Archivo de la categoría ‘política’

Por qué amaga Aznar con volver

22 mayo 2013

“Aguirre puede que sí, pero no pierdas de vista a Aznar”, me comentaba hace unos días un dirigente del PP, tras un post mío en el blog titulado ‘Aguirre, líder de la oposición a Rajoy’. Y en efecto, José María Aznar amagó ayer con volver y se erigió en líder de facto de la oposición a Mariano Rajoy.
“Nunca eludo mi responsabilidad”, decía anoche el expresidente. No se refería, probablemente, a su responsabilidad como líder de un partido donde -según muchísimos indicios documentales y testificales- abundaban las donaciones ilegales, la caja B, los sobresueldos en blanco, gris o negro a los jefes, las redes corruptas y corruptoras, los contratos y adjudicaciones públicas sospechosos, los trapicheos urbanísticos, las cuentas millonarias del tesorero en Suiza, los confetis y los Jaguar de las redes corruptas y corruptoras a dirigentes y hasta los regalos de boda de 32.425 euros de las redes corruptas y corruptoras a la propia hija de Aznar.
Aznar amenaza con volver, no sabemos si para sepultar para siempre la sentina apestosa de la Gürtel y que no lo llame un día un juez a declarar y pedirle esa responsabilidad que dice que no elude o si para blindar la candidatura de su mujer, Ana Botella, a la Alcaldía de Madrid o si para ajustarle cuentas al flojo de Rajoy o si porque de verdad se cree eso de que el milagro económico era él y que creó 5 millones de empleos o si por todo ello junto y revuelto.
Aznar y sus modos y maneras amagan y amenazan con volver. ¡Todos al suelo, PP, que vienen los vuestros!

Las petroleras disparan sus márgenes un 31% en plena crisis

16 mayo 2013

Buena noticia: las gasolinas y gasóleos bajaron en torno a un 2% de media en España durante el mes de abril, según cálculos oficiales.
Noticia menos buena: esa bajada, del 2%, es inferior a las que han experimentado las cotizaciones internacionales de los carburantes en los mercados internacionales.
Malas noticias: las gasolinas y gasóleos bajan de precios sospechosamente los lunes, que es el día en que la Comisión Europea toman los datos para las estadísticas oficiales.
Malísimas noticias: el margen bruto medio de las petroleras españolas ha crecido en torno a un 13% en los gasóleos y a un 31% en las gasolinas en lo que va de año. Has leído bien, no es una errata: en torno a un 31% más de margen.
Y otra malísima noticia: en las comunidades donde no hay un impuesto autonómico a los carburantes, en realidad los precios suben como si lo hubiera, pero se lo llevara no las arcas públicas sino los gasolineros. Los datos son contundentes: País Vasco, Aragón y Rioja son las comunidades donde no hay ese impuesto autonómico, y también son las que tiene los precios más altos antes de impuestos. ¿Por qué será?
El mercado español de carburantes no funciona del todo bien, según abundantes indicios. No hay mucha competencia, apenas se compite. Y ese mal funcionamiento del mercado tiene consecuencias devastadoras para el bolsillo de los consumidores -particulares, profesionales e industria- y para el conjunto de la economía nacional. Es inadmisible que, en plena recesión y con la caída de la demanda y del consumo que la recesión supone, los márgenes brutos de un negocio suban un 31% en cuatro meses. El efecto dominó de esas subidas en otros sectores es demoledor. Esa mayor competitividad que se busca en muchos sectores, casi siempre por la vía de la reducción salarial de los trabajadores, se frustra por estas subidas.
Y el Gobierno, tan preocupado por otros asuntos –y por estos hace unos meses-… ¿tiene algo que comentar, algo que anunciar, algo que proponer?

Nuevos recortes, probablemente en breve

14 mayo 2013

Escenografía, la Comisión Europea. Producción y dirección escénica, Angela Merkel. Marioneta, Mariano Rajoy. Paganos de la función, todos nosotros.
Las autoridades formales europeas y quien en realidad gobierna la UE, es decir, Alemania, llevan unos días creando el escenario para los nuevos recortes en la economía española, para las eufemísticas reformas. Van ustedes bien, pero deberían ir más deprisa, nos dicen. La reforma laboral es buena, pero se ha quedado corta, sugieren. Prueben con el contrato único, dejan caer.
En realidad, el que en verdad manda ni sugiere ni comenta ni pide. Más bien exige. Primero nos apretaron con un calendario de reducción del déficit que mataba la economía, y ahora rectifican haciéndose los simpáticos y los comprensivos y con más de lo mismo. Os damos más plazo a cambio de más recortes. Lo tomas o lo dejas, y si no lo tomas ya verás lo que le pasa a tu prima de riesgo, de la que tanto presumes sin decirle a tus ciudadanos que si alguien tiene mérito en su mejora es el BCE.
Mariano Campeón Rajoy presume de reforma laboral, dice estar “muy satisfecho” de una norma con la que tenemos 6,2 millones de parados (casi un millón más con la nueva norma, ¡campeón!) y se jacta de que no la endurecerá aunque insista Bruselas. Ojalá, sería la primera vez que cumple su palabra en algo importante en casi año y medio como presidente del Gobierno.
Probablemente vienen nuevos viernes de dolores, de consejos de ministros con recortes duros disfrazados de reformas, de hachazos disimulados que mostrarán los sábados en el BOE toda su crudeza. En materia laboral, en impuestos, en pensiones, en servicios públicos, en funcionarios, en el sector público… Y nada me gustaría tanto como equivocarme.

Aguirre, líder de la oposición a Rajoy

06 mayo 2013

Hace apenas diez días, el viernes 26 de abril, un escalofrío sacudió a muchos dirigentes del PP. Tras la reunión del Consejo de Ministros, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y los ministro de Economía, Luis de Guindos, y de Hacienda, Cristóbal Montoro, presentaban unas negrísimas previsiones a medio y largo plazo para la economía española: La verdadera recuperación no vendría hasta 2016, y el recorte sustancial de la terrible tasa de paro no antes de 2019.
La ducha fría de realidad afectó sobre todo a los dirigentes del PP que gobiernan comunidades autónomas y grandes ayuntamientos. Pensaron, probablemente con razón, que si esas negras predicciones se cumplen, sus sillones de mando estarían muy en precario en las próximas elecciones autonómicas y municipales, previstas para el último domingo de mayo de 2015. Dedujeron que el electorado les daría a ellos en su culo la patada que le querrían dar al Gobierno de Mariano Rajoy si las cosas iban mal por esas fechas.
Pasó algo muy parecido hace ahora tres años en el PSOE, en la primavera de 2010. Los socialistas que gobernaban en muchas comunidades autónomas y grandes ayuntamientos comenzaron a temer por su suerte electoral el mismo día en que su correligionario José Luis Rodríguez Zapatero, presidente de Gobierno, decretó los primeros recortes. Los barones socialistas comenzaron a pedir, primero en voz baja y después casi a gritos, que, antes de las elecciones autonómicas y municipales, que tocaban en 2011, Zapatero anunciara que no sería el candidato socialista en las generales, que no tocaban hasta marzo de 2012. Zapatero acabó ‘abdicando’ el 2 de abril de 2011: anunció ante el Comité Federal socialista su renuncia a ser cabeza de cartel electoral. El sacrificio, sin embargo, no alivió el malestar de los electores, que castigaron al PSOE tanto en las autonómicas y municipales como en las generales, adelantadas a noviembre de 2011 y con Alfredo Pérez Rubalcaba encabezando las listas.
Los miedos de ahora en el PP están más que justificados. Las encuestas dicen que parte de sus electores naturales están abandonando esas siglas, si bien es verdad que no se van al PSOE, que aún no ha purgado ante los ciudadanos sus errores.
Esperanza Aguirre, que dejó la Presidencia de la Comunidad de Madrid, pero no la política –sigue siendo la presidenta del partido en la región-, está cebando esos miedos populares y constituyéndose como la líder de la oposición interna a Mariano Rajoy. ¿Quizás pensando en postularse como cabeza de lista para las próximas elecciones generales? Fervientes marianistas aseguran y reiteran que no, pero yo no estaría tan seguro.

La crisis española es sistémica

03 mayo 2013

El pesimismo y al abatimiento, el cabreo con los políticos y con casi todas las instituciones está arraigando en la sociedad española. Si atendemos a lo que dicen los ciudadanos, la crisis española no es coyuntural, es sistémica. El Barómetro del CIS, hecho público esta mañana, tiene datos como estos (entre otros muchos):

Rajoy debe unirse al pacto Letta-Hollande

02 mayo 2013

“No podemos tener una Europa en la que un país o dos van bien y los demás se hunden”, decía ayer el nuevo primer ministro italiano, Enrico Letta, tras sellar con el presidente francés, François Hollande, un pacto para impulsar en la Unión Europea (UE) políticas de crecimiento. No, no podemos tener una UE así, y los ciudadanos ya se han dado cuenta. El eurorrechazo, la eurofobia incluso, están disparándose en muchos países comunitarios a medida que las políticas que se aplican son de recortes y más recortes que aumentan la brecha social, empobrecen a la inmensa mayoría de sus ciudadanos, precarizan sus empleos y oscurecen su futuro y el de sus hijos.
No podemos resignarnos a tener una UE así, dirigida y gobernada conforme a los intereses de uno o dos países. Si no cambia, saltará por los aires. Si en alguno de los países perjudicados por estas políticas se promueve una referéndum sobre la continuidad en la UE y el resultado es que no se sigue, el efecto dominó acabará con la Unión. Alemania está tensando la cuerda hasta extremos de una grave irresponsabilidad.
No hay afinidades ideológicos, pues Hollande es socialista y Letta de centro izquierda, pero Mariano Rajoy debiera sumar a España al pacto por el crecimiento de Francia e Italia. Aunque le pese a Angela Merkel. Para nuestro país, un cambio profundo en las políticas económicas de la Unión es la única esperanza de que los negros augurios sobre el futuro de nuestra economía no se cumplan.

Botella y González, hoy improbables candidatos

24 abril 2013

Las próximas elecciones a la vista, las europeas, están aún lejos, serán en junio de 2014, y las autonómicas y locales en mayo de 2015, y las generales -si Mariano Rajoy agota la legislatura- en otoño de 2015… pero en el Partido Popular hay quien ya hace cábalas sobre qué puede pasar en esas citas.
Dos altos cargos públicos consultados, ambos del PP de Madrid, coinciden en que tanto la Presidencia autonómica como la Alcaldía de la capital podría perderlas el Partido Popular si hoy se celebraran elecciones y los candidatos fueran los actuales presidente, Ignacio González, y alcaldesa, Ana Botella.
Ambos llegaron a sus cargos de rebote. González, tras la dimisión por razones de salud de Esperanza Aguirre. Botella, tras la de Alberto Ruiz-Gallardón para ser ministro de Justicia. Ambos heredaron unas deudas monstruosos -sobre todo, las del Ayuntamiento de Madrid- y una fuerte contestación de sus administrados -sobre todo, el Gobierno regional, con sus recortes en educación y sus privatizaciones en sanidad-. Y ambos se han confirmado como unos políticos sin el carisma, el nivel y la capacidad de liderazgo de sus respectivos antecesores. Por sí fuera poco, a Botella le ha abrasado la tragedia del Madrid Arena y González no ha logrado sacudirse por completo las sospechas sobre el origen de su ático en Marbella. Este último, además, toene un problema añadido: es muy poco conocido entre los madrileños (más de un tercio no sabe quién es el presidente, según diferentes encuestas), y su principal ventana para darse a conocer, Telemadrid, está medio cerrada, con audiencias cada vez más menguantes.
Una encuesta reciente y aún secreta ha puesto números al desastre. Dice que sí hoy se celebrasen elecciones autonómicas, el PP perdería unos 22 puntos porcentuales respecto a las últimas, en las que logró el 51,74% de los votos. De la caída no se beneficiaría el PSOE (en horas bajas electorales tanto en Madrid como en el conjunto de España) sino IU y UPD, pero esta última probablemente no tanto como para darle el PP la Presidencia regional.
¿Y qué hará la dirección nacional del PP si las cosas están así cuando se acerquen las elecciones?, pregunto. Probablemente, cambiar de candidatos, me contestan los dos dirigentes consultados. Ni uno ni otro ven a Rajoy arriesgándose a perder dos de las grandes joyas de la corona de poder del PP.
También es cierto que sí se aplicase a sí mismo ese análisis, el propio Rajoy tampoco sería en otoño de 2015 el candidato del PP a la Presidencia del Gobierno…

El rey, la Casa del Rey y el derecho a la intimidad

22 abril 2013

Una juez ha ordenado a diferentes medios de comunicación que no publiquen algunos de los correos que figuran en el sumario del caso Noos porque pueden vulnerar la intimidad personal de Iñaki Urdangarin, esposo de la infanta Cristina, séptima en la línea de sucesión de la Corona española.
Hace unos días, también se invocó el derecho a la intimidad, en aquel caso de Letizia, princesa de Asturias, quizás vulnerado en un libro escrito por su primo David Rocasolano.
Hace ahora un año, entonces desde algunos ámbitos políticos y otros de la Casa del Rey, se invocó el derecho a la intimidad del rey Juan Carlos cuando, a raíz de un accidente en Bostuana mientras cazaba elefantes, supimos que al monarca le acompañaba una mujer, Corinna, a la que de modo eufemístico se le calificó como “amiga entrañable”.
El derecho a la intimidad es un derecho fundamental, cierto, lo tienen todas los personas, pero tengo muchas dudas de cómo se aplica ese derecho a miembros de la Casa del Rey y que están en la línea de sucesión de la Corona. Para las Coronas, para las Monarquías, la intimidad, sobre todo la intimidad sexual y genética, es uno de sus pilares fundamentales, quizás el más importante de todos. Se accede al trono por derecho de sangre. Se llega a la Jefatura del Estado por algo que ocurrió en una intimidad sexual de un Jefe del Estado anterior. Y dado que algunas de esas intimidades tienen o pueden tener consecuencias públicas y colectivas, en ocasiones muy graves -en nuestra larga historia, algunos conflictos dinásticos nos han causado guerras civiles-, ¿dónde están los límites de la libertad de expresión y del interés general, por un lado, y del derecho a la intimidad personal, por otro? ¿Es una intromisión ilegítima informar sobre esta intimidad del rey o de algunas de las personas que están en la línea de sucesión?

Consumidores peor protegidos

18 abril 2013

“Flexibilizar la economía”. “Reformas, liberalización, más competencia”. Desde el Gobierno de Mariano Rajoy se repiten hasta la saciedad frases como esas, casi como un mantra. La realidad luego es muy otra.
Casi de tapadillo, con poco debate público, el Gobierno y el PP han logrado sacar adelante la creación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el nuevo organismo que unirá en uno solo todos los organismos reguladores que hasta ahora velaban para que en grandes sectores regulados de la economía (el eléctrico, el de los carburantes o el de las telecomunicaciones, por ejemplo) funcionara realmente el libre mercado y la competencia y no se dieran actuaciones de cartel contra los intereses y los bolsillos de los ciudadanos, de los consumidores.
Bruselas no quería esa Comisión. La UE prefiere que esos grandes sectores donde se puedan dar actuaciones de cartel y de escasa competencia estén regulados y supervisados por organismos supranacionales y sectoriales. Que haya, en fin, poderosas comisiones europeas para la energía o para las telecomunicaciones o para los servicios ferroviarios de toda Europa. El Gobierno de Rajoy, con la disculpa del ahorro de costes -y con el afán no confesado de desmontar comisiones actuales donde aún mandan expertos promovidos durante los Gobiernos socialistas-, ha prestado oídos sordos a esas indicaciones comunitarias y ha creado su CNMC. Para que Bruselas no se enfadara mucho, el legislador ha anunciado que separaba el organismo en dos salas: una que llevaría los temas de competencia, y otra los de supervisión.
¿Pero va a ser cierto esto? Uno se va a la letra pequeña de la ley y se encuentra, por ejemplo, con que algunas competencias que en puridad parecen de supervisión se le dan… al Ministerio de Industria, Energía y Turismo. ¿Es lo adecuado? Sectores como el eléctrico o el de los derivados del petróleo, tan poderosos y tan dados a prácticas de oligopolio y de poca competencia, ¿van a estar realmente bien vigilados e investigados por los políticos de turno de paso en un ministerio? ¿No habrán conseguido, más bien, escaparse -y para siempre- de la vigilancia de las actuales comisiones independientes, gestionadas por técnicos y expertos? ¿Harán desde el ministerio informes tan críticos como el que os contaba aquí hace pocas semanas? ¿Estarán los consumidores mejor o peor protegidos?

El rey está hoy más desnudo

14 abril 2013

Hoy hace un año, el rey se quedó desnudo. Se rompió la cadera en un viaje privado en Bostuana, hubo que repatriarlo de urgencia, y se supo qué hacía allí: en uno de los peores momentos de la crisis económica, con España a punto de irse por el desagüe, nuestro jefe del Estado mataba elefantes a tiros, en compañía de una mujer que no era la reina e invitado no nos aclararon por quién ni en concepto de qué.
Juan Carlos medio salió del escándalo con un golpe de ingenio marquetiniano que se atribuyeron distintos padres (“Lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a ocurrir”), pero en el año transcurrido desde entonces otros escándalos lo han dejado aún más desnudo. Hemos sabido detalles si cabe más obscenos que los anteriores sobre las actividades de su yerno, Urdangarin, en sus fundaciones sinónimo de lucro. Hemos conocido que algunas de estas actividades quizás se remataron en el Palacio de la Zarzuela. El juez ha imputado a la infanta Cristina. Hemos sabido que la compañera de cacería del rey, Corinna, le acompañaba en ocasiones también en viajes oficiales, intervenía y se llevaba comisiones parece que en su nombre y en el de España en negociaciones de contratos internacionales multimillonarios, residía en un edificio oficial cerca de Zarzuela, contaba con escolta pagada por nosotros… Hemos visto de modo claro y meridiano, en fin, que Sofía era nuestra reina de derecho, pero que quizás tenemos otra, Corinna, que ejercería de reina de hecho y, además, de alta relaciones públicas y/o exclusivista comercial internacional del rey y/o de España.
Por si todo fuera poco, recientemente hemos sabido que el rey y sus hermanas heredaron de su padre una fortuna en Suiza, y transcurridas varias semanas ignoramos -porque la Casa del Rey no se ha dignado sacarnos de nuestra ignorancia- si han tributado uno y otras por ello, si el dinero sigue allí o si ha sido traído a España y si pagan impuestos sus propietarios, y a qué tipo impositivo.
En el cuento del rey desnudo, toda la corte alababa el maravilloso traje que el monarca no llevaba puesto, y solo un niño de corta edad gritó: “¡El rey está desnudo!”. Aquí la corte calla y disimula sobre la desnudez del rey, pensando que quien aguanta siempre gana. Y el presidente del Gobierno y líder del PP, Mariano Rajoy, habla rimbombante sobre “la pujanza de nuestra Monarquía”. Y el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, se declara republicano de convicción, pero dice que ahora no toca, que no debemos los ciudadanos decidir sobre asunto tan sensible como la forma de Estado…
Nos tratan como a niños, creen que podrán convencernos de que sufrimos todos un espejismo colectivo, de que el rey no está desnudo… Al tiempo, andan haciéndole un nuevo traje, vía la Ley de Transparencia, pero sospecho que también es de tejido invisible, como el que lleva ahora, y seguiremos viéndole las desnudeces. Al rey, y la institución en su conjunto.
Así están las cosas hoy, Día de la República. Y mañana, que no lo es, seguirán estando así.