Archivo de agosto, 2012

El curso apunta aún peor que el pasado

31 agosto 2012

Hace ahora un año, arrancábamos la temporada con miedo en el cuerpo. “Riesgo de una recesión mundial”, titulé una entrada en este blog el 31 de agosto de 2011. Contaba que los expertos venían muy negro el futuro económico inmediato. Las cosas no han ido tan rematadamente mal al conjunto de la economía mundial, pero a la española le ha ido muchísimo peor de lo previsto. El fracaso de las políticas económicas de Mariano Rajoy -que había despertado expectativas positivas en la ciudadanía española y ganó de modo muy holgado las elecciones de noviembre- ha sido estrepitoso. Todos los grandes indicadores económicos están mucho peor hoy que cuando Rajoy llegó al Gobierno. Es verdad que recibió una economía ya muy averiada tras la gestión de Zapatero y con un entorno internacional complicado, pero las mayores responsabilidades en ese fracaso se deben a decisiones e indecisiones suyas. Algunos ejemplos de cómo se han deteriorado las cosas:

- En los servicios públicos de empleo, en noviembre de 2011 había 4.420.462 parados registrados, y en julio de 2012 eran 4.587.455. La Encuesta de Población Activa (EPA) del último trimestre de 2011 decía que los parados eran 5,27 millones y la tasa de paro del 22,85%. Media año después, en la EPA del segundo trimestre de 2012, los parados eran 5,69 millones y la tasa había escalado al 24,63%.

- El PIB decrecía un 0,3% en el último trimestre de 2011; y en los meses posteriores aceleró su caída: al -0,4% en el segundo trimestre de este año.

- La prima de riesgo, que indica los precios a los que se financia nuestro país, estaba en el 22 de diciembre de 2011, cuando Rajoy formó su Gobierno, en 342 puntos básicos. Hoy esta en 528.

Todo ha empeorado. Los índices de consumo, el ahorro de las familias, la morosidad bancaria, el crédito, los precios de productos básicos como la luz o el gas, las exportaciones, los impuestos que pagamos, el Estado social, los servicios sociales básicos, el clima social, el clima político, la confianza en el futuro, la autoestima de gran parte de la población y del conjunto como país… Lo triste, además, es que en el horizonte no se ve ni el más mínimo indicio de mejoría. En nada. Más bien al contrario. El curso que estamos abriendo probablemente va a ser aún peor que el anterior. El previsible rescate de la economía española, por mucho que lo llamen blando para colárnoslo como un asunto menor, nos hará aún más pobres y reducirá aún más nuestras expectativas de futuro.

¡Y ojalá me equivoque!

Las Hurdes urbanas de hoy

23 agosto 2012

Acabo de terminar Donde Las Hurdes se llaman Cabrera, de Ramón Carnicer, una de mis lecturas de estas vacaciones. El texto, un libro de viajes y de denuncia social, fue publicado por primera vez en 1963, y armó cierto revuelo. Carnicer -leonés del Bierzo de origen, profesor en la Universidad de Barcelona- había recorrido a pie y con los ojos muy abiertos la paupérrima comarca leonesa, había hablado con todo el que se encontró en su camino y lo contaba en una prosa sencilla y muy eficaz, casi periodística por la mucha información que daba sobre las duras condiciones de vida de los habitantes de aquella remota zona. A las fuerzas vivas del régimen, sobre todo las más próximas, las de Astorga y León, no les gustó nada el retrato, probablemente porque se dieron por aludidos como responsables últimos de aquellas penurias.

El libro, reeditado ahora por Gadir, al cumplirse el centenario del nacimiento de Carnicer, ha envejecido bien tanto en su forma como en su contenido. Parece incluso un texto reciente. La injusticia social, las desigualdades, el aumento de la brecha entre clases sociales… vuelven por desgracia a estar de actualidad entre nosotros.

Los libros de viajes con denuncia social formaron casi un género literario en la España de hace algo más de medio siglo. Fueron uno de los pocos reductos desde donde la literatura le sacó los colores al franquismo. Muchos autores de novela del llamado realismo social frecuentaron también esta fórmula. Algunos expertos sostienen que el libro que abre la saga es el Viaje a La Alcarria, de Cela, es de 1948, pero a mí me parece que tiene demasiado costumbrismo y poca denuncia social.

Veo que Gadir también ha rescatado recientemente a otro clásico del género: Caminando por Las Hurdes, de Antonio Ferres y Armando López Salinas, que es de 1960. Las Hurdes era el sinónimo principal del atraso económico y de la pobreza desde mucho tiempo atrás, desde Les Jurdes. Étude de géographie humaine, publicado en 1927 por el hispanista francés Mauricio Legendre, y Tierra sin pan, el estremecedor documental de Luis Buñuel de 1932. Con las imágenes de Buñuel recientes, vistas en la Filmoteca, y el libro de Ferres y López Salinas en la mochila, mi amigo Juanjo Calvo y yo recorrimos a pie Las Hurdes en marzo de 1978, y escribimos también un libro… que no encontró editor.

Anterior a Caminando por Las Hurdes es otro clásico de la denuncia social disfrazada de libro de viajes para sortear a la censura franquista: Campos de Níjar, de Juan Goytisolo, en el que el escritor barcelonés retrata los paisajes y sobre todos los paisanajes de la comarca almeriense de Cabo de Gata, que hoy es boyante y exporta turismo de naturaleza y agricultura innovadora bajo plástico, pero que entonces era muy pobre y solo exportaba mano de obra barata al desarrollismo catalán. Goytisolo lo publicó en 1954, y unos años después volvió por Almería con un libro de viajes diferente, La Chanca, en el entonces mísero barrio de ese nombre al pie de la alcazaba, muy cerca del centro de la ciudad: de la Rambla, el Paseo o Puerta Purchena. Lo publicó en 1962, pero en París, ignoro si porque aquí se lo impidió la censura.

La Chanca tenía, por tanto, una novedad técnica, una innovación para el género. No era un libro de viajes a una zona rural más o menos remota, a una comarca inhóspita y pobre, sino a un barrio de una ciudad donde se vivía de modo miserable a pocos metros de donde habitaban los más acomodados. Quizás hoy habría que hacer lo mismo. Un libro de viajes, calle a calle, a cualquier barrio pobre de alguna de nuestra grandes ciudades, a Las Hurdes o las Cabrera de hoy. Caminar, mirar, preguntar, conversar… y contar cómo se vive en la España de los recortes y de la galopante desigualdad. Es probable que al régimen no le gustara el retrato.

El corzo pierde su buena imagen

08 agosto 2012

En el bar del pueblo casi alcarreño, se habla de los recortes de Rajoy y de la prima de riesgo, y de si guardar o no guardar un fajo de euros atados con una goma debajo del colchón. Se habla incluso de los Juegos y de las pocas medallas. Pero se habla sobre todo de la sequía, de que los olivos traen este este año mala cosecha, de que no hay ni una codorniz y pocas perdices, de que se ven  muchas águilas… Y se habla también, y muy mal, de los corzos.

Cuando yo llegue aquí, hace más de 15 años, no había corzos. Recuerdo la primera vez que vi uno, en una zona de monte cerrado cerca de la Fuente del Ardal. Lo conté en el bar y no me creían. Luego les hacía gracia, les gustaba a los parroquianos ese nuevo vecino.

Por entonces apenas salían de las zonas espesas de robles y encinas. Un día, un macho a la carrera estuvo a punto de tirarme por una quebrada. Venía huyendo de un paisano de un pueblo vecino que iba armado con una cámara de vídeo. “Tenemos licencia para matar uno en todo el término, y estamos viendo cuál tiene mejor cabeza”. También comenzaron a tirarles algunos furtivos. Una tarde que volvía en el coche por caminos polvorientos, me pararon los del Seprona y me hicieron abrir el maletero. Nunca he cazado nada ni le he tirado a nada. Miento: a los palillos en las barracas, de chaval.

Pese a cazadores legales y a furtivos, los corzos perdieron poco a poco parte de su miedo al hombre (y a los perros, Menorca incluida) y acabaron bajando primero a las zonas onduladas de olivar, y luego a las llanas de cereal. Comen tan campantes los brotes tiernos de cebada en primavera, los rastrojos ahora. Por las noches, bajan a beber al pilón, en las afueras del casco urbano. ¡Han dinamitado su buena imagen, ya solo se habla mal de los corzos en el bar!

- ¡Es que se comen todo! ¡Los girasoles, las matas tiernas de melón cuando están echando, hasta las cortezas de los frutales jóvenes!

- Todo no. La mata de tomate no les gusta.

- ¡Toma! ¡Solo nos faltaba que también eso!

- El de la caza ha echado la cuenta de que hay entre 50 y 60 en el término, ¡y mira que es pequeño el término!

- ¡Y subiendo!

- Y van tres accidentes este año ahí en la carretera de Soria, uno casi se sale y se mata. Y los del seguro del coche, a reclamar al coto, como si fueran nuestros.

Esta mañana, en unas dos horas de paseo, he visto… Bueno, varios; algunos de ellos en una reguera muy cerca del pueblo, casi tranquilos a mi paso. No voy a decir cuántos ni aquí ni en el bar.

 

La abstención gana la encuesta del CIS

06 agosto 2012

El Barómetro del CIS de julio, hecho público esta mañana, está lleno de datos… y de noticias. Sobre todo si lo comparamos con el anterior Barómetro similar, el de abril. Estos son algunos detalles destacados:

1. En voto directo, al PP y al PSOE les separa poco más de un punto porcentual. El 18,2% el PP, el 17,1% el PSOE. La estimación de voto hecha por el CIS es lo que los aleja: 36,6% para los de Rajoy, 29,9% para los de Rubalcaba.

2. La evolución de los dos grandes partidos respecto al anterior Barómetro, de hace tres meses, es muy diferente. El PSOE cae bastante en voto directo, en concreto 2,6 puntos porcentuales (de 20,8% a 18,2%), pero sube tres décimas en voto estimado (de 29,6% a 29,9%). El PP cae mucho en ambos. En voto directo, de 24,0% a 18,2%. En voto estimado, de 40,6% a 36,6%. Si nos atenemos al voto directo, los de Rajoy habrían perdido casi una cuarta parte de sus votantes en solo un trimestre.

3. IU está estancado y con tendencia a la baja. No se beneficia del deterioro del PSOE. En voto directo baja: del 7% en abril, al 6,2% en julio. En voto estimado, repite: 8,6% en ambos casos.

4. UPyD se beneficia del desplome del PP y del deterioro del PSOE. En voto directo pasa del 2,8% al 3,5%. Y en estimado, del 5,1% al 6,6%.

5. La evolución de otras fuerzas es difícil de apreciar, porque al ser ya minoritarias los datos son más volátiles y confusos. Se advierte una ligera mejora de CiU (de 1,9% a 2,1% en voto directo, de 3,8% a 4,0% en estimado).

6. Hay un voto que crece mucho, muchísimo. El no voto, la abstención. En abril, el 17,2% de los encuestados decían que no votarían. Ahora ya es el 22,3%. Es decir, mayor porcentaje que el voto directo que se adjudica al PP o al PSOE.

7. Los que creen que la situación económica es muy mala pasan del 48,0% al 50,6%. Los que la ven solo mala, del 40,1% en abril al 39,0% ahora. La suma de los que la ven mala o muy mala sigue creciendo: pasa del 88,1% hace un trimestre al 89,6% ahora.

8. Todos los líderes políticos de los principales partidos bajan nota, medidos del 0 al 10. Siguen entre deficiente y muy deficiente. Mariano Rajoy pasa de un 3,84 en abril a un 3,33 ahora. Alfredo Pérez Rubalcaba, de 4,11 a 3,80. Cayo Lara, de 3,95 a 3,77. Rosa Díez, de 4,47 a 4,36. Josep A. Durán, de 3,96 a 3,77.  Rajoy y Rubalcaba son los que más caen, Rosa Díez la que mejor aguanta.

9. El Gobierno al completo, todos sus ministros, se hunden en el muy deficiente. La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría pasa 4,22 a 3,78. Alberto Ruiz-Gallardón, de 4,31 a 3,94. Luis de Guindos, de 3,71 a 3,39. Cristóbal Montoro, de 3,77 a 3,20. Ninguno llega al 4 de nota, mientras que en el anterior estudio estaban por encima de esa calificación Soraya, Gallardón, Pastor y Cañete. Esta vez, además, dos ministros están incluso por debajo del 3. Fátima Báñez, con 2,86, y José Ignacio Wert, farolillo rojo con 2,49.

10. A los que dicen estar parados o en búsqueda de su primer empleo, el CIS les ha preguntado si cren que van  encontrar trabajo en los próximos doce meses. El 44,7% han respondido que lo ven poco probable, y el 20,35% que lo ven nada probable.

Aquí puedes ver las tabas completas del estudio de abril y del de julio 

El dato de paro parece bueno, pero es malo

02 agosto 2012

El dato de paro registrado en julio, hecho público esta mañana, parece bueno porque hay casi 28.000 personas desempleadas menos, pero es malo por muchas otras razones:

1. Es cierto que el paro ha bajado en julio en 27.814 personas, pero es que en julio de 2011 cayó bastante más, en 42.059, y en julio de 2010 aún mucho más, en 73.790. El paro ha bajado este julio, sí, pero mucho menos que en años anteriores.

2. El paro baja por cuarto mes consecutivo, sí, pero no echemos las campanas al vuelo porque eso mismo ya pasó en 2010 y 2011. Llevamos tres años en que el paro baja de abril a julio, pero no es ni porque haya brotes verdes en la economía española ni porque surtan efecto las reformas laborales de Zapatero o de Rajoy, sino por el carácter estacional de dos grandes sectores de nuestra economía: el turismo y la construcción.

3. Si se miran al detalle los datos de esos cuatro meses de primavera-verano en que el paro baja, se ve con claridad que estamos empeorando. En 2010, entre abril y julio el paro cayó en 258.035 personas. En 2011, cayó parecido: 253.927 parados menos en julio que en abril. En 2012, este año, mucho peor: 163.412 parados menos en julio que en abril.

4. Las cifras totales de parados no hacen sino empeorar, incluso aceleran su empeoramiento. En julio de 2010, había en total 3.908 578 personas apuntadas como desempleadas en las oficinas públicas de empleo. En julio de 2011, eran unas 170.000 más que un año antes, en concreto 4.079.742. En julio de 2012, medio millón largo más que hace un año: 4.587.455.

 

Gastad en empleados públicos un 3,98% menos

01 agosto 2012

En pleno verano, ya en agosto, los ministerios intentan cuadrar los números de los Presupuestos para 2013. El Gobierno quiere tenerlos listos cuanto antes, probablemente por si tiene que exhibir algunos de los recortes si vuelve en las próximas semanas la presión de los mercados financieros. Entre las instrucciones que Hacienda, el departamento de Cristóbal Montoro, les ha dado al resto de ministerios me cuentan que figura esta de última hora: el Capítulo 1 tiene que bajar el 3,98% respecto a este año. Ahora cada ministerio tiene que hacer sus números y tomar sus decisiones para conseguir ese ahorro.

Es un recorte severo. Por si sirve la comparación, en los Presupuestos de este año ese capítulo bajaba para el personal activo un 2,6%, si bien todo ello antes de los megarecortes de julio.

El Capítulo 1 es el de Gastos de Personal, es decir, lo que cuestan los funcionarios y empleados públicos. La cifra exacta de recorte pedido, ese 3,98% menos de costes en ese epígrafe para el año próximo, ha salido de la Dirección General de Costes de Personal y Pensiones Públicas, perteneciente a la Secretaría de Estado de Presupuestos y Gastos, que dirige Marta Fernández Currás. ¿Van a bajarles a los funcionarios el sueldo en enero próximo en esa cuantía? No, al menos no por ahora. Una decisión de ese tipo correspondería al Gobierno, al Consejo de Ministros de Mariano Rajoy, y no a cada ministerio por separado. El recorte en Capítulo 1 que harán los ministerios se haría, más bien, no cubriendo ninguna plaza que se quede vacante, reduciendo el número de contratados que no hayan pasado por una oposición y quizás entrando con las tijeras en algunas fundaciones y entes y empresas públicas.

El detalle, probablemente a primeros de septiembre.