muchas semanas. Sabe de sus muchos apoyos entre la militancia socialista -“el aura del martirio le da muchísimos votos, y esos no son traspasables a otro candidato”, dice uno de sus más cercanos colaboradores, en referencia con lo del martirio a la maniobra de los barones rebeldes que encabezados por Susana Díaz le sacaron de la secretaria general el pasado 1 de octubre-, pero no está tan seguro del apoyo de los cuadros orgánicos medios en muchos territorios, y esos son fundamentales tanto para la recogida de avales como para la votación final. La gira territorial que ha anunciado entre los militantes y que comienza la próxima semana nada menos que en Sevilla, el feudo principal de Susana Díaz, es en realidad el autotest de Sánchez para tomar una decisión.

“Facciones cainitas” en el PSOE

El Comité Federal que mañana celebra el PSOE no será tan traumático como el del 1 de octubre, pero tampoco una balsa de aceite, un paseo de trámite de la gestora. Hay mucho mar de fondo, mucho malestar en las bases y en parte de los poderes orgánicos territoriales, que se sienten ninguneados y discriminados y que acusan a la gestora -mucho en privado y a veces algo en público- de una gestión partidaria, sesgada, pensando no en la totalidad del partido, sino solo en una parte de la élite.

El debate fundamental mañana va a ser el del calendario de congreso y primarias. La gestora y sus principales poderes territoriales de apoyo -sobre todo, el andaluz de Susana Díaz- impondrá un calendario largo, para el verano, pese a que la mayoría de los barones territoriales han pedido a Javier Fernández, el presidente de la gestora, que sea corto y para la primavera.

A algunos dirigentes significativos y poco señalados o significados en las guerras internas, pues ni estuvieron con Pedro Sánchez ni están ahora con Susana Díaz, más que las fechas lo que les preocupa es la costatación de que la fractura interna es muy grave. “Tenemos un clima interno de facciones cainitas que nunca antes he conocido dentro de mi partido”, me dice un veterano de primer nivel de mando durante muchos años. “Y lo veo en los dos lados, veo a demasiada gente que basa toda su estrategia y acción política en cómo conseguir la neutralización, la expulsión del otro bando”.

¿Y que remedio tiene eso, una tercera vía?, le pregunto. “Puede ser, pero es muy difícil, dado el enconamiento de las posiciones”.

Aliados recientes de Susana Díaz buscan ahora una alternativa

Casi muda todo octubre y lo que va de noviembre, desde el golpe de mano liderado por ella misma para quitarle a Pedro Sánchez el mando del PSOE, Susana Díaz vino ayer a Madrid a una gira de televisiones (La Sexta, Telecinco)… y apenas dijo nada nuevo. Las principales preguntas que se le hacen a la presidenta andaluza no solo desde hace mes y medio sino desde hace ya dos años y medio, desde la caída de Alfredo Pérez Rubalcaba, -¿se postula para liderar el PSOE? ¿se presentará a las primarias para hacerlo? ¿ve compatible la secretaría general del partido con la presidencia de la Junta de Andalucía?- siguen por ahora sin respuesta.

¿Porque aún no está ella del todo decidida o por estrategia de gestión de los tiempos, aplazando cuanto pueda la convocatoria de las primarias y del Congreso del PSOE para ver si mientras tanto Pedro Sánchez desiste de presentarse o los militantes lo abandonan, a él o al partido? Los observadores están divididos. Y empiezan a estar divididos y disgregándose también -y esto es nuevo- algunos de los barones y de las viejas glorias del partido que ayudaron a Susana Díaz en el golpe de finales de septiembre. Ya no son una piña. Se apiñaron contra Sánchez, pero algunos se están ahora ‘desapiñando’ de Díaz y empezando a mirar ya hacia otro lado. Unos porque ven a la líder andaluza demasiado manchada en la operación contra Sánchez; otros porque les ha entrado la sospecha de que la fórmula del socialismo andaluz no es exportable al norte de Despeñaperros; otros porque se temen que, si toma el poder absoluto, Díaz acabará olvidándose de los mayores que la ayudaron, “como ya ha hecho con Manolo Chaves y con Pepe Griñán”…

Algunos de los ‘desapiñados’, además, no paran quietos. Van y vienen entre ellos, barajando nombres, unos muy conocidos y otros casi desconocidos. He escuchado tres de estos últimos recientemente, y di con dos de ellos. Ni confirman ni desmienten. Y me dicen: “No me cites, que el ‘aparato’ me mata”.