Archivo de la categoría ‘PP’

Por qué amaga Aznar con volver

22 mayo 2013

“Aguirre puede que sí, pero no pierdas de vista a Aznar”, me comentaba hace unos días un dirigente del PP, tras un post mío en el blog titulado ‘Aguirre, líder de la oposición a Rajoy’. Y en efecto, José María Aznar amagó ayer con volver y se erigió en líder de facto de la oposición a Mariano Rajoy.
“Nunca eludo mi responsabilidad”, decía anoche el expresidente. No se refería, probablemente, a su responsabilidad como líder de un partido donde -según muchísimos indicios documentales y testificales- abundaban las donaciones ilegales, la caja B, los sobresueldos en blanco, gris o negro a los jefes, las redes corruptas y corruptoras, los contratos y adjudicaciones públicas sospechosos, los trapicheos urbanísticos, las cuentas millonarias del tesorero en Suiza, los confetis y los Jaguar de las redes corruptas y corruptoras a dirigentes y hasta los regalos de boda de 32.425 euros de las redes corruptas y corruptoras a la propia hija de Aznar.
Aznar amenaza con volver, no sabemos si para sepultar para siempre la sentina apestosa de la Gürtel y que no lo llame un día un juez a declarar y pedirle esa responsabilidad que dice que no elude o si para blindar la candidatura de su mujer, Ana Botella, a la Alcaldía de Madrid o si para ajustarle cuentas al flojo de Rajoy o si porque de verdad se cree eso de que el milagro económico era él y que creó 5 millones de empleos o si por todo ello junto y revuelto.
Aznar y sus modos y maneras amagan y amenazan con volver. ¡Todos al suelo, PP, que vienen los vuestros!

Aguirre, líder de la oposición a Rajoy

06 mayo 2013

Hace apenas diez días, el viernes 26 de abril, un escalofrío sacudió a muchos dirigentes del PP. Tras la reunión del Consejo de Ministros, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y los ministro de Economía, Luis de Guindos, y de Hacienda, Cristóbal Montoro, presentaban unas negrísimas previsiones a medio y largo plazo para la economía española: La verdadera recuperación no vendría hasta 2016, y el recorte sustancial de la terrible tasa de paro no antes de 2019.
La ducha fría de realidad afectó sobre todo a los dirigentes del PP que gobiernan comunidades autónomas y grandes ayuntamientos. Pensaron, probablemente con razón, que si esas negras predicciones se cumplen, sus sillones de mando estarían muy en precario en las próximas elecciones autonómicas y municipales, previstas para el último domingo de mayo de 2015. Dedujeron que el electorado les daría a ellos en su culo la patada que le querrían dar al Gobierno de Mariano Rajoy si las cosas iban mal por esas fechas.
Pasó algo muy parecido hace ahora tres años en el PSOE, en la primavera de 2010. Los socialistas que gobernaban en muchas comunidades autónomas y grandes ayuntamientos comenzaron a temer por su suerte electoral el mismo día en que su correligionario José Luis Rodríguez Zapatero, presidente de Gobierno, decretó los primeros recortes. Los barones socialistas comenzaron a pedir, primero en voz baja y después casi a gritos, que, antes de las elecciones autonómicas y municipales, que tocaban en 2011, Zapatero anunciara que no sería el candidato socialista en las generales, que no tocaban hasta marzo de 2012. Zapatero acabó ‘abdicando’ el 2 de abril de 2011: anunció ante el Comité Federal socialista su renuncia a ser cabeza de cartel electoral. El sacrificio, sin embargo, no alivió el malestar de los electores, que castigaron al PSOE tanto en las autonómicas y municipales como en las generales, adelantadas a noviembre de 2011 y con Alfredo Pérez Rubalcaba encabezando las listas.
Los miedos de ahora en el PP están más que justificados. Las encuestas dicen que parte de sus electores naturales están abandonando esas siglas, si bien es verdad que no se van al PSOE, que aún no ha purgado ante los ciudadanos sus errores.
Esperanza Aguirre, que dejó la Presidencia de la Comunidad de Madrid, pero no la política –sigue siendo la presidenta del partido en la región-, está cebando esos miedos populares y constituyéndose como la líder de la oposición interna a Mariano Rajoy. ¿Quizás pensando en postularse como cabeza de lista para las próximas elecciones generales? Fervientes marianistas aseguran y reiteran que no, pero yo no estaría tan seguro.

La EPA, desmenuzada en 20 tuits

25 abril 2013

Botella y González, hoy improbables candidatos

24 abril 2013

Las próximas elecciones a la vista, las europeas, están aún lejos, serán en junio de 2014, y las autonómicas y locales en mayo de 2015, y las generales -si Mariano Rajoy agota la legislatura- en otoño de 2015… pero en el Partido Popular hay quien ya hace cábalas sobre qué puede pasar en esas citas.
Dos altos cargos públicos consultados, ambos del PP de Madrid, coinciden en que tanto la Presidencia autonómica como la Alcaldía de la capital podría perderlas el Partido Popular si hoy se celebraran elecciones y los candidatos fueran los actuales presidente, Ignacio González, y alcaldesa, Ana Botella.
Ambos llegaron a sus cargos de rebote. González, tras la dimisión por razones de salud de Esperanza Aguirre. Botella, tras la de Alberto Ruiz-Gallardón para ser ministro de Justicia. Ambos heredaron unas deudas monstruosos -sobre todo, las del Ayuntamiento de Madrid- y una fuerte contestación de sus administrados -sobre todo, el Gobierno regional, con sus recortes en educación y sus privatizaciones en sanidad-. Y ambos se han confirmado como unos políticos sin el carisma, el nivel y la capacidad de liderazgo de sus respectivos antecesores. Por sí fuera poco, a Botella le ha abrasado la tragedia del Madrid Arena y González no ha logrado sacudirse por completo las sospechas sobre el origen de su ático en Marbella. Este último, además, toene un problema añadido: es muy poco conocido entre los madrileños (más de un tercio no sabe quién es el presidente, según diferentes encuestas), y su principal ventana para darse a conocer, Telemadrid, está medio cerrada, con audiencias cada vez más menguantes.
Una encuesta reciente y aún secreta ha puesto números al desastre. Dice que sí hoy se celebrasen elecciones autonómicas, el PP perdería unos 22 puntos porcentuales respecto a las últimas, en las que logró el 51,74% de los votos. De la caída no se beneficiaría el PSOE (en horas bajas electorales tanto en Madrid como en el conjunto de España) sino IU y UPD, pero esta última probablemente no tanto como para darle el PP la Presidencia regional.
¿Y qué hará la dirección nacional del PP si las cosas están así cuando se acerquen las elecciones?, pregunto. Probablemente, cambiar de candidatos, me contestan los dos dirigentes consultados. Ni uno ni otro ven a Rajoy arriesgándose a perder dos de las grandes joyas de la corona de poder del PP.
También es cierto que sí se aplicase a sí mismo ese análisis, el propio Rajoy tampoco sería en otoño de 2015 el candidato del PP a la Presidencia del Gobierno…

Cuatro sismos que golpean al Gobierno

26 febrero 2013

Hace poco más de un mes, a la vuelta de las vacaciones de Navidad, cundía un cierto optimismo en el Gobierno de Mariano Rajoy. Parecía definitivamente despejada la incertidumbre del rescate y, aunque no se veían señales de recuperación económica, se afrontaba el año con los únicos miedos a los inevitables malos datos del paro cada primeros de mes (hasta el respiro de primavera/verano), a las previsibles protestas en la calle y a la resistencia ciudadana a las nuevas reformas/recortes: pensiones, administración local, etc. Incluso la deriva soberanista de Cataluña se veía desde el Ejecutivo algo desinflada.
Cuatro grandes sismos han golpeado a Rajoy y a su equipo en las últimas semanas y han acabado con el optimismo:
- el caso Bárcenas (y Gürtel, y la amnistía fiscal…), que apunta cada vez peor para el PP, para el Gobierno y para el propio Rajoy a medida que avanzan las investigaciones judiciales, las revelaciones de la prensa y las malas explicaciones de los afectados.
- el caso Urdangarin, con el salto cualitativo que dio hace 10 días al salpicar Diego Torres, el exsocio del duque, nada menos que al rey.
- los nuevos datos y las nuevas proyecciones de las principales economías de nuestro entorno y del conjunto de la zona euro, que certifican la recesión y alejan hasta 2015 la recuperación.
- la inestabilidad política de Italia, tras las elecciones de estos domingo y lunes, que puede desatar una nueva crisis del euro y que ya está repercutiendo en nuestra prima de riesgo y en la financiación de nuestra deuda.
No sé si todo ese conjunto es una tormenta perfecta, pero algo se le parece.

Esto pensábamos (antes del lío Bárcenas)

06 febrero 2013

Los Barómetros del CIS están entre los estudios sociológicos más fiables de la sociedad española. Esta mañana, ha hecho público el de enero, cuyo trabajo de campo (2.483 entrevistas en 238 municipios de 48 provincias) se hizo del 4 al 14 de enero. Es decir, antes de que estallaran los sonados escándalos de los últimos días, entre ellos el de los 22 millones de euros de Luis Bárcenas en Suiza y los presuntos sobresueldos a la cúpula del PP. Aun así, los datos del Barómetro son muy significativos. Os resumo algunos de ellos en estos tuits:

Rajoy parece un pato cojo

02 febrero 2013

Al final de su segundo y último mandato, en Estados Unidos llaman al presidente “pato cojo”, alguien que apenas puede tomar decisiones relevantes ante la cercanía de la fecha de caducidad de su mandato. Con los papeles de Bárcenas, que indicarían que Mariano Rajoy estuvo durante 11 años cobrando 25.200 euros al año de sobresueldo secreto, y pese a los rotundos “es falso” de esta mañana -sin contraste, sin preguntas de los periodistas-, el presidente del Gobierno parece convertido en un pato cojo. Si algunas de esas corrupciones son ciertas (en negro, en gris o en blanco), si no puede despejar todas las incógnitas ante los ciudadanos, y de modo definitivo, Rajoy queda atado, bloqueado en su acción de Gobierno. ¡Cómo va a pedirle esfuerzos y sacrificios a los españoles si él mismo es aún sospechoso de conductas indebidas, por acción o por omisión! Su mandato, además, parece con fecha de caducidad difusa, y que puede ser próxima o incluso inminente: el día en que un documento o un testimonio en un medio de comunicación, o un informe policial, o un documento judicial, demuestren de modo definitivo que esos comportamientos indebidos suyos o de su sanedrín existieron.
Mariano Rajoy ha perdido hoy una oportunidad única de reconducir la situación, de tomar el control de la crisis. Tendría que haber anunciado algunas medidas bastante más terminantes, y tendría que haberse sometido a las preguntas de los periodistas. Las explicaciones no las tiene que dar solo ante la cúpula de su partido, que también, sino sobre todo ante la opinión publica.
Presidente, con todo el respeto: una gran parte de la sociedad española no te cree, tras 13 meses en el Gobierno de continuas ocultaciones, incumplimientos electorales, declaraciones confusas o directamente falsas, rueda de prensa sin preguntas… que han derrumbado tu credibilidad, tu reputación, tu crédito. Y el de tu partido y tus próximos, con un tesorero que trasiega millones de euros de incierto origen en cuentas secretas, con unos donantes de fondos que vulneraban la ley, con una cúpula que cobraba más de lo que decía y quizás también más de lo que declaraba a Hacienda, con una hoy ministra a la que la red corrupta y corruptora Gürtel pagaba viajes y fiestas de cumpleaños de los niños…
El Gobierno, decía ayer la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, es estable. Lo era, vicepresidenta. Tras los papeles de Bárcenas lo es un poco menos, y tras la comparecencia sin preguntas de Rajoy de esta mañana, un poco menos aún. La sensación de pato cojo no va a menos, sino a más.

Una emergencia nacional

31 enero 2013

Ganar tiempo, aguantar como sea las primeras avalanchas de preguntas de complicada respuesta, desmentir con contundencia al principio aunque luego haya que ponerle matices al desmentido para afrontar contradicciones internas o nuevos indicios, amagar con acciones legales… Esta ha sido hoy la estrategia del PP ante las nuevas informaciones que implicarían en presuntas prácticas corruptas, y durante largos años, a prácticamente toda la cúpula del partido, incluido Mariano Rajoy, hoy presidente del Gobierno.
La situación es muy grave, estamos ante una emergencia nacional. Si los indicios se confirman, el PP puede saltar por los aires, descabezado, el Gobierno caería, el terremoto sería devastador. Por eso, por responsabilidad, por sentido de Estado, el PP debe aclarar todo, absolutamente todo, aunque las consecuencias sean esas. Enrocarse, disimular, tratar de ocultar la realidad sería mucho peor. Tendríamos al principal partido y al Gobierno en una situación de incertidumbre permanente, de interinidad, pendientes de un hilo que se podría romper con mucho más estrépito y más daños en cualquier momento.

Políticos sobrecogedores y crisis de Gobierno

27 enero 2013

Hace tres semanas, pocos días antes de que se supiera que Luis Bárcenas llegó a esconder al menos 22 millones de euros en Suiza cuando era tesorero del Partido Popular, en altos ámbitos empresariales afines al PP se especulaba con un inminente cambio de Gobierno. Despejada la incertidumbre del rescate -se decía-, Rajoy se decidiría por remodelar un Ejecutivo que está muy desgastado, con todos sus miembros suspendidos por los ciudadanos, y algunos de ellos con nota oprobiosa.
En esas especulaciones se andaba cuando se supo lo de Bárcenas: la certeza del tesoro de sospechoso origen escondido en Suiza y la sospecha de que altos cargos del partido cobraban sobresueldos en negro cuando estaban en la oposición y trabajaban en la sede central del PP, en la calle Génova.
Algunos de aquellos altos cargos del partido son hoy ministros. Varios, unos cuantos. Si Rajoy remodelara ahora el Gobierno, algunas salidas -y quizás también algunas no entradas- se convertirían casi en una acusación implícita, por lo que la prudencia y su desidia natural le empujarían al presidente de Gobierno a no remodelar ahora el Ejecutivo, al menos hasta que estas aguas negras de Gürtel y Bárcenas se calmen.
Pero… ¿y si no se calman? ¿Y si sale la lista de políticos sobrecogedores, o parte de ella, y figura algún ministro? La remodelación del Gobierno ya no sería tal, sería una crisis tan profunda que ni el propio presidente podría controlaría.

Una investigación a fondo… sobre el PP

17 enero 2013

Ayer el alto estado mayor del PP callaba, se escondía o escurría el bulto, tras saberse que su tesorero escondía 22 millones de euros en cuentas secretas en Suiza (su tesorero, no su ex tesorero; cuando trasegaba el dinero, Luis Bárcenas Gutiérrez no era un cualquiera; era tesorero y gerente del PP, y senador).

Hoy dice el PP que se investigue “hasta el final”, “caiga quien caiga”. Pues sí, que se investigue hasta el final, caiga quien caiga. Y que el PP el primero y quien nombró al tesorero especialmente -Mariano Rajoy- comiencen por contarle al juez todo lo que sepan, que probablemente es mucho. Que no se hagan más los inocentes, que ya no cuela. Que el problema no es Bárcenas, sino los muchísimos altos cargos del partido salpicados o completamente enmierdados en la trama.

El 11 de febrero de 2009, poco después de que el juez Baltasar Garzón destapara la trama Gürtel, Rajoy compareció ante la prensa en la sede central del PP, rodeado de todas las estrellas del partido -Soraya Sáenz de Santamaría, Cospedal, Arenas, Trillo, González Pons, Esperanza Aguirre, Gallardón, Botella, Camps, Rudí, Barberá… sólo faltaba Aznar, aquel que decía que el PP era un partido “incompatible” con la corrupción- para arremeter contra los que investigaban -el juez, el fiscal, los policías…- y decir dos frases lapidarias: “No es una trama del PP, sino contra el PP”. “El sumario que está instruyendo el magistrado es una causa general contra el PP”.

Cuatro años después, los indicios y las evidencias de que dentro del PP ha habido y quizás aún hay una inmensa trama corrupta son tantos que piden a gritos no una causa general -que está expresamente prohibida en nuestras leyes- pero sí una investigación a fondo, detalle a detalle, antes de que la trama corrupta del PP acabe con el PP al completo.

PD Actualizado 20 horas después. El Mundo: “Bárcenas pagaba sobresueldos en negro a parte de la cúpula del PP”