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En busca de una segunda oportunidad En busca de una segunda oportunidad

-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado- 'El Principito'. Antoine de Saint-Exupéry.

¿Qué es la leucemia felina?

Sibyl_marzoHace poco os hablaba de una gatita ya mayor, Sybil, que tiene leucemia felina y busca un hogar de acogida o una adopción. La asociación Madrid Felina, que se ha responsabilizado de ella, me pedía que ayudase a divulgar en qué consiste exactamente esta enfermedad, que no supone ningún peligro para humanos u otros animales.

Os dejo con un artículo de esa asociación, elaborado gracias a la contribución de Marta González, para ayudar a aclararlo un poco.

Y os recuerdo que Sybil sigue en adopción:  acogidas@sosfelinos.org adopciones@sosfelinos.org

La leucemia es un cáncer de los leucocitos, las células  encargadas de proteger al organismo frente a las infecciones. Por ser este uno  de los síntomas que puede producir el retrovirus más extendido entre la  población felina, se le conoce como “virus de la leucemia felina” (VLFe).

Este virus constituye un grave riesgo para los gatos domésticos, ya que  además de contagioso, es responsable de un amplio abanico de enfermedades  mortales, tanto cancerosas como no cancerosas.        Aunque aún es mucho lo que queda por saber sobre su transmisión,  desarrollo, evolución y tratamiento, conocerlo y prevenirlo son las claves para  su control.

 ¿QUÉ ES EL VLFe?

El virus de la leucemia felina es un retrovirus, es decir, un virus que  guarda su información genética como ARN. Cuando invade una célula, realiza una  copia de esta información en forma de ADN, que penetra en el núcleo de la  célula invadida y se integra con su material genético.

El virus pasa así a perpetuarse en el organismo infectado. Existen otros  retrovirus que también causan graves enfermedades en el gato, como el virus de  la inmunodeficiencia felina (VIF), muy similar al virus de la inmunodeficiencia  adquirida humana (SIDA). El virus de la leucemia felina fue aislado por primera  vez en los años 60, y afecta en todo el mundo tanto a gatos domésticos como a  felinos salvajes. En Europa, la prevalencia del virus en gatos sanos se estima  entre un 1 y un 5%, mientras que en gatos enfermos aumenta a un 13-18%. No  obstante, hay una gran variabilidad según los países y otros factores como el  hábitat urbano o rural, o el tipo de vida (callejera o doméstica) que lleve el  gato. Las presencia del virus va desde el 18% de gatos sanos en Italia al 0,7%  en Suiza, cifras que aumentan significativamente en el caso de gatos callejeros  urbanos.        Un estudio realizado por investigadores ligados a la Universidad  Complutense en el año 2000 estima en aproximadamente un 15% la prevalencia de  este virus entre los gatos domésticos sanos del área urbana de Madrid.

¿CÓMO SE TRANSMITE?       

A través de la saliva, las secreciones nasales, las lágrimas, la leche y  es posible también que a través de la orina y las heces. Esto quiere decir que  un gato positivo en VLFe podrá transmitir el virus a otros gatos por medio de  las heridas causadas en peleas, y también compartiendo comida, agua y bandeja  sanitaria, o al lamerle en sesiones de aseo mutuo. No obstante, se necesita un  contacto muy íntimo y continuado entre un gato positivo y un gato negativo para  que se dé el contagio, ya que el virus se inactiva con gran rapidez tras su  liberación. También las transfusiones de sangre pueden ser un mecanismo de  transmisión. Las madres pueden traspasar a sus hijos el virus antes del  nacimiento o en el amamantamiento.

Dada la fragilidad del virus, es muy poco probable el contagio en  clínicas veterinarias, exposiciones, cheniles de guarderías o protectoras,  etc., etc.

PREVENCIÓN

Existen vacunas para la prevención del VLFe. Como sucede con todas las  vacunas, su eficacia no se puede asegurar al 100%, por lo que los veterinarios  no suelen recomendar la convivencia entre gatos positivos y gatos negativos,  aunque estos estén vacunados y la vacuna proteja con garantía a un porcentaje  muy alto de gatos. La mayoría de los veterinarios recomienda también vacunar  contra el VLFe a todos los gatos, especialmente aquellos que tienen acceso al  exterior, pero también a los que no salen de casa.

¿QUÉ OCURRE CUANDO UN GATO NEGATIVO ENTRA EN CONTACTO CON EL VIRUS?

Si el gato no está vacunado y entra en contacto con el virus de la  leucemia felina, no siempre quedará infectado. Como ocurre con cualquier otro  virus, el organismo puede reaccionar y evitar la infección o no tener éxito y  contraerla, dependiendo de factores tales como el estado del sistema  inmunológico, la edad del gato, la cepa del virus o la severidad de la  exposición. La infección ocurre con mayor frecuencia en gatitos muy jóvenes o  muy mayores, o en gatos de cualquier edad con las defensas debilitadas por  enfermedad, medicación o estrés. Los gatos adultos con un sistema inmunológico  saludable son los más resistentes al virus.        Tras la exposición al virus, pueden ocurrir tres cosas distintas:

– Inmunización.         Aproximadamente un tercio de los gatos expuestos al VLFe desarrollan  inmunidad frente a él (la proporción aumenta considerablemente en el caso de  adultos sanos).

Puede que estos gatos sufran un proceso de fiebre, letargo y apatía  durante unos días, una “viremia transitoria”, pero finalmente el virus será  eliminado de su organismo. Estos gatos pueden dar positivo en los tests durante  unas cuantas semanas, al cabo de las cuales los resultados serán negativos. Por  esta razón es conveniente confirmar cualquier positivo en un test de leucemia  al cabo de 6 a 12 semanas.         Latencia.

– En otro tercio de los gatos expuestos, el virus se eliminará de la  sangre y la saliva, pero quedará acantonado o secuestrado en la médula ósea o  en algún otro órgano. En cualquier momento, especialmente en situaciones de  estrés o inmunodepresión, el virus se puede reactivar, aunque también cabe la  posibilidad de que esto no ocurra nunca y el gato viva una vida completamente  normal, e incluso puede que el gato elimine el virus definitivamente al cabo de  varios años. Estos casos de infección latente no se detectan con los tests más  habituales y disponibles en las clínicas veterinarias, aunque existen pruebas  capaces de identificarlos.        Infección.

– Otro tercio aproximadamente de los gatos expuestos quedará  permanentemente infectado por el virus. En estos casos, el gato sufrirá unos  días fiebre, letargo y apatía, y después se recuperará, como en el caso de las  viremias transitorias. Pero el virus habrá conseguido instalarse en su  organismo.        Durante un periodo que puede durar varias semanas, meses o incluso  varios años (el 50% de los gatos estarán sanos a los dos o tres años, y el 15%  lo estará todavía a los cuatro años de la infección), el gato podrá llevar una  vida normal y no sufrirá ninguna enfermedad.

Sin embargo, la mayor parte de los gatos infectados desarrollará al cabo  del tiempo enfermedades relacionadas con el VLFe.

¿CÓMO SE IDENTIFICA LA PRESENCIA DEL VIRUS?

Existen tests de distintos tipos para comprobar si un gato está  infectado con el VLFe. Realizar estas pruebas es importante en caso de que se  vaya a introducir un nuevo gato en una casa donde haya otros gatos residentes  por el riesgo de contagio, y también cuando no haya más gatos para poder  responder con rapidez a los problemas de salud que se presenten en caso de que  el gato haya contraído el virus. El test debe realizarse por tanto a todos los  gatos susceptibles de haber estado expuestos al virus, especialmente aquellos  de origen desconocido (recogidos de la calle o de una protectora, comprados en  una tienda, nacidos de gatas “de exterior”…).        Es importante confirmar tanto los positivos, repitiendo el test al cabo  de varias semanas o con otro método diferente, como los negativos en el caso de gatos que  presenten sintomatología que pueda estar relacionada con el virus de la  leucemia felina.

Sibyl_abril2ELISA (prueba de inmunoabsorción enzimática).

Es el test que se utiliza habitualmente en las clínicas veterinarias. Se  realiza en una muestra de sangre del gato (no hay suficiente fiabilidad en  muestras de saliva o lágrimas). Este test detecta la presencia de antígeno en  la sangre, y puede identificar estadios iniciales de la infección, cuando el  gato todavía es capaz de eliminar el virus. Por lo tanto, como no da indicación  de si se trata de una viremia transitoria o permanente, un positivo en ELISA  deberá confirmarse al cabo de varias semanas.        IFA (inmunofluorescencia directa)

Analiza la presencia de antígeno en las células infectadas (linfocitos y  plaquetas). Detecta la presencia del virus cuando la infección es ya  irreversible, por lo que suele utilizarse para confirmar positivos en ELISA, y  no es eficaz para identificar los primeros estadios de la infección.        PCR (reacción en cadena de la polimerasa)

Detecta de modo directo el ADN del virus integrado en las células  invadidas, en muestras de sangre, médula ósea y otros tejidos. Es una técnica  de gran utilidad para detectar infecciones latentes, que pasan desapercibidas  con los otros dos métodos. Como contrapartida, es más complejo de llevar a cabo  y no se encuentra disponible tan ampliamente con el test ELISA.        SÍNTOMAS RELACIONADOS CON VLFE

Existe gran variación en la respuesta de los gatos a la infección con el  VLFe. Hay una gran diversidad de problemas crónicos y enfermedades relacionadas  con la presencia del virus, como inmunosupresión, anemia o linfomas. Algunos  gatos puede permanecer asintomáticos durante años, y la frecuencia y gravedad  de los síntomas cuando se presenten es muy variable.        Aunque algunos desarrollan rápidamente graves enfermedades, otros pueden  vivir con muy buena calidad de vida durante meses o años con el cuidado y los  tratamientos sintomáticos adecuados.

Algunos de los trastornos más comunes son: Fiebre, letargo, inapetencia,  pérdida de peso. Infecciones oportunistas víricas, bacterianas y parasitarias.  Enfermedades de la sangre (anemias) Linfomas y leucemia Enfermedades dentales y  bucales (gingivitis, estomatitis…) Enfermedades oculares (uveitis…)  Trastornos digestivos, respiratorios, renales, neurológicos, reproductivos,  dermatológicos…

TRATAMIENTOS

Sibyl_abril1Lo esencial para cuidar a un gato positivo en el VLFe es protegerle de  la exposición a otras enfermedades, asegurar una buena nutrición, vacunarle  regularmente contra otras enfermedades, evitar situaciones de estrés, controlar  los parásitos internos y externos y el tratamiento temprano de cualquier  síntoma que aparezca.        Aunque no existen tratamientos específicos para la leucemia felina,  algunos medicamentos, como el interferón y otros inmunoestimulantes pueden ser  de utilidad para mantener el sistema inmunológico del gato en buen estado. El  veterinario indicará los tratamientos apropiados para los distintos síntomas y  enfermedades que puedan presentarse.

CONVIVIR CON UN GATO POSITIVO EN EL VLFE.

Los gatos positivos en el virus de la leucemia felina pueden vivir entre  varios meses y varios años. Aunque hace años se recomendaba la eutanasia para  los gatos positivos, no hay ninguna razón para hacerlo cuando estos gatos  pueden vivir largos periodos de tiempo sin presentar ningún síntoma. La  adecuada colaboración de dueños y veterinarios puede también ayudar a mantener  una buena calidad de vida cuando comiencen a presentarse problemas. Hay que  tener en cuenta, no obstante, que no es conveniente que convivan con gatos  negativos y tampoco que tengan libre acceso al exterior. La única razón de  estas recomendaciones no es evitar la transmisión del virus, sino también  prevenir el peligro de que contraigan enfermedades o parásitos que comprometan  su delicada situación.

Tras décadas de investigación, no se ha encontrado evidencia de que el  virus de la leucemia felina pueda transmitirse a especies no felinas, como los  humanos o los perros. No obstante, se recomienda que los gatos positivos no  convivan con personas con problemas inmunológicos, como es el caso de  portadores del virus del SIDA.

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

  1. Dice ser Lucía

    Qué penita los pobre gatos, no me imaginaba que pudieran sufrir enfermedades de este tipo. Ojalá encuentren una cura prontito.

    04 Julio 2013 | 11:54

  2. Pobrecita ayer muria mi gata de leucemia felina…

    toner

    04 Julio 2013 | 12:34

  3. Dice ser lunaticko

    Llevo 1 año ya con mi gato, medio año antes la veterinaria de mi pueblo me hablo de muchos casos de leucemia de gatos, y que lo mejor seria vacunarlo, y como alternativa un tratamiento de suero para mejorar su sistema inmunitario, me informe un poco sobre que es la leucemia de gatos y tome la decision de no vacunarlo, para mi si el gato esta bien cuidado y siente amor de parte de su amo su sistema inmunitario sera un toro

    04 Julio 2013 | 12:57

  4. Dice ser brigutte

    Mi gata ha sido detectada de leucemia y la verdad esta muy débil no come vomita y defeca sangre me duele verla así, ojala encuentren una cura pronto

    20 Junio 2016 | 3:20

  5. Dice ser Lourdes

    Mi gata aca de ser diagnosticada con leucemia felina, la veo muy decaida, ya comenzaron el tratamiento, pero no quiere comer ni tomar agua, me siento desesperada 🙁

    19 Agosto 2016 | 18:43

  6. Dice ser Isabel

    Hace un mes diagnosticaron que mi gatita tenia leucemia. Se la descubrieron pk le afectó al hígado y tenia ascitis. Tenia 1 año y 3 meses. La vacunaron cuando tenia 4 meses. Supongo k descompensaron su sistema . No entiendo como te obligan a ponerle una vacuna y no es obligatorio k hagan primero el testhttps://youtu.be/Ckf8SKz-aXg

    13 Noviembre 2016 | 14:29

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