Hoy es el Día Internacional del Veterinario y lo primero que quiero hacer es felicitar a todos los que trabajan con vocación, que ponen precios razonables, que promueven la tenencia responsable de estos animales, que no se dedican a recomendar alegremente a sus clientes a que crían con sus animales o a que los desungulen, o a que les corten las orejas o el rabo por aquello del negocio.
Hay muchos buenos, hay muchos malos, hay unos pocos excepcionales, hay otros pocos a los que deberían untar con brea y plumas, como en todas las profesiones.
Feliway ha hecho un estudio aprovechando el día que es, desarrollado por la farmacéutica veterinaria CEVA, según el cual el 18% de las propietarios de animales de compañía no los llevan al veterinario nunca, ni siquiera a poner las vacunas. Unos incívicos y unos irresponsables.
Mandan una serie de consejos, entre los que me gustaría traeros cuatro que me parecen recomendables (y de pura lógica, pero la pura lógica es algo que a veces hay que recordar a la gente).
Vacunación para prevenir y proteger. Éste es el lema de la campaña del Día Mundial del Veterinario, ya que mantener al día todas las vacunas, desparasitaciones y cuidados que requiere la mascota según su raza, edad y tamaño es vital. De esta manera, no sólo se protege su salud, sino también la de las personas que conviven con ella, y es que ciertas enfermedades que afectan a los animales pueden transmitirse a los humanos (zoonosis).
Aparte de ser un centro de salud animal, las clínicas veterinarias son el mejor lugar de referencia y de consulta sobre todo lo relacionado con las mascotas. De esta manera, se recibe información científica veraz y contrastada de primera mano sobre los últimos tratamientos y productos, así como consejos y pautas alimentarias.
Planificar la cita al veterinario de la forma más adecuada. Acudir a la clínica veterinaria se convierte en una situación delicada para las mascotas, y aunque muchos dueños lo desconocen, los niveles de estrés en los animales aumentan manifestándose a través de arañazos o marcajes de orina. Por ello, CEVA recomienda llevar a la mascota al veterinario en un trasportín acondicionado con una mantita y alguno de sus juguetes preferidos, así como rociarlo con productos que reduzcan el estrés para que el animal, sobre todo si es un gato, se sienta en un ambiente familiar. También ayuda consentirle con alguna golosina al acabar la visita como recompensa y hablarle en un tono de voz suave.
La prevención es el mejor tratamiento para cuidar la salud de las mascotas, por ello, una de las claves para detectar problemas en ellos es la observación y no esperar a que ocurra algo grave para acudir al veterinario. Sólo así se evitarán problemas mayores además de conseguir que poco a poco el animal se acostumbre a este tipo de visitas y no las asocie a dolor.

En la imagen tenéis a Pili. Me dicen que lleva muchos meses en la protectora y solo pueden decir cosas buenas de ella: “es una alegría de perrita, es cariñosa, simpática, juguetona, alegre…. Nos encantaría poder ver a Pili en otro sitio diferente a una jaula”.
Contacto: elarcadenoecordoba@gmail.com
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