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¡Que paren las máquinas! ¡Que paren las máquinas!

¡Que paren las máquinas! El director de 20 minutos y de 20minutos.es cuenta, entre otras cosas, algunas interioridades del diario

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¿Habrá pacto entre Pedro Sánchez y Patxi López?

Mas de 2.000 personas en Dos Hermanas (Sevilla) el pasado 28 de enero; unas 900 en Castellón el 1 de febrero; unas 1.000 en Zaragoza el 4 de febrero; unas 500 en Calasparra (Murcia) el 7 de febrero, unas 1.700 en Valladolid el pasado sábado, 18 de febrero, y unos 500 asistentes ayer abarrotando el Círculo de Bellas Artes, de Madrid, más otros 700 que se quedaron fuera porque no cabían. El éxito de asistencia a los actos de Pedro Sánchez, en su precampaña para las primarias del PSOE, ha sorprendido no sólo en la gestora del PSOE -el mando que pese a ser interino va a acabar dirigiendo el partido durante 9 meses- y en el entorno de Susana Díaz -aún no declarada candidata-, sino también en el del otro precandidato proclamado, Patxi López.

López, que fue el primero que anunció que se presentaría a las primarias socialistas, está también de precampaña, pero con una asistencia a sus actos mucho menos numerosa. En el primero, en Fuenlabrada el pasado 27 de enero, unos 150 asistentes. En los últimos, el pasado viernes 17, en Granada, un centenar de asistentes; y el sábado 18, en Almería, medio centenar.

Es cierto que la asistencia a los mítines no es un indicador exacto de las fuerzas de cada cual, pero ya algunos de los dirigentes socialistas territoriales que fueron de Sánchez y se pasaron hace un mes a Patxi López empiezan a hablar en privado de la necesidad de un pacto entre ambos que impida “dividir el voto de izquierdas de los militantes” y entregarle la victoria a Susana Díaz. ¿Lo habrá? Tiempo para pensárselo y para negociarlo van a tener mucho los entornos de uno y de otro, pues las primarias no serán convocadas oficialmente hasta finales de marzo o primeros de abril.

Donald Trump, una trama digna de John Le Carré

Ciberespionaje y campañas denigratorias a su rival Hillary Clinton antes de las elecciones. Hoteles de lujo en Moscú, las prostitutas según Putin mejores del mundo, agentes dobles, dosieres falsos y ciertos. Ayer, el general Flynn que tiene que dimitir como consejero de seguridad nacional del presidente al saberse que despachaba indebidamente con un diplomático ruso. Hoy, que diferentes asesores del candidato mantuvieron durante la campaña electoral contactos habituales con espías del Kremlin… La victoria electoral y la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca empieza a parecerse mucho a la trama de una novela de John le Carré.

Leí hace muy poco Volar en círculos, el reciente libro casi autobiográfico de Le Carré. Cuenta, entre otras cosas, cómo documenta sus tramas antes de ponerse a escribir, de qué personas reales salen en parte algunos sus personajes -también Smiley, o el Leamas de El espía que surgió del frío, que he releído hace nada, tras un viaje a Berlin-, algunos detalles de su pasado remoto como espía del MI6 destinado en Austria que acabaron en su obra…

La realidad emergente de Trump, de su círculo de familiares y asesores y de su otro círculo de agentes rusos imita y supera de largo al arte de Le Carré. No sé si con Trump estamos ante una compleja y exitosa operación de los servicios de inteligencia de Vladimir Putin (ex jefe máximo de los espías de su país, no se olvide), la más ambiciosa que emprendió nunca un servicio secreto, pero se le empieza a parecer, y mucho.

Unidad e integración, las claves ahora en Podemos

Tanto en el número de afines que coloca en la dirección del partido como en las propuestas de estrategia política, Pablo Iglesias se impone finalmente a Íñigo Errejón con mucha más amplitud de la esperada, incluso por ellos dos. Lo de diciembre, cuando en la votación por el modelo de Vistalegre 2 el de Errejón se acercó a menos de tres puntos porcentuales del de Iglesias, fue un espejismo: los votantes quizás no, o quizás no tanto, pero las bases de Podemos quieren claramente el liderazgo, la organización interna y la estrategia política que representa Iglesias.

¿Y la unidad interna y la integración, que ayer pedían los asistentes a Vistalegre? Esas serán ahora las claves. ¿Serán capaces unos y otros de conseguirlo? Si no lo hacen, pondrán en riesgo el proyecto político más novedoso, innovador y esperanzador para una parte relevante de la población que ha surgido en España en nuestra historia reciente.

El resultado de Vistalegre 2, el Podemos de Iglesias, le deja al PSOE un mayor espacio para recomponerse, gane quien gane entre los socialistas la pugna interna, y le da una cierta tranquilidad al PP y al Gobierno, que prefieren tener en el extremo contrario al suyo del arco ideológico a una formación con más vocación de radicalidad y oposición que de trasversalidad y alternativa.

El debate en Podemos, en ’20minutos’: los artículos de Errejón, Iglesias, Monedero y Urbán

Podemos llega este fin de semana al asalto definitivo, del que saldrá o bien una nueva estrategia política, organización interna y liderazgo, o bien el refrendo de las actuales, o bien una síntesis y fusión de las diferentes alternativas. Sea como fuere, lo cierto es que nos encontramos ante uno de los momentos cruciales de la vida política española reciente, pues lo que salga de la asamblea de Podemos afectará no sólo a los directamente implicados -el partido, sus dirigentes, sus cuadros medios, sus bases y sus votantes- sino también a los del resto de las fuerzas políticas. Cada colectivo de cada partido con sus votantes es un vaso comunicante, que a su vez influye y es influido por el resto de ellos, incluso por los aparentemente más alejados tanto en el arco ideológico como en las estrategias de alianzas -o de oposición- en las instituciones en las que todos ellos están representados.

En Podemos, el debate y los acercamientos y alejamientos internos arrancaron ya hace muchos meses, pero se recrudecieron en otoño pasado y han ido creciendo a medida que se acercaba el día D: la celebración del cónclave conocido como Vistalegre 2. Desde 20minutos hemos seguido todo el proceso con un gran interés, con informaciones, entrevistas, análisis y opiniones desde todos los ángulos posibles. Hemos querido, además, que parte del debate interno se hiciera en nuestro diario, y hemos invitado a los diferentes líderes y portavoces a que relataran y argumentaran aquí sus propuestas y posiciones.

Os recomiendo que durante el seguimiento de Vistalegre 2, que podrás hacer al detalle y casi al segundo en 20minutos.es, saques tiempo para leer estos cuatro artículos publicados en los últimos dos meses en nuestro medio: el de Íñigo Errejón del pasado 28 de noviembre, titulado Podemos ganar; el de Pablo Iglesias Carta abierta a Íñigo, publicado el 12 de diciembre; el de Juan Carlos Monedero Si cae Iglesias, cae Podemos (y tú te jodes), del 2 de enero; y el de Miguel Urbán Por un Podemos en movimiento, del 9 de enero.

Con todos ellos, probablemente entiendas mejor todo lo que esta pasando en Podemos

Rodrigo Rato hacía milagros consigo mismo

Una corte mixta de banqueros, empresarios, políticos del PP, tertulianos y periodistas anduvo muy bulliciosa en los últimos años del siglo pasado y primeros del actual pregonando a los cuatro vientos las bondades, excelencias, éxitos y magias varias del “gran artífice del milagro económico español en los ocho años de gobierno de Aznar”, el ilustrísimo Rodrigo de Rato y Figaredo, primero ministro de Economía y Hacienda, luego solo de Economía, después vicepresidente segundo del Gobierno, más tarde vicepresidente primero…

Los historiadores económicos determinarán cuando pasen los años y haya una cierta perspectiva si hubo o no hubo “milagro económico español” -y en qué grado, y si fue milagro o fue pecado-, pero las investigaciones policiales, fiscales (del fisco y de la fiscalía) y judiciales ya han determinado con multitud de pruebas que sí hubo un “milagro económico de Rato”, que supo convertir sus sucesivos cargos y la reputación que le procuró la corte arriba citada en un enorme chorro de dinero a sus finanzas personales, unas veces por el borde de dentro de la ley y otras veces parece que por el borde de fuera.

El milagrero Rodrigo Rato, en fin, no está aún acreditado, pero el automilagrero Rodrigo Rato sí lo está, y profusamente. Está tardando mucho la corte en reactivar el pregón de su valía; y el que en su día fue su padrino mayor, José María Aznar López, en sacar pecho por los sucesivos nombramientos.

Alianza entre Sánchez y Errejón, el escenario que inquieta a Rajoy

El éxito de asistencia en las reuniones con militantes que ha celebrado Pedro Sánchez en los últimos días (en Dos Hermanas el pasado 28 de enero, en Castellón el miércoles 1 de febrero, en Zaragoza el sábado 4, en Calasparra ayer, martes 7); lo que ha pasado en las primarias socialistas francesas, y alguna encuesta reciente han llevado la preocupación no solo a la gestora del PSOE, sino también al Gobierno y a la alta dirección del Partido Popular. En las tres instancias se empieza a barajar como “posible” que el ex líder del PSOE gane las primarias y vuelva a hacerse con las riendas del partido. Algunos de los interlocutores consultados incluso ya están pasando del “posible” al “probable”. ¿Y cómo nos afectaría si eso ocurre?, empiezan a preguntarse unos y otros.

Por otro lado, el tono que muestra Sánchez en la entrevista que publicamos en 20minutos anteayer lunes, por un lado contundente (“si pierdo, no seguiré en política”, “solo hay dos opciones: o el continuismo de la derecha o el cambio”, “la gestora ha rebasado todos los límites temporales y todas sus funciones”), pero al mismo tiempo moderado y conciliador, sin una sola crítica directa a Patxi López o a Susana Díaz, y postulándose como el pacificador del PSOE (“serán las urnas las que unan al partido, será el voto de la militancia el que una al partido”, “la candidatura que puede de verdad integrar al Partido Socialista, unir de nuevo la dirigencia con la militancia, es la candidatura que humildemente yo represento”), se ha interpretado como una baza más en el juego electoral. Sánchez estaría intentando retener a los militantes convencidos y al mismo tiempo seducir a los militantes indecisos, los que dudan sobre si darle una segunda oportunidad.

Otro pasaje de nuestra entrevista al exlíder socialista ha llevado una inquietud añadida, sobre todo al Gobierno y al PP.

-¿Cree que el Podemos de Iñigo Errejón sí se entendería con el PSOE de Pedro Sánchez?

-Yo creo que sí.

Podemos está decidiendo estos días en votación universal de sus bases si el partido sigue en la estrategia y posicionamiento que desde las elecciones del 26 de junio pasado dictó Pablo Iglesias o si vira hacia las propuestas de Errejón. “Nos estamos jugando que Podemos esté en disposición de gobernar o nos conformemos con la posición tradicional de las formaciones de protesta”, decía esta misma mañana este, entrevistado por la Cadena Ser. Y añadía: “Si se imponen las tesis de los compañeros que acompañan a Iglesias, será más difícil sacar a Rajoy”.

La hipótesis es aún remota -que Podemos gire hacia posiciones más moderadas para presentarse como alternativa al Gobierno y que Sánchez tome de nuevo el control del PSOE, las dos cosas-, pero de los escenarios posibles es el que más inquieta en el PP y en el Gobierno de Rajoy.

Duro con la gestora, blando con Susana Díaz: entrevista en ’20minutos’ a Pedro Sánchez

Duro con la gestora que dirige el PSOE, blando y por ahora nada crítico ni con Patxi López ni con Susana Díaz, sus probables rivales en las primarias del PSOE. Y autocrítico consigo mismo, reconociendo algunos de sus errores en sus dos años largos como secretario general del Partido Socialista. Así se muestra Pedro Sánchez en su primera entrevista periodística desde hace más de tres meses, entrevista que le hizo 20minutos anteayer viernes y que publicaremos en unas horas, íntegra en nuestra edición online y resumida en nuestras ediciones impresas de mañana lunes.

Sánchez habla de todo. De por qué no logró la investidura como presidente del Gobierno hace ahora un año, del dramático Comité Federal del pasado 1 de octubre que supuso el final de su mandato, de su exaliado interno y ahora rival en las primarias del PSOE Patxi López, de la aún no autoproclamada candidata Susana Díaz, de la encrucijada en que se encuentra el PSOE en España y la socialdemocracia en Europa… De Mariano Rajoy, de Podemos y Pablo Iglesias, de Ciudadanos y Albert Rivera.

-¿Ha tenido presiones para no presentarse a las primarias?

-No, no he tenido presiones. He tenido comentarios de gente que me quiere, otra gente que me quiere menos y otros que me han dicho los pros y los contras de dar un paso al frente. Pero al final es una decisión personal y la he tomado con todas las consecuencias.

-¿Ha estado tentado a no presentarse?

-Sin duda. He estado tentado a no hacerlo, a dejar la política y a dedicarme a hacer otras cosas.

 

Donald Trump y el efecto mariposa

Las inquietudes, incertidumbres y miedos que desató en todo el mundo en noviembre pasado la elección de Donald Trump como nuevo presidente de Estados Unidos se acrecentaron estas semanas atrás cuando se fueron conociendo los nombres de su equipo de Gobierno y se han confirmado y multiplicado ahora con su discurso de toma de posesión y sus primeras medidas tomadas en la Casa Blanca.

Ya parece definitivo. No habrá un Trump presidente muy diferente al Trump candidato. Un nuevo fantasma recorre ya el mundo.

La teoría del caos, elevada a su máxima potencia. Si el aleteo de una inocente mariposa en un extremo del planeta puede provocar un tornado en el otro extremo, las llamaradas lanzadas por un dragón furioso pueden provocar incendios en todo el mundo, algunos de ellos con efecto abrasador no sólo en la política, la economía, los estados, la geopolítica o el comercio; sobre todo en las personas. El mundo es hoy algo peor que ayer, y quizás un poco mejor que mañana.

Por qué Pedro Sánchez y Susana Díaz no dicen aún si intentarán liderar el PSOE

¿Por qué no anuncian ya Pedro Sánchez y Susana Díaz si se presentarán a las primarias del PSOE para elegir al nuevo secretario general?, se preguntan partidarios y detractores de uno y de otra, y la opinión pública en general. Por razones comunes, ambos, y por razones particulares cada uno de ellos.

La razón que comparten es que aún queda mucho tiempo -en términos políticos- para la convocatoria de las primarias y del congreso del PSOE, convocatoria que se hará oficialmente en un Comité Federal que se celebrará previsiblemente a finales de marzo o a primeros de abril, y ninguno de los dos quiere dar el paso definitivo sin saber con exactitud las reglas del juego -cuál será finalmente el censo de militantes socialistas con derecho al voto, si podrán votar los del PSC o no podrán, si además de un mínimo de avales para presentarse habrá un máximo, etc.- y sin tener los apoyos respectivos firmemente amarrados. Saben ambos, además, que los avales no se pueden recolectar hasta que la convocatoria no sea oficial.

Las razones particulares en la espera de cada uno de ellos dos son muy diferentes.

Susana Díaz aún confía en que el desgaste que a Pedro Sánchez le esté suponiendo por un lado la anunciada candidatura de Patxi López y por otra su ‘clandestinidad’ -hoy Sánchez es un militante socialista de a pie y no tiene ningún cargo, ni público ni privado; es un simple ex: exlíder del PSOE, exsecretario general, exdiputado…, y eso le da poca visibilidad pública- le empuje a tirar la toalla. Además, Díaz, como presidenta andaluza, tiene graves problemas de gestión -con la sanidad pública, por ejemplo- que serían un flanco abierto a la crítica si anunciara su candidatura y empleara parte de su tiempo en la precampaña socialista quitándoselo a sus obligaciones como presidenta andaluza. Una encuesta de esta semana, que dice que sus perspectivas electorales están cayendo, ha echado aún más sal a esa herida.

Por lo que a Pedro Sánchez se refiere, el exlíder socialista aún tiene dudas sobre su papel en el ‘proyecto colectivo’ en el que trabaja desde hace muchas semanas. Sabe de sus muchos apoyos entre la militancia socialista -“el aura del martirio le da muchísimos votos, y esos no son traspasables a otro candidato”, dice uno de sus más cercanos colaboradores, en referencia con lo del martirio a la maniobra de los barones rebeldes que encabezados por Susana Díaz le sacaron de la secretaria general el pasado 1 de octubre-, pero no está tan seguro del apoyo de los cuadros orgánicos medios en muchos territorios, y esos son fundamentales tanto para la recogida de avales como para la votación final. La gira territorial que ha anunciado entre los militantes y que comienza la próxima semana nada menos que en Sevilla, el feudo principal de Susana Díaz, es en realidad el autotest de Sánchez para tomar una decisión.

‘El alto, el malo y el guapo’, una película del oeste en el PSOE

Calle Ferraz, 68-70, Madrid; sede central del PSOE, hace unos trece años. Pepe Blanco, el todopoderoso secretario de Organización y Acción Electoral del PSOE y principal artífice de la sorprendente victoria en julio de 2000 de José Luis Rodríguez Zapatero sobre José Bono en la carrera por el liderazgo del partido, se ha rodeado de tres jóvenes treintañeros para gobernar con mano férrea la vida interna de la organización, muy deteriorada en los años anteriores de liderazgo de Felipe González y en los escasos tres de Joaquín Almunia. Los tres jóvenes son amigos, andan gran parte del día juntos y tienen despachos cercanos en la primera planta de la sede central socialista, en la que también está Blanco, su jefe. Unos los llaman los Blanco Boys. Otros, rememorando una legendaria película del oeste de Sergio Leone y Clint Eastwood, se refieren a ellos como ‘El alto, el malo y el guapo’.

‘El alto’, 1,94 metros, se llama Óscar López: 30 años y licenciado en Ciencias Políticas, desde 2000 es coordinador de la Secretaría, la mano derecha de Blanco. ‘El malo’, al que otros dicen ‘el feo’, se llama Antonio Hernando: 36 años y licenciado en Derecho, es asesor de la Secretaría, se ocupa en esos momentos de movilización electoral, luego le encomendarán temas de formación interna en el partido. ‘El guapo’, 31 años, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, también asesor de la Secretaría, se llama Pedro Sánchez. Cinco años atrás, había trabajado también como asesor en el Parlamento Europeo, donde había coincidido con Óscar López, y había sido jefe de gabinete del Alto Representante de Naciones Unidas en Bosnia, Carlos Westendorp, durante la Guerra de Bosnia. Ahora hace papeles para su jefe Blanco, argumentarios de campaña, discursos para mítines, etc.

Salto en el tiempo, verano de 2014. Pedro Sánchez gana las primarias y se convierte en secretario general del PSOE. Entre sus primeras decisiones, apoyarse en sus dos viejos amigos y promocionarlos políticamente: a Antonio Hernando lo nombra portavoz del Grupo Socialista en el Congreso y a Óscar López lo hace primero secretario general y después portavoz del Grupo Socialista en el Senado.

Nuevo salto en el tiempo. Octubre pasado: Antonio Hernando, que ha sido mano derecha de Sánchez durante sus dos años largos de secretario general del PSOE, lo abandona y acepta la propuesta del bando socialista que ha derrocado a Sánchez y sigue de líder parlamentario del partido con la nueva dirección, la de la gestora. Sábado pasado: Óscar López lo abandona también y se convierte en jefe de gabinete de Patxi López, que acaba de anunciar su candidatura a la secretaría general, una candidatura que resta posibilidades a la del propio Pedro Sánchez.

El alto y el malo han dejado al guapo, o eso parece.

En el PSOE, como en muchos otros partidos (véase estos días Podemos), las luchas internas de poder tienen muchas de las características de las películas del oeste: relaciones personales volátiles, lealtades, traiciones, venganzas, pistoleros a doble sueldo o que cambian de bando, duelos y confrontación directa, sacrificio, esfuerzo, ganadores y perdedores cambiantes, ambiente crepuscular, psicología, utopía…

A la película ‘El alto, el malo y el guapo’ probablemente aún le queden varios episodios.

P.D. Hace esos trece años, a Pedro Sánchez algunos en el PSOE lo llamaban Pedro el Guapo para despreciarlo. “Mucha fachada y no sabemos si algo en la cabeza”, oí comentar sobre él por aquel entonces. Luego, cuando llegó a secretario general y la socióloga británica Catherine Hakim ya había formulado su teoría sobre el capital erótico, algunos de aquellos mismos críticos zumbones se convirtieron en panegiristas. Pero esa es otra película. Os la conté aquí en julio de 2014.